Lo que todos sabemos es quiénes son y fueron los que encubrieron

DAIA, 29 AÑOS DE ENCUBRIMIENTO

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Por Fernando Esteche

Además de su propia trampa, y la de Stiuso, alguien más es responsable de la muerte del fiscal Nisman, son las dos canallas que lo atormentaron con llamados durante todo el día de su muerte.

Por Fernando Esteche

Nac&Pop

18/07/2023

Lo que todos sabemos es quiénes son y fueron los que encubrieron: Carlos Menem, Patricio Miguel Finnen, Rubén Ezra Beraja, Carlos Corach, Hugo Anzorreguy, Juan José Galeano, Ramon Gabriel Mullen, José Carlos Barbaccia; ALBERTO NISMAN, Gustavo Hornos, Mariano Borinsky, Bonadío (QNDP), Mauricio Macri (LPTQ).

En el juicio por encubrimiento se evidenciaron las operaciones de Gabriela Michetti y Germán Garabano para exculpar a los fiscales encubridores.

Si además de su propia trampa, y de la trampa de Stiuso, alguien más es responsable de la muerte del fiscal Nisman, son las dos canallas que lo atormentaron con llamados durante todo el día de su muerte.

Hoy las autoridades comunitarias lo levantan como a un mártir indulgentes con las pecaminosas actitudes del fiscal, no me refiero al consumo de prostitución vip o malversación de fondos públicos sino a su acusación falaz.

Los únicos presos en alguna relación con aquel atentado fueron unos policías y rufianes luego excarcelados y absueltos por vicios procesales groseros y hoy multimillonarios.

Los otros presos remotamente relacionados con esto fuimos un puñado de dirigentes políticos con otros tantos ex funcionarios que alevosa y alucinadamente nos procesaron por supuesto encubrimiento en lo que luego de, en mi caso, dos años de prisión, dijeron que no había delito.

La mano inclemente y feroz de poderes oscuros y amorales es larga, seduce almas débiles, violenta instituciones frágiles, y se cobra las cuentas que cree que tiene que cobrarse más allá de soberanías, procedimientos o lo que sea.

Cuenta en su libro Viktor Frankl la anécdota de cuando trabajando en la barraca, cavando, un prisionero levantó la voz diciendo; “¡qué bello podría ser el mundo!

Una paradoja cruel hace que los descendientes de los vituperados actúen hoy igual o pero de los que tanto dolor sembraron.

Podría ser bello, claro, pero hay hombres que roban agua, roban comida, apalean niños y niñas, violan a sus madres, echan de sus casas ancianos y ancianas, encarcelan a sus padres…y después, a veces, rezan.

FE/