Las historias de los goleadores longevos van acompañadas por novelas.

DEPORTES/ DE ANGEL LABRUNA, RIVER, 1959, AL PEPE SAND, GOLEADORES A LOS 41 AÑOS. LONGEVOS INOXIDABLES.

Por Jose Luis Ponsico*

Angel Labruna, notable goleador de River, el mayor de toda la historia, debutó en Primera, torneo 1939. Gran figura hasta 1959 en el «millonario» Casi 300 goles, algo más de 500 partidos. Más de veinte en la selección nacional. José «Pepe» Sand, correntino, Bella Vista, debutó también joven, River´02. Uno de los goleadores de inferiores riverplatenses.  Sand dejó su huella antes del año 2005. Un grandote vivo.

Por Jose Luis Ponsico

NAC&POP
07/01/2022

<infoponsico@yahoo.com.ar>

LA OTRA MIRADA

 

Angel Labruna, notable goleador de River, el mayor de toda la historia, debutó en Primera, torneo 1939. Gran figura hasta 1959 en el «millonario»

Casi 300 goles, algo más de 500 partidos.

Más de veinte en la selección nacional.

El club de sus amores lo dejó libre. En diciembre del´ 59 Angelito recibió un telegrama que nunca esperó: «Queda libre. Colaciónese», decía.

Jugador de clase.

 

 

 

 

José «Pepe» Sand, correntino, Bella Vista, debutó también joven, River´02.

Uno de los goleadores de inferiores riverplatenses.

En distintas épocas, junto a Carlos Morete, los´ 60 y Federico Andrada, hoy atacante de Aldosivi, lesionado, con origen en River, hace más de una década.

Todos «artilleros» juveniles. Sand dejó su huella antes del año 2005.

Un grandote vivo.

En la tabla comparativa, cómo se hace para seguir ganando en el área rival, después de los 40 años, el tercero en el repaso, José Luis Calderón, popular «Caldera». Iniciado en Defensores de Cambaceres.

Trabajaba en suburbio de La Plata siendo ayudante en una verdulería de barrio.

Zona humilde.

Zurdo, gran pegada.

Llegó lejos.

Jugó hasta los 39 años en Estudiantes de La Plata.

Hace un cuarto de siglo se destacó en Independiente.

Luego figura en México, goleador del Atlas.

Finalizó un ciclo de casi dos décadas y vivió la consagración de Estudiantes de La Plata, hace algo más de una década, siendo campeón Copa Libertadores de América.

Dirigido por Alejandro Sabella desde afuera y Juan Sebastián Verón, adentro del campo.

Dejó a los 39 años.

Estilos distintos.

Labruna basó su juego en la inteligencia, velocidad mental, gran técnica para moverse en el área rival. Vivo, astuto, siempre acompañado por otros notables.

Desde «La Máquina», Muñoz, Moreno, Pedernera, Labruna y Loustau los´ 40

Pasando por el uruguayo Wálter Gómez, Enrique Omar Sívori, Santiago Vernazza, Eliseo Prado y Roberto Zárate, los´50.

Sand, alto, espigado, algo duro, en la inevitable comparación con Angel repitió la inteligencia para moverse, desmarcado, la astucia para jugar a espaldas de los centrales adversarios y tozudez para buscar siempre el vacío y el rebote.

Hizo goles en Colón de Santa Fe, Bánfield, Arsenal, Aldosivi, Boca Unidos, Corrientes. Jugador de área.

No anduvo en Racing y Tigre.

 

Calderón vivió el ascenso en Primera C con Cambaceres.

Salió de la pobreza, el trabajo esforzado de su padre, fana de Gimnasia y Esgrima, siendo que el hijo resultó adquirido por Estudiantes y terminó ganando el ascenso a Primera en el 95.

Los ciclos en Independiente lo llevaron a la selección luego del sub campeonato del´ 96 con el «Rojo».

Hubo otros grandes goleadores que estuvieron cerca de los 40.

 

 

 

 

El gran Alfredo Di Stéfano a los 39 no renovó con el Real Madrid.

Su antiguo compañero del colosal ataque «Merengue», el húngaro Férenc Puskas, entre ambos más de mil goles, tampoco pudo atravesar la barrera de los 40.

Tiempos del francés Raymond Kopa, Héctor Rial, también argentino, Di Stéfano, Puskas y Gento.

 

 

El «Tanque» alemán Uwe Seeler, símbolo de la gloria de un país humillado después de la Segunda Guerra en Europa, uno de los mejores «9» europeos de su tiempo.

Titular en Alemania Occidental en los Mundiales de Suecia´58, Chile´62, Inglaterra´66 y México´70.

No muy alto, fornido.

Capaz de jugar de espaldas aguantando a los centrales. Los dos perfiles.Hizo goles importantes.

 

Labruna alcanzó al paraguayo Arsenio Erico, autor de 293 goles en el profesionalismo argentino (1931) en los´40. Los hizo en menos tiempo que la gloria riverplatense.

El guaraní un acróbata. Cuando pasó a Huracán diez años más tarde de las hazañas en Independiente no era el mismo.

Lesiones lo dejaron maltrecho.

El «doble salto» como los basquetbolistas.

Suspendido en el aire.

Arsenio, según «El Gráfico», dueño del «Trampolín invisible» -quizá bautizado por el célebre Ricardo Lorenzo «Borocotó»- convirtió en tres temporadas más de 130 goles en Independiente.

Dos veces campeón entre 1938/39 con cifras incomparables: 48, 45 y 43.

Promedio imposible de superar, 1.43 goles por partido.

Junto a Bernabé Ferreyra hizo más goles que partidos que jugó.

Las historias de los goleadores longevos van acompañadas por novelas.

Labruna siempre decía que sus dos grandes pasiones resultaron el fútbol, nueve veces campeón como futbolista -en total 14 títulos, sumando los alcanzados como entrenador de River; ahora alcanzado por Marcelo Gallardo- y asimismo el Turf.

El amor por los caballos de carrera.

Siempre decía: » ¿ Mís vicios ?» preguntaba. «Hacerle goles a Boca, creo que les hice 16 goles en 15 temporadas y ganar en las carreras», donde desde niño con un padre relojero, en Palermo, sentía atracción por el deporte de los Reyes.

Labruna lo era.

Sand no terminó bien sus días en River.

Precisamente una mala tarde contra Boca en «La Bombonera», invierno 04, lo condenó.

Calderón dirigido por César Menotti, en Independiente 1996/97, resultó goleador con 17 tantos -cabeza a cabeza con Enzo Francéscoli, la estrella de River tricampeón con Ramón Díaz- y llegó a la selección nacional, en tiempos de Daniel Passarella.

En su paso por Atlas, de México, vivió gran ciclo.

En una entrevista para «El Gráfico», «Las 100 preguntas» de Diego Borinsky, el zurdo delantero que regresó del país azteca hizo algunas críticas al fútbol, en general.

«Existe de todo, buenas y malas personas.

Lo que más duele es cuando la dirigencia se maneja con hipocresía», dijo.

Le dolía las injusticias inevitables.

Grandes futbolistas olvidados por los dirigentes, el periodismo en general, aquéllos que habían dado alegrías al pueblo y ya grandes vivían olvidados.

Remitidos a sus recuerdos.

Calderón reconocido entonces como un «9» de punta, en la cancha y en la vida.

Tres delanteros inolvidables.

Inoxidables.

Calderón estuvo DT. alterno de la experiencia de Rubén Capria, el «Mago», Su compañero en los «Pinchas» los´ 90, cuando ambos surgían al fútbol grande.

Sand, 1.82, 154 goles en Lanús solamente, que eclipsó al entrerriano José Arrieta (124, cinco años 1939/44) suele decir: «Viejo es el viento, pero sigue soplando»

Angelito Labruna vive en el corazón de los riverplatenses.

Aún de los que no lo vieron jugar pero recogieron su historia.

Las enseñanzas, sus goles, las trampas, la gloria.

Dentro de poco se conocerá la obra completa de su trayectoria: el periodista Diego Borinsky, aquí mencionado, lleva mucho tiempo recopilando la vida del legendario Angel Amadeo Labruna.

Será Justicia.

JLP/

 

NAC&POP:  José Luis Ponsico es columnista de La Señal Medios, Libre Expresión, Mundo Amateu y la, Nac&Pop.MG/N&P/