Raúl Scalabrini Ortiz señaló que una parte de nuestra población vive en la República de Otaria. ¿Qué es eso? El país donde viven los otarios. Aquellos que se fijan en preceptos etéreos sin percibir los datos materiales.

ARGENTINA EEUU CHINA Y RUSIA. EL SENTIDO PROFUNDO DE UN VIAJE PRESIDENCIAL

Por Gabriel Fernández

La Argentina buscará inversiones. Obras en varias líneas ferroviarias, de carga y de pasajeros; en aguas y saneamientos, la ampliación de Cauchari, puentes, puertos, corredores viales, obras de conectividad y fibra óptica, trasmisión eléctrica de las represas Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, centrales eléctricas y viviendas. Y hay más.

 

 

Por Gabriel Fernández *

Radio Gráfica

23 enero, 2022

 

PASADO Y PRESENTE. Ciego a las culpas, el destino puede ser despiadado con las distracciones. Sobre todo si las distracciones se sitúan en el campo de acción del especialista. Hay muchos testimonios de personas que se opusieron al peronismo clásico y reorientaron su mirada durante la Resistencia. Son menos los registros de quienes admitieron haber condenado severamente al kirchnerismo para luego comprenderlo y valuarlo; pero esta cantidad sólo se asienta en la ausencia de auto crítica y, quizás, en algo de vergüenza.

Es probable que dentro de una década algunos de los que hoy vociferan con vigor contra Alberto Fernández, al observar los resultados de su gestión, se reposicionen e indiquen “no estuvo tan mal como pensábamos”. Dentro de las probabilidades abiertas por los antecedentes, en una de esas otros alcen el dedo índice para aseverar “eso sí que era peronismo”.

Este periodista sostiene que ya está bien de ignorar presentes y reivindicar pasados: sin establecer sistema de punición alguno, sugiere aprehender el tiempo que nos toca vivir en vez de aguardar su cierre para ver lo que está a la vista.

MEDIOS Y FINES. Ahora bien. Hasta un dios necesita unas cuantas campanadas para anunciar que se viene el sermón. El periodista Hugo Cánepa se comunicó hace pocas horas para transmitir su preocupación: “No festejamos los goles”. Y es cierto que, entre la dispersión informativa gestada por un uso arrebolado de las nuevas tecnologías y la ausencia de políticas comunicacionales adecuadas por parte del Estado, la ligereza comanda.

No es fácil para el activo nacional popular enterarse de las acciones oficiales que benefician al país. Ya la cúspide del Poder Ejecutivo dijo hace dos años que no deseaba revivir conflictos con los monopolios informativos, lo cual sólo redundó en walk over para que los mismos denigren y falseen esas tareas a diestra y siniestra. Aunque este defecto no anule responsabilidades, se siente y origina climas distorsivos, perjudicando el surgir de miradas claras.

Sobre el final de esta nota, la clave.

LA ARQUITECTURA DEL VIAJE. Tal como lo anunciamos en estas Fuentes Seguras, el presidente argentino se reunirá el 5 de febrero con el líder chino Xi Jingpin. El cónclave, demorado por el panorama epidemiológico conocido, se desplegará con la agenda original que publicamos y un puñado de agregados relevantes. El arribo al coloso asiático está previsto para el día 4, cuando nuestro país desdeñe las sugerencias de los Estados Unidos y la OTAN, y participe de la inauguración oficial de los Juegos Olímpicos de Invierno.

El 3 de febrero, Alberto Fernández estará en Moscú. Allí se reunirá con su par de Rusia, Vladimir Putin. En línea con la retromarcha narrativa, aclaramos que un día antes arribará a la capital rusa. Allí se concretará el cónclave bilateral, para analizar “acciones sanitarias, inversiones y colaboración en ciencia y temas de interés común” según deslizaron informantes desde la Casa Rosada. Esa presencia tampoco será del agrado norteño, pues como todo el planeta sabe, hay tensión en las fronteras ucranianas después del fracaso por modificar la situación política interna de Kazajistán.

El presidente argentino apuntó al respecto la semana pasada: “Las relaciones internacionales se rigen por el principio del multilateralismo. Eso supone no alinearse con nadie y hacer lo que al país le resulta conveniente. Cuando hablo con Biden, no me pongo contra China. Y cuando hablo con Xi Jinping, no me pongo contra USA. Y cuando hablo con Putin, no me enfrento ni a China, ni a Europa ni a USA. Es toda una enorme simplificaciónCuando viaje a China, lo haré sabiendo que China es en el FMI mucho más duro con nosotros que USA misma. A mi cada día me impresiona más la simplificación periodística a la hora de leer la realidad”.

Alberto despegará el 2 de febrero y retornará cuatro días después al país. Empleará un vuelo charter y llevará una comitiva reducida para respetar la burbuja sanitaria que dispuso la administración china. Junto a Alberto, viajarán Santiago CafieroMartín Guzmán, Matías LammensMatías KulfasJulio VitobelloGustavo Beliz Gabriela Cerrutti.

(Quien haya podido observar los espectáculos introductorios a los Juegos de Invierno comprenderá el placer que los mismos generan. Encima, después habrá banquete. Ocasión que algunos periodistas avezados aprovecharán para detectar si algún integrante de la delegación argentina se excede en su ingesta o si otro, dentro de la tradición narrativa local, pretende llevarse una panera).

Durante la reunión del sábado 5, Alberto agradecerá la ayuda sanitaria china, el apoyo en la negociación de la deuda contraída por el macrismo con el FMI y el respaldo por la demanda sobre la soberanía de las Islas Malvinas. Luego, hará sonreír a Xi, pues firmará los documentos oficiales para ingresar a la iniciativa de La Nueva Ruta de la Seda. Pero habrá más y enseguida lo informamos. Antes, digamos que el andar argentino no irá más allá de Beijing (Pekín) para garantizar la salud de los visitantes. Quizás una breve recorrida por la Muralla China; quizás una mirada al Mausoleo de Mao Tse Tung. Aquél peronista de ojos rasgados.

Es importante apuntar que Fernández estrenará ante Xi su presidencia Pro Tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC). En esa dirección cabe puntualizar que la mayor parte de sus miembros ha disfrutado una creciente relación comercial con el gigante. Esto vale para entender parte del proceso internacional: en casi todas las naciones, mientras el poder anglosajón conducido por el capital financiero concentrado exacciona y exige, China invierte. También exige, claro, pero en el marco de los acuerdos suscriptos. Ahí talla la perspicacia de los negociadores que buscan financiamientos.

LA VERDADERA AGENDA. Pero ¿cuál es el real objetivo del encuentro? Nuestras Fuentes Seguras se tomaron la tarea de arrimarnos los puntos centrales.

La Argentina buscará inversiones para la obra que mejorará la línea de transmisión desde Futaleufú hasta Puerto Madryn, y que energiza, a partir de esa central hidroeléctrica, a la planta de fabricación de aluminio Aluar.

También pretende concretar el cruce del gasoducto por el río Paraná y el ramal hacia el norte de Corrientes a Misiones. Se trata de la Etapa III del plan del GNEA, cuya realización beneficiará a la población y economías del NEA. La puesta en marcha de la Etapa III del Gasoducto del Noreste Argentino involucra una inversión inicial de siete mil millones de dólares.

Otro proyecto a plantear es la Central Térmica Manuel Belgrano II, cuyo costo aproximado es de cinco mil millones. La construcción de esta central de ciclo combinado brindará al sistema eléctrico una potencia de 810 MW.

Asimismo se impulsará la construcción del Gasoducto San Jorge para transportar la producción hidrocarburífera de Vaca Muerta. Allí se pretende una inversión china por dos mil 500 millones. Implicará la construcción de un gasoducto de 1000 kilómetros desde Tratayen, en Neuquén a Salliqueló, en el distrito bonaerense. De concretarse, alcanzará una capacidad de transporte de 60 millones de metros cúbicos diarios.

El otro pedido oficial se refiere a la extensión de la red eléctrica del Area Metropolitana Buenos Aires. La compañía china State Grid ya resolvió participar en este proyecto. Incluye obras para la red Nacional 500 kV, Etapa 1, con futuro fuerte impacto en el Gran Buenos Aires. La idea es desplegar un programa destinado a ampliar las redes de 500 kV.

Recordarán nuestros lectores que también anunciamos la profundización de acuerdos por 30 mil millones. Bueno, eso sigue y se refiere a una serie de obras de infraestructura, minería, comercio y transporte. En este último punto destaca la rehabilitación del Sistema FFCC Belgrano Cargas, del Sistema FFCC Línea San Martín, del Sistema FFCC Línea Roca y un plan de Modernización de Redes Ferroviarias.

Para recibir informaciones desde otro perfil, consultamos a la revista especializada DangDai: “Hay varias listas de obras posibles que se van alterando y cambiando de prioridades (aunque algunas son una fija) porque se negocian cada una con las provincias dependiendo del presupuesto y de la coordinación que hace Asuntos Estratégicos”.

Esta publicación señaló que “En el último listado aparecen obras en varias líneas ferroviarias, de carga y de pasajeros; en aguas y saneamientos, la ampliación de Cauchari, puentes, puertos, corredores viales, obras de conectividad y fibra óptica, trasmisión eléctrica de las represas Kirchner y Cepernic en Santa Cruz, centrales eléctricas y viviendas, entre otras, todo buscando que impacten en la trama socioproductiva argentina”.

Sin embargo, la obra más importante sería, según DangDai, la cuarta central nuclear. “Se negocian dos contratos. Uno es el comercial con la China Zhongyuan Engineering Corporation (CZEC), subsidiaria de la Corporación Nuclear Nacional China (CNNC), que incluye la cuestión del combustible nuclear a utilizarse. Y el otro es el financiero, a cargo del banco ICBC, pero del que participan otras instituciones bancarias como el Ex Im Bank de China”.

Todo cuesta. “La obra sería por un total de ocho mil 500 millones de dólares, de lo cual China financiará 85% (a comenzar a saldarse 8 años después, cuando el reactor comience a generar energía eléctrica)”.

Según completaron nuestras Fuentes, el proyecto de instalación de reactores nucleares en Campana con tecnología estrictamente china data del gobierno de Cristina Kirchner. Tras el invierno nuclear del macrismo, la potencia re consideró el tema. Se trata de un desafío para ambos países, pues su concreción permitirá dejar afuera la tecnología canadiense que históricamente utilizó la Argentina para sus centrales nucleares.

Vale recordar, ya en el plano de la información abierta, que el embajador argentino en China Sabino Vaca Narvaja se reunió hace pocas semanas con el viceministro de Industria y Tecnología de la Información chino Zhang Kejian. El Gobierno argentino afirmó que “está muy avanzada la venta de dos reactores a China que fabricaría INVAP”.

En el encuentro también se avanzó en las negociaciones para la radicación de la central nuclear Atucha III. La frutilla en la crema: La empresa Nucleoeléctrica Argentina SA (NASA) prevé iniciar la construcción de Atucha III, la cuarta central atómica de la Argentina, a partir de junio de este 2022, y dos años después hacer lo propio con la quinta central del llamado “Proyecto nacional”, que será recuperado tras ser dado de baja en 2017.

POLÍTICA EXTERIOR. Como se percibirá, este narrador se enfocó en los datos duros. El desconocimiento de los mismos puede llevar a una serie de hipótesis sin sustento acerca de los pasos internacionales de la Argentina. Todos tienen derecho a opinar, claro, pero algún toque de realidad debería insuflar vida a los conceptos. Suponer que los encuentros recientes con funcionarios norteamericanos y el diálogo venidero con los referentes euroasiáticos implica una política exterior errática y contradictoria es desconocer hechos presentes pero también el estilo tercerista histórico de lo mejor de nuestra Nación.

Varios elementos de comprensión fueron volcados esta semana en el aire de La Señal. Por un lado Lautaro Fernández Elem dialogó con Gustavo Girado, quien impuso el trasfondo de la estrategia china a nivel planetario. Por otro, con Stella Calloni: con vibrante lucidez la experta puso de relieve la importancia de valorar los pasos recientes y tomar bien en cuenta el acuerdo alcanzado en la Celac. Aunque insistamos con la crítica a la estrechez comunicacional gubernamental, lo cierto es que en varias zonas del movimiento nacional es difícil argumentar que la información certera no existe.

EL EJE DEL PLANTEO. La discusión acerca del rumbo oficial y las miradas que surgen de la interioridad originó dos textos publicados por La Tecla EñePrincipismo universitario y construcciones sectarias y La oposición de los propios. Este fin de semana han circulado intensamente y desataron otras polémicas que reverberan en los oídos de quien escribe. Sea donde fuera que se encuentra la razón, configuran aportes para adentrarse en un presente complejo. Vamos a explicar el germen del planteo, que quizás ayude a aprehender nuestras  motivaciones profundas.

Es casi imposible movilizar un pueblo si sus organizadores y referentes creen estar dirigidos por una pléyade de corruptos, ineptos y entreguistas. En esa tríada exacta radica la prédica oligárquica hacia el peronismo en casi todas sus variantes y en las más diversas épocas. Al debilitar la confianza de militantes, pensadores, coordinadores, el poder concentrado devalúa la garra, el entusiasmo, pero también la inteligencia de esos espacios intermedios entre las conducciones y nuestra gente. Por estas horas esa tarea comunicativa liberal ha penetrado las fuerzas nacionales y ha logrado que la traducción cotidiana derive en ironías con halo cínico que fingen astucia.

Sería fatigoso enumerar las acusaciones que se vertieron sobre Perón en su momento, sobre Néstor y Cristina con posterioridad. Y en todos los casos, sobre sus funcionarios. Ahora se despliegan, casi con el mismo libreto de base actualizado a las vicisitudes presentes, sobre la gestión de Alberto y –otra vez- de la vicepresidenta. Ni siquiera sus acólitos más férreos han quedado inmunes a la incidencia liberal, al punto que mientras condenan acerbamente al Gobierno no atinan a indagar qué hace allí, en lugar preferencial, su jefa.

Entonces, al tiempo que se desarrolla una política que, como vimos más arriba, puede resolver por centurias el dilema energético argentino –y por tanto una fase esencial de su producción-, el desánimo campea.

Es raro que después de las agudas consideraciones jauretcheanas sobre estos asuntos las invectivas anti nacionales posean este nivel de alcance.

Raúl Scalabrini Ortiz señaló que una parte de nuestra población vive en la República de Otaria. ¿Qué es eso? El país donde viven los otarios. Aquellos que se fijan en preceptos etéreos sin percibir los datos materiales.

El mundo ha cambiado; y lo sigue haciendo. Venimos dando cuenta de ello. Nadie dijo que las turbulencias serían llevaderas. Pero la Argentina se está enlazando con los vencedores del mañana, desde su perfil y según sus necesidades.

A Perfecto lo llevaron preso.

 

*Area Periodística Radio Gráfica / Director La Señal Medios / Sindical Federal