METAMORFOSIS
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«Siguen firmes Víctor Hugo, Bercovich, Caníbales…», son las salvedades sobre las novedades que han comenzado a apreciarse en la programación de C5N. Naturalmente, esos comentarios se dan entre «gente del palo».»Transformación, evolución o cambio de una cosa que se convierte en otra diferente», define la Real Academia Española el significado de metamorfosis.
Por Ignacio Lizaso
NAC&POP
10/04/2022
Con referencia a los periodistas que conducen (o participan en) los espacios dedicados a la actualidad política, resulta ingenuo suponer que todos se manejan con plena autonomía.
Concedamos que se mueven en zonas no siempre liberadas.
Un fenómeno, claro, que no rige exclusivamente en C5N.
Ahora sí, en este canal los nombres mencionados constituyen excepciones a la regla.
Se podría agregar a Cynthia García, Mariano Martín, Julián Guarino, Iván «Yabrosky» (un refugio la fonética), Juan Amorín.
«Transformación, evolución o cambio de una cosa que se convierte en otra diferente», define la Real Academia Española el significado de metamorfosis, al margen de la casi inmediata asociación con la famosa obra de Franz Kafka.
Sería prematuro arriesgar en qué grado de «cosa diferente» – la fantasía de Kafka transformó a Gregorio Samsa en insecto – pueden desembocar las novedades que ofrece C5N, si se acentuarán o no irán más allá.
Pero al no pasar desapercibidas merecen un breve relevamiento.
Una de las primeras novedades fue la elección de Jorge Rial como conductor de «Sobredosis de TV» en lugar de la Negra Vernaci y Juan Di Natale.
Los antecedentes de Rial, animador durante 20 años de «Intrusos», audición exitosa por revelar y explotar las alcahueterías de la farándula, no parecen estar a la altura de sus antecesores.
En particular de Vernaci, con su estilo franco, divertido y apartado de toda formalidad.
Desde los orígenes de Sobredosis los invitados al programa eran personalidades de la política o el espectáculo que adherían al Frente de Todos, o estaban enrolados en agrupaciones opuestas al neoliberalismo. Interesaba escuchar su testimonio.
«Yo sé que ahora vendrán caras extrañas…», alertó hace casi un siglo el paulista Alfredo Le Pera.
De nombres del nivel de Dolina, José Pablo Feinmann, Estela de Carlotto, Paenza, Aliverti, Victor Hugo Morales, Maradona, en el debut de Rial se descendió bruscamente a Javier Mileikovsky.
Todo indica que carece de sentido darle pantalla y voz a ciertos ejemplares de la extrema derecha, acceso que «Clarín», «La Nación» y sus redes jamás facilitan a peronistas y kirchneristas.
A Milei (y a Kovsky) sólo se los podía invitar para someterlos a una autopsia pública o tomárselos en joda.
Nada de eso ocurrió.
Fue evidente que había un acuerdo previo: vení que no te vamos a pegar, y de paso aprovechá la oportunidad.
«El neofascista» para Página 12, «liber otario» para un periódico cristiano, se despachó a gusto y pudo vender su merca en tono mesurado.
Al final se felicitaron recíprocamente, Rial exhibió un libro escrito por Milei y éste contó que seleccionando fragmentos de sus exposiciones alguien había armado un texto que sonaba a discurso comunista.
Lo dice y pone cara de versión un tanto masculina de Barbie, en medio del paspartú capilar.
Milei hizo su negocio, llegó a una audiencia que lo ignora o descalifica, y salió indemne.
¿Qué aportó su presencia a los oyentes de C5N?
Esperaron en vano la autopsia o la joda.
Al canal le dio ratting: promedio de 2,7 con picos de 3.
En la siguiente emisión, siendo Sergio Massa el invitado, el ratting se redujo a 1,3.
El sábado 9 de abril fue invitada Nancy Pazos.
Y a los 5 minutos de juego, gol virtual de Milei.
Como por un toque de magia surge su nombre.
Pazos comenta: tengo relación profesional con él desde hace varios años y «lo respeto».
Rial pontifica: «es un personaje».
Y al rato Rial pregunta: ¿en 2023 podría haber una definición presidencial Milei-Larreta?
Contesta Pazos: -Noooo, en todo caso, Milei y un candidato peronista. Interrogante: ¿es de puro dope la promoción de Milei? (Puro dope, creación de Carlos de la Púa, maestro de la poesía lunfarda).
Esta muestra de reportaje complaciente a políticos de posición explícitamente adversa a la que venía sosteniendo C5N se reeditó la noche en que asomó en «Minuto 1» el paso de Diego Guelar.
El arranque fue a todo trapo.
Gustavo Sylvestre consideró que se vivía una etapa de mucha hipocresía.
Con soltura Guelar confirmó personalizando: «yo soy un hipócrita y usted es un hipócrita». (Un año antes la diputada Graciela Camaño redondeó su imagen de Guelar: «la vejez debe ser muestra de sabiduría, no de pelotudez», y lo tildó precisamente de hipócrita).
Retorno a Minuto 1.
El oyente esperó, si no un zarpazo, al menos una reacción del Gato.
No la hubo. Se habló de la gestión de Guelar como embajador de Macri en China y de Carlos Menem en Estados Unidos.
Pero no surgió la más leve mención al vaciamiento del Banco del Oeste, fundado por Guido Guelar y con su hermano Diego como asesor jurídico, en yunta con Fernando de la Rúa.
«Nadie sabe dónde está Guido Guelar», fue un título de «La Nación» en 2001.
La nota subrayaba que la fuga de Guelar había ocasionado una estafa de 100 millones de dólares a empresarios argentinos.
Tampoco se aludió a la reaparición del ex diplomático como asesor estrella de Vicentín. Ni a sus viejas confesiones: «fui guerrillero, por lo tanto, un delincuente».
El Guelar joven militante de Montoneros, el socio de su hermano banquero y el ceo de Vicentín no participaron de la entrevista.
¿Cuál de los Guelar dialogó con Sylvestre: el hipócrita?
Hace unos días el conductor de «Mejor país del mundo» inició el programa sentenciando: los gobiernos de Juntos por el Cambio y Frente de Todos defraudaron a sus votantes.
A esa clase de confusión deliberada – ¿o se trata de una grave torpeza? – apuestan Majul, buscador de excrementos en contéiners y mingitorios; los Leuco, padre glóbulo rojo, hijo leucocito, glóbulo de un blanco amarillento; el sobrino de Feinmann, el hijo de Viale.
Suena imperdonable que se proclame en C5N.
Se admite que el gobierno de Alberto Fernández pueda haber decepcionado parcialmente a un sector de sus fieles.
Pero el de Macri hipotecó al país por 30, 40 años y aplastó el nivel de vida del pueblo, espió a hermanos y enemigos, les inventó causas a partir de simples denuncias, metió presos sin fundamento a Amado Boudou y también a Cristóbal López y Fabián de Souza (casualmente los propietarios del canal), y ahora Mr. Bridge extorsiona con el fruto del espionaje.
Cualquiera que saque los pies del plato, desaparece, amenazó, y todo el mundo que todavía es adorador del plato quedó decúbito ventral, léase boca ajoba.
Grosero, tramposo paralelo.
Una más de «Mejor país», espacio de C5N, ofcórs.
De no se sabe qué manga pelaron una encuesta sobre la opinión de la ciudadanía acerca de los políticos.
¿Quién es el que más ha subido en un ranking enjabonado?
Sí señor: el muñeco Milei.
El miércoles 6 varios programas trataron el rubro acampes. Juanchi Zabaleta les había asignado carácter de extorsión, al Chino Navarro usó el adjetivo salvajes.
Un tal Néstor Dib, nuevo habitué del panel de «Desafío 20.21», pretendió cuestionar el sólido, inquebrantable testimonio de Silvia Saravia, delegada de Barrios de Pie.
¿No es mejor sentarse a dialogar?, propuso Dib. (En 1956 el director de «La Prensa», Alberto Gainza Paz, preocupado por la presión de un sindicato que el diario nunca había reconocido como interlocutor, sugirió al personal de redacción: dejemos estos cruces para la gente de overól, ¿por qué no se vienen a mi despacho a tomar un scotch?
Los de-overól eran los gráficos).
Entonces Saravia, al justificar la serie de acampes que le habían hecho a Macri y los que estaban organizados si no se arribaba a un arreglo, copó el debate.
Sin respuesta concreta, satisfactoria, a la tragedia del hambre y la indigencia hay que salir a la calle, y en plaza de Mayo, el Congreso, la avenida 9 de Julio, no en Quintino Bocayuva al 1100.
A propósito de estos sitios donde llevar a cabo manifestaciones de protesta, «La Nación» publicó una nota titulada: «¡Basta!», en la que un trasnochado cronista, para impedir que piquetes y actos originen severos problemas de tránsito, propone convertir a la 9 de Julio en peatonal, «la más amplia del mundo».
Desde la votación del convenio con el FMI es notorio que para algunos periodistas de C5N, por ejemplo en «Minuto 1», Gerardo Morales ha pasado a ser un converso (sin guión o espacio después de la primera sílaba).
Tras jactarse de su complicidad con Macri acaba de planear un viraje, declara al radicalismo corresponsable de la monstruosa deuda con el FMI y se postula como candidato de altas ambiciones con miras a 2023.
«Actitud revolucionaria de la UCR», opina Pazos.
Recupera el habla Ernesto Sanz y acusa de «perversidad de CFK hacia el gobierno», el mismo día en que se rescata un video en que miembros de Franja Morada (tradicional agrupación universitaria radical) cantan y bailan rememorando la muerte de Néstor Kirchner con un remate ¿perverso?: «ahora falta Cristina».
Sería absurdo no sancionar esa complicidad del jeque de Jujuy por asumir el rol de arrepentido.
Pero volviendo a lo que inquieta a Navarro, Zabaleta y otros funcionarios, sería acto de vulgar traición a los más altos principios de la democracia hablar de acampes sin exigir la libertad de Milagro Sala.
Hace 6 años y 3 meses éste Morales metió presa a Milagro por un acampe solidario con entidades cooperativas de Jujuy.
Acampe solidario.
Acampe.
De Pablo Baca, ex presidente de la Corte Suprema de esa provincia, se conserva una declaración grabada: «por qué no se dejan de joder y la sueltan a la MIlagro; es él que no la quiere liberar».
Él es Morales.
Tal declaración le costó el cargo.
Al mes lo acusaron de violación a una funcionaria provincial y debió renunciar para eludir el juicio político.
Los acampes en la avenida 9 de Julio remiten directamente a la infame prisión que soporta MIlagro Sala.
Demonizar en bloque los acampes es juna forma de ustificar la detención de Milagro.
Un panel de C5N reunido para considerar el tema se vio engrosado (gro, no gra) por diputados de la UCR: Alejandro Cacace, ruidoso abanderado del proyecto de dolarización de la economía, y Emiliano Yacobitti, que se iniciara como dirigente de Franja.
Aunque hasta ayer (viernes 8) prácticamente nadie vinculaba estos acampes con el que provocó la prisión de Milagro, los legisladores radicales saben que habiéndose erigido Gerardo Morales en líder del manoseado partido, acampe es mala palabra.
«Antes que indultar a esta mujer que me peguen un tiro», desafió el gobernador.
Es una nueva burla a la democracia pretender que la foto del jeque dando su apoyo al acuerdo con el FMI aliviana su prontuario y emparda a las registradas el 16 de enero de 2016, cuando mandó a la cárcel a Milagro, y todas las innumerables veces que se opuso a su libertad.
La misma Milagro le ha dado contenido a capítulos del prontuario de Morales: «gobierno corrupto y represor, cómplice del narcotráfico y desembozado colaborador en el golpe de estado en Bolivia».
Esta sucesión de novedades, al margen de las excepciones marcadas, se topa de pronto con la calidad de material que luce el sello de la casa.
El domingo 10 Amorín presentó un excelente reportaje a Leandro Araque, uno de los ex agentes de la AFI.
Con claridad y valentía Araque dio detalles de su trabajo y el de sus camaradas espías.
Dijo que recibía órdenes e instrucciones de Diego Dalmau Pereyra y Alan Ruiz, y cuando se le preguntó quién era «el 1», tan mentado como eje conductor de las operaciones, afirmó sin dudar: Macri.
En cuanto a la condición de «cuentapropistas» que les asignó el ex presidente no titubeó: «Macri estaba mal informado o es un cínico».
La cima de estas aparentes contradicciones tiene un poblador: Hernán Lombardi, convocado a un reportaje en «Desafío 20.21».
En momentos difíciles, cuando la Bullrich y él avalaban fervorosamente el rol de Mauricio Macri de líder del Pro, no tuvo pruritos en oficiar de bufón.
Hasta esa entrevista, y aún hoy, para los oyentes de C5N Lombardi es «un canalla», valoración repetida diariamente por Víctor Hugo Morales, basada entre otros motivos en la persecución a los integrantes del equipo de «6, 7, 8» y los 357 despidos de la agencia Télam, cuando se desempeñó como secretario de medios.
Lombardi se despachó a gusto y hasta amagó mostrarse molesto, quizá para simular que el reportaje era «a cara´e perro».
En el cierre un sonriente Pablo Duggan le preguntó si se había sentido cómodo. Lombardi dijo que sí y el conductor se comprometió a volverlo a invitar.
Los interrogantes sobrevuelan la región.
Dando por sentado que Duggan no ignora la calificación de Víctor Hugo, ¿se le ocurrió a él invitar a Lombardi y brindarle un trato que bordeaba el desagravio, o fue un pedido «de arriba»?
¿La entrevista cuestiona seriamente el juicio de Víctor Hugo o se limita a exhibir una inusual amplitud de criterio de la empresa?
¿Reiterará el prestigioso colega uruguayo su calificación, que (otra dosis académica hispana) representa a «un ser despreciable por su comportamiento vil»?
Como leales oyentes de C5N elevamos nuestras preces: que las novedades puntualizadas no concluyan en que el canal deje de ser el medio que nos representó cabalmente a lo largo del derrumbe neoliberal macrista.
Garantía: estas no son preces cuidadas, nada incidirán en el engorde de la inflación.
Ignacio Lizaso
volanta Demonizar el acampe es
validar la prisión de Milagro
titulo Ambiguas novedades
se aprecian en la
programación de C5N