Mastellone concentra el 67% del mercado lácteo; Quilmes el 72% de las cervezas del país.

EL ROBO DEL SIGLO

Por Juan Alonso

Aceites: tres empresas tienen el 90% del mercado interno: Aceitera General Deheza  Molino Cañuelas (harinas, 34% de las ventas) y Molino Río de La Plata (65% pastas secas y el 25% del mercado de arroz)

Por Juan Alonso

NAC&POP

24/05/2022

 

El 29 de marzo publiqué esta lista que explica la cadena de valor y el precio enloquecido en las góndolas de los supermercados.

La pregunta es: si la Argentina produce alimentos para 500 millones de personas, por qué no logra alimentar a 47 millones de habitantes?

Por esto.

Abro hilo.

Aceites: tres empresas concentran el 90% del mercado interno: Aceitera General Deheza, Molino Cañuelas y Molino Río de La Plata.

En harinas, Cañuelas tiene el 34% de las ventas.

Molino Río de La Plata vende el 65% de las pastas secas y el 25% del mercado de arroz.

Te das cuenta?

Mastellone concentra el 67% del mercado lácteo de la Argentina.

Quilmes vende el 72% de todas las cervezas del país.

Cola Cola el 67% de las gaseosas.

Colgate el 81% de las pastas dentales y jabones.

Ayudín el 82% de la lavandina y el 61% de los detergentes.

Te das cuenta?

Las principales empresas cerealeras están conectadas con las multinacionales que controlan los puertos.

Se trata de Cofco, Dreyfus, Renova y Cargill, entre otras.

En el centro aparece la multinacional Glencore que se apoderó de lo fue Vicentín en sociedad con Renova/Viterra.

Glencore tiene varias sedes estratégicas en el mundo.

La principal está en Suiza y controla la compra y venta de alimentos.

Las otras dos terminales claves están en Londres (petróleo y gas) y en Países Bajos (agricultura planetaria).

Uno de sus accionistas es un fondo buitre.

Se trata del fondo Black Rock que litigó contra la República Argentina y quiso apoderarse de bienes en el exterior.

La gestión de Macri le pagó todo lo que pidieron pero los problemas siguen siendo peores y agravados.

Tema aceite de girasol.

Veamos quién gana la parte del león.

El Europa central la botella de litro y medio de aceite de girasol cuesta 2 euros.

En España escala a 2, 48 euros.

Sabés cuando vale en la Argentina?

El equivalente a 2, 93 euros.

De dónde sale el aceite y dónde se fabrica.

En la Argentina.

Se trata de una situación inexplicable.

Las empresas productoras de soja, aceite y harinas no son controladas por nadie.

Sucede lo mismo que con el petróleo y el gas no convencional, el oro, la plata, y el litio extraído de Jujuy y Catamarca.

Los Nardelli de Vicentín que dejaron una deuda millonaria están en libertad.

Una empresa acreedora de Vicentín que dejó un desfalco de 500 millones de dólares y es investigada en EE UU y en Argentina, pidió a la Justicia local que impida la asociación con Glencore.

Porque con Renova controlan la mayor productora de aceite de soja del mundo.

Lo sabías?

Por qué Argentina es el tercer productor de bienes y servicios de América Latina detrás de México y Brasil y tiene a casi la mitad de su población en la pobreza?

Se llama puja distributiva y se llama riqueza en manos de pocos.

Argentina es el tercer exportador de soja del mundo.

Solo el puerto de Rosario posee 31 terminales y 70 kilómetros de extensión.

Pero quién lo controla?

Los herederos de Nardelli, Cofco, Cargill, y Dreyfus junto a Glencore y el fondo buitre Black Rock.

Sabés cuánto recauda el Estado de renta inmobiliaria por la tierra del Agro?

Apenas el 0, 4 por ciento del PIB.

Pero a vos y a mí que somos asalariados nos imponen pagar tarifas dolarizadas en medicina, luz, gas y agua.

Algo no está bien en Narnia, no?

Los dueños de Vicentín tienen dos causas judiciales.

Una en Santa Fe y otra penal en Comodoro Py.

El juez Julián Ercolini (el mismo que cerró la causa Papel Prensa) se está tomando todo el tiempo del mundo pera decidir sobre la quiebra fraudulenta de Vicentín y el vaciamiento que le dejó una deuda al Banco Nación de 300 millones de dólares.

Ahí hay ex funcionarios macristas.

Los apellidos de la patria del aceite, los granos, la harina y la soja lograron llevarse del Banco Nación la friolera de 790 millones de dólares de ganancias.

Uno de los Nardelli murió y otro se suicidó. Lo que quedó es la estafa al Fisco, a los particulares y al Banco Nación.

Nada de esto va a salir en la prensa dominante.

Porque son socios en la narrativa del «campo» como canon cultural de arraigo y trabajo.

Aunque lo cierto es que «el campo» cada vez emplea a menos gente desde 2001 y menos de 14 mil sujetos te imponen lo que pagás para comer.

JA/