EL TIEMPO NO ESPERA
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Es evidente que de continuar este apoyo de las organizaciones y dirigentes populares, el 2023 será el primer año de la alternancia programada con toda precisión por el imperialismo yanqui: un período neoliberal con fachada socialdemócrata seguido por otro de derecha furiosa.
Por Tomas Perez Bodria
Opinión
NAC&POP
22/02/2022
¿A esta altura se puede seguir apoyando a este gobierno, sólo bajo la excusa del temor a la vuelta del macrismo?
La verdad es que este gobierno calza a la perfección al plan de continuidad del macrismo pergeñado por el imperio e instrumentado primero mediante el pseudo préstamo durante el gobierno de Macri y luego a través de la claudicación bajo extorsión de Cristina del 18/8/2019, cuando anunció que cedía las riendas de la conducción del Estado a un tipo como Alberto Fernández.
Es evidente que de continuar este apoyo de las organizaciones y dirigentes populares, el 2023 será el primer año de la alternancia programada con toda precisión por el imperialismo yanqui: un período neoliberal con fachada socialdemócrata seguido por otro de derecha furiosa.
Ambos garantizando la subsistencia de un modelo colonial. Mantener el apoyo a este gobierno es favorecer ese plan.
El campo nacional debe organizarse para romper esta trampa.
La propuesta de Hebe de Bonafini a los gremios para que se paren de mano contra el escandaloso acuerdo de la entrega al FMI llamando a un paro general seguramente puede aparecer, frente a la evidente pasividad de la mayoría de los gremios, como alocada.
Sin embargo no lo es, salvo que los dirigentes gremiales, así como la mayor parte de la dirigencia política del FDT viene renunciando a exigir el respeto del mandato electoral del 19, renuncien a la defensa del interés de los trabajadores activos y pasivos, que son el blanco que sufrirá la primera y más certera descarga tras la firma de este acuerdo.
Recordemos que lo mismo ocurrió durante el menemismo. Pero ojo, que agarrándose los huevos dentro de 10 años cuando alguien mencione el nombre de Alberto, como tantos lo hicieron al nombrar a Menem cuando ya era historia, no se lavan las culpas generadas por la miopía paralizante del.presente.
Miopía que no sólo legitima el plan director del imperio para la Argentina y su rol en la región, sino que ha de derivar en la deslegitimación del peronismo y del kirchnerismo como carnaduras del Movimiento Nacional y popular, relegándolos al rol de meras referencias de períodos históricos ya fenecidos.
Y por cierto, sabemos que un golpe de fortuna como lo fue la aparición de un Néstor Kirchner, no suele reiterarse con facilidad.
Y claro que todos parecen olvidar un pequeño detalle frente a una realidad de tanta exclusión que se profundizará tras la firma del ignominioso acuerdo que viene a oficializar la condición de colonia de la Argentina.
Es ell mismo pequeño detalle que evocó el compañero Jorge Rachid en su último escrito («La pobreza es la expresión del colonialismo), parafrasenado a Perón: «cuando el pueblo agota su paciencia suele tronar el escarmiento».
Y cuando así suceda, seguramente dirigirá su furia contra los cipayos de la derecha neoliberal furiosa, pero también contra los traidores que lo entregaron y los pusilánimes que declinaron su defensa.
El tiempo no espera compañeros.
Pilar, 22 de diciembre de 2022