El portal de TN distorsiona la información para causar un efecto determinado en el lector.

GOLPES DESESTABILIZADORES Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA REALIDAD CON MENTIRAS

Por Julián Denaro*

La puesta en el centro de la escena de cierta problemática, evita que se haga foco en cuestiones de vital importancia estratégica para el presente y el futuro.

Por Julián Denaro

NAC&POP

17/06/2022

La forma en la cual se enuncia una información puede generar una fuerte influencia generando expectativas que no están alineadas con la realidad, pero que son funcionales a los intereses de quienes comandan al enunciador.

Además, la puesta en el centro de la escena de cierta problemática, consigue evitar que se haga foco en cuestiones de vital importancia estratégica para el presente y el futuro.

Sucede que las noticias conflictivas que se utilizan para tales fines pueden escalar hasta niveles desestabilizadores, por cuanto descuidarlas puede resultar riesgoso.

Veamos el ejemplo de cómo el portal de TN distorsiona la información para causar un efecto determinado en el lector.

El mismo día que salió la información de que la tasa de inflación de mayo fue del 5,1%, dicho portal anticipó que “la inflación estará por encima del 5%, lo cual será una desaceleración respecto a abril y marzo, pero hay que retroceder hasta septiembre de 2019 para encontrar cifras mayores”.

Leyendo esta pieza de noticias, podría entenderse que ha comenzado el proceso de disminución de la inflación, y que de persistir continuamente conseguiría permitir un escenario de recuperación de los ingresos reales – poder de compra de los ingresos –.

A su vez, septiembre de 2019 pertenece a la última etapa de la presidencia de Macri, la cual elevó la inflación desde el 25% al 55% y desreguló todos los mecanismos de formación de precios en las cadenas de valor.

Sin embargo, así enunciado, un lector desatento o desmemoriado podría sentir que estamos cada vez peor.

Haber tomado este tema no fue ni azaroso ni inocente, ya que del mismo se desprenden movimientos ulteriores, cuyo curso de acción puede direccionarse hacia diferentes resultados.

Continuando el hilo desestabilizador, la inflación elevada ahuyenta a los “inversores”, que para nosotros son especuladores financieros, ya que inversor es el que compromete su capital en la producción de bienes y servicios generando empleo y actividad real.

Esos colocadores de capital financiero, descontentos y desconfiados de este país, dejan de renovar colocaciones en pesos, y en vez de renovar los bonos pretenden recibir el dinero para cambiar el asiento de su colocación.

Esto es, recibir los pesos correspondientes, de inmediato comprar dólares y fugarlos del país para colocarlos en “sitios más seguros y previsibles”, más aún ahora que EEUU subió las tasas de interés.

Pero ese movimiento que aumenta la demanda de dólares tiende a aumentar su precio.

El objetivo de la noticia era, entonces, instalar expectativas devaluatorias.

¿Para qué? Por un lado, cuando sube el precio del dólar se enriquecen los que manejan dólares y se empobrece el conjunto de la población, que no tiene dólares y que además sufre cuando la suba del dólar hace subir los precios.

Cada vez le alcanza menos la plata y entonces comienza a disgustarse con el gobierno actual.

¿Se entiende?

Evidentemente, además de los aspectos económicos y financieros, se encuentra el tema político.

No gustan de un gobierno de corte nacional, popular y latinoamericanista que tarde o temprano los va a controlar y a reducir su poder de acción.

Ellos pretenden la libertad para poder operar libremente. En consecuencia, su conveniencia es operar con maniobras desestabilizadoras que desacrediten la confianza en el modelo NAC&POP. Si no consiguen desestabilizarlo ahora, al menos quieren aumentar sus posibilidades en las elecciones del año próximo. ¿Cómo? Causando descontento.

Independientemente de toda enumeración posible de los múltiples aciertos y desaciertos del actual gobierno nacional, popular y latinoamericanista, existe una coyuntura que está acuciando permanentemente.

Frente a la misma, hay que actuar construyendo una realidad que sea favorable para el conjunto del pueblo, y que incluso consiga neutralizar o minimizar el efecto de las movidas desestabilizadoras.

Se ha insistido enfáticamente acerca de los canales por los cuales el país pierde divisas. Uno de ellos está vinculado a las importaciones.

Los operadores que hemos expuesto sucesivas veces, suelen apresurar sus importaciones incluyendo para ello la sobrefacturación, mecanismos que ocasionaron un mes de mayo con importaciones récord, cercanas a los 7.500 millones de dólares.

La explicación en criollo claro sería la siguiente: por bienes o insumos que valen 500 dólares le piden 800 al Banco Central de la República Argentina, ya que en sus declaraciones inflaron el precio.

Por un lado, los 300 excedentes los utilizan para colocarlos en instrumentos financieros y, por otro lado, el adelanto de importaciones les puede generar una ganancia mayor si el dólar sube.

Es decir, si cuando pagaron 500 el dólar vale 120 pesos, necesitaron $60.000, pero si el dólar sube a 140, necesitarían $70.000.

Entonces harían todo lo posible para haya una devaluación.

Por un lado, esos 300 excedentes pasan de valer $36.000 a valer $42.000.

Por otro lado, el aumento de los precios internos les aumenta las ganancias automáticamente.

Si el margen fuese del 50%, el precio de sus productos subió de $90.000 a $105.000, pero lo pagaron antes de la suba del dólar, entonces su ganancia aumentó de $30.000 (90.000 – 60.000) a $45.000 (105.000 – 60.000) por esa maniobra especulativa que no es producto del trabajo sino del manejo del poder.

Con esto a la vista, y tras las advertencias del ex secretario de comercio, Roberto Feletti, comenzarán a endurecerse los controles a gastos innecesarios en divisas, procurando ser más celosos con la autorización de importaciones.

A su vez, el Ministerio de Desarrollo Productivo, del cual dependen las mismas, pasó de estar a cargo de Matías Kulfas, que dista mucho de ser riguroso, a Daniel Scioli, quien viene de oficiar exitosamente como embajador en Brasil, nuestro principal socio comercial.

En este sentido, es posible pensar en una mejora significativa, que ayude a nuestro país a manejar de manera más eficiente los dólares comerciales.

Por otro lado, dentro del paquete de medidas enunciado por el gobierno nacional, se anunció fortalecer el Programa Ahora 12, para que funcione los siete días de la semana para electrodomésticos, indumentaria, calzado, computadoras, notebooks, herramientas para construcción y otros rubros más.

Las tasas de interés serán de 42% para 3, 6 y 12 cuotas y 48% para 18 y 24 cuotas. El objetivo es sostener el consumo que es el motor de la producción y el empleo, y cuyo resultado es robustecer las perspectivas de crecimiento, recuperación y estabilidad económica.

En otro orden de cosas, la segmentación de los subsidios a los servicios de luz y gas también está en línea con diseñar mecanismos para mejorar la distribución de los ingresos y oxigenar los resultados fiscales.

Vale decir, que hay una erogación del Estado que no es necesaria respecto a las tarifas de los sectores mejor posicionados en la escala de ingresos.

Ese 10% de la población que posee ingresos superiores a tres canastas y media, que posee más de tres propiedades o vehículos, o que tiene la propiedad de yates o aviones, no necesita de los subsidios, por cuanto comenzarán a pagar la tarifa plena.

Y en cuanto a la población que sí necesita la ayuda del Estado, también se dividirá en dos conjuntos.

Uno, que seguirá recibiendo la tarifa social, con un aumento tarifario no mayor al 40% de la variación del salario mínimo.

El otro, que está en el medio, no podrá tener aumentos por encima del 80% de la variación del salario mínimo.

Queda a la vista que, frente a todo lo que hay para construir, las mentiras y los golpes desestabilizadores deben ser neutralizados por dos vías.

Una, informando de manera completa a la sociedad por los canales disponibles.

La otra, causando mejoras en las variables socioeconómicas de forma tal que la sociedad en su conjunto pueda confiar en un gobierno que posee la bandera nacional, popular y latinoamericanista, sabiendo que la variante liberal no haría otra cosa que empeorar la cosas y aún con mayor violencia que la vez pasada.

Macri, Vidal, Larreta y Bullrich ya lo dijeron: “hay que hacer lo mismo que la vez pasada pero más rápido”.

Nosotros, los NAC&POP, queremos construir.

Ellos, quieren destruir y encima de manera veloz.

JD/

NAC&POP: (*) Julián Denaro es economista (UBA), Columnista Económico en Televisión y Radio, Profesor en Universidades Nacionales (UBA y UNLAM), Doctorando en Ciencias Económicas en UNLAM y terminando la Licenciatura en Psicología en la UBA. Autor de seis libros, siendo los dos últimos “Del país dividido a la revolución cultural” (2017) y “Argentina entre las disputas de poder 2012-2019” (2019), y escribiendo dos nuevas obras. MG/N&P/