Fracasó el espionaje de Macri en el bridge, ¡minga de conjuntivitis..!

BRIDGE

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Por Ignacio Lizaso*

Fotos y videos no mienten, ni han sido trucados. Basta observar la profunda entrega con que Mauricio Macri, naipes de bridge en mano, posaba para que la gilada creyera que estaba meditando la maniobra que iba a pergeñar para asociar su imagen a la de «El pensador» de Auguste Rodin (FOTO)

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

04/04/2022

Esa escultura fue el modelo que eligió en las sesiones de acting que le aconsejaron para que el periodismo «lo sorprendiera» en pleno juego. (Pergeñar es el verbo que corresponde porque acontece que el único título que Macri dice ostentar – quizás sólo sea uno de sus clásicos defectos de dicción – es el de ingeñero.

Suele contarse en rueda de supuestos condiscípulos que por la Facultad de Ingeniería pasó un sosías que daba exámenes en su nombre).

Lo cierto es que, según se jacta, los dos años (iniciales) de la pandemia se dedicó a estudiar.

Y lo hizo con una capacidad de sacrificio que no había mostrado durante el período en que votos simiescos lo llevaron a la presidencia de la Nación.

Como olvidar aquella confesión: «a las 7 me voy a casa, pongo Netflix y olvidate».

Eso sí, en lugar de ocuparse de los graves problemas que afectan al país como consecuencia de su desastrosa gestión el muchacho formado en el Cardenal Newman se inclinó por aprender los secretos que rodean la práctica del bridge.

Juego de naipes creado en el siglo XVI y que sigue siendo cultivado por Bill Gates, tipos que pretenden la cocarda de miembros de la high society y nuevos ricos que como jeques árabes en el fútbol, arman equipos contratando a expertos que prestigien su camiseta.

Hace 140 años que Rodin concluyó su escultura más famosa, realizada en bronce.

Metal no tan preciado para Macri como el oro, pero con el que sueña ver eternizada su figura.

La obra le fue encargada para decorar «la puertas del infierno» en un museo de Paris.

Explicó Rodin que para llegar a la imagen del protagonista de la obra se inspiró en Dante Alighieri, a quien consideraba «el poeta».

Repasando el texto de «La divina comedia», Rodin se detuvo en Minos, un juez que siendo su misión «arrojar al abismo» a los condenados, tenía que elegir a cuál de los 9 círculos del infierno debía destinarlos.

Azarosas coincidencias, Minos era un magistrado cínico, temperamental, que reunía los antecedentes de cada caso en voluminosas carpetas.

Después simulaba escuchar los testimonios – todas las almas debían confesar sus pecados – y manifestaba su veredicto enviándolos al llameante abismo.

Un abismo al que Macri ya ha condenado a enemigos y opositores.

Al verdugo sólo le queda pendiente la candidata que encabeza su lista, hueso duro de roer, aún con la justicia a su entero servicio.

Ese es el personaje que Macri, sintiéndose cómodo en su rol mesiánico, decidió encarnar para vender facha mientras se esmeraba en ganar el certamen sin importarle con qué armas.

Al margen de haber logrado que se le atribuyera la imagen de un avezado jugador, la realidad es que Macri figura en el puesto 336 del ranking mundial.

Esa falsa imagen y el respaldo del inmenso aparato de difusión adicto facilitaron que fuera objeto de interés para la prensa.

En un reportaje Macri osó conjeturar que el Mahatma Gandhi usó el bridge para «explicar sus creencias».

«Gandhi decía que el kharma (destino predeterminado) era igual a los naipes que recibe un jugador y el dharma (acción del hombre) era la forma en que se juegan esos naipes», reprodujo Clarín los conceptos que Macri habrá extraído de vaya uno a saber qué contéiner callejero.

El encuentro con los periodistas concluyó ante una pregunta sobre si alguna vez Gandhi había planteado la desaparición de cualquiera de sus fieles que se apartara de su doctrina.

Desaparición marcaba una pista, pero el entrevistado puso cara de no haber entendido

. Entonces llegó la aclaración: cualquiera que sacara los pies del plato.

Gesto de bronca y abrupta retirada.

A partir de este certamen ha surgido amplia información sobre el bridge.

Es común toparse con avisos de cursos de aprendizaje del juego (pago en cuotas).

Pero no todas son loas. Un par de los más destacados jugadores, casualmente noruegos, han sido acusados de doping y otras yerbas.

Se trata de Gair Helgemo y Brogeland Boye. Número 1 del mundo, Helgemo fue sancionado por ingesta de clomífero y testosterona, y escapó de Noruega por deudas impositivas, exiliándose en Mónaco, protegido por un magnate.

Boye (sin acento en la e, no confundir con el Atómico Mario) se convirtió en «el justiciero del bridge» por haber denunciado a jugadores que se hacen señas prohibidas y cometen trampas surtidas, lo que derivó en una serie de expulsiones de las mayores ligas.

Para impedir esas señas hay pantallas que exhiben la partida y obstáculos debajo de la mesa para evitar roces con los pies, obstáculos que indican la calaña de ciertos jugadores.

Más que a la técnica y estrategias de la subasta y el carteo, que son los pasos del juego, Macri optó por hurgar en el universo de las trampas reveladas por Boye.

Sus asesores lo alzaron para que surfeara en las tinieblas de la Inteligencia Artificial (IA).

En informática, se sabe, la IA es la expresada por máquinas, sus procesadores y sus softwares, que serían análogos al cuerpo, el cerebro y la mente del hombre.

Hoy asoma como la culminación temporaria de la antigua inquietud del ser humano por incrementar sus potencialidades intelectuales y físicas mediante la creación de artefactos y prótesis.

Por supuesto, fiel a su vocación transgresora, Macri apuntó a las ventajas ilegales que podrían beneficiarlo.

Alguien le leyó un resumen de textos de Alan Turing, impulsor de las investigaciones sobre la IA entre la década de 1930 y 1950.

Por su cuenta habría consultado desde la CIA al mismísimo y devaluado Antonio Stiuso.

Con tales aportes Gustavo Arribas le habría organizado un sistema de micrófonos y cámaras que caben en el botón de la ropa, diminutos espejos y hasta drones. Sobre esa base Clarín y La Nación se atrevieron a proclamar que era uno de los más destacados jugadores del torneo.

En la ronda inicial Macri participó en la victoria sobre Egipto y la derrota ante Italia. Un triunfo más contra Australia, sin Macri, clasificó al equipo para la segunda ronda. Compromiso que rehuyó. afectado por un proceso – uno más -, en esta emergencia de conjuntivitis.

Esa fue la versión oficial.

En la intimidad del «vestuario» hubo otra versión: el sistema ilegal sólo habría podido aplicarse parcialmente por la extrema vigilancia establecida tras las denuncias de Boye.

Y el ex presidente – una de sus más rigurosas normas de vida – no concibe competir en ningún terreno en igualdad de condiciones.

Sin su figura estelar, el team argentino fue superado por el sueco: 37 a 25.

No faltaron los que asociaron el caso con la actitud de Carlos Menem (mayo de 2003) cuando pese a haber obtenido más votos en primera vuelta, no se presentó al ballotage que lo enfrentaría a Néstor Kirchner.

«Renuncio a los honores y a los títulos, no a la lucha», guitarreó el crédito de Anillaco.

Pero terminó reducido a la frase final del héroe anónimo, de lo más discepoliano, de «Cafetín de Buenos Aires»: «y me entregué sin luchar».

Si quedan ciudadanos que todavía desean comunicarse con Macri se les sugiere que lo hagan antes de las 19.

A esa hora quía ha retomado su rutina: pongo-Netflix-y-olvidate.

IL/

ADVERTENCIA: (con signos de alarma.) :En septiembre próximo está programada una nueva edición internacional de bridge. / La sede prevista es Polonia, pero si no ha cesado la guerra en Ucrania la sede sustituta sería Buenos Aires./ Y aquí sí que puede funcionar a full el sistema que se mancó en Italia. / Cierre con una humorada filosa, alusiva a esta última experiencia y lo mucho que se ha oído la palabra bridge. / Los disidentes del Pro que no comulgan con Macri le han asignado el mote de broken bridge, que en inglés significa puente roto. ¿La razón?…Nadie lo puede pasar. IL/