REPUDIO DEL SOCIALISMO NACIONAL
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Patria y Pueblo ( Socialismo Nacional) repudia en los más duros términos el intento de golpe de Estado del bolsonarismo, que es el Pro brasileño. El Nunca Más sigue incompleto.
Patria y Pueblo ( Socialismo Nacional) repudia en los más duros términos el intento de golpe de Estado del bolsonarismo, que es el Pro brasileño.
No se debe minimizar el significado que tienen los acontecimientos de hoy en Brasilia.
El diluvio comenzó con cuatro gotas locas, y, como bien supo decir León Trotsky, hay que atender los rasguños para evitar la gangrena.
En momentos en que la Corte Suprema, convertida en Bedelía del Pro, da los primeros pasos para completar la prostitución de la democracia representativa popular conquistada a un alto costo en vidas en las jornadas de diciembre de 2001 y sustituirla por la tiranía amañada de los grandes empresarios de la City porteña para los cuales trabajan sus integrantes, convocamos a todos los integrantes del campo nacional y a todos los defensores del verdadero Estado de Derecho a sumar su voz al clamor mundial contra Bolsonaro.
Cierta dirigencia del Pro, menos brutal y más pérfida que el bolsonarismo, del cual sin embargo Patricia Bullrich asegura que fue «maestro» el partido que preside, profesará su respeto absoluto a la Constitución.
Pero en la práctica paraliza al Congreso desde su mayoría circunstancial en la Cámara de Diputados, y sustituye las hordas fascistas por Rosatti, la Corte, los tribunales federales u buena parte del Poder Judicial en su conjunto.
Por eso no han sido capaces de exigir la inmediata y profunda investigación del intento fallido de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, que conmovió al globo tanto como este actp terrorista del bolsonarismo.
No podemos quedarnos dormidos. Urge garantizar que ni Macri, ni Larreta, ni Milei, Bullrich, Rosatti, Carrió, Espert o López Murphy se atrevan a soñar siquiera con una intentona similar cuando JxC sea vencido en las urnas por el FdT.
Si los buitres golpistas de nuestro país, cría de Videla y Martínez de Hoz, siguen cediendo a la tentación golpista que anida en los amaños de Rosatti y su banda, millones de argentinas y argentinos deberemos exigir que sean proscriptos para siempre y separados de los cargos públicos con remedios federales a todos los distritos desde donde se atrevan a cuestionar el resultado, la caducidad de las licencias de los medios que los apañen, y la inmediata aplicación de la ley antiterrorista.
En diciembre de 2001 el pueblo argentino rompió la trampa del vasallaje venal y seudodemocrático de las dos alas (delarruista y menemista) del Partido Único de la Dependencia, impuesto por la derrota nacional en las Malvinas de 1982 y la excesiva9 generosidad con los operadores civiles de la última dictadura terrorista en 1983.
La verdadera democracia de pleno Estado de Derecho se empezó a establecer con la remoción de la Corte menemista de Nazareno por Néstor Kirchner, que fue en ese momento quien mejor interpretó el grito desesperado y masivo que la Alianza delarruista quiso sofocar a sangre y fuego, asesinando a 39 personas en dos días.
Esa sustitución de un Estado de Derecho al servicio del gran capital por otro al servicio de las grandes masas populares fue parcial.
El Nunca Más sigue incompleto.
Por eso, Videla falleció aliviándose en el sanitario de su celda, mientras Martínez de Hoz murió en su casa y en su cama, y la Justicia le permite a Blaquier eludir el castigo que merece.
Estas son las únicas consecuencias relevantes del consenso antimilitarista de 1983.
De un modo menos brutal y más insidioso, el Pro integra la misma internacional de ultraderecha que el bolsonarismo.
Si lograse dar su propio golpe de Estado, a través de la Corte o por cualquier otro medio, antes o después de las elecciones de 2023, repercutirá fatalmente sobre el Brasil. Impedirlo no es sólo autodefensa contra la intentona de borrar todo lo conseguido desde 2001 hasta 2015.
Es el verdadero apoyo argentino que necesita Lula da Silva.