Luchemos de nuevo por nuestro Paraná. Tiene que seguir siendo nuestro. ¡PARA SIEMPRE!

4 DE JUNIO DE 1846 – UNA VICTORIA RESONANTE

Por Félix González Bonorino

Este sábado 4 de junio recordemos a los héroes de Punta Quebracho y recordemos que el Paraná merece una nueva lucha contra la usurpación actual. La de las cerealeras, la de las transportistas, la de las aseguradoras internacionales y tantas otras que a pesar de Liniers, Mansilla y Rosas se asentaron en nuestras barrancas para arrancarle al pueblo argentino su riqueza todos los días, desde hace años.

 

 

Por  Felix Gonzalez Bonorino

Pensando Salta

3, JUNIO, 2022

 

¿Qué tienen en común el 12 de agosto, el 7 de julio y el 4 de junio?

Les doy una pista: todas son del S.XIX.

Les doy otra pista: ninguna se festeja adecuadamente. Una de ellas no figura ni siquiera en el calendario escolar.

Con sus buques, su artillería, su infantería, sus chaquetas rojas y fusiles, Gran Bretaña sembró terror en el mundo entero, a medida que desembarcaban, dominaban, explotaban y esclavizaban a cada rincón del globo terráqueo. Cada una de estas fechas anteriores representa un triunfo resonante de nuestra Patria contra la mayor potencia mundial de la época. En la Argentina de aquellos años, que aún no se llamaba Argentina y menos República Argentina, las mujeres y los hombres de entonces tuvieron el coraje de enfrentarlos y vencerlos.

He escuchado el argumento cipayo que subalterniza los triunfos de 1806 y 1807 porque aún no nos habíamos declarados independientes. ¡Como si los guerreros de esas gestas hubieran sido otros que los del 25 de mayo de 1810, o se hubieran transfundido la sangre para luchar en 1813 en San Lorenzo con San Martín! ¡O acaso el gran General Martín Miguel de Güemes no luchó contra los ingleses antes de rechazar mil veces a los “godos” en el Norte! De todos ellos venimos nosotros.

El 12 de agosto de 1806, se produce la rendición de Brigadier General William Carr Beresford, comandante de las fuerzas invasoras británicas (1ª Invasión). El 7 de julio 1807, capitula el Teniente General John Whitelocke que había intentado reconquistar para la corona el Río de la Plata  (2ª Invasión). El 4 de junio de 1846, Lucio Norberto Mansilla vence en Punta Quebracho a la Flota Franco Británica sobre el Paraná. (Si, la misma de la Vuelta de Obligado)

En los tres casos se firmaron las rendiciones correspondientes y en la de Punta Quebracho, los comandantes de ambas flotas tuvieron que ir a parlamentar con el Gobernador Juan Manuel de Rosas, rendirse, prometer que no volverían nunca más y ambas escuadras tuvieron que rendir honores a la Bandera Nacional al pasar por el Puerto de Buenos Aires con 21 salvas de cañones en reconocimiento y respeto.

Lucio Norberto Mansilla es el mismo Oficial que defendió la Patria en la Vuelta de Obligado. Allí fue herido brutalmente y dado por muerto. Sobrevivió para darse el gusto de vengar su primera derrota. Un verdadero argentino.

Muchos de ustedes se estarán preguntando “¿Por qué no supe nunca de esta victoria nacional? ¿Cómo es que no se recuerdan estas fechas debidamente, con bombos y banda de música? ¿A quién le puede interesar que no se sepa?” Hay otras cosas de la historia. En Salta se sabe de la carga de caballería del joven Martín Miguel de Güemes de 17 años, contra la Justine, una nave invasora a la que abordó y conquistó, ¡a caballo! Pero esta hazaña ¿la conocen en Entre Ríos o en Neuquén?

Cuento esto que aprendí hace poco. Yo también soy hijo de esta educación, joder.

ARRIESGO UNA HIPÓTESIS:

No se difunde porque NO quieren que sepamos que tuvimos el coraje de defender a la Patria en tierras y ríos y triunfar sobre los poderosos. No quieren que recordemos nuestras capacidades de triunfar en la adversidad. Que dominamos los satélites y los átomos al igual que las naciones más pujantes. Que frenamos a las pandemias, las del siglo pasado como las nuevas. Que salvamos vidas en el mundo con los descubrimientos de nuestros médicos y científicos, de un Liotta, de un Favaloro o de un Milstein y tantos más. Nos quieren agachados, sumisos, derrotados y nuestra historia nos recuerda que no lo fuimos y no lo somos. Y, siguiendo con la hipótesis, puede ser que haya potencias extranjeras que eso deseen, pero lo peor está en que hay conciudadanos, no puedo llamarlos compatriotas, que también quieren perpetuar ese silencio, esa ignorancia.

Este sábado 4 de junio recordemos a los héroes de Punta Quebracho y recordemos que el Paraná merece una nueva lucha contra la usurpación actual. La de las cerealeras, la de las transportistas, la de las aseguradoras internacionales y tantas otras que a pesar de Liniers, Mansilla y Rosas se asentaron en nuestras barrancas para arrancarle al pueblo argentino su riqueza todos los días, desde hace años. Luchemos de nuevo por nuestro Paraná. Tiene que seguir siendo nuestro. ¡PARA SIEMPRE!