CÓMO HACERSE RICO CON EL PERIODISMO
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En estos tiempos, la manera de ganar dinero con el periodismo cambió de manera asombrosa. Hay nuevos caminos. No son para cualquiera.
Por Hugo Asch
06/08/2022
Cuando comencé mí carrera y la gente leía, mucho y en papel, los periodistas teníamos varias opciones para ganarnos la vida:
1) Trabajar en una editorial de revistas o un diario (y escalar desde redactor hasta jefe de redacción o director)
2) Colaborar de manera independiente y facturar.
3) Ser free lance (algo bastante común en Europa y Estados Unidos, casi imposible en Argentina)
4) Hacer radio o televisión (conduciendo, produciendo, haciendo móviles)
5) Trabajar en agencias de noticias.
6) Hacer prensa para empresas, organismos públicos, funcionarios.
No incluyo a los que trabajaban colados como servicios de inteligencia –que no son un invento de este siglo–, porque esa gente no es del palo aunque finja serlo.
En mí caso nunca trabajé en más de un lugar a la vez. Pero tranquilamente se podía tener dos o tres trabajos.
Se podía vivir.
En estos tiempos, la manera de ganar dinero con el periodismo cambió de manera asombrosa. Hay nuevos caminos. No son para cualquiera. El menú es variado:
1) Hacer medios y/o programas a favor de un proyecto político y recibir cifras disparatadas en publicidad por páginas webs que nadie lee, asesoramientos truchos al estilo ‘La Usina’ de Niembro, con cero empleados.
2) Cobrar por hacer reportajes amables, sin repreguntas.
3) Cobrar por elogios puntuales, o elogios full time.
4) Cobrar por hacer denuncias contra rivales políticos, sean éstas verdaderas o no (a nadie le importa eso).
5) Cobrar por criticar cualquier cosa que haga el rival político.
6) Cobrar por la creación de guiones, promoción de candidatos, operaciones en cadena, make up electoral, construcción de imagen.
7) Cobrar por cubrir eventos, o hechos.
8) Cobrar por ignorar eventos, o hechos.
9) Cobrar por decir cosas.
10) Cobrar por no decirlas (un clásico de todas las épocas)
Quienes se queden afuera de ese bonito sistema vivirán, digamos, de lo que alguna vez fue un salario decente y transitarán el mes gateando en el desierto del Sáhara a mediodía. Y en bolas.
Los que pasen facturas las cobrarán cuándo y cómo puedan pagarlas las empresas (difícil: será perseguir al horizonte, o esperarlo a Godot)
Deberán resignarse a escribir como hobbie sin esperar nada, porque ya no hay nada. Ni lugar en las editoriales ni editoriales.
Según contó el colega Alconada Mon, el mayor gasto de los partidos políticos luego del costo de la impresión de las boletas en cada elección, es la «inversión» en periodistas.
Mirá vos.
No ha sido mi caso.
Y bueh.
Así las cosas.
…..
_( ** , tomado de Facebook)_