SCILINGO LIBREMENTE POR LAS CALLES DE MADRID

Mayo de 2018. Es media tarde cuando el exmilitar decide salir de su escondite en el que pasa buena parte de su permiso penitenciario cuando no está en Madrid visitando a su abogado. Scilingo (FOTO) camina erguido, pero lento. Avanza a pequeños pasos. Tan sólo permanecerá a la vista de todos unos minutos.

“¡ALERTA, ALERTA, ALERTA LOS VECINOS, AL LADO DE SU CASA ESTÁ VIVIENDO UN ASESINO!”

Miles personas participaron del escrache contra la prisión domiciliaria otorgada a Miguel Etchecolatz. Señalizaron con siluetas de desaparecidos el recorrido desde el ingreso del Bosque Peralta Ramos hasta la casa del genocida, que estuvo custodiada por un gran operativo de la prefectura y la Policía Bonaerense.