Milei pidió que nos ajustemos los cinturones por las medidas que tiene preparadas para este flamante 2026.
*DEFENDIENDO LO INDEFENDIBLE”*
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Milei ya había dicho todo y se disponía a festejar el fin de año en Olivos con sus ministros y allegados, sacó un conejo más de la galera y sorprendió a todos.
*Por Mario Casalla*
PUNTO UNO
09/01/2026
Cuando creíamos que el presidente Milei ya había dicho todo y se disponía a festejar el fin de año en Olivos con sus ministros y allegados, sacó un conejo más de la galera y sorprendió a todos.
Antes de comenzar a cenar, les regaló un libro a los presentes y organizó una foto donde posaron con el libro en la mano, al estilo de un equipo de futbol pero sin pelota, sino con el libro “Defendiendo lo indefendible”.
El titulo ya es una transgresión en sí mismo: ¿Cómo defender lo indefendible?
Esto constituye un perfecto “oxímoron”, es decir un término harto contradictorio (como decir “silencio atronador”) que el buen razonamiento busca evitar.
Pero como bien sabemos, los hermanos Milei no se privan de nada.
ORIGEN DEL LIBRO
El libro se inscribe en la denominada Escuela Austríaca de Economía (ultraliberal) pero hasta sus maestros fundadores se sorprendieron de él.
Publicado en 1976. Friedrich Hayek comentó: «Adentrarme en este libro me hizo sentir como si me sometiera de nuevo a la terapia de choque con la cual Ludwig von Mises, hace más de cincuenta años, me hizo un ferviente partidario del mercado libre.
Algunos lo encontrarán una medicina un tanto fuerte, pero le hará bien pese a su sabor amargo”.
Publicado en inglés, ha sido traducido al chino, español, francés, holandés, italiano, portugués y rumano.
La edición impresa en español apareció en 2012, por la editorial Innisfree que también publicó posteriormente “Defendiendo lo Indefendible II”.
Los ministros de Milei ya tienen lectura para el verano.
Esa editorial que publica sólo libros anarcocapitalistas y tiene como lema “Libros no aptos para estatistas sin rehabilitar”.
*DE QUE HABLA ESTE LIBRO*
Amigo lector, siéntese tranquilo para evitar caerse al suelo.
El principio general es “dejar de ilegalizar actuaciones que deberían ser libres, porque cada uno es dueño de sí mismo para saber lo que quiere”.
Sintetizaré aquí en cinco puntos la injusta “lista de marginados” según Block.
En primer lugar, las prostitutas de quiénes observara que – las personas que van a hacer uso de sus servicios- son normalmente aquellos que no pueden tener relaciones sexuales por su timidez o fealdad y aunque no fuera así, tanto el oferente como el demandante están en su derecho de comerciar porque no perjudican a nadie.
Pese a que nos repugne que alguien use su cuerpo de ese modo, nosotros no tenemos potestad de decidir por ellos.
En segundo lugar, tenemos a los drogadictos y a los vendedores de estupefacientes, dado que estos tienen el derecho a entrar en una transacción por la que ambos quieren lo que el otro les ofrece: uno, los estupefacientes y el otro, dinero.
La ilegalidad de la droga ha criminalizado ciertas conductas haciendo delincuentes a quienes quieren consumir substancias psicotrópicas y a quienes distribuyen lo que se demanda.
Los vendedores -comenta Block- hacen que bajen los precios cuando hay más competidores.
En un mercado libre, seguro que los beneficios se reducirían enormemente, de forma que los drogadictos no robarían para comprar su dosis ni tomarían basura encubierta, que los mata, porque se controlaría la calidad.
Mas, aún el “Mercado Libre” hasta podría tocar el timbre de su domicilio.
En tercer lugar, tenemos a los prestamistas extra bancarios que acercan el crédito a la gente.
Suelen acusárselos de avaros o usureros y tienen mala prensa, pero es gracias a ellos que el poder adquisitivo de todos aumenta y también el consumo de productos y servicios.
Aparte que, si lo ahorran, eso permite invertir el capital en procesos productivos más intensos que logran reducir los costos de fabricación de productos.
En cuarto lugar, está especulador, un personaje odiado que parece aprovecharse de las desgracias ajenas, sin entender que su labor es esencial en la economía.
Block afirma que, en tiempos de prosperidad, cuando los precios de la comida están inusualmente bajos, el especulador compra haciendo que los precios suban y en los años de escasez, que vendrán después, la comida que el especulador ha almacenado se saca al mercado haciendo que los precios bajen, con lo cual suaviza los efectos de la falta de productos.
En quinto lugar, están los denominados usureros.
El usurero lleva desde tiempos remotos suscitando la ira de la gente y aún más de los legisladores, pero su labor fundamental para la sociedad.
Como observa Block, nadie ha sido obligado a ser parte del contrato y el tipo de interés de los préstamos depende de la oferta y la demanda.
Si el gobierno prohibiera los préstamos a partir de cierto tipo de interés los usureros no prestarían a los más pobres, porque el riesgo de impago de éstos es mayor que el de los ricos.
Así que, quiénes salen mal parados son aquellos a quienes supuestamente se favorecería.
Demasiado para un solo día y atención amigo lector porque Milei pidió que nos ajustemos los cinturones por las medidas que tiene preparadas para este flamante 2026.
MC/
PD: hasta febrero próximo en qué retomaremos nuestro diálogo.
Mario Casalla: Donald Trump relanza la Doctrina Monroe.