Adorni, candidato a senador, ¿inventó que/ Macri se quedó sin nafta?
¡SI JAVIER!
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A remolque, acorralado, / Macri firma a ciegas/ cualquier acuerdo. “Macri ya armó su respuesta: sí, Javier”, tituló C5N una de sus notas sobre el desparejo duelo entre los Milei y el ex en unos cuantos rubros Mauricio Macri.
Por Ignacio Lizaso*
NAC&POP
10/01/2025
Hace apenas una semana, el chambelán Manuel Adorni sentenció duramente a Mauricio Macri.
Criticó su debilidad a la hora de “hacer lo que había que hacer”, aclaró que no tenía importancia si no le había dado el «pinet» o no había querido cumplir con ese mandato, y remató su monólogo con una frase de terminante descalificación: “se quedó sin nafta”.
Candidato a un montón de cargos con miras a las próximas elecciones, de senador en más, ningún argentino “de bien”, o maligno informado, duda de que cada palabra, cada gesto de Adorni, rigurosamente dictados por el aparato creativo de Balcarce 50, son “de necesidad y urgencia” para el gobierno libertario.
Entre ciudadanos que no han renunciado al ejercicio del humor no faltan quienes fantasean diciendo que Javier Milei es el vocero de Adorni.
Pocos días después de aquella impiadosa sentencia Macri pide la escupidera y en un mensaje que encabezado con un “querido Javier” (siguiendo con el lenguaje popular) arruga y va al pie del presidente.
Mensaje que todavía no tiene respuesta oficial (1).
Como todos sus gestos y declaraciones, la aprobación por parte de Milei de la actitud de brazos abiertos de Macri debe ser tomada con plena desconfianza.
Supo denunciar que Toto Caputo “se fumó 15.000 millones de dólares” y la Bullrich no dejó de ser “una asesina montonera”, pero al rato los redimió, convertidos en ministros nada menos que de economía y seguridad, y se confundió con los dos en un abrazo.
(Frase hecha lo de confundirse en un abrazo, pero en esta emergencia no hubo ningún rastro de confusión).
Ni siquiera en septiembre de 2022, cuando Horacio Rodríguez Larreta lo fue empujando hasta que tuvo que bajar del palco en un acto partidario (- “un aplauso, más fuerte”, se permitió sobrarlo el hoy de capa caída Larreta -), se vio a Macri tan mal parado.
Encuestas de sospechosa factura, como la mayoría de las que se echan a rodar, señalan que si fuera, por ejemplo, candidato a senador por CABA, los votos lo ubicarían en un oscuro tercer lugar.
El comando libertario lo sabe y especula con tal debilidad.
Se ignora si acaso descontrolado en sus apariciones públicas, los almibarados reportajes con Luis Majul o Alejandro Fantino, o fiel al guión que le dicta su más íntimo círculo, Milei maneja su discurso.
Se lo acaba de escuchar metiéndose groseramente en la realidad que vive el pueblo venezolano.
En esa misión, temprano servicio a la gestión de Donald Trump, se le oyó defender a con énfasis a María Corina Machado, “interceptada” por el régimen dictatorial de Nicolás Maduro.
Curiosamente (o no) la persecución, el armado de causas y el fierro que le metieron en la cara a CFK no le merece el más ligero comentario.
Lo impiadoso, lo criminal es interceptar.
Es suficiente apreciar los nombres de la guardia de corps que negociaría “el arreglo” con los Milei para comprobar que Macri pretende imponer el criterio de que hay diálogo y es de igual a igual.
El negociador número uno es Cristian Ritondo, dirigente que sometido a serias acusaciones contó con el imprevisto apoyo de Milei.
El escolaso de compra-venta y soborno de ciertas figuras es manejado con incuestionable destreza por el oficialismo.
El diálogo es penosamente desparejo.
Si fuera una partida de truco, Milei siempre es pie y Macri tiene un cinco de copas y un par de figuras.
En el lejano 1991 se produjo el secuestro de Macri con el rasgo hollywoodense del viaje en ataúd – “soy claustrófobo, fue terrible” -, episodio superado con el pago de 6 millones de dólares en concepto de rescate.
Viejo lobo de mar y con escuela de ´Ndranghetta, Franco Macri demoraba en arreglar con la banda de los comisarios.
En ese momento el Caputo-amigo-del-alma se apresuró a poner la guita y Franco no tuvo más remedio que manotear el muy poblado chanchito verde.
Los cultores del humor como desesperado refugio fantasean con que se ha perpetrado un nuevo secuestro de Macri, en esta emergencia virtual, con posible participación de las fuerzas del cielo.
Tres hechos lo distinguen de la primera edición.
Macri ya no tiene un aire a Freddy Mercury, como presumía en aquellos años; el ataúd fue excluido del operativo y el monto del rescate descendió a 100.000 dólares.
IL/
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(1) Esta columna se escribe la tarde del viernes 10 de enero de 2025..