VIVEN EN NARNIA
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Intentan instalar el relato de una recuperación del ingreso, Milei repite como mantra que la licuadora, seguirá a toda máquina, de la mano de un ajuste cada vez más fuerte y congelamiento de pagos de subsidios. Caputo dijo reiteradas veces que no quieren paritarias que le ganen a la inflación.
Por Martín Epstein*
@ El Argentino
01.05.2024
El presidente de la Nación, auto percibido académico y asiduo repetidor de teorías y cifras de dudosa procedencia se animó a algo que parecía difícil hace unas semanas: después de celebrar un superávit de ficción, ahora se golpea el pecho diciendo que los salarios le están ganando a la inflación.
Intentemos ver con seriedad la prédica de Milei desde tres niveles: el estadístico, el político y el de la calle.
En los tres meses relevados de gestión libertaria con datos que nos permiten comparar variables, diciembre, enero y febrero, la inflación mensual fue de 25,5%, 20,6% y 13,2% respectivamente.
Cuando el presidente dice que el salario le está ganando a la inflación lo hace basándose en el dato de salarios del segundo mes de año, con una leve mejoría: 0,1 en el promedio de salarios, 0,9 puntos porcentuales en el sector privado y 1,8 puntos en el sector público.
Sin embargo, en la comparativa interanual todos los salarios pierden de forma notable: -20%, -13,6% y -21% respectivamente.
Más aun, si se hace el recorte del período de gestión actual las caídas de poder de compra se ubican en 16% para el salario promedio, 11,6% para los privados y 20,5% para el empleo público.
En todos los casos, la caía del salario es mucho más profunda que la aparente recuperación de los mismos.
Pero si esta mirada no fuera suficiente, tanto la producción como las ventas minoristas relevadas por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) muestran que a aparente recuperación no tiene ningún correlato con la realidad.
Al mes de febrero, la caída de ventas minoristas fue del 25,5% interanual, luego del -28,5% de enero.
Por su parte, la producción PyME arrojó una caída interanual del 9,9% en febrero luego del -30% de enero.
Ambos datos, ya en el mes de marzo siguen evidenciando un proceso de contracción de la economía de forma sostenida.
Además, los ingresos tributarios se contrajeron nuevamente en el mes de marzo, con una caída del 8,6% interanual ajustado por inflación.
Si no se contemplara la suba de ingresos por retenciones (devaluación de por medio) y el impuesto PAIS (masificado y con alícuota aumentada en este gobierno) los principales motores de tributación asociados con la actividad económica interna y salarios resultaron terroríficos: IVA -15%, aportes y contribuciones a la seguridad social -20%, ganancias -38%.
El tan mentado superávit fiscal y financiero no tiene como origen un aumento de los ingresos, sino una brutal contracción del gasto del 28,6% con fuerte caída de jubilaciones (-31%), prestaciones de PAMI (-14%) y salarios públicos (-21%).
En términos políticos, Milei repite como mantra que la licuadora, o sea pérdida de capacidad de compra de los salarios contra la inflación, seguirá a toda máquina, de la mano de un ajuste cada vez más fuerte y congelamiento de pagos de subsidios.
Junto con esta mirada, el ministro Caputo dijo reiteradas veces que no quieren (ni avalarán) paritarias que le ganen a la inflación, siendo la paritaria de Camioneros un caso testigo.
Finalmente, la calle confirma lo contrario a los preceptos de recuperación del ingreso que sostiene el presidente.
Caminar las calles, entrar a comercios vacíos, changos de supermercados con apenas un puñado de productos son parte de un panorama que los funcionarios nacionales no quieren ver y pretenden esconder detrás de un relato que sólo tiene como objetivo describir un mundo de fantasías.
*Politólogo y Analista Económico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)

