"Contra Mitre", columna editorial del Dr. Luis Alen, Director de la Licenciatura en Justicia y Derechos Humanos de la UNLa.

HACETE AMIGO DEL JUEZ

Por Luis Hipólito Alen

Con su propio voto se autoeligió Presidente de la Corte. Desde esa función, declaró la inconstitucionalidad de la ley que reglamentaba el funcionamiento del Consejo de la Magistratura y así se designó Presidente del Consejo.

Por Luis Hipólito Alen

Director de la Licenciatura en Justicia y Derechos Humanos de la UNLa.

21 abril 2022

El Martín Fierro es, sin duda alguna, una notable fuente de sabiduría criolla, que se expresa en general con un tono entre irónico y algo amargo, sobre todo en los consejos que el gaucho brinda a sus hijos.

Ofrece también las lecciones ventajeras y poco éticas que prodiga el Viejo Vizcacha.

¿Quién no ha usado alguna vez una de las frases del inmortal poema, acaso sin saber de dónde era originaria?

Alguno se habrá sentido toro en su rodeo y torazo en rodeo ajeno.

Frente a algún atropello, habrá proclamado que no se haría al lado de la huella ni aunque vengan degollando.

José Hernández había conocido esta tierra en que el paisano vivía, y su ranchito tenía y sus hijos y mujer.

Tiempo feliz que había quedado en el pasado, cuando comenzaron las penurias del gaucho perseguido.

Tiempo feliz que, históricamente, se corresponde con el gobierno de Juan Manuel de Rosas, mientras que las penas sufridas por Fierro se ubican en los días en que Bartolomé Mitre junto a su compadre Sarmiento se ocupaban de terminar con las andanzas de las últimas montoneras federales y consolidaban a sangre y fuego el Estado Nación moderno que luego Roca perfeccionaría con la República oligárquica.

El propio Hernández fue víctima de persecuciones y exilios, tal vez no tan agudos como los de su personaje pero no menos crueles y dolorosos.

Derrotado junto a Ricardo López Jordán, decidió contar a su modo y en el lenguaje llano del pueblo los sufrimientos del gauchaje, víctima de la pasión civilizadora que lo condenó a la miseria y la marginación.

Vencido, pero no quebrado su espíritu, el poeta insistiría en sus críticas contra el nuevo mundo que se empeñaban en construir Mitre y Sarmiento.

No se callaba, repetía pero yo canto opinando, que es mi modo de cantar.

Incluso formando parte del Congreso, Hernández no se sentía parte del nuevo Estado.

¿Cómo iba a confiar en las instituciones armadas por la cruzada liberal, cuando veía descartadas sus fundadas acusaciones contra los asesinos del General Ángel Vicente Peñaloza, el Chacho, en las que señalaban al inspirador del crimen, el mismísimo padre de la educación que había aconsejado no escatimar sangre de gauchos y que se regocijaba de la forma en que fue asesinado el caudillo riojano?

Por eso y con esa ironía y amargura que caracterizaban sus consejos, haría decir al Viejo Vizcacha aquellos versos que conservan su plena vigencia: hacete amigo del juez, no le des de qué quejarse, y cuando quiera enojarse vos te debés encojer, pues siempre es güeno tener palenque ande ir a rascarse.

Más tarde agregaría, en el canto de Picardía, que es Señora la Justicia y anda en ancas del más pillo.

Por fin, en el contrapunto con Fierro, el moreno explicaría que la ley es tela de araña, en mi inorancia lo esplico, no la tema el hombre rico, nunca la tema el que mande, pues la ruempe el vicho grande y sólo enrieda a los chicos.

Del poema original pasaron ciento cincuenta años y de su secuela pocos menos.

Pero las cosas no han cambiado tanto.

Los herederos de Mitre y de Sarmiento siguen ejerciendo un poder injusto y con el mismo empeño de sus ancestros, no escatiman mentiras ni desastres para el pueblo.

Cuentan ahora con herramientas poderosas. La Tribuna de Doctrina multiplica sus engaños no sólo desde el papel, sino en las pantallas televisivas, los celulares, las computadoras.

Los jueces, hoy como entonces, siguen tejiendo la tela de araña en la que atrapar a quienes se resisten a encogerse y quieren seguir opinando.

Pruebas al canto. Ya es un hecho el atropello perpetrado por la Corte contra el orden constitucional, al devolver vigencia a una ley derogada hace dieciséis años y atribuirse funciones que son propias de los otros poderes del Estado.

Horacio Rosatti, el que no titubeó en aceptar una designación contraria al derecho, se viene dando varios gustos.

Con su propio voto se autoeligió Presidente de la Corte.

Desde esa función, declaró la inconstitucionalidad de la ley que reglamentaba el funcionamiento del Consejo de la Magistratura y así se designó, a sí mismo, Presidente del Consejo. Si todavía no se decidió a asumir la suma del poder público es porque no la precisa.

Le alcanza y sobra con lo que tiene.

Mientras tanto, los tinterillos del pasquín de don Bartolo desparraman su odio.

El 17/04/2022 el novelero Jorge Fernández Díaz intenta hacernos creer que “La autora intelectual de la tragedia finge su inocencia”.

Por supuesto, la figura de Cristina es la que recorre la nota, que el folletinesco lenguaje del escriba adorna con citas literarias con las que se disfraza de culto, ignorando que no es el haber leído muchos libros lo que te da ese carácter, sino haberlos comprendido.

No se priva de decir que hay millones de ciudadanos apolíticos, que no leen los diarios ni siguen las noticias, y que gracias a la pandemia se dieron cuenta que el Estado no los salva.

Mayor sarta de disparates en pocas líneas es difícil de reunir.

Si hay algo que puso en claro la crisis sanitaria mundial desatada por el COVID19 es que sin la presencia activa del Estado no es posible superar los estragos del virus.

Exactamente lo contrario de lo que escribe el Fernández que es Díaz, al que hay que aclararle que no posee lo necesario como para citar a Juan Gelman, poeta y luchador que está en sus antípodas.

No, Fernández. Usted milita con los que aplaudieron y sostuvieron a los asesinos del hijo y la nuera de Gelman, y durante muchos años lo privaron de su nieta.

El 17/04/2022 Pablo Sirvén se despacha denunciando “La cruzada de Cristina, Maduro y el Papa Francisco”.

Tres personajes a los que LA NACIÓN se deleita en demonizar.

Ocurre que la dama dijo lo que ya contamos y todos saben acerca del poder real, y que lo haya expresado frente a parlamentarios de Europa y América le parece ofensivo al cronista de espectáculos.

Que se despacha contra el presidente venezolano porque tiene el objetivo de “acabar con la dictadura comunicacional de Occidente, su narrativa y mentiras contra el surgimiento de un mundo distinto multicéntrico y multipolar”.

Objetivo que ojalá alcance.

Y este Pontífice peronista viene a decir que el periodismo y los medios de comunicaciónpadecen de coprofilia, palabra que como el mismo Sirvén nos informa, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa “atracción fetichista por los excrementos”.

En otras épocas, la palabra del Papa era la verdad revelada…

El personaje que cuando se desarrollaba el Juicio a las Juntas ocupaba un alto cargo en la redacción del clarinete mentiroso, y prohibía a sus cronistas opinar sobre el horror que los testimonios desnudaban, anuncia el 17/04/2022 que “Empieza la penuria judicial de Cristina”.

Joaquín Morales Solá, tal vez sin quererlo, está poniendo en claro cuál es el objetivo por el que Rosatti se apoderó del Consejo de la Magistratura: darle nuevas fuerzas a la persecución judicial de Cristina Fernández de Kirchner y sus seguidores.

Porque últimamente los fallos de los tribunales se han mostrado incapaces de sostener la red de patrañas urdidas por los medios hegemónicos y los espías y funcionarios del macrismo en complicidad con jueces dotados de una notable inventiva para torcer lo que el derecho dice y transformarlo en otra cosa.

Morales lo dice: “Horacio Rosatti, se convertirá en titular del Consejo de la Magistratura.

No puede haber un Poder Judicial completo sin el Consejo de la Magistratura, porque este es el encargado de seleccionar a los nuevos jueces, de destituir a los malos jueces y de administrar los recursos financieros de la Justicia”.

Por si hiciera falta más, agrega que “Cristina Kirchner tiene no menos de 10 apelaciones ante la Corte Suprema por las varias investigaciones de corrupción que la acosan en los tribunales federales”.

El 19/04/2022 Carlos Pagni nos cuenta que vivimos en “Un país al margen de la ley”.

Cosa que sería cierta si el servicial escriba se dedicara a describir los atropellos que contra la administración de justicia, función única de nuestros tribunales, perpetraron jueces, fiscales y cortesanos.

Hay varios datos curiosos en su análisis. Pagni no es jurista, así que acude a un autor, Manuel García Mansilla, para suponer que la ley que la Corte de Rosatti declaró inconstitucional no había derogado a aquella cuya vigencia repuso elfallo de hace cuatro meses.

Pagni podría haber leído lo que se enseña en cualquier Facultad de Derecho: una ley nueva automáticamente deroga a la anterior cuando estatuye otras normas en reemplazo de las que existían, sin necesidad de decirlo expresamente.

Segundo dato: Pagni supone que el Juez Federal de Entre Ríos que se opuso a los dictados de la Corte depende de Cristina Kirchner para ser designado camarista.

Falso, el kirchnerismo no tiene las mayorías necesarias, ni aún sumando a todos los senadores del Frente de Todos.

Por último, menciona que la Corte pidió al Consejo de la Magistratura que investigue a ese Juez.

O sea, Rosatti le pidió a Rosatti que investigue a un Juez que falló contra Rosatti…

El 20/04/2022 Martín Oyhanarte da sus recetas: “División para conquistar el Consejo de la Magistratura: cómo evitar la trampa”.

Una vez más, aclaremos.

Cuando en las páginas del pasquín de los Mitre-Saguier se habla de trampas, nunca es en referencia a las propias.

Siempre se atribuyen al enemigo.

Esto se renueva en las líneas escritas por el profesor de la Universidad del Salvador, que menciona “la infundada impugnación del kirchnerismo para intentar obstruir la designación del diputado Pablo Tonelli, en el año 2016”.

Que sí fue una trampa, porque la derecha triunfante en las elecciones de 2015 impuso su mayoría para arrebatar un lugar que correspondía al Frente para la Victoria.

Un juez, dos años después, convalidaría la designación argumentando que rechazarla “supondría el inadmisible reconocimiento de que los jueces sean llamados en auxilio de un grupo de legisladores que en realidad sólo se quejan de haber fracasado en el juego de las mayorías y minorías propio del sistema republicano y democrático garantizado por la Constitución Nacional”.

Ocurre que la movida que se desató en el Senado, con la división del Frente de Todos en dos bloques, motivó la designación de Martín Doñate, y esa es la trampa que ofende al escriba.

Que olvida que en el caso de Tonelli, rápido para pedir renuncias e impulsar persecuciones, el magistrado interviniente dijo que resolver contra la designación del consejero Pro, implicaba “avanzar en torno a una cuestión privativa de otro poder del Estado; disponiendo sobre el procedimiento materializado por los distintos bloques e interbloques de la Cámara de Diputados de la Nación”.

Lo que es también aplicable al Senado.

O sea, lo que Oyhanarte dice es que si la trampa la hace la derecha está bien, pero si la maniobra es de otros no vale…

En fin. En estos tiempos del imperio del derecho según Rosatti, tal vez sea bueno recordar los dichos de Hernández.

Cortar las telarañas de la ley, terminar con los jueces amigos, y cambiar de una vez y para siempre esta triste realidad, donde todavía es el pobre en su horfandá de la fortuna el desecho, porque naides toma a pechos el defender a su raza.

Porque como decía Fierro, debe el gaucho tener casa, escuela, iglesia y derechos.

Que así sea

LHA/

NAC&POP: «Contra Mitre», columna editorial del Dr. Luis Alen, Director de la Licenciatura en Justicia y Derechos Humanos de la UNLa. MG/N&P/