El decreto 949 es un golpe más en el camino de acabar con la soberanía nacional.

949: EL DECRETO DE LA MUERTE

Por Néstor Piccone

La habilitación del Canal Magdalena sería un primer paso de esperanza de un gobierno argentino que necesita dar señales soberanas en defensa de una salida al mar que hoy no tiene y de una integración nacional que recorra los ríos que unen Posadas con la Antártida sin necesidad de pasar por Montevideo.Pero hay más…

 

Por Néstor Piccone

Tinta Justa

(sobre un colchón de finas convicciones)

 

¿POR QUÉ PEDIMOS QUE SE DEROGUE EL DECRETO 949 Y SE HABILITE EL CANAL MAGDALENA.?

El decreto 949 del 26 de noviembre de 2020 bien podría ser llamado el decreto de la muerte. Se imprimió en el boletín oficial mientras los argentinos despedíamos con lluvia de lágrimas a Diego Armando Maradona.

El decreto 949 es un golpe más en el camino de acabar con la soberanía nacional. Es la continuidad del Macri-menemismo por los perjuicios que conlleva a la producción nacional y el trabajo argentino.

Es la ratificación del tránsito neoliberal hacia la destrucción del Estado Nacional.

Yo alertaba Alcira Argumedo, hasta el final de sus días, por los puertos privados que están a la vera del Paraná se fugan miles de millones de dólares.

Como lo exige estentóreamente Pedro Peretti cuando dice que “pongan balanzas y midan lo que entra a los puertos” la Mesa por la Defensa de la Soberanía del Río Paraná y el Canal Magdalena plantea que el Estado Nacional debería planificar, controlar y conducir la salida al exterior de las riquezas mineras, del agro, de la producción en general retomando las riendas del Comercio Exterior.

Hoy descontroladamente las empresas exportadoras dan cuenta de lo que embarcan y desembarcan privadamente con una simple declaración jurada y deciden por que vía (para ellos hidrovía) salen al Oceáno Atlántico.

Esa idea se consolida si se ejecuta el decreto 949. ¿Por qué?

Porque por esa decisión que firmaron el presidente Alberto Fernández, Santiago Cafiero y el extinto ministro de Transporte Mario Meoni direcciona la salida al exterior de la producción argentina (conducida por las empresas multinacionales) vía Puerto de Montevideo, controlado también por empresas transnacionales.

El 949 lo dice textualmente se debe: “garantizar la continuidad de la navegación de la vía navegable troncal comprendida entre el kilómetro 1238 del Río Paraná, punto denominado Confluencia, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales, en el Río de la Plata exterior, hasta la altura del kilómetro 239,1 del canal Punta Indio, por la vía del Canal Ingeniero Emilio Mitre y el Río Paraná de las Palmas, Río Paraná Bravo, Río Paraná Guazú, Río Talavera, Río Paraná–Océano Atlántico”

La decisión de obligar el paso por el kilómetro 239 del Canal de Punta Indio fuerza la dirección natural que podría tener la navegación y la redirecciona hacia Montevideo.

La solución soberana es habilitar el Canal Magdalena y lograr la salida al exterior por un vía nacional.

Y no sólo para las exportaciones sino también facilitar que el ingreso del comercio nacional e internacional hacia el Paraná se haga sin desviar la navegación a Motevideo.

Hay razones económicas, de soberanía y de sentido común que nos convocan a exigir la derogación del decreto 949 y la apertura del canal Magdalena. Argentina por este decreto no tiene salida al mar y aumenta la dependencia con las multinacionales que controlan el puerto uruguayo.

EL 949 RATIFICA EL NEOLIBERALISMO DE LOS 90

En los considerandos se citan como antecedentes, resoluciones, decretos y leyes surgidos bajo la legislación impuesta por el Consenso de Washington y que reorientaron el Mercosur de Raúl Alfonsín y José Sarney hacia una integración neoliberal, privatizadora de los Estados Nacionales de Argentina, Uruguay, Brasil, Bolivia, Paraguay.

Rememora el Decreto que “por la Ley N° 24.385 se aprobó el Acuerdo de Transporte Fluvial por la Hidrovía Paraguay-Paraná (Puerto de Cáceres-Puerto de Nueva Palmira), suscripto entre la REPÚBLICA ARGENTINA, el ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA, la REPÚBLICA FEDERATIVA DEL BRASIL, la REPÚBLICA DEL PARAGUAY y la REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY, el 26 de junio de 1992.

La historia nos recuerda quienes eran los gobernantes en aquellos tiempos no tan lejanos: Carlos Saúl Menem por Argentina, Jaime Paz Zamora por Bolivia (todavía no era Estado Plurinacional), Fernando Collor de Mello en Brasil; el general Andrés Rodriguez Pedotti en Paraguay y Luis Alberto Lacalle (padre de la actual presidente) por Uruguay.

El máximo ideólogo de la financiarización de la Economía, reconocido como think-tank (grupo de expertos) por los grandes fondos de inversión era Felipe Domingo Cavallo quien por entonces oficiaba como ministro de Economía de Carlos Menem.

Es por esos años que se intenta rebautizar al Río Paraná con el inexistente vocablo Hidrovía, nombre que entraña la negación de la naturaleza instalando un concepto comercial.

PAZ – PAN – TRABAJO

La Mesa por la Defensa de la Soberanía del Río Paraná y el Canal Magdalena es el resultado de dos años de debates, surgidos en medio de la pandemia cuando se multiplicaron los encuentros virtuales con miles de referentes sociales, sindicales y políticos que militaron en defensa de la soberanía nacional, ante la afrenta que significaba el decreto 949.

De esos debates y al influjo de la participación algunos legisladores como Jorge Taiana, Fernanda Vallejos, María de los Angeles Sacnúm, Agustina Propato se logró que el gobierno finalmente impulsara la reapertura del Canal Magdalena.

Pero desde su aprobación (hace ya un año y medio) no se ha tomado ninguna decisión.

La habilitación del Canal Magdalena sería un primer paso de esperanza de un gobierno argentino que necesita dar señales soberanas en defensa de una salida al mar que hoy no tiene y de una integración nacional que recorra los ríos que unen ¨Posadas con la Antártida sin necesidad de pasar por Montevideo.

Pero hay más.

La ciudad de Rosario, debido a la conjura de las mafias del narcotráfico, el control espurio de la Bolsa de Comercio, guarida en la que se conjugan contrabandistas, fugadores y defraudadores como Vicentín, se desangra en muertes jóvenes, inseguridad al ritmo de la destrucción del Estado de bienestar y de derecho.

Para la Mesa de Coordinación, la causa del Paraná y del Canal Magdalena es un símbolo patriota que contiene la lucha por la pacificación de la región y el aporte fundamental para mutar la decadencia en producción y trabajo.

En articulación con organizaciones sociales, sindicales, políticas y pequeños empresarios la Mesa realizará su primera convocatoria pública el 20 de abril para exigir al Ministerio de Transporte la Derogación del decreto 949 y la apertura del canal Magdalena.

Codehcom, integrante de la Mesa de Coordinación por la Defensa de la Soberanía del Paraná y el Canal Magdalena.

Integran la Mesa: 

Alejandra Portatadino, Luciano Orellano, Mempo Giardinelli, Horacio Tettamanti,

Julio César Urien, Mónica Polidoro, Santiago Alí Brouchoud, Oscar Verón,

Carlos Del Frade, Mercedes Meier, Pedro Peretti.