Tristeza nao tem fim: Falleció Raúl Madero

NOCHEBUENA CARGADA DE TRISTEZA FUTBOLERA.

Por Jose Luis Ponsico*

A los 82 años falleció Raúl Horacio Madero, «crack» de Estudiantes de La Plata, 1964-70.Un «6» de galera y bastón. Un gran campeón.

Por José Luis Ponsico (*)

Libre Expresión

25/12/2021

A los 82 años falleció Raúl Horacio Madero, «crack» de Estudiantes de La Plata, 1964-70.

Un futbolista «de galera y de bastón». Aquél «6» lujoso, tras haber sido «5» en las inferiores de Boca -la Tercera del ¨59, que había dado tres años antes a Ubaldo Rattín, Juan José Rodríguez y Pedro Mansilla, entre otros- luego corto tiempo en Huracán, 1962. Con 22 años.

Consagrado para siempre en el ciclo «Pincharrata» con Osvaldo Zubeldía. Zurdo, elegante. Un ochenta de estatura, fino.

Pegada de media y larga distancia, la «comba» exacta, marca registrada en Estudiantes; «crack de la pelota parada» siendo ya en 1964 convocado para la selección nacional.

Un año donde el club platense no hizo buena campaña, pero tuvo dos baluartes, ambos seleccionado.

Los dos zurdos: Madero y Adolfo «Bocha» Bielli.

Con el legendario José María Minella, DT. a cargo de la selección.

El popular «Pepe» entre el 64 y 65, Copa de las Naciones y Eliminatorias Mundial de Inglaterra.

Insigne marplatense en las alturas del fútbol grande.

Zubeldía llevó a Carlos Bilardo (Deportivo Español), Hugo Spadaro (Sarmiento de Junín), Marcos Conigliaro (Chacarita Jrs.)
Roberto Santiago (Independiente) más tarde Felipe Ribaudo (Ferro), Néstor Togneri (Platense) y apuntado por Madero, el tucumano Ramón Aguirre Suárez, Oscar Malbernat, Eduardo Manera y Carlos Pachamé, Estudiantes ganó todo.

El club platense despidió con dolor al «crack», en tanto los portales de la mayoría de los Medios no dieron mayores detalles
sobre el deceso.

Apenas INFOBAE subrayó que Raúl Horacio Madero arrastraba problemas de salud desde hace un tiempo.

En todos los casos lo destacado tenía el valor de «su curriculum» no sólo como futbolista.

Madero profesor de piano.

A los 17 años interpretaba varias de las 32 sonatas de Luis Van Beethoven, nada menos.

En ese tiempo, físico espigado y talento para la práctica del deporte en general, Madero jugó al básquetbol en Racing.Club

Alguien.lo vió jugar al fútbol y recomendó para inferiores en Boca.

El legendario Bernardo «Nano» Gandulla lo moldeó. Un «5».

Para el fútbol de Boca, Raúl pintaba como demasiado técnico.

Le costaba afirmarse. Estaba Ubaldo Antonio Rattín, el caudillo combativo y capitán.

Convocado a la selección nacional en el 59. Madero pasó a Huracán. Tampoco se afirmó.

Su fútbol lo reconocía la figura del «globito», Alberto «Toscano» Rendo.

«Raúl galera y bastón pero apenas jugó 15 partidos», dijo.

 

El DT. que lo ubicó y le encontró finalmente la vuelta, Osvaldo Juan Zubeldía.

El temperamento de Pachamé, la pierna fuerte dejó a Madero «en la cueva».

Allí encontró su lugar en el mundo.

Algo parecido comentó otro notable, José Varacka, cuando el DT. Alejandro Galán, apodado «Jim Lópes» en Independiente, 1959, lo hizo «cuevero».

Otro caso parecido en el tiempo y la geografía del campo, el lujoso central José Manuel Ramos Delgado, «crack» en Lanús, River, la selección nacional y ya de grande, Santos de «Pelé», Estado de San Pablo.

Una curiosidad: El «Negro» Ramos Delgado había jugado al básquetbol en Quilmes Athletic Club, su barrio de origen.

Madero disputó 179 partidos oficiales en Estudiantes.

Con amistosos más de 200. Convirtió goles importantes como aquél tiro libre en el «Viejo Gasómetro» invierno del 67, cuando la final contra Racing -sin Agustín Cejas ni Roberto Perfumo-. que guardó algunos titulares porque se venía Nacional de Montevideo, instancia decisiva Copa Libertadores.

El zurdo recibido de médico, 24 años -Madero profesor de piano, galeno y jugador de la selección nacional, caso único en la historia grande del fútbol argentino- «clavó» zurdazo al ángulo derecho, arriba, a Antonino Spilinga, arquero de Racing en la apertura del 3 a 0 inolvidable.

Por entonces, Madero y Juan Ramón Verón, dos grandes figuras en Estudiantes.

Nunca antes un club de los llamados «chicos» había ganado el torneo de AFA.

El Metropolitano del 67 sirvió para consagrar a un plantel que llegó al halago con ocho y hasta nueve futbolista de la Tercera campeona del 64, la «Tercera que mata».

Entre otros, Oscar Poletti, además de los citados.

También Rubén Bedogni y Eduardo «Bocha» Flores.

El único antecedente registrado, aquélla campaña de Bánfield en el´51, cuando debió desempatar con Racing siendo que el «Taladro» llegó con más goles a favor y menos goles en contra.

La AFA. hizo disputar dos partidos en cancha de San Lorenzo y con un gol del «Atómico» Mario Boyé la Academia sumó su tercer título consecutivo: 1949, 50 y 51.

Brasil nunca pudo superar entre los´50 y 60 el «drama» de la derrota en la final ante Uruguay, Estadio Maracaná, domingo 16 de julio del´50.

El gol de Alcides Ghiggia que condenó al arquero Moacyr Barbosa -remate bajo, posición oblicua, filtrado en el primer palo del «Lungo» arquero de Brasil- por años «la Bossa Nova» produjo temas con nostalgia y dolor.

Uno de los mentores culturales, Antonio Carlos Jobbin, contemporáneo de Vinicius de Moraes, entre otros grandes, escribió
uno de los temas memorables: «Tristeza nao tem fim» que el propio Madero, se decía, tenía en su repertorio si las cosas no salían.

Solidario, médico calificado -llegó a ser Director Médico en una Clínica Privada, zona de Belgrano- residente de San Fernando el norte del conurbano bonaerense, tuvo gran amistad con Carlos Bilardo -dejaron de jugar en el´70 y dos años más tarde recorrieron Europa, asistieron a los Juegos Olímpicos, Munich, Alemania´72- aunque después del´90 tuvieron diferencias.

En el Mundial de México 86 Madero hizo gran amistad con Diego Maradona.

Uno de los pocos que tenía charlas a solas con el genio de Villa Fiorito.

Diego le confiaba todo en aquélla larga concentración previa a la fiesta argentina.

Madero alguna vez le hablo del orgullo de ser argentino.

Lo que impactó en el genio ex Argentinos Jrs.

«En el 68 llegamos con Estudiantes a Old Trafford y el periodismo inglés nos «masacró» con la leyenda de «the animals» a raíz de la expulsión de Rattín y los incidentes en el Mundial del 66, el partido perdido en Wembley», comentó Raúl.

Uno de ellos, en una entrevista se permitió «generalizar» lo de «animals» por el juego fuerte de Estudiantes», siguió.

«Al punto que me obligó a dar una respuesta, digamos no desde la tribuna popular…

Le dije: <Mire, señor. Yo hablo su idioma y usted no habla el mío.

Yo tengo título universitario y soy profesor de música.

Cosas que averigué usted no tiene en el bagaje.

Entonces, la pregunta que le hago Quién es más «animals» usted o yo ?».

Una genialidad.

Después del Mundial 90 el cronista que escribe tuvo oportunidad de entrevistarlo en las oficinas de Carlos Bilardo, edificio de las Naciones, avenida Corrientes, casi Esmeralda.

En el resumen, Madero dijo: «Zubeldía no sólo nos dió la táctica, las herramientas como se dice ahora. Nos formó como personas», repasó

«El juego eficaz de Estudiantes, de gran sistema defensivo y mucha capacidad para llegar al gol, a veces avanzando menos que el rival, no hizo fastidiosos para buena partido del periodismo.

No éramos taquilleros. Ganamos tres Copa Libertadores, el Metro´67, subcampeones de Los Matadores de San Lorenzo´68 cayendo en el minuto 115 en River», siguió.

«La historia tiene distintas facetas.

A veces es clave quién la escribe.

Por lo tanto, siendo Estudiantes de La Plata, en los´ 60 estuvimos en minoría» concluyó el doctor Madero.

Tristeza nao tem fim.

Se fue un futbolista de galera y de bastón.

De los irrepetibles.

 

 

JLP/

(*) Columnista de La Señal Medios. Libre Expresión. Mundo Amateur. La City.com