Es uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas de esquisto, o no convencional, del mundo.

LA ENORME IMPORTANCIA DE VACA MUERTA

Por Carlos Andrés Ortiz*

Puede decirse que las tecnologías que permiten explotar los yacimientos no convencionales de petróleo y gas, marcan la nueva frontera técnica hasta la cual se extendieron las operaciones de extracción de esos valiosos combustibles.

Por Carlos Andrés Ortiz

NAC&POP

14/01/2022

Los yacimientos no convencionales de hidrocarburos, están desempeñando un destacado rol para abastecer la demanda de energéticos en el mundo, y provocaron algunos sensibles cambios en los posicionamientos de importantes productores de los mismos.

Puede decirse que las tecnologías que permiten explotar los yacimientos no convencionales de petróleo y gas, marcan la nueva frontera técnica hasta la cual se extendieron las operaciones de extracción de esos valiosos combustibles.

Al volver operativos cuantiosos yacimientos a los que hasta hace no mucho tiempo no era posible acceder, se amplió y cambió el espectro mundial de productores.

Posiblemente el caso con mayor repercusión mediática y mega económica, es el notable cambio de rol de EEUU, que pasó de fuerte importador, a actual exportador, sobre todo en el rubro de gas natural.

El de Argentina es otro caso, seguramente con menos repercusión mediática, pero también claramente paradigmático, que se pudo implementar al ponerse en producción el mega yacimiento no convencional de Vaca Muerta, en el noroeste patagónico.

Es uno de los mayores yacimientos de petróleo y gas de esquisto, o no convencional, del mundo.

Su explotación, hoy en franca expansión, requiere grandes inversiones, pues los hidrocarburos se encuentran encerrados en las porosidades de la roca u otros materiales, a profundidades considerables, que para poder extraerse debe procederse a fracturar el subsuelo en el cual están.

Como sea, las inversiones se están haciendo, y las producciones nacionales de petróleo y gas natural están creciendo mucho, pudiendo preverse que el potencial de los yacimientos permitirá seguir aumentando las producciones y en el corto o mediano plazo se evitarán completamente las onerosas importaciones de ambos hidrocarburos.

Por ahora, en época del pico de la demanda de gas natural, en invierno, seguramente se importará gas en Argentina, pero en volúmenes mucho menores que en años anteriores.

Y eso es una muy buena noticia, dadas las fluctuaciones al alza de los precios internacionales del gas, fuertemente influenciados por la crisis energética europea, precisamente vinculada a las subas de precios, las cuales tienen un acentuado componente geopolítico.

Con las producciones de yacimientos no convencionales, sumadas a las de yacimientos convencionales, no solo se están abasteciendo las necesidades nacionales argentinas (que hasta hace poco dependían en buena parte de costosas importaciones, como las que se recibían por medio de complejas y caras operaciones de buques metaneros), sino que además de ampliarse gasoductos nacionales -y con ello incrementar los consumos nacionales-, se están concretando exportaciones en firme, con destino a Brasil, y condicionalmente, a Chile.

Siendo todo eso tan positivo para la realidad económica y social nacional, además de importante en lo geopolítico, es oportuno analizar que, tal como sucedió y sucede con otras iniciativas importantes para apuntalar el desarrollo socio económico, siempre están presentes las virulentas e incluso violentas oposiciones del ultra ecologismo, ese del tipo cavernario, fogoneado fuertemente por las muy bien financiadas ONGs pseudo ecologistas, de orígenes británicos, como Greenpeace y World Wildlife Foundation (esta última en Argentina bajo el “inocente” nombre de Fundación Vida Silvestre); y otras.

Esas y algunas otras ONGs, con libretos dictados desde los centros de poder británicos y atlantistas, dictan los accionares corrosivos de sus filiales locales, y de otras varias ONGs “nacionales”, ciegamente obedientes a las instrucciones, que más que “conservacionistas” parecieran emanadas desde el MI6 (Servicio Secreto Británico), y/o desde Downing Street 10 (sede oficial del Primer Ministro de la vieja potencia imperial).

En realidad, usando vilmente a entusiastas militantes enfervorizados y muy escasos de conocimientos, y a mercenarios tipo “todo terreno”, esas ONGs pseudo ecologistas, buscan perpetuar el subdesarrollo crónico, y hacerlo no solo aceptable, sino también deseable, para variopintos colonizados mentales en grados crónicos y otros muy confusos o carecientes de conocimientos y la debida capacidad de análisis crítico.

Por supuesto, algunos lo hacen a sabiendas, operando como mercenarios en busca de vivir sin trabajar, sin importarles el daño que hacen a la Patria, concepto que les es desconocido en su profundo y elevado significado. La metodología usual de agresión de esas ONGs, es repetitiva, y a corto plazo suelen lograr fuertes efectos.

Concentran sus agresiones contra el objetivo atacado, con diversas acciones, siempre muy agresivas y en tonos apocalípticos.

Para eso promueven manifestaciones, con militantes muy activos y enfervorizados, pintadas públicas, campañas mediáticas y “entrevistas independientes” en diversos medios, denuncias mediáticas e incluso judiciales de “abogados ambientalistas”, y otros actores similares.

Buscan demonizar el objetivo atacado e instalar ese pensamiento en el común de la gente.

Pero tan repentinamente como se montan las campañas, desaparecen si el tema deja de tener centralidad, o si la obra o iniciativa de desarrollo atacada, se lleva a cabo a pesar de las agresiones del ecologismo cavernario.

Como los hidrocarburos de fracking (o de esquisto) de Vaca Muerta, están en pleno desarrollo y producción, y como además cuentan con amplio consenso favorable, dados los muy positivos efectos laborales, económicos en general y sociales, en su entorno cercano, además de sus repercusiones muy favorables en toda la economía argentina; ahora son muy escasos o incluso inexistentes los ataques del ecologismo cavernario en este tema.

Así como hicieron con Vaca Muerta, antes se ocuparon de demonizar al muy valioso y positivo Plan Nuclear Argentino, a atacar con falsos y maliciosos argumentos de terrorismo ambiental a las centrales hidroeléctricas, a armar un desmesurado e irracional conflicto con Uruguay en el tema de las pasteras, a tratar de impedir las necesarias hidroeléctricas en el Río Santa Cruz, a tratar de impedir la construcción del puente Rosario – Victoria (alegando nunca probadas pero escandalosamente planteadas “graves consecuencias para los alevinos del entorno”), y el listado sigue.

¡Siempre armando escándalos para oponerse al desarrollo, bajo la falaz fachada “medioambiental”!

Recordemos un par de hechos, en los cuales se pudo constatar el hilo conductor de los intereses geopolíticos británicos, que mueven a Greenpeace (y a otras ONGs pseudo ecologistas).

En 1985 el barco de Greenpeace, Rainbow Warrior, enviado a cercanías del Atolón de Mururoa para protestar contra las pruebas nucleares francesas, fue hundido por militares galos, en un serio incidente que demostró el accionar británico para impedir que su vecina y “aliada” Francia, alcance el estatus de potencia nuclear, siendo la ONG el brazo operativo británico, con la falaz excusa del “cuidado ambiental”.

En 2013, otro barco de Greenpeace, cuya tripulación incluía dos argentinos, en un montaje claramente propagandístico, abordó un equipo perforador ruso en el Ártico, siendo apresados por el hecho, el cual en su momento tuvo gran despliegue mediático.

Ese hecho demostró la doble vara de la ONG británica, operando contra Rusia, pero mucho más condescendiente con las actividades petroleras en áreas cercanas, hechas por empresas y/o dictados de ambas mega potencias anglosajonas.

Y a la vez, demostró que Rusia no se deja intimidar por las excusas y accionares del poder ultraecologista al servicio de británicos y el Poder Atlantista en general.

Como dato de color, pero que no es menor, en su momento trascendió que una de las medidas del gobierno de Putin, fue impedir en territorio ruso, el accionar disolvente de múltiples ONGs manejadas y financiadas por los anglosajones y sus aliados menores.

No deja de ser relevante, pero muy poco conocido, que la argentina que abordó la plataforma petrolera rusa y fue arrestada, Camila Speziale, se volcó luego a militar en el muy apátrida y neoliberal macrismo.

Y que el activo militante de Greenpeace, Juan Carlos Villalonga, llegó a diputado nacional en el mismo partido neoliberal.

Tampoco tuvo gran difusión, que la “abogada ambientalista” Romina Picolotti, terminó siendo condenada (muy levemente) por malversación o mal uso de caudales públicos, en ejercicio de su función en la crisis de las papeleras.

En otro extremo del arco ideológico, supuestamente opuesto al neoliberalismo, muchas de las fervorosas y por lo general poco conocedoras del tema energético, variopintas “progresías”, terminan jugando a favor de los planteos pseudo ecologistas, instalados por los “imperialistas anglosajones” que dicen aborrecer.

Y no es casual que el ecologismo cavernario, apoye sin cortapisas, a las muy costosas por kWh, poco eficaces (intermitentes) y ocultamente contaminantes, energías eólica y solar, acorde a los dictados transnacionales del Poder Atlantista.

¿Seguiremos dejando que, en Argentina, esas ONGs y otros brazos del Poder Atlantista, sigan poniendo palos a la rueda, para impedir nuestro desarrollo?

CAO/

 

NAC&POP: El Mgtr. Carlos Andrés Ortiz es analista de Temas Económicos y Geopolíticos. MG/N&P/