Quien mejor explica el decurso es el argentino oriental Alberto Methol Ferré.

ASIA PACIFICO EN MEDIO DE LA PULSEADA (GEO PASADO Y GEO FUTURO)

Por Gabriel Fernández*

Más sobre las monedas. La Argentina y el yuan. Reuniones clave por todos lados. Las firmas del Mal

Por Gabriel Fernández

FUENTES SEGURAS

20/11/2022

Asia Pacífico en medio de la pulseada

  • La importancia de las asociaciones regionales.
  • Ratzel, Methol Ferré, Perón. Yuanes y pesos.
  • Un aluvión de reuniones trascendentes.
  • La potencia de Asia Pacífico.
  • China y EE.UU., pulseando sobre la ASEAN. China y Rusia.
  • Las empresas que condensan el daño.
  • La construcción de una salida.

Vamos a frenar el balón.

Hace rato que nos debemos algo más sobre el origen de la combinación entre Comunidad Organizada y Tercera Posición que brinda curso a las iniciativas nacionales de unidad regional con rasgos confederados.

A medida que nos adentramos en los ejes del planteo, el lector observará que le ayuda a ver con más nitidez la realidad de otros territorios, incluido el de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), que forma parte de este artículo.

GÉNESIS.

Quien mejor explica ese decurso es, tal vez, el argentino oriental Alberto Methol Ferré.

Vamos a repasarlo o, si la vorágine de la cotidianeidad lo ha impedido, a conocerlo.

En uno de sus segmentos más agudos, el pensador realza uno de los elementos que forjaron el génesis de un concepto que hoy atraviesa el planeta: la tarea del geógrafo Friedrich Ratzel (1844 – 1904), quien desplegó su actividad al punto de fusionarla con la geopolítica que en el presente nos cautiva y generar el concepto de Espacio Vital.

De allí que Methol afirme que “Para explicarme recurriré a una de las concepciones más lúcidas de finales de siglo XIX, la del alemán Ratzel.

Su viaje por Estados Unidos reviste fundamental importancia para su visión del mundo; visión que se encarga de transmitir en una excelente obra.

Este insigne geógrafo viaja por el país en pleno boom industrial, observa locomotoras mucho más potentes y con más vagones que las alemanas: ve el territorio de Estados Unidos atravesado de costa a costa por tres o cuatro líneas ferroviarias transcontinentales”.

¿Entonces?

El narrador del ABC lo interpreta: “Él, alemán, admirador de la industrialización de su propio país, se encuentra con un país gigantesco.

En Estados Unidos reencuentra, sí, todo lo que ya existía en Europa, pero en proporciones, por lejos, mucho más grandes, gigantescas.

A sus ojos, las dimensiones cuantitativamente más vastas determinaban también un salto cualitativo”.

Allí aparece una clave.

Ratzel, como Methol, observan que la coalición de las provincias unidas del Norte de América, por así decir, es el factor decisivo para la potencia que emerge rumbo al siglo que se avecina.

Es posible rastrear en ese dato la certeza metholiana acerca del destino común de América del Sur, no solo como un interesante ejercicio de convivencia y vecindad –amalgama cultural- sino cual una necesidad para el despliegue de cada una de las partes.

¿Qué rescata nuestro geopolítico del gran geógrafo?

“Afirma que la era de los Estados –nación industriales del tipo de Francia, Inglaterra, Italia y Japón fue superada por un nuevo paradigma emergente.

Por él, el siglo XX abrirá la era de los ´Estados continentales´ industriales.

A su parecer, Estados Unidos de América eran el nuevo arquetipo que determinaba el curso de la historia futura”.

Fíjese lector, la perspicacia: “Europa dejaba de ser el centro hegemónico, salvo que alcanzara una acelerada unificación como Estado – continente.

Ratzel señala otro candidato posible en el número de los Estados – continente: Rusia, si pudiera acelerar su industrialización”.

Aquí es preciso recurrir a otro estudioso –contemporáneo nuestro-, el doctor en Ciencia Política y autor de algunos de los mejores libros sobre geopolítica, Miguel Barrios.

Este gran pensador nacional recuerda que Ratzel tuvo una excepcional importancia en la escuela prusiana, cuyos ejes formativos componen el caudal que alimenta a Juan Perón, quien la absorbe a través de su profesor, el barón Colmar von der Goltz.

Por supuesto que semejantes antecedentes han abonado las campañas que identifican a Perón con el nazismo, cuando en realidad las preocupaciones geopolíticas se extendieron, en la primera mitad del siglo pasado, a todas las naciones de cierto volumen.

En sentido contrario, vale dimensionar, en el General y en sus herederos –buenos, malos, más o menos-, el esfuerzo práctico y conceptual para amalgamar una misma base (Espacio Vital) con acciones de diálogo y consenso hacia los vecinos involucrados.

En concreto, mientras los Estados Unidos resolvieron el dilema anexando territorios (California), la Argentina intentó hilvanar intereses sin damnificar soberanías con Chile y Brasil (1953); mucho después, a través del Mercosur (1991) y del Unasur (2008).

Este redactor se hace a un lado para seguir con Methol: “A mi juicio, Ratzel entrevió la lógica profunda del siglo XX que continúa en el siglo XXI.

Quien no forma parte de un Estado – continente terminará y más que nunca en un mundo globalizado, constreñido a expresarse como lamento, furia o silencio”.

No hay concesiones para los localismos estrechos: “En América Latina a partir del proceso de la Independencia se han establecido un conjunto de Estados Ciudades con pretensiones de Estado Nación”.

Por tanto “ahora nos encontramos con la necesidad de un nuevo imaginario colectivo sudamericano para avanzar en la integración.

Y los múltiples imaginarios nacionales, de cada Estado Ciudad disfrazado de Estado Nación, se convierten en un gran obstáculo para realizar lo que nos puede salvar: una identidad cultural común.

Esa identidad común está en nuestra base hispánica, luso-castellana, de la Hispania Romana.

Que es una sola cosa.

Como lo fue durante la unión de las coronas de España y Portugal”.

UN CLEARING QUE ACLARA.

Zarpamos rumbo a la actualidad.

Y nos asomamos a ella extrayendo, con la punta de los dedos como si estuviéramos ante un fichero, una de esas informaciones que cree abstraerse del arrasador devenir mundial para instalarse en la adormecedora sección Finanzas; no de los medios en general, sino de los especializados.

Fíjese lector.

El ICBC Argentina presentó el servicio “RMB Clearing Bank”, por medio del cual la entidad prestará operaciones de corresponsalía bancaria en la moneda china RMB, o yuan, a instituciones financieras de nuestro país.

La iniciativa se dio a conocer en el marco del décimo aniversario de la presencia de la entidad en el país sudamericano, y cuenta con la autorización de los bancos centrales de ambos países.

Apunta a facilitar las liquidaciones en el comercio exterior y las inversiones entre China y Argentina.

El evento se desarrolló en el distrito de Puerto Madero, en las inmediaciones de la sede central del ICBC Argentina, y contó con la presencia del presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Miguel Ángel Pesce.

“Se crea un banco que tiene la capacidad de transformar pesos en yuanes y yuanes en pesos.

El Banco Central de la República Argentina ha favorecido este proceso (…), ha autorizado las cuentas en yuanes de los bancos de la plaza local y ha abierto una rueda en el mercado abierto electrónico para las transacciones en yuanes”, señaló el funcionario.

El titular de la autoridad monetaria de Argentina remarcó que el proceso ocurre entre dos países “complementarios”.

Ahondó: “Tenemos que trabajar juntos, Argentina necesita exportar más, necesita desarrollar su mercado de capitales, y ahí tenemos una tarea estratégica que llevar adelante con China, y el ICBC cumple un rol muy importante aquí en nuestro país en ese sentido”, enfatizó.

El titular del BCRA destacó el compromiso argentino en el proceso de internacionalización del yuan, recordando su apoyo desde un primer momento en el Fondo Monetario Internacional, en la incorporación de la canasta de monedas de Derechos Especiales de Giro (DEG).

“Éste es un paso más, intentar que se hagan más eficientes las transacciones entre ambos países, sin necesidad de tener que pasar por una tercera moneda”, sostuvo.

Pesce se mostró “muy entusiasmado” y afirmó que “ahora el ICBC tiene un nuevo desafío, que es colaborar para que las exportaciones de Argentina lleguen a China, para que los capitales chinos lleguen a la Argentina, y haya una mejor integración entre ambos países”.

Por su parte, el embajador de China en Argentina, Zou Xiaoli, extendió, a través de un mensaje grabado, sus felicitaciones por el décimo aniversario del ICBC de la Argentina y por la ceremonia de lanzamiento de “RMB Clearing Bank”.

“En la última década, China y Argentina han establecido y profundizado la asociación estratégica integral”, dijo el diplomático, empleando sin tapujos el concepto empleado por el presidente Xi Jingpin al expresarse en los foros globales.

Valoró que en ese lapso el ICBC haya podido “aprovechar las oportunidades para emprender, trabajando en estrecha colaboración con el gobierno argentino y las empresas”.

Zou expresó que “China y Argentina han concretado la firma de cinco acuerdos swap y el RMB se ha convertido en una divisa importante que componen las reservas de Argentina, brindando un fuerte apoyo para mantener la estabilidad económica y financiera argentina”.

El embajador chino dijo que China está dispuesta a trabajar con la Argentina para “estrechar la cooperación de swap de monedas con el fin de incentivar un mayor uso de las monedas nacionales en el comercio y las inversiones”, promoviendo así una mayor cooperación bilateral.

Días después, llegarían las noticias al respecto desde Bali, Indonesia.

ICBC es un banco de capital chino con presencia en 49 países y regiones.

Está desde hace diez años en Argentina, donde cuenta con 120 sucursales y 3.584 empleados, atendiendo a un millón de hogares, a más de 40.000 comercios y empresas pequeñas y medianas, y a cerca de 1.800 clientes corporativos.

Este periodista está alarmado: ningún medio, al analizar la actualidad internacional, incluyó esta información.

Esta sencilla información de la sección Finanzas, plantada sobre páginas alejadas de las bombas sobre Ucrania y alrededores, del cónclave de la ASEAN y el curioso encuentro del Grupo de los 20 (G20).

APEC.

Otras cosas han sucedido en el tramo más reciente.

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) es un importante protagonista de nuestros tiempos y del corrimiento observado en el eje económico mundial.

Las economías que integran el APEC son Australia, Brunéi, Canadá, Chile, China, Hong Kong, Indonesia, Japón, Corea del Sur, Malasia, México, Nueva Zelanda, Papúa Nueva Guinea, Perú, Filipinas, Rusia, Singapur, Taiwán, Tailandia, Estados Unidos y Vietnam.

Se trata de un espacio construido en 1989.

Sus economías de la Cuenca del Pacífico representan aproximadamente la mitad del comercio mundial y más del 60 por ciento del producto interno bruto total del mundo.

Desde el viernes pasado los jefes de Estado de esas naciones se congregan en Tailandia bajo la inquietud de fomentar el desarrollo sostenible y facilitar el comercio y la inversión en la región.

La cumbre cuenta con la presencia del presidente chino, Xi Jinping, y sus homólogos de Francia, Emmanuel Macron, y Chile, Gabriel Boric, así como el primer ministro japonés, Fumio Kishida, y los de Canadá y Australia, entre otros.

Al inicio del encuentro el primer ministro de Tailandia, Prayuth Chan-ocha, llamó a los mandatarios presentes a hacer frente a los efectos económicos de la pandemia y a otros asuntos globales.

Sin dejar de lado la importancia del anfitrión, todos esperaron la palabra de Xi, quien no perdería la ocasión.

El fortalecido jefe chino llamó a construir una región Asia-Pacífico de paz y estabilidad, destacando la importancia del respeto mutuo, la solidaridad y la cooperación.

Consideró que el rol de la región Asia-Pacífico es más importante que nunca, al afirmar que en los últimos años fue el principal motor del crecimiento global.

Pero una clave de lo ocurrido en esa reunión, casi oculta para la prensa internacional, radica en que la vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, y el presidente de China, se reunieron el sábado para prolongar los intercambios entre ambos países rivales, ahora en tono conciliador desde la cumbre entre Xi y Joseph Biden.

Harris y Xi tuvieron un breve encuentro en la cumbre de APEC en Bangkok.

Este intercambio siguió la dinámica iniciada en Bali, cuando los presidentes se comprometieron a reducir las tensiones, en un aparte de la cumbre del G20, que reúne a las grandes economías del planeta.

Harris reforzó el mensaje de Biden sobre “debemos mantener abiertas las líneas de comunicación para manejar responsablemente la competencia entre nuestros países”.

Por su lado, Xi Jinping espera que las dos economías más grandes del mundo “reduzcan los malentendidos y errores de juicio” para promover “el retorno de relaciones sanas y estables”.

Por supuesto que a la hora de traducir lo acaecido, los grandes medios estimaron que el encuentro tailandés denotó “el aislamiento de Rusia”; es evidente que sus jefes corporativos olvidaron renovar el libreto sobre los periodistas “especializados”.

ASEAN y CHINA.

Es necesario, entonces, abordar la vigesimoquinta Cumbre ASEAN-China.

Allí, los representantes de ambas partes discutieron una serie de medidas para promover su asociación estratégica integral orientada al desarrollo sostenible en todos los campos, contribuyendo activa y eficazmente a la cooperación pacífica, estabilidad y prosperidad en la región y en el mundo.

La información fue suministrada por la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de Vietnam, Le Thi Thu Hang, en Hanoi.

La versátil diplomática precisó que la ASEAN y China también adoptaron una declaración conjunta con motivo del vigésimo aniversario de la Declaración de la Conducta de las Partes en el Mar del Este (DOC), en la que los firmantes reafirmaron el significado y la importancia de este documento para mantener la paz, la seguridad y la estabilidad en esa zona marítima.

Las dos partes han completado la primera ronda y están llevando a cabo la segunda de revisión del texto de negociación para el borrador del Código de Conducta en el Mar del Este (COC), mostrando su deseo de alcanzar pronto un acuerdo práctico y efectivo que en sintonía con el derecho internacional, especialmente la Convención de la ONU sobre el Derecho del Mar de 1982 (UNCLOS), contribuyendo así al mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad en la región, y creando un entorno favorable para la solución pacífica de controversias, agregó Le.

ASEAN y EE.UU.

El que llega temprano ordena las sillas.

A partir del año 2002 funciona el Area de Libre Comercio ASEAN – China.

Desde entonces dos factores han crecido de modo exponencial: la influencia del coloso asiático y el vigor económico de Asia Pacífico.

En línea, las naciones del conglomerado mostraron un creciente interés en la Iniciativa de la Franja y la Ruta; junto a los beneficios comerciales que implica, realzaron la expectativa generada en derredor de la elaboración de obras de infraestructura.

China tiene un andar elegante.

Mientras ratifica su influencia y brinda respuesta a los pedidos de la ASEAN, abre una ventana y le sugiere a los norteamericanos que no todo está cerrado y siempre hay lugar para uno más, si se comporta adecuadamente.

Es que, a la luz del proceso, el gobierno de los Estados Unidos llegó a la carrera, un poco agitado y con una bolsa de dólares recién impresos, para intentar re posicionarse en la región.

Pero ese dinero no alcanza al diez por ciento de lo invertido por China en todos estos años, carece de respaldo en bienes de producción y consumo, y tiene serias dificultades para sostenerse como moneda de intercambio universal.

El presidente Biden asumió el viernes pasado un compromiso a largo plazo con los países de la ASEAN, en el marco de otra reunión, celebrada en Washington.

Anunció inversiones por 150 millones de dólares en beneficio de la asociación, para que se encamine a un modelo “libre y abierto, estable y próspero, resiliente y seguro”.

Ante la mirada satisfecha de los asiáticos, expresó que la gestión demócrata “reconoce la importancia estratégica vital de esta región”.

“Como nación del Indopacífico, Estados Unidos estará presente y seguirá participando en el sudeste asiático durante las próximas generaciones”, dijo.

Siempre aparece alguien que corta con la dulzura y pone las cosas en su lugar.

Richard Fontaine, director ejecutivo del Centro para una Nueva Seguridad estadounidense, dijo que las promesas de Biden en esa cumbre seguramente traerían “comparaciones incómodas”.

Es que la imbricación china con la región, es más profunda de lo que admiten esas declamaciones con apariencia de buenas intenciones.

Vale considerar la perspectiva histórica para aprehender esa dimensión.

En un trabajo reciente, el estudioso Martín Martinelli recuerda: “En los últimos dos siglos, si bien el mapamundi está en constante transformación, con altibajos, se mantuvieron varias hegemonías con papeles más regionales o más mundiales, Japón, Rusia (y URSS), China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Alemania, es decir el Consejo de Seguridad de la ONU (excepto China), más los vencidos en la Segunda Guerra”.

Añade que “El fenómeno más inusitado es el ascenso chino, desde una situación semicolonial, periférica, en una mejora constante con base las transformaciones acaecidas a partir de la Revolución de 1949.

Los últimos movimientos tectónicos denotan la importancia del Índico y el Pacífico, frente a la preminencia anterior del Atlántico; si reparamos, por ejemplo, en los puertos con mayor actividad del mundo.

O sea, viendo la actividad geoeconómica”.

Y precisa: “El continente Euroasiático predomina a nivel mundial por una serie de condiciones geopolíticas.

Desde su extensión territorial, gran parte de la población mundial interactúa en una contigüidad terrestre escenario de multipolaridad, recursos, variedad cultural y lingüística. (…)

El “sueño chino” sería el “retorno a la normalidad histórica”, cuando el Reino del Medio tenía un predominio en la economía mundial en los últimos dos mil años. Interrumpido este por el “siglo de la humillación”, desde las Guerras del Opio iniciadas en 1839 hasta 1949 con la Revolución y conformación de la República Popular China.

El siglo siguiente, hasta 2050, la devolvería a ese epicentro.

Desde 2015, se diseñó una hoja de ruta en lo tecnológico, “Made in China 2025”, dirigido a estrechar su brecha; en 2035, fortalecer su posición, y en 2045, encabezar la innovación global”.

LOS MEJORES AMIGOS.

Mientras tanto, el gobierno de la Federación de Rusia informó la semana pasada que Moscú y Pekín pasarán a pagar los suministros de energía en sus monedas nacionales.

Según sus palabras, el pago por el gas ruso ya se realiza en yuanes y rublos.

“Estamos pasando a los pagos en monedas nacionales, tanto en rublos como en yuanes, para los recursos energéticos suministrados, pagos mutuos que se llevan a cabo también por el suministro de equipos desde China”, afirmó Alexander Novak, actual viceprimer ministro y ex titular de la cartera energética del Oso.

“Como ejemplo, actualmente los suministros de gas entre Gazprom y la República Popular de China se realizan sobre la base de la paridad en rublos y yuanes”, agregó.

Es que hubo otros encuentros, en esta agitadísima escena mundial.

Las declaraciones tuvieron lugar tras la reunión entre Nóvak y el viceprimer ministro chino, Han Zheng, que tuvo lugar en el marco de la 19 Comisión Intergubernamental Ruso-China sobre la cooperación energética.

Según el comunicado oficial, “las partes discutieron la realización de proyectos de inversión, la cooperación en el campo del suministro de petróleo, gas y carbón, así como proyectos en el campo de la energía y la industria nuclear”.

Nóvak, quien hace poco había anunciado acuerdos semejantes con Turquía, enfatizó que Moscú pretende desarrollar lazos “más estrechos” con Pekín en el sector energético.

“Ya hemos logrado bastantes buenos resultados, pero es obvio que el potencial de nuestra cooperación no se ha realizado plenamente.

En la situación actual, se están abriendo oportunidades adicionales para esto y debemos aprovecharlas de manera efectiva”, concluyó.

Este narrador sugiere emparentar esta noticia con la más sencilla del ICBC.

EL MAL

Recordará el seguidor de estas Fuentes que en varias ocasiones indicamos el entrelazamiento de las corporaciones financieras dominantes del bloque anglosajón que conduce la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y las empresas que absorben los recursos defensivos de las naciones y conforman ejércitos mercenarios.

Como algunas de esas aseveraciones andan flotando en el viento, sin identificación práctica, vamos a detallar a las principales y mientras las recorremos, cabe pensar en el sentido más hondo de los planes de ajuste que canalizan la vida productiva y la lanzan al vacío.

Es justo situar el momento expansivo de estas firmas en las invasiones de Afganistán, Irak y Libia.

Allí se lucieron quebrando naciones y violando todos los derechos humanos conocidos.

¿Cómo se insertaron en la política de Defensa de las naciones centrales?

Bueno, la acción fundamental fue la coima a los funcionarios para que las contrataran; en sintonía, la propaganda mediática acerca de la “necesidad” de contar con sus servicios.

Estas cinco son algunas de las empresas de mercenarios más activas de los últimos años. Son las principales, aunque no las únicas.

G4S Secure Solutions.

Es una multinacional de servicios de seguridad británica con sede en Crawley, en Reino Unido.

Es la mayor empresa de seguridad del mundo por ingresos y lleva a cabo operaciones en unos 125 países.

G4S fue fundada en 2004 a raíz de la fusión de la empresa británica Securicor plc con la danesa Group 4 Falck.

Proporciona labores de seguridad, servicios jurídicos, servicios de seguridad tripulados y de tesorería, incluyendo la gestión y el transporte de dinero y objetos de valor.

También gestiona la seguridad de siete prisiones en Inglaterra y Gales y proporciona servicios de seguridad en aeropuertos.

Academi (Blackwater).

Se trata del más importante ejército de mercenarios surgido en los Estados Unidos.

Esta compañía fue fundada en el año 1997 por Erik Dean Prince y Al Clark para entrenar a marines de Estados Unidos.

Su primer encargo fue del gobierno estadounidense para entrenar a cien mil soldados después del ataque al buque USS Cole norteamericano en las costas de Yemen.

En 2007 se supo que la empresa había sido responsable del asesinato de 17 civiles en una operación en Irak.

También trabajó al servicio de la CIA en detenciones extrajudiciales, siempre bajo el paraguas de la inmunidad concedida por el gobierno norteamericano.

Sumida en varios escándalos, la empresa cambió de nombre en 2009 y finalmente acabó llamándose Academi.

Defion Internacional.

Esta empresa tiene su cuartel general en Lima y recluta y capacita personal de seguridad, personal de logística y asesinos recién liberados para proporcionar servicios en todo el mundo.

Con sedes en Dubai, Filipinas, Sri Lanka e Irak, se dedica a reclutar lo que llaman “contratistas latinoamericanos” para operar en diferentes países.

En la guerra de Iran envió a 3.000 peruanos y ecuatorianos para participar en la guerra sucia por un salario de 1.000 dólares.

La empresa de seguridad norteamericana Triple Canopy subcontrató a personal de Defion Internacional para algunas de sus operaciones.

Triple Canopy.

Es una firma militar privada especializada en gestión de riesgos, apoyo a misiones y servicios de seguridad integrados.

Entre sus clientes se encuentran gobiernos y empresas.

Fundada en 2003 por los ex veteranos de las Fuerzas Especiales del Ejército de EE UU Matt Mann y Tom Katis, en sus filas cuenta con ex policías, rangers, SEAL’s y personal del Ejército, un total de 5.000 empleados.

En 2004 participó en la guerra de Irak para proteger a las tropas aliadas destacadas en la zona.

Garda World.

Su origen es canadiense.

Pero el eje de su personal está compuesto por antiguas fuerzas especiales británicas y otros soldados de élite.

En 2013, Garda estableció operaciones en Nigeria para proporcionar “apoyo logístico” a las empresas petroleras internacionales.

También participó en el conflicto de Libia.

Según Bloomberg, seis semanas antes de que Gaddafi fuera asesinado en Sirte el 20 de octubre de 2011, los rebeldes solicitaron la ayuda de Garda para “asediar el bastión pro Gadafi de Sirte”.

EL SENTIDO PROFUNDO.

Con estas gentes hay que lidiar para imponer un nuevo orden internacional.

Puede ser de fórmula, pero es inevitable recordar que Occidente se la pasa acusando de autócratas, dictadores, tiranos, siempre con el envoltorio que ofrece el concepto “populismo”, a quienes se plantan y proponen la afirmación del poder del Estado –esto es, el control público de la gestión-, el incentivo orientado a la producción de riqueza real, al comercio en paz y cierto respeto por los parámetros democráticos pactados en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Como epílogo, sugerimos considerar declaraciones recientes del CEO del grupo Techint, Paolo Rocca, que no alcanzaron la difusión adecuada.

El empresario que tiene en jaque los costos internos argentinos y se ufana de hacer lo que desea con sus “inversiones” bien subsidiadas, aseguró que “China es uno de los causantes del proceso de desindustrialización y reprimarización (SIC) de la Argentina y la región”.

En línea, pidió alejarse de los BRICS y establecer una “cadena de valor occidental” alejada de los intereses del bloque euroasiático.

En el nudo de esas consideraciones puede hallarse el sentido profundo de las luchas presentes.

La incidencia del Mal descripto en varios tramos de este texto y plasmado con exasperación en el bloque anterior, solo se puede desmontar con la acumulación indicada en el tramo inicial.

GF/

 

Director del Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal