ISMAEL RAMIREZ DEL CHACO, OTRO JOVEN ASESINADO DE MACRI
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Raúl y su mujer, María, es gente de trabajo. La hermana de María también es gente de trabajo. A Raúl y a María los conozco desde mi infancia aunque son un poco mayores y sé cómo, a pesar de la pobreza, siempre pusieron el lomo laburando y jamás robaron ni una rosa del jardín.
Por Adrián Duca
NAC&POP
04/09/2018
Sé que mandaron a sus hijos a la escuela y les enseñaron a trabajar, no a robar.
Raúl y su mujer, María, son gente de trabajo.
La hermana de María también es gente de trabajo.
A Raúl y a María los conozco desde mi infancia aunque son un poco mayores y sé cómo, a pesar de la pobreza, siempre pusieron el lomo laburando y jamás robaron ni una rosa del jardín.
Sé que lo mismo hacen sus hijos y sus sobrinos y sus nietos y los sobrinos nietos.
Jamás pensaría que su sobrino nieto era un pibe chorro.
Pongo las manos en el fuego por la inocencia de Ismael y me resulta muy asqueroso escuchar o leer acá gente asquerosa que cree que los pobres roban mientras nos saquean los poderosos y que piensa que los pobres merecen morir así no saqueen.
Sé que lo saben, que ellos saben que quienes los conocemos y mamamos buena leche, estamos convencidos que Ismael tuvo la desgracia de pasar por el barrio en el peor momento y la desdicha de ser pobre, entonces la mala gente que mamó mala leche, condena prejuzgando.
Y no alcanza que lo sepan.
El pibe de 13 añitos, buen estudiante y jugador de básquet, absolutamente alejado de la falopa y el robo, se murió, lo mataron.
Solamente queda esperar por la justicia divina y la de la almohada que enloquezca a quien disparó.
