En enero de 1959, con la revolución en pañales, se entablò la primera batalla mediática contra la desinformación y la mentira imperialista

LA LARGA GUERRA CONTRA LA CUBA SOCIALISTA

Por Jorge Luis Ubertalli O.

Todavía la cibernética y la tecnotrónica no habían asomado al mundo de la guerra integral contra Cuba y países no alineados con los EE.UU. y sus aliados del ‘occidente’ capitalista cuando en la naciente Revolución se llevó a cabo la Operación Verdad.

Por Jorge Luis Ubertalli O.

NAC&POP

17/12/2021

Todavìa no había hecho irrupción la doctrina imperialista de la ‘posverdad’, con su panfernalia tecnológica informativa puesta al servicio de la colonización, el saqueo mundial y la mentira institucionalizada.

Todavìa la cibernética y  la tecnotrònica no habían asomado al mundo de  la guerra integral contra Cuba y países no alineados con los EE.UU. y sus aliados del ‘occidente’ capitalista cuando en la naciente Revoluciòn se llevò a cabo la Operaciòn Verdad.

La Operación Verdad, planificada y ejecutada por el gobierno revolucionario de Fidel Castro y los periodistas afines a la revolución, nucleados en el Colegio de Periodistas y la Asociaciòn de Reporteros de La Habana.

Fuè en la primera veintena de enero de 1959, con la revolución todavía en pañales, cuando se entablò la primera batalla mediática contra la desinformación y la mentira imperialista, cuyos voceros oficiosos alineados con las agencias UP y API, las revistas LIFE, Newsweek, US News and World Report y otros medios esgrimìan de que en Cuba se estaba llevando a cabo un ‘baño de sangre’, debido a los fusilamientos de esbirros batistianos que habían torturado y asesinado sin piedad.

Ante la andanada mediática, asociada a la comparsa del entonces presidente Dwight Eisenhower y tribunos como Wayne Hays, que ya hablaban de un bloqueo comercial y de una intervención militar a la nueva Cuba, se invitò a la isla revolucionaria a 380 periodistas de EE.UU., Europa y Amèrica Latina a fin de que dieran testimonio de lo vivido, visto y oído.

Un millón de cubanos se concentraron ese 21 de enero para apoyar al gobierno revolucionario en su política de sancionar a los asesinos batistianos.

Y al siguiente dìa, todos los periodistas invitados escucharon a Fidel en el hotel Habana Riviera que, entre otras cosas, dijo: ‘Los que creyeron que después de nuestras victorias militares nos iban a aplastar en el campo de la información, en el campo de la opinión pública, se han encontrado con que la Revoluciòn Cubana sabe pelear y ganar batallas en ese campo’.

Y se triunfò en la primera confrontaciòn mediática; al poco tiempo se fundò la Agencia de Noticias Prensa Latina y el imperialismo ya no pudo impunemente atacar a Cuba revolucionaria a través de la desinformación y la mentira.

Hoy, a poco de que se cumpla el 62 aniversario de la victoria revolucionaria, en el contexto de la crisis del capitalismo imperial con EE.UU. a la cabeza, la guerra integral contra Cuba sigue su curso.

Y como antes y ahora, se estrella contra la inventiva y la decisión revolucionaria de seguir existiendo como entidad socialista, antiimperialista y soberana.

Un Peter Pan Perverso y una Mangosta ponzoñosa

El 26 de diciembre de 1960 comenzò la llamada Operaciòn Peter Pan, digitada por la CIA, la Iglesia católica y los cubanos contrarrevolucionarios  al interior y en el exterior de Cuba.

Consistiò en sacar clandestinamente de Cuba a màs de 14.000 niños de entre 6 a 12 años de edad, con el consentimiento de sus padres, que fueron mentidos en cuanto a que la revolución les quitarìa a sus hijos y los privarìa de la patria potestad.

Desde la usina pro  imperialista de la Iglesia cubana, que controlaba 132 escuelas primarias, 48 de enseñanza media, 33 escuelas de comercio, 22 de secretariado, 4 high schools, tres escuelas vocacionales y las Universidades Catòlica de Villanueva y Social de La Salle, se mintió a los padres y se los indujo a enviar a sus niños fuera de la isla sin acompañantes y con destino incierto, vìa EE.UU.- donde los esperaba ‘monseñor’ Bryan O. Walsh, director del Catholic Welfare Bureau- y la España franquista.

Hasta después de la ‘crisis de los misiles’ de 1962 los niños siguieron saliendo clandestinamente hasta perderse en orfanatos, colegios, familias desconocidas…

La perversa Operaciòn coincidió con la la Ley de Reforma Integral de la Enseñanza, promulgada en diciembre de 1959, que garantizaba la enseñanza laica, integral y democrática en la isla.

Mentiras y difamaciones emitidas desde Radio Swan, un engendro radiofónico creado por la CIA en mayo de 1960 y que transmitìa desde territorio hondureño, fueron dirigidas a la clase media y la burguesìa cubana a fìn de que se llevara a cabo el funesto plan.

Hasta se imprimió clandestinamente una falsa ley de potestad, cuya imprenta fuè allanada y detenidos sus propietarios…

A la Operaciòn Peter Pan se sumò poco màs tarde otra tan o màs perversa que la anterior.

Ya derrotados los mercenarios al servicio de EE.UU. en Playa Giròn (abril de 1961), la comunidad de inteligencia norteamericana (CIA, DIA, y otras), el Pentàgono, el Departamento de Estado, el Departamento del Tesoro y otras instituciones del gobierno USA, con el aval explìcito del presidente John F. Kènnedy, llevaron a cabo la Operaciòn Mangosta, iniciada el 30 de noviembre de 1962.

Teniendo por finalidad la destrucción a toda costa de la Revoluciòn Cubana, incluido el magnicidio contra Fidel Castro y otros dirigentes, iniciaron un Plan de Acciòn de 32 tareas que incluyeron: 13 agresiones de guerra económica; 6 operaciones políticas; 5 tareas militares; 4 misiones de inteligencia, 4 operaciones de subversión política ideológica y una operación de guerra biológica, utilizándose un medio quìmico para afectar la vista de los macheteros y sabotear la zafra azucarera.

Una vez aprobada la Operaciòn Mangosta, se habilitò la estación JM-WAVE, ubicada en Florida, que centralizò las operaciones, y se estableció un presupuesto multimillonario en dólares repartido entre los organismos que participaron en la Operaciòn.

Para ese entonces ya se había desplazado al jefe de la CIA y al director de Operaciones Encubiertas, Allen Dulles y Richard Bisell, cuyos cargos fueron ocupados por John McCone y Richard Helms, respectivamente.

Un grupo ampliado, dentro del Consejo de Seguridad Nacional USA, dirigido por Ed Landsdale- experto contrainsurgente que luego apareció en el reaganismo actuando contra Nicaragua Sandinista- se hizo cargo de la operación, que insumió una Fuerza de Tareas (Cuban Task Force) supervisada y controlada por William Harvey, designado por la CIA, que contaba con un Grupo de Acciones Ejecutivas- ZR-RIFLE, encargado de llevar a cabo asesinatos de opositores políticos a EE.UU. sin comprometer al gobierno de ese país, y que incluìa mafiosos, sicarios, etc.

En marzo de 1962 se iniciaron las operaciones, que incluyeron financiamiento, apoyo, instrucciòn y armamento a grupos contrarrevolucionarios armados en la sierra del Escambray, formación de grupos contrarrevolucionarios cercanos a aeropuertos  y centros de comunicaciones a fin de sabotearlos, campañas subversivas contrarrevolucionarias, infiltración de agentes, etc., con el fin de crear una revuelta ‘popular’ en el contexto de una ‘guerra civil’ que justificara una invasión de la marinerìa yanqui y la conformaciòn de un gobierno títere.

Segùn cálculos, 117 agentes de la CIA fueron infiltrados en territorio cubano, se estructuraron cinco redes de espionaje de la CIA coordinadas desde la base de Guantànamo, las bandas armadas asesinaron a campesinos y demás sectores del pueblo, incluidas mujeres y niños.

Hasta intentaron asesinar a Fidel mediante dispositivos especiales, creados por la Divisiòn Tècnica de la CIA, dirigida por Sydney Gottlieb, quien también dirigió el Programa MK Ultra en la misma fecha, que intentaba manipular por medio de drogas y operaciones cerebrales a la poblaciòn de su propio país y a los ‘agentes’ del ‘comunismo internacional’, utilizando para los ‘experimentos’ diversos conejillos de indias, incluidos enfermos mentales.

El combate aunado de las FAR, la Seguridad del Estado, las Milicias Revolucionarias, la Policìa Revolucionaria, las Organizaciones de Masas (CDR, ANAP, y otras) y todo el pueblo cubano terminò con la aventura de la Operaciòn Mangosta, que tuvo un saldo de 500 combatientes populares revolucionarios muertos.

La nueva panafernalia agresiva del imperialismo

Cuba debió afrontar una guerra integral desde el inicio de la revolución. Fiebre Porcina, Dengue Hemorràgico y otras enfermedades diseminadas en la isla fueron creadas en los laboratorios de guerra biológica de los EE.UU.

La Guerra Econòmica y Polìtico-Diplomàtica, las Operaciones Psicològicas (PsyOps), en el contexto de la Guerra Psicològica (GP) tradicional, fueron moneda corriente en lo que hace a las acciones contrarrevolucionarias del imperialismo norteamericano y sus aliados-satèlites contra Cuba.

La Guerra Cultural e Informativa se llevò a cabo desde un primer momento contra la isla revolucionaria.

Pero en el curso delos años 70 del pasado siglo, cuando la cibernética y la informática, los medios audiovisuales y el elelectromagnetismo revolucionaron las comunicaciones y fueron aplicados a la guerra imperial contra Cuba y otros pueblos y gobiernos revolucionarios, las operaciones militares convencionales se transformaron en guerras irregulares, de baja intensidad, hìbridas, asimétricas, multidimensionales, donde a las armas ‘letales’ les siguieron las ‘no letales’, ideadas por los aparatos científico-tecnològicos del imperialismo.

La creación de Internet- antes Arpanet- por el DARPA (Agencia de Proyectos de Investigaciòn Avanzados de Defensa), dependiente del Pentàgono, y otras agencias de las Fuerzas Armadas y de Inteligencia estadounidenses, llevaron la guerra contra Cuba a un escalòn màs alto.

Combinando las acciones directas- agresiones, sabotajes, bloqueo comercial, sanciones, etc- con indirectas, como el Big Data e Inteligencia Artificial en relación con el desarrollo de ordenadores y manipulaciòn de redes de internet, ademàs de programas de manipulación mental por medio de ondas electromagnéticas, rayos, láseres, microondas, guerras culturales cibernéticas, robots, drones, etc., los imperialistas, aunados con las grandes empresas privadas de armamento, tecnología informática y científicos de toda índole pretendieron, y pretenden, terminar con el sistema socialista en Cuba, derrocar a su gobierno e instalar un gobierno títere, al igual que hicieron en varios países de Medio Oriente y Norte de Africa, asì como con Yugoeslavia.

Pero Cuba no es fácil presa del imperio.

‘La táctica y la estrategia militar incluirán como uno de los aspectos principales, las tácticas y estrategias de control social.

La tecnología será un factor primordial, pero no será el único, lo fundamental será el control de la mente; la información, la inteligencia, lo cognitivo, lo emocional, las actitudes, lo psicológico, estos ámbitos se conformaràn como de combate’- sostiene un investigador y profesor de la Universidad de Ciencias Informàticas de Cuba. (1)

‘Una de las partes, la potencia imperial, utilizarà municiones guiadas y de gran precisión; armas químicas y biològiccas, amplio empleo de la robótica y la nanotecnología; empleo de armas ‘no letales’, armamento de pulsos, maquinarias especializadas y software para el combate; asì como el empleo de virus que afecten las redes informàticas’.

Seguidamente acota: ‘ Las ‘batallas estratègicas’ principales no son libradas por las fuerzas militares, sino que asumen este papel las grandes redacciones y estudios de radio y televisión.

Los titulares, las consignas y las imágenes mediáticas se constituyen en los “proyectiles” principales que lograràn la victoria’.

Haciendo hincapié en la ‘tercerizaciòn’ de las guerras a través de la contratación de empresas militares y de seguridad, se consigna que la guerra ‘se realiza centralizada en una red que combina tres elementos básicos: información, mando digitalizado y armas de precisión(…)

Una nueva forma de agresión militar, ya presente en sus acciones contra Cuba, tiende a convertirse en la forma principal, por su alcance y medios empleados por el enemigo: la guerra cibernètica’.

Otro investigador de la Universidad de Ciencias Informàticas cubana sostiene que el Big Data (gran volumen de datos estructurados y no estructurados que se obtienen a través de alta tecnología) cumple la ‘funciòn de analizar, orientar y predecir comportamientos a partir de su poder para realizar búsquedas, capturas, almacenamientos, gestión, transferencia y visualización de la información que se convierte en conocimiento para la toma de decisiones…’(2).

A través de redes de censores y dispositivos  y de la interacción de usuarios de internet, se obtienen datos que, con su uso, ‘se pueden fabricar situaciones para manipular el mundo físico y virtual, controlando y alterando procesos geopolíticos de cualquier índole, lo cual puede llegar a dominar y modelar el comportamiento del cerebro humano desde el mundo digital, empleando la ciencia con interferencia de los valores.

Con ello se originan espacialidades para la identificación de creencias, significados simbólicos que conducen a la estructuración del espacio, y a establecer normas de regulación basadas en el poder de aquellos que administran esta tecnologìa’, que son, por supuesto, los grandes conglomerados privados informáticos capitalistas aunados al Estado imperial, fundamentalmente EE.UU.

En sintonía con lo antes expuesto, se dice que…’el gobierno norteamericano maneja cibertropas activas para operaciones nacionales e internacionales’ como la USAID, el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Estado, que creò en el 2017 el Global Engagement Center, el DARPA, el Comando Cyberespacial y el Mando Central Unificado o CentCom de la Fuerza Aèrea, utilizando empresas informáticas como Ntrepid y HBFederal (hoy cerrada y transferida a otras empresas).

Entre toda la aparatosidad informática, el DARPA se destaca.

A través de los software Astroturfing y Computing World, creados por DARPA, se oculta a verdaderos emisores de mensajes propagandísticos, se crean cuentas de internet falsas, se encubren operaciones militares informáticas, se crean personas ‘ubicuas’ que no existen, etc. obteniendo ‘enormes potencialidades para producir engaños de carácter universal, formando parte de la carrera armamentìstica que se desarrolla en el entorno digital’.

Estos aparatos creados y manejados por grandes conspiradores y espìas mundiales que intentan controlar al mundo y, particularmente en Cuba, generan distorsiones en el sistema informàtico y otras aplicaciones con el fin de desestabilizar al gobierno revolucionario, además de filtrar calumnias y mentiras en el exterior a fìn de manipular a la opinión pública para que legitimice las acciones imperiales contra la isla, en la tendencia a predominar  con ‘mètodos que perturban los modos de vida, como es la penetraciòn psicosocial del miedo y la obediencia, mediante la agudización del control e intervención militar y policial’.

Los engendros Proyectos RF MEDIA, TOWER, CLEAN SWEEP, entre otros, creados por la CIA, la NSA, y la oficina de Investigaciòn Naval (ONR) para manipular mentes, horadar cerebros por medio de ondas, microondas, chips , control electromagnético y otros aparatos imperiales, que siguen el derrotero del MKULTRA y demás proyectos manipuladores de las mentes y los cerebros humanos, no asombran ni asustan a los cubanos.

La Guerra Cultural, que no es màs que ‘guerra de información permanente, mediática y psicológica a escala global’, que busca ‘destruir el pensamiento reflexivo(información, procesamiento y síntesis) y sustituirlo por una sucesión de imágenes que conformaràn la psicología del individuo:

  • noticias, títulos, imágenes sin conexión aparente entre sì, que excitan su curiosidad y fragmentan la ideología, convirtiendo al ser humano en un alienado consumista de òrdenes psicológicas direccionada mediante consignas’, es combatida integralmente por los cubanos a través de , entre otras,
  • – el desarrollo de la cultura general integral de la población;
  • – el establecimiento de una adecuada política de selección y limitación de los productos informativos externos;
  • – la producción propia, que refleje la cultura propia y se enfrente a la hegemonìa imperial;
  • – la integración en el marco de alianzas estratègicas entre países que se enfrentan al hegemonismo imperial y que asignan a la cultura una amplia prioridad.;
  • – el logro de la utilizaciòn masiva a Internet de la población para utilizarlo como arma para defender y difundir el socialismo;- la priorización del trabajo polìtico e ideológico del pueblo y los valores humanistas;
  • – la concientización de los jóvenes en cuanto al protagonismo que les corresponde en esta época;
  • – la preparación para la defensa contra las modalidades de guerra cibernética, ‘inteligente’ y con ‘armas no letales’;
  • – el control y exigencia sobre funcionarios y dirigentes estatales que conduzcan con la austeridad y el ejemplo.

Ni los Programas HAARP y Phoenix II de modificación de climas y creador de terremotos, huracanes, inundaciones y sequìas gestados por el Pentàgono y la comunidad de inteligencia yanqui, ni ninguna otra panfernalia instituìda en la era de la ‘posverdad’, mentira organizada a través de redes informàticas en la Guerra de Informaciòn, podrán desarticular ni ‘desde adentro’ ni desde el exterior a la Revoluciòn Cubana ni liquidar la sociedad socialista.

La Operaciòn Verdad sigue vigente, y la defensa integral de Cuba en esta larga guerra darà por tierra con los planes imperiales.

JLUO/

 

NOTAS
(1) El Hegemonismo Militar Estadounidense:  El Impacto de las TIC sobre la realización de la Guerra Cibernètica- Rodrigo D. Rodrìguez Angulo- Documento de Trabajo Nº 103, Buenos Aires, Junio del 2012, CEID- Rodrìguez Angulo es Profesor de la Universidad de Ciencias Informàticas de Cuba (UCIS)
(2) Naturaleza Geopolìtica del BiG Data, Mario Gonzàlez Arencibia, http://publicaciones .uci.cu, volumen 14 nº 2, febrero 2021
BIBLIOGRAFIA CONSULTADA
Operaciòn Peter Pan: Delfìn Xiquès Cuitiño, 24 de diciembre del 2020, archivo@granma.cu
Operaciòn Mangosta: www.ecured.cu
Operaciòn Verdad: Primera Gran Denuncia de las campañas de mentiras contra Cuba…Pedro Ríoseco | internet@granma.cu, 21 de enero de 2021
El uso de la Informàtica y la Cibernètica en las guerras modernas- Ezequiel Martìnez Justiz
Vol. 8 Núm. 3 (2015)- publicado el 27 de mayo del 2019- publicaciones. uci.cu
Inteligencia Artificial y Big Data como Instrumentos Polìticos-  Mario González Arencibia- Dagmaris Martínez Cardero, Vol. 8 Núm. 3 (2015), publicado 14 de mayo 2020, publicaciones. uci.cu
Ciencia y Tecnologìa para la Guerra. La Guerra de Cuarta Generaciòn. Su impacto Social- Rodrigo Desiderio Rodrìguez Angulo- Vol. 8 Núm. 3 (2015)- publicado 27 de septiembre del 2015- publicaciones.uci.cu