EN RESPUESTA AL HIJO DE TATO BORES: CUANDO AL HIJO DE TIGRE, NI UNA MANCHA LE PODEMOS VER …

El notable gorilismo del autor, sumado a su apenas discreto talento (comparado con su padre) demuestra que -obviamente- se puede ser hijo de Messi o Maradona y no por eso jugar muy bien al fútbol. También demuestra lo arraigada que está en nuestro país la idea de que la educación «Sarmientina»‘ es la educación popular.