Se discute cómo reducir el peso en el presupuesto de los recursos que demanda el sistema previsional.

EL FMI Y LA EDAD PARA JUBILARSE

Por eso vuelvo a publicar algo que puse hace unos cuatro años y volvía publicar hace unos días.
Se presiona sobre la necesidad para que los trabajadores quieran prolongar su etapa activa hasta los setenta años de edad, y se está dificultando el ingreso a la actividad laboral de millones de jóvenes.

 

 

UNA PROPUESTA PERVERSA POR DONDE SE LA MIRE.

EL FMI QUIERE SUBIR LA EDAD JUBILATORIA

LOS EFECTOS Y OBJETIVOS OCULTOS

EL ENORME DAÑO QUE PUEDE PROVOCAR

 

Se discute cómo reducir el peso en el presupuesto de los recursos que demanda el sistema previsional.

Se presiona sobre la necesidad para que los trabajadores quieran prolongar su etapa activa hasta los setenta años de edad, y se está dificultando el ingreso a la actividad laboral de millones de jóvenes.

Si nadie se quisiera jubilar hasta los 70 años, se produciría un efecto “tapón” que afectaría 300.000 puestos de trabajo por año.

Habría 300.000 puestos de trabajo por año que no se renovarían, que se acumularían durante los primeros cinco años desde el momento del cambio, hasta llegar a 1.500.000 al final del paréntesis de cinco años sin nuevos jubilados.

Un ejército de jóvenes en condiciones de iniciar su vida laboral que no encontrarían dónde hacerlo.

Así de simple, la desocupación crecería de manera geométrica, llegando a duplicar el nivel actual.

Pero además, en un esquema de oferta y demanda, de capitalismo salvaje, sin intervención reguladora del estado,  significaría salarios en baja por exceso de oferta.

Además de 1.500.000 de salarios depreciados por la relación de poder que se plantea: » …te jubilás a los 70 si yo que soy el patrón no te rajo antes, así que conformate con lo que te voy a pagar y no jodas…», lo que también presionaría a la baja.

No me digan que la intención del FMI es solo reducir el peso del sistema previsional en las cuentas públicas.

La propuesta de llevar a 70 años la edad jubilatoria tiene consecuencias inevitables sobre el desempleo, y sobre los salarios de los trabajadores, que ninguno de los técnicos del fondo, que participaron en la elaboración u opinaron sobre la idea, puede ignorar.

La propuesta no tiene sentido en un país con mas del 10% de desocupación si no hay un crecimiento de la demanda de puestos de trabajo, y sin una regularización del trabajo informal disfrazado de monotributista, o simplemente en negro.

El peso en el presupuesto de sistema previsional se debe reducir  combatiendo el trabajo informal y el trabajo en negro, que sustrae al sistema aportes que alcanzarían para duplicar la recaudación actual.

Es increíble que la conducción de la CGT apoye y acuerde con la aparentemente ingenua propuesta del FMI, que trae escondida una carga explosiva de consecuencias catastróficas.