LAS UNIVERSIDADES NACIONALES PIERDEN EL LUGAR DE FARO IDEOLÓGICO
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Es el momento de replantear la formación de nuestros cuadros y militantes donde los sistemas universitarios y de formación terciaria actualmente des-ideologizados y forjadores de meros » técnicos » no dan la respuesta política justa.
Por Ezequiel Beer
Dudo de la posibilidad de re crear un gobierno popular por varios años en la Argentina.
El » palazo » de ayer hacia Máximo Kirchner es la punta del iceberg de lo que se viene en el país.
De Macri, Bullrich o Larreta o el mismo Massa – de fluidos vínculos con el Partido Republicano y con el mismisimo Trump aún más profundos de los que porta Macri – es el abanico de» opciones » políticas locales a mediano plazo.
Está demostrado que el ingreso de neoliberales a los gobiernos kirchneristas/cristinistas termino en fracaso y traiciones desde Martin Lousteu hasta Martin Guzmán.
Es el momento de replantear la formación de nuestros cuadros y militantes donde los sistemas universitarios y de formación terciaria actualmente des ideologizados y forjadores de meros » técnicos » no dan la respuesta política justa.
La reconversión capitalista y en particular luego de la Pandemia hacen que los aportes de nuestros autores nacionales sean insuficientes a la hora de pensar y replantear la realidad.
Es por ello que considero la lectura crítica de autores como Slavoj Zizek, Félix Guattari o el mismisimo Franco Bifo Berardi elementos teóricos imprescindibles de cualquiera que este imbuido en lo político descontando haber tendido una aproximación previa a los aportes de Marx y Perón pero debemos profundizar aún más.
Ellos tienen sus universidades y centro de pensamiento funcionando hace mucho y seguramente desde ese mecanismo se elevaran como el pensamiento dominante.
Por variados motivos las universidades nacionales han perdido el lugar de faro ideológico.
Uno de los mayores déficits partidarios ha sido la escasa actividad de la formación de los propios militantes que se ha visto invadidos por licenciados, maestrandos, doctorados y un cumulo de técnicos sin ninguna visión política.
Un horizonte posible es a de 10 años.
Los chilenos tuvieron que pasar por un proceso de carácter casi revolucionario para poder elegir un presidente NO Neoliberal.
Queda pendiente aún un largo camino.