"Mi proyecto de traducir wichi al español sigue, pero con muchas dificultades porque no tengo internet, no tengo wifi, no tengo dinero para conseguir crédito.

RECONOCIMIENTO MUNDIAL A UN JOVEN WICHI

Por Laura Álvarez Chamale

el joven wichi Maximiliano Sánchez fue ternado por la Fundación Varkey y la UNESCO para el Global Student Prize, un reconocimiento mundial que resalta los esfuerzos de estudiantes extraordinarios, y
Recibidos. Fue ternado por la Unesco entre 3.500 postulantes de 94 países por un proyecto de inclusión.Maximiliano vive en Misión Wichi con su abuela Carlota Selaya.

Por Laura Álvarez Chamale

El Tribuno

02/01/2022

Desde que el joven wichi Maximiliano Sánchez fue ternado por la Fundación Varkey y la UNESCO para el Global Student Prize, un reconocimiento mundial que resalta los esfuerzos de estudiantes extraordinarios, y del que participaron 3.500 postulantes de 94 países, su historia traspasó las barreras del monte chaqueño y mostró todas las luces y las sombras de un genio escondido.

 

Se entrevistó con el presidente de la Nación, Alberto Fernández, y su foto sentado en el sillón de Rivadavia recorrió el país.

 

 

 

 

 

 

El gobernador Gustavo Sáenz estuvo atento a sus necesidades y lo visitó tres veces en la Misión Wichi de General Mosconi, donde vive en la pobreza, en silencio, sin agua y con hambre, como todos los de su etnia.

Sin embargo, este joven que cumplirá los 18 el próximo 24 de enero, ha logrado sobresalir de sus imposibilidades, de su naturalizada falta de oportunidades, por una inusual sintonía de inteligencia y creatividad que lo definen.

Maximiliano es solidario, visionario, paciente, virtudes de las que pocos pueden presumir.

«Hoy estoy como siempre, como antes, en la Misión Wichi, con mi gente, luchando.

No esperaba nada de nadie antes de ser conocido.

Tampoco espero nada de nadie ahora.

Estoy adaptado a la pobreza.

Me han prometido mucho, se han sacado muchas fotos conmigo, pero solo puedo agradecer a pocas personas que han sido sinceras y cumplidas.»

«La mayoría de ellas no se ha tomado fotos conmigo».

Entre los agradecimientos, el destacado estudiante dijo que «la UTD (Unión de Trabajadores Desocupados) de Mosconi ya prácticamente terminó de construir la casa de material que me prometieron», con lo cual, él y su abuela Carlota Selaya abandonarán el rancho de palos y plásticos de silo que los cobijaron hasta ahora.

También les agradeció al Presidente y al gobernador.

«Cuando hablé con el Pesidente le pedí la pensión no contributiva para mi abuelita, y Alberto Fernández me ayudó en eso y mi abuela ya cobró.

Además, me regaló una computadora muy buena.

El gobernador Sáenz cumplió también con su palabra, me dijo que iba a traer un generador de energía y me trajo eso y más.

Su objetivo de viaje era otro, pero se dio el tiempo de visitarme tres veces y sin fotos.

Me dio 10 tablets para los chicos de la misión que estudian.

Le dije que faltaban y sin problema me dio 10 tablets más.

Yo mismo las repartí entre los estudiantes.

No me quedé con ninguna porque yo tengo la computadora que me regaló el Presidente».

Pero otras personas también le prometieron a Maxi que le darían internet gratis y una beca de estudio, y no le cumplieron.

«Mi proyecto de traducir wichi al español sigue, pero con muchas dificultades porque no tengo internet, no tengo wifi, no tengo dinero para conseguir crédito.

A diario necesito unos 500 pesos y a veces no tengo. Yo arreglo celulares, pero no siempre alcanza. Me dijeron que me iban a dar wifi, pero eso no ocurrió hasta ahora.

También estoy esperando la beca que me prometió el senador Sergio Leavy.

Me dijeron que en diciembre, pero aún nada».

El joven reflexionó: «Los privilegios son lindos, me gustan, pero me siento mal cuando veo a mi alrededor: falta de agua, no me puedo ni bañar, tengo que ir a buscar agua a una cañería más allá del cementerio, y venimos derramando el agua porque es camino de piedras y rebota el carro con los bidones.

En la Misión hay hambre, sufren, por eso lo que me dan a mi por privilegio, yo lo comparto».

Vale señalar que los tachos en los que juntan agua «eran de veneno para los campos, mi abuela los limpia con ceniza, jabón, espera una semana y los usamos.

El camión cisterna casi no viene».

Sobre la Navidad, comentó: «Yo como poco siempre, porque no hay. Ahora tres pollos y dos gaseosas salen $5 mil, así que ya veremos si se puede».

Para ayudarlo y conocerlo

 

NOTA: Para colaborar con Maximiliano Sánchez: CBU 000 000 790027 44017 92530, a nombre de Josefa Rodríguez, ya que Maxi aún es menor de edad hasta el próximo 24 de enero cuando cumplirá los 18 años. El celular para contactarlo es: 3873 556177. También pueden seguirlo en la red social Facebook, donde aparece como Max Sanchess. Sus necesidades son muchísimas, pero necesita conexión gratuita a internet para poder continuar con su proyecto.