Internas políticas Presidenciales: desde 1959 hasta ahora

DE FRONDIZI-GOMEZ A ALBERTO-CRISTINA

Por José Luis Ponsico

No parece que la crisis actual conlleve a un mismo final. El debate está abierto. Ambos saben que en la lucha por mantener el Poder, deberán estar juntos. La política, supuesta afinidad de ideas y la preservación del Poder, no siempre van de la mano. Se alcanza con matices distintos. La clave sigue siendo la duración.El Poder no es perenne.

Por José Luis Ponsico *

NAC&POP

14/04/2022

Si fuera un dictamen de la Tribuna Popular: «Desde 1959 hasta la fecha, nunca se llevaron bien el uno y el dos …» En los 70, el choque de Juan Domingo Perón no resultó con la escolta Presidencial, sino más grave -trágico si se analiza lo que siguió- conflicto abierto con la Organización «Montoneros».

Un repaso ubica al gobierno de Arturo Frondizi-Alejandro Gómez, uno de los líderes del fuerte Comité Radical, que debió renunciar.

En medio de las presiones militares apenas al año y medio de asumido el binomio el «dos» dejó la Vicepresidencia de la Nación. Corría 1959.

Las Fuerzas Armadas nunca quisieron a Frondizi, pasado de intelectual «de izquierda» tiempos de la Universidad.

Lo mismo que sus hermanos Risieri y Silvio, éste salvajemente asesinado por la «Triple A» (Alianza Anticomunista) en el´74, en un reguero de crímenes políticos a la muerte del Gral. Perón.

El hermano del ex Presidente de la Nación, dirigente estudiantil, formación marxista en los´60, autor de varios libros.

Una de las mentes brillantes de su generación en la UBA. Universidad de Buenos Aires.

El crimen político ocurrió en pleno gobierno de Isabel Perón.

Frondizi que tuvo apoyo, al principio, de votos peronistas, había ganado en febrero del´58.

La fórmula con Alejandro Gómez remitía a acuerdos partidarios.

Según la prensa, hace 65 años «nunca tuvieron feeling». Sintonía política.

El jurista Gómez cayó en desgracia.

La caída de Frondizi, fines de marzo del´62 puso en la escena grande al miembro de la Corte, Dr. Julio Oyhanarte. que en rápida maniobra hizo jurar al titular del Senado de la Nación, Dr. José María Guido (UCR Chubut) evitando que asumiera el jefe del Ejército, Gral. Raúl Alejandro Poggi.

El militar no pudo evitar la humillación entre sus pares. En abril renunció.

En el´63, peronismo proscripto. ganó la UCR con el Dr. Arturo Illia.

Su relación con el Vice Carlos Perette no resultó conflictiva como ocurrió entre los generales «duros», azules y colorados, Juan Carlos Onganía y Alejandro Lanusse.

En el´73, Cámpora al gobierno Perón. El primero duró 51 días.

Perón chocó «de frente» con la Organización «Montoneros», 1° de mayo´74, algo más tarde el deceso del Presidente de la Nación, electo por el voto popular por tercera vez, 1946, 51 y 73, adelantó la tragedia que siguió con la dictadura militar, 1976-83.

La lucha armada y terrorismo de Estado. Miles de muertos.

Entre las FF.AA. Ejército y Marina, todo el mundo sabía de la mala relación entre el general Jorge Rafael Videla y el jefe de la Armada, almirante Emilio Eduardo Massera.

En el medio, el poderoso ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz. Un «blanco» fijo de Massera. «Joe» respaldado por Videla.

En la histórica UCR también «todo el mundo» sabía que Raúl Alfonsín, jefe indiscutido y Víctor Martínez líder de la poderosa UCR Córdoba, juntos «por compromiso político».

El tercero en discordia del partido Eduardo Angeloz, tres veces gobernador de la Docta.

La línea dura del alfonsinismo, Junta Coordinadora Enrique Nosiglia, Leopoldo Moreau, Adolfo Stubrin, Jesús Rodríguez, Facundo Suárez Lastra, en el Canal 7, ya por entonces ATC. dejó en claro que el Vicepresidente de la Nación, Víctor Martínez «sólo salía en cámara como aliado institucional». Se supo.

El resultado, canal de noticias,.administrado por el superior gobierno de la Nación, Víctor Martínez no estaba en ninguna pauta. Ocurrió durante mucho tiempo.

Algunos no obviaron el dato: «El Vice estaba prohibido por la Coordinadora alfonsinista». De Ripley.

Las diferencias entre Carlos Menem y Eduardo Duhalde no fueron obstáculo para ganar las elecciones en doble pugna electoral: a Antonio Cafiero con José Manuel De la Sota invierno del´88 y en mayo ´89  en las generales, a Eduardo Angeloz-Juan Manuel Casella. Córdoba y provincia de Buenos Aires.

Duhalde en el´89 Vicepresidente y 1991 gobernador de Buenos Aires. Menem reelecto´95 con Carlos Ruckauf, Vice y Duhalde reelecto líder bonaerense.

A partir de ahí se entronizó la lucha por el Poder: sucesión de Menem, en disputa. En octubre´99 ganaron Fernando De la Rúa y Carlos «Chacho» Alvarez.

La relación entre De la Rúa ex jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, luego Autónoma, con el Vice, líder del FrePaSo Frente País Solidario -burbuja política que no duró mucho; el progresismo de la Capital Federal como motor político y respaldo del grupo Clarín- resultó una frustración. Cara para todos.

Carlos «Chacho» Alvarez renunció, 6 setiembre/2000 y dejó sin apoyo al gobierno radical.

En el medio tampoco resultó solución el aporte de la entonces ascendente Graciela Fernández Meijide una de las fundadoras de organismos de Derechos Humanos. Madre de Pablo, hijo universitario asesinado.

La caída de la llamada Alianza -surgida, aquél documento político «Carta de los Argentinos»- al cabo precipitó un cuadro económico-financiero que llevó a la Argentina al temido «default».

El Congreso de la Nación en medio de la crisis en el recuerdo del «que se vayan todos», tomó el control.

Tras cavilaciones. interregnos entre Adolfo Rodríguez Saa y el propio Eduardo Duhalde, electo días antes Senador de la Nación, llegó una transición que derivó en elecciones, abril´03.

En la antesala la violencia callejera de la época dejó dos muertes imborrables: Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.

El doble crimen obligó a Duhalde a adelantar las elecciones. Una transición que iba para dos años, se acortó en seis meses. Inculpado el comisario bonaerense apellidado Franchiotti, por la «ejecución» de los dos manifestantes juveniles.

Un acontecimiento que cambió todo.

De nuevo.

Surgió la figura de Néstor Kirchner, en heterogéneo Partido Justicialista. Llegó al Poder como Illia, apenas 23% de los votos.

El PJ. las candidaturas de Menem, derrotado antes de la segunda vuelta y el puntano Rodríguez Saa, sumado a Kirchner, alcanzó el 61%.

Pareció una Interna, abierta.

Kirchner enseguida produjo cambios: lo que parecía un gobierno débil como el de Illia se tradujo en un gobierno fuerte, con remisión a la llegada de Juan Perón al Poder.

A fines de los años´40 Perón hizo alianzas con sectores de radicales disconformes con Tamborini y Mosca.  Virtuales agentes de Braden.

El ex gobernador de Santa Cruz hizo lo mismo y convocó al llamado «transversalismo» recortando de otros sectores. Así, prácticamente el FrePaSo se volcó al incipiente kirchnerismo y un sector de los radicales con Julio Cobos, líder político en Mendoza, pasó al gobierno.

Llegaron así radicales «K».

Ecuación que se derrumbó dos años más tarde con el conflicto extenso con el Campo y siendo ya

Cristina Presidenta de la Nación, Cobos desde la titularidad del Senado apostando al choque, otoño´08, renunció al cargo. Kirchner-Cobos, algo que no fue.

En el repaso, el abogado radical Alejandro Gómez, los «Montoneros», el almirante Massera, el cordobés

Víctor Martínez, el ex Intendente de Lomas de Zamora y dos veces gobernador bonaerense, Duhalde, el ascendente «Chacho» Alvarez, clase media porteña y el mendocino Cobos, cayeron en desgracia.

No parece que la crisis actual conlleve a un mismo final.

En la ecuación invertida, la Vice Cristina ha sido y todo indica que no dejó de serlo «la jefa» del Presidente de la Nación, desde las elecciones de octubre 2019

El debate está abierto.

Ambos saben que en la lucha por mantener el Poder, deberán estar juntos.

La política, supuesta afinidad de ideas y la preservación del Poder, no siempre van de la mano.

Se alcanza con matices distintos.

La clave sigue siendo la duración.

El Poder no es perenne.

 

*Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión, Mundo Amateur y Agencia Nacional y Popular.