A la mafia se le cayó el antifaz: El cortesano Rosenkrantz se reunió en secreto con el prófugo Pepín Rodríguez Simón

SÁCATE EL ANTIFAZ TE QUIERO CONOCER ( TANGO)

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Por Juan José Salinas

El supremo Carlos Rosenkranrz acudió a la casa que tiene en un barrio cerrado el senador (reemplazo a Esteban Bullrich) José María Torello, un íntimo de Macri. Allí, junto con su anfitrión, esperó la llegada del nuevo año en compañía del prófugo Fabián «Pepín» Rodríguez Simón

 

Por Juan José Salinas
Pájaro Rojo
06/01/2023

Supremo Rosenkrantz y fugitivo Rodríguez Simón: Una entente cordiale.

Mafia explícita: El diputado Eduardo Valdés denunció un hecho que podría haber sido imaginado por Mario Puzo y filmado por Scorsese o Brian de Palma: una reunión de capos mafiosos en Punta del Este la pasada Nochevieja. El supremo Carlos Rosenkranrz acudió a la casa que tiene en un barrio cerrado el senador (reemplazo a Esteban Bullrich) José María Torello, un íntimo de Macri. Allí, junto con su anfitrión, esperó la llegada del nuevo año en compañía del prófugo Fabián «Pepín» Rodríguez Simón (a quien, como admitió Macri, le deben su ingreso por la ventana –por decreto— a la Corte tanto Rosenkrantz como Rosatti). Rodríguez Simòn fue el pionero del Lawfare en  Argentina y Rosenkrantz es el hombre de más confianza de Héctor Magnetto dentro de una Corte de serviles. De lo que se desprende que Magnetto es el capo di tutti capi, al menos en estas latitudes.

Conseglieri Torello: movió la plata de los fratelli Caputo para financiar a quienes pedían matar a CFK.

Torello se desempeñó como jefe de asesores de Macri durante todo su mandato presidencial y recientemente movía las cuentas de la fantasmal empresa cáscara Caputo Hermanos. cuya única actividad conocida fue finaciar a Revolución Federal, el grupo que surgió con el propósito casi excluyente de proponer de variadas maneras el asesinato de Cristina Fernández de Kirchner y sus fieles

Nicky y Toto Caputo. El corazón de las finanzas macristas al servicio del odio.

El director de Caputo Hermanos es Flavio Caputo, hermano de Nicolás «Nicky» Caputo, el «hermano del alma» de Macri y hermano dendeveras de Luis «Toto» Caputo, quien fuera su ministro de Finanzas. Y Claudio Caputo, que fuera presidente del Colegio de Escribanos de la Capital Federal, y de Rossana Pia Caputo, la que tuvo una relación personal con Jonathan Morel, el rostro visible de Revolución Federal, actualmente refugiado en Chivilcoy, el pago chico de Magnetto.

José Torello y Flavio Caputo son cuñados: Flavio Caputo se casó con María Victoria Möring Guerrico, hermana de Mercedes Möring Guerrico, la esposa de Torello.

Estos vínculos ratifican que la Corte, el Grupo Clarín y el PRO son partes de una misma trama delictual, como ya había quedado claro al descubrirse el festivo cónclave de Lago Escondido y que el autovotado presidente de la Corte y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, fue el principal impulsor de la vergonzosa acordada por la que la Corte pretende financiar la campaña presidencial de Horacio Rodríguez Larreta con el dinero de la Nación y las provincias. Me refiero a las transas y componendas que salieron a la luz gracias al hackeo del celular del ahora licenciado sine die ministro de Seguridad y Justicia (glup) de la todavía Capital Federal, Marcello D’Alessandro (al que José Manuel Ubeira, abogado de CFK, quiere, con fundados motivos, que se investigue por haber preparado el escenario en que se intentó matar a la Vicepresidenta) quien todo indica que, en representación de su jefe, el alcalde Rofríguez Larreta, rerecibía instrucciones de Silvio Robles, mano derecha del autovotado presidente de la Corte, Horacio Rosatti, que fal menos hasta ahora funcionó como jefe de la oposición en las sombras.

El principal resultado de esta componenda fue la acordada de los cortesanos que ordenó sustraer cuantiosos recursos de la Nación (y por ende, de las provincias) para financiar la campaña presidencia de Horacio Rodríguez Larreta. Un resultado subsidiario de estas transas fue exponer a la luz del sol lo que todos excepto los estultos suponían: que el inmisericorde acarreo de automóviles era. es, un pingüe negocio «negro» del gobierno de la ciudad, el mas coimero de la histora, y no sólo en este rubro.

Si alguno tuviera alguna duda sobre la omnipresencia y ramificaciones de esta mafia, el abogado del jefe de los «copitos» , Gastón Marano, denunció en Comodforo Py a Silvio Robles por «negociaciones incompatibles» con su cargo en la Corte Suprema (equivalente al de un camarista) con el obvio propósito de sustraerlo a la justicia federal de Santiago del Estero.

Abogado Marano y copito Carrizo: «El atentado a Cristina fue obra de dos marginales» dice el letrado sin ruborizarse.

Estrechamente vinculado a la Embajada de Estados Unidos y a la DEA, Marano, quien hasta tomar la defensa de Gabriel Carrizo fue asesor de Juntos por el Cambio nada menos que en la Comisión Bicameral de Seguimiento de las Actividades de los Servicios de Inteligencia, Robles fue denunciado por el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, y el juez federal Guillermo Molinari le abrió una causa en la capital provincial.

La Vicepresidenta encomió y reprodujo una nota firmada por Raúl Kollmann en Página/12 que lleva el título de «La insólita conoxexión de Silvio Robles, la mano derecha de Rosatti, con el atentado a CFK» a la que agregó el siguiente comentario: «¿Entendés por qué en Comodoro Py no se investiga a fondo el intento de magnicidio? Impresiona el entramado mafioso, pero como siempre: Todo hace juego con todo.»

En dicha nota Kollmann explicó que la aceptaciòn de la defensa de Carrizo por Marano sorprendió, por ser Carrizo un miembro conspicuo del grupo que intento asesinar a CFK «al punto que tiene mensajes a su hermanastra en los que suponía que Fernando Sabag Montiel había usado un arma calibre 22 que él proveyó y comentaba: ‘Se adelantó, era para hacer dentro de una semana’. Y en la andanada hasta afirmó que él mismo terminaría el trabajo incompleto de Sabag Montiel, o sea que mataría a Cristina».

El periodista rambién explicó que la movida de Marano favorece a Silvio Robles «porque le disputa la causa judicial al juez federal de Santiago del Estero Guillermo Molinari, quien arrancó con todo: le pidió a Robles que deposite su celular en una secretaría de la Corte para luego chequear los mensajes que intercambió con el ministro de Justicia porteño, Marcelo D’Alessandro”.

Robles se negó de plano a entregar su celular, aunque fuera a una secretaria de la misma Corte que integra como personal jerárquico, en lo que a juicio de quien escribe es una tácita admisión de culpabilidad.

Denunciante Valdés: Todo lo que se dijo en los chats que se hicieron públicos después se ejecutó.

«Cuando me inventaron el operativo Puf, me presenté ante la justicia espontáneamente con mi teléfono a disposición, y no figuraba nada de lo que ellos decían que iba a suceder. La honestidad se muestra entregando el celular. Milman, Robles, D’Alessandro, deberían entregarlo», sostuvo, recordó Valdés.

Valdés enfatizó que los chats entre D´Alessandro y Robles son en realidad conversaciones entre Larreta y Rosatti: «Lo más fuerte es el diálogo entre Rodríguez Larreta y Rosatti para burlar la Constitución, las normas del Consejo de la Magistratura. No habla Robles, habla Rosatti. Marcelo Dalessandro es el Ministro de Justicia de Larreta. Es un diálogo entre Rosatti y Larreta. Todo lo que se habla ahí se ejecutó».

«Lo mismo sucedió en el caso de los huemules (como se llamaron entre si los asistentes a la reunión de Lago Escondido por invitación de Clarín). Todo lo que se dijo en esos chats luego ocurrió».

En relación al pedido de juicio político a la Corte Suprema, el legislador evaluó: «Néstor, en 2003, fue amenazado por Nazareno por querer sacar Obediencia debida y Punto Final. Tenía el 22% de los votos, pero igual inició el juicio político a la Corte. Tenemos que tener esa misma decisión política. En la Cámara de Diputados, que es a cámara acusadora, tenemos mayoría».

Más y buena información, aquí: https://www.enorsai.com.ar/politica/38079-caputo–torello-y-el-detalle-que-le-falto-a-pablo-duggan.htm