Alconada Mon no para de acosar al Grupo Indalo con el sello de Kissinger, el hombre del Plan Condor con el que asesinaron y torturaron a los nuestros,*

«CRONICAS MACRIANAS»

Por Ignacio Lizaso

Podría ser una escena creada por Ray Bradbury, que hubiera quedado registrada en videos piratas. Aparece una larga fila de personas que parte del número 192 de la calle Defensa. Se ignora la finalidad de la cola.

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

06/12/2021

Muy bien vestidos, mirada arrogante, cabe descartar que aspiren a una porción de guiso de una olla popular. Podría ser que quieran sacar entradas para un concierto del Quinteto de Cuerdas de Frankfurt.

O gestionar la visa para viajar a Miami.

Por altavoces se comienza a dar sus nombres.

Un agente con el rostro cubierto por una máscara conduce al citado hasta un subsuelo.

En cuanto ingresa a un recinto y lo hacen parar detrás de un biombo, asoma una mano enguantada que va sobando en forma prolija, meticulosa sus nalgas, hurga en el pasadizo céntrico y vuelve a repetir la sobada inicial.

Dura entre 6 y 7 minutos la escena.

La mano se retira y un primer plano muestra que en cada milímetro de la superficie del guante, palma, dorso y dedos, anotados con letra menuda, figuran todos los datos – los más íntimos, los secretos – del pasado y la vida actual de la persona humillada con tanta discreción.

Según las inclinaciones del consumidor, tal vez sean Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y Ricardo Lorenzetti quienes encabecen la nómina de familiares, cómplices políticos, opositores, apóstoles y mandingas que Mauricio Macri ordenó que fueran sometidos a espionaje.

Oprobio hecho público que vienen soportando con persistente, abnegado silencio.

Sólo Nancy Pazos, ex esposa de Santilli – él estaba ocupado en cruzar la avenida General Paz -, denunció que sus hijos fueron objeto de espionaje.

Todos los sobados debieron incinerar los pantalones que llevaban puestos en aquella ocasión.

En la parte posterior, como un bajorrelieve, se destacaban el logo MM y las huellas digitales de los funcionarios a cargo de la ignominiosa afrenta.

En la última edición del ciclo «Caníbales» de C5N se dedicó media hora al análisis de la causa por la persecución de Alberto Abad y sus secuaces de la AFIP a los directivos de Indalo con el propósito, fijado por Macri, de apoderarse de dicho canal de tevé y de Oil Combustibles.

En ese lapso se mencionó decenas de veces a Hugo Alconada Mon y Jaime Mecikovsky.

Ocurre que el apellido Alconada Mon empezó a sonar por haber sido el introductor en nuestro país de las investigaciones sobre los Panamá Papers.

Llamó la atención que su testimonio fuera publicado por La Nación.

Después se supo que Alconada había frenado el estallido que involucraba a Macri hasta que se realizaran las elecciones de 2015.

Más tarde, en 2016, reproduciendo un texto publicado en 2013, impulsó el ataque a Cristóbal López y Fabián de Souza.

C5N molestaba, había que acallar su voz.

Siempre en La Nación y simulando haber olvidado su condición de víctima del espionaje ordenado por el actual copropietario de ese medio – ¿o acaso obligado por lo que saltó del blanqueo de su «prontuario»?

Ahora HAM* sale a proteger a Mecikovksy, ex subdirector de operaciones impositivas, que aún inexplicable miembro de AFIP, fue derivado a cumplir funciones en la sección Almacenes.

Mecikovksy era la fuente de información que abastecía a HAM*, que considera humillante su traslado.

Es evidente que fue apurado para que actuara a tiempo porque en poco más de una semana la causa Oil entrará en una etapa decisiva.

¡¿Cómo no recordar el patético rol de Hugo Alconada Mon al testimoniar por sus inflamadas denuncias en el juicio por Oil?!

Interrogado por el defensor Carlos Beraldi se redujo a poner su cara oficial de yo-no-fui y contestar «-no sé».

De Mecikovsky es suficiente marcar una confesión de Claudio Bonadío y una frase que revela su calaña.

Bonadío declaró que Mecikovsky era quien más datos le proveía para la causa «de «los cuadernos».

La frase: «de Florencia Kirchner me voy a encargar yo», se jactó antes de las maniobras de acoso perpetradas contra la hija de CFK, aún estando en Cuba por motivos de salud.

Además se encargó del bloqueo a Indalo y el respetuoso espionaje a Lorenzetti.

Clarín no gastó tanta bala con el supremo cortesano.

Le alcanzó con una tapa para que el autor de 34 libros y titular de 15 doctorados «honoris causa» de América y Europa, como en el boxeo, ocupara un rincón neutral.

Cuesta creer que no se conozcan los antecedentes de Alconada Mon.

Fue uno de los 4 becarios egresados en los últimos 15 años de la Fundación Eisenhower.

Los otros son Esteban Bullrich, Laura Alonso y Diego Valenzuela.

Vale detenerse en cómo define la Fundación las metas que persigue.

Afirma ser «una asociación sin fines de lucro que busca fomentar el diálogo, la comprensión y la solidaridad internacional que nos lleven a un mundo más próspero y pacífico».

Basta señalar a sus sucesivos titulares para desmentir la veracidad de los fomentos.

«Hombre de color… negro», como ironizaban Les Luthiers, afroamericano para el uso yanqui, el general Colin Powell – acaba de morir por efectos del Covid – dirigió las operaciones de la Guerra del Golfo y fue secretario de estado de George W. Bush antes de presidir la Fundación

Lo reemplazaron George H. Bush, Gerald Ford, Henry Kissinger…

La Eisenhower da formación en Estados Unidos a «jóvenes que han demostrado extraordinarias dotes de liderazgo en el campo de la empresa, la política, la universidad y las ciencias sociales y humanas».

Para atraer a jóvenes latinoamericanos interesados en la cultura indigenista han armado una agencia denominada Ekpa´Palek, que en lengua shiwilu significa: «enseñar a los niños nativos».

Los shiwilu son un pueblo precolombino que sobrevive en la selva amazónica peruana.

Apenas 4.000 individuos hablan esa lengua.

Pero shiwilu suena con cierta musicalidad, vende.

Pasemos revista: diálogo, comprensión, solidaridad, extraordinarias dotes de liderazgo, mundo más próspero y pacífico, próspero, sí, pacífico, claro, hasta que suben al podio Powell y Kissinger.

Luz roja, stop.

-Documentos…!

El mal que lo afecta ruega no aportar mayores precisiones sobre Bullrich, poético propulsor de disfrutar el desconcierto, también en situación de calle.

Colin Powell y Henry Kissinger

Los males que ha provocado como abanderada de la anticorrupción aconsejan no destinar una cebita más para desnudar la inmoralidad de Alonso.

La última noticia sobre sus andanzas indica que estaba dando un curso sobre Sarmiento y entre los asistentes se contaba Macri.

Gloria y loor, honra sin par.

Intendente de 3 de Febrero, a poco de asumir, Valenzuela, fue acusado de designar en la cartera de seguridad al capitán Juan M. Lucioni, vinculado a faenas clandestinas de la dictadura liderada por Videla y Massera.

Posteriormente le adjudicó una obra, sin licitación, y otras operaciones a una empresa del entonces ministro de transportes, Guillermo Dietrich

En esta emergencia estableció cláusulas de confidencialidad que impidieron a los legisladores de la oposición acceder a la cifras y las condiciones del acuerdo.

Gajes de la formación Made in USA.

«Hay olor a nafta», alertaba un personaje de Eugene Ionesco pronosticando hecatombes.

De las fojas relativas a la Fundación Eisenhower, y las de Ekpa´Palek, surge un inconfundible «olor a CIA».

Volviendo a Bradbury, arriesgamos que algunos elementos de nuestra realidad parecieran tener su sello.

Con un simple cambio en la ubicación de dos letras, hasta el título de una de sus obras más famosas no debería ser modificado

Las «Crónicas marcianas» se convertirían así, en «Crónicas macrianas».

IL/

N&P: *HAM* es Hugo Alconada Mon.