EL OBJETIVO ES LA DESESTABILIZACIÓN Y EL MALESTAR SOCIAL
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La inseguridad y el miedo en la sociedad son herramientas de la derecha para reemplazar a la política en la disputa electoral.Un humano asustado es un ser obnubilado y más proclive a ser manipulado.
Por Lido Egisto Iacomini
4/4/23
La agresión violenta contra Sergio Berni se inscribe en una táctica de creación de malestar social y desestabilización preelectoral llevada adelante por el macrismo y su perversa maquinaria política y comunicacional.
Y hay que decirlo sin eufemismos, antes que nos envuelva una espiral de violencia.
La etapa actual comenzó con el intento de asesinato de Cristina Kirchner y se continuó con la fuerte aceleración inflacionaria empujada por el poder económico concentrado, más los intentos de precipitar una corrida contra el dólar en busca de una devaluación profunda del peso.
Lo que se llama un golpe de mercado, como el que a duras penas se eludió con la asunción en economía de Sergio Massa.
La inseguridad y el miedo en la sociedad son herramientas de la derecha para reemplazar a la política en la disputa electoral.
Un humano asustado es un ser obnubilado y más proclive a ser manipulado.
Si esta conducta golpista y reaccionaria se sigue extendiendo es porque el gobierno no ha ido a fondo en el esclarecimiento y castigo de los graves hechos anteriores.
La debilidad para enfrentar está táctica siniestra se pone de relieve en la interrupción de la investigación en busca de los autores intelectuales del femi magnicidio frustrado y sobre todo teniendo la punta del ovillo en quienes financiaron a los autores materiales del atentado contra Cristina.
Esto último, la responsabilidad económica, se sabe que conduce al “amigo” Caputo, lo que conduce al verdadero autor intelectual, el macrismo.
Que la golpiza a Berni fue armada no sólo se evidencia en la desproporción de los medios utilizados por los agresores, y sobre todo por los asesinos del chofer de UTA, para una simple acción delincuencial como pretenden hacernos creer, sino que hay fotografías que muestran a los presuntos agresores de UTA junto a Patricia Bullrich en un acto político precedente.
Berni, siempre expuesto por su afán de protagonismo mediático personalista, era el cebo ideal para esta trampa cazabobos que no sólo le tira un muerto a Kicillof sino que exhibe un descontrol social exuberante con la instrumentación de un grupo sindical, en cuya investigación debe irse a fondo como debió haberse ido en los grupos que orbitaron en torno al atentado a Cristina.
Cometer el mismo desatino, que en ese caso corrió por cuenta de la justicia amañada, cooptada y corrupta, es dejar la puerta abierta a la continuidad de la gran operación de desestabilización que se está desarrollando en las vísperas del proceso electoral.
Estamos en un momento político de gran labilidad.
En el Frente de Todos por la incertidumbre del destino de la candidatura de su principal líder.
Y en la derecha por la crisis interna que ha puesto en riesgo el triunfo que creían asegurado.
Sin dudas estos atentados a la democracia, aún a ésta de baja intensidad, favorecen a las caricaturas hitlerianas, sobre cuyos trazos se esbozan los perfiles de las candidaturas de Patricia Bullrich asociada en primera o segunda vuelta con Milei.
Los titiriteros trabajan a jornada completa y para ello cuentan, además del Mugrizio, con el staff del FMI y con la Corte Suprema.
Nosotros no podemos jugar con suplentes.
Lido Egisto Iacomini – 4/4/23
