POCHO, ESE ÁNGEL ALADO

La respuesta llegó desde el brazo de un policía joven, el Ticky Velázquez, quien con la venia de sus jefes desenfundó su 9 mm y le apuntó directo a la garganta, atravesando el silencio atroz de esa barriada hambrienta, arrancándole la vida de cuajo a él, al Pocho Lepratti, seminarista adorado por cientos de chicos […]