Manuel Dorrego Buenos Aires 11 de junio de 1787//13 de diciembre de 1828, Navarro

TRISTE FINAL DE LOS VERDUGOS DE DORREGO Y VALLE

Testamento: «He aquí la Aristocracia, la más terrible, porque es la aristocracia del dinero (…). Échese la vista sobre nuestro país pobre: véase qué proporción hay entre domésticos, asalariados y jornaleros y las demás clases, y se advertirá quiénes van a tomar parte en las elecciones. Excluyéndose las clases que se expresan en el artículo, es una pequeñísima parte del país, que tal vez no exceda de la vigésima parte (…) ¿Es posible esto en un país republicano?».

 

 

Dorrego Padre de los pobres

Toda la ciudad le rindió homenaje.

 Los soldados con brazaletes negros, las banderas con crespones, las campanas de las iglesias desde el mediodía de ese día hasta las 8 de la noche del siguiente no dejaron de tocar «a muerto» y hasta los postes de la vereda los cubrieron con ramos de olivo.

 Testamento de Dorrego

«He aquí la Aristocracia, la más terrible, porque es la aristocracia del dinero (…). Échese la vista sobre nuestro país pobre: véase qué proporción hay entre domésticos, asalariados y jornaleros y las demás clases, y se advertirá quiénes van a tomar parte en las elecciones.

Excluyéndose las clases que se expresan en el artículo, es una pequeñísima parte del país, que tal vez no exceda de la vigésima parte (…)

¿Es posible esto en un país republicano?».

 ESTA FUE SU SENTENCIA, IDENTIFICAR A LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO Y SUS MANIOBRAS

Siempre las mismas, Golpes, Dictaduras, Proscripciones, Ahorcamientos, Fusilamientos, Desapariciones, Cárcel Exilio.

Su epitafio

«¿Es posible que los asalariados sean buenos para lo que es penoso y odioso en la sociedad, pero que no puedan tomar parte en las elecciones?».

El argumento de quienes habían apoyado la exclusión era que los asalariados eran dependientes de su patrón.

«Yo digo que el que es capitalista no tiene independencia, como tienen asuntos y negocios quedan más dependientes del Gobierno que nadie.

A ésos es a quienes deberían ponerse trabas (…).

Si se excluye a los jornaleros, domésticos, asalariados y empleados, ¿entonces quiénes quedarían?

Un corto número de comerciantes y capitalistas”.

Manuel Dorrego

 

Triste Final el de los Fusiladores

Lavalle , ARAMBURU

Nuestros héroes viven en el corazón del Pueblo, recordándolos siempre, llenando de flores y nombres de Hospitales, escuelas, comedores, lugares de vida y de sueños

Los que sirvieron al Colonialismo a Inglaterra y a la Oligarquía tienen

el peor de los castigos que puede dar una Sociedad  *El Olvido*

En sus tumbas y grandes monumentos erigidos siempre en enormes caballos y armaduras rodeados de desinterés *jamás habrá una flor*