El diputado del Frente de Todos , Leopoldo Moreau, veterano de éstas lides, aconsejó a la Vidal buscarse un buen abogado.

«MOSQUITA MUERTA»

Por José Luis Ponsico*

El camino sinuoso de María Eugenia «Heidi» Vidal: de aquella «candidata de botas de goma» en las inundaciones de la Plata hasta llegar a reinar como la jefa de la «Gestapo» , pasando por el bunker de Palomar, y el piso hight de Recoleta comprado, supuestamente, con los ahorros de su «sueldo provincial» sin contar conque no iba a terminar ningún hospital y que los pobres no iban a llegar nunca a la universidad.

Por José Luis Ponsico (*)

NAC&POP

14/01/2021

UN CASO WATERGATE «CRIOLLO»

Estando en el exclusivo balneario de Cariló hace un mes, María Eugenia Vidal sintió que una granada explotaba cerca suyo: le avisaron que saldría por C5N un primer video de la AFI Central de Inteligencia del Estado, tiempos de Mauricio Macri, imágenes y audio de una reunión, junio 2017, en BAPRO. Banco Provincia Central, Capital Federal, zona del Bajo, cerca de la City porteña, donde en un ámbito secreto, nadie se registró en el ingreso, altos funcionarios del gobierno bonaerense de Vidal, empezando por su ex ministro de Trabajo, Marcelo Villegas y Julio Garro, intendente de La Plata cercano a la gobernadora, aparecían como anfitriones.

Todo un «Watergate criollo».

El audio revelador deja mal parado, de entrada, a Villegas: <Si yo pudiera tener una <Gestapo< la fuerza de embestida para terminar con todos los gremios, lo haría< llegó a decir el «socialdemócrata» de Villegas.

El video data de mediados 2017 e involucra a empresarios de la construcción en el ámbito bonaerense -la idea original: juntar pruebas para meter preso al dirigente gremial de la UOCRA. Unión Obrera de la Construcción, Juan Pablo «Pata» Medina. «Enemigo público» número uno, hace cuatro años. De todos los convocados.

Nadie recordaba aquel impactante «Caso Watergate» que significó la caída de Richard Nixon Presidente de EE.UU. en el 74, cuando en junio del 72, un grupo de operarios -simularon ser plomeros- en el edificio donde funcionaba el «bunker» del Partido Demócrata, enfrentado a Nixon, líder Republicano, instalaron micrófonos y cámaras.

Ahora, una decena de funcionarios, agentes de la AFIP. sumados a empresarios de la industria de la construcciòn que -todo indica- querían sacarse de encima los reclamos de la UOCRA provincial y funcionarios del gobierno de María Eugenia que «acusó» anginas, repitieron la historia.

A escondidas, desde el Poder «para aniquilar» desde el Estado a eventuales opositores. Siempre desde la República y la democracia.

Tampoco se sabe cómo podrá terminar el «mago» Fabián Rodríguez Simón, prófugo de la Justicia, escondido en Montevideo, más de una vez citado por Elisa Carrió como el virtual «armador» de Macri de la «mesa judicial» capaz de designar hasta candidatos para la Corte Suprema de Justicia.

Buscado no hallado por la Interpol.

El impopular «Pepín»

La ex gobernadora Vidal, parte del «semillero» que en los´ 90 se denominó Grupo Sophia -con ella surgieron Carolina Stanley, Esteban Bullrich, entre otros, todos amparados por el mentor del grupo Horacio Rodríguez Larreta hijo del referente histórico del Desarrollismo tiempos de Arturo Frondizi.

María Eugenia tardó diez días en aparecer por «La Nación» -allí Macri tiene paquete accionario que supera el 20% según fuentes del diario fundado por Bartolomé Mitre que ahora orienta la familia Saguier- en la escena para dar alguna respuesta.

Argumentos que no convencieron ni a los panelistas de «La Nación» cable.

Los involucrados a la orden de citaciones de la Fiscal Federal de La Plata, Dra. Ana Russo, tienen que rendir cuentas.

Como imputado directo está Villegas.

Con él las acusaciones alcanzan a Diego Dalmau Pereyra, ex director de Contraintelingencia de la AFI macrista; Darío Biorci, ex jefe de Gabinete de Silvia Majdalani, número dos de la AFI en tiempos de Mauricio.

El uno Gustavo Arribas, ex representante de futbolistas, amigo de Macri.

El Caso Watergate produjo el mayor impacto periodístico del siglo pasado.

A cargo del diario «The Wáshington Post» en la investigación de los periodistas Carl Berstein y Bob Woodward.

Nada fue igual para ellos, ganadores de Premio Pulitzer e inmortalizados.

Las denuncias remiten también a Juan Sebastián De Stéfano ex jefe del área de Jurídicos de la central de espías macrista.

Un hombre vinculado al ex presidente de Boca, Daniel Angelici.

El Juez Federal Dr. Ernesto Kreplak apuntó también a Adrián Grassi, ex subsecretario Justicia bonaerense en tanto la acción de procesamiento llegab a a Juan Pablo Allan, Senador Provincial Juntos por el Cambio, cuyas oficinas fueron allanadas.

Un verdadero «horror» de la política vernácula.

Sólo faltaba algún descendiente de Boris Karloff.

Lo más grave es que Vidal impactó hace seis o siete años con un perfil -el hallazgo de «Heidi» pertenece al ex gobernador cafierista Felipe Solá- una persona «común y corriente».

Alejada totalmente de las «manchas» o trampas de la política tan castigada cada tanto, ahora por el lenguarez Javier Milei, ex colaborador del general Antonio Domingo Bussi, ex represor, gobernador de Tucumán.

Alguien que se jactó de dar «tiros de gracia».

A los militantes del ERP. activistas en el monte tucumano 1975.

Parecen lejanas las imágenes de Vidal cuando ingresaba con reporteros gráficos que sabían de las recorridas en el invierno 2015, una de las tantas inundaciones en el conurbano, ella con botas de goma hasta la cintura -físicamente mucho más estilizada en aquél momento- en tanto Daniel Scioli aparecía en Roma, Italia, para una consulta médica por su brazo ortopédico.

Se atribuyó el efecto al consultor Jaime Durán Barba.

En la equivalencia los agentes de la AFI no parecen estar muy cerca del inefable

Marc Felz el número dos del FBI que deschavó todo desde las entrañas de Nixon, como «Garganta Profunda» según reconstruyeron Robert Redford y Dustin Hoffman en el film «Los hombres del Presidente», 1975.

 

Volviendo al macrismo y sus espías «La Nación» en el 2015 hacía el seguimiento de «la pareja estelar» de «Cambiemos» Mauricio Macri y María Eugenia -hoy distanciados- en la localidad de Suipacha, interior de la provincia de Buenos Aires.

En una tierna imagen, ambos tocando timbre a los vecinos que salían con gran entusiasmo.

Una construcción política que rápidamente dió resultados: Macri Presidente, Vidal gobernadora.

Casi nada.

Hoy, las cosas son muy distintas.

Ni Vidal es «Heidi» -casi, casi, lo contrario- ni Mauricio ingeniero exitoso que en Boca, ciclo de Carlos Bianchi, coronó al club «xeneize» de éxito; tampoco el jefe de gobierno de la Ciudad Autónoma que derrotó el tiempo
de Aníbal Ibarra signado por la tragedia de «Cromagnon».

Todo cambió.

En las mediciones que tiene el propio larretismo Macri no supera los 15 puntos de «imagen positiva».

En tanto María Eugenia que cambió su estada circunstancial en la Base Aérea de Morón por un piso en Recoleta, tampoco sabe si tiene destino político venturoso.

El diputado kirchnerista, ex radical alfonsinista, Leopoldo Moreau, veterano de éstas lides, aconsejó a Vidal buscar un buen abogado.

Final abierto.