La propuesta es comprometerse porque el futuro depende de nosotros, y tenemos mucho para usar a nuestro favor.

EL COMANDO DESESTABILIZADOR ATACA AL BANCO CENTRAL

Por Julián Denaro*

Desde finales del 2020, los desestabilizadores quisieron fogonear una devaluación abrupta para ellos enriquecerse y al mismo tiempo hacer tambalear este gobierno de corte nacional y popular, es decir, de todos y para todos, pero claro, menos para ellos.

Por Julián Denaro (*)

NAC&POP
26/11/2021

La estabilización del precio del dólar es clave para reducir la inflación, atraer inversiones productivas, proteger la capacidad de compra de las mayorías y constituir un marco más seguro para las proyecciones económicas tanto a nivel país como familiar e individual.

Desde finales del 2020, los desestabilizadores quisieron fogonear una devaluación abrupta para ellos enriquecerse y al mismo tiempo hacer tambalear este gobierno de corte nacional y popular, es decir, de todos y para todos, pero claro, menos para ellos.

El tipo de cambio previsto en el presupuesto de la administración nacional para diciembre 2021 era de 102 pesos, y probablemente consiga no alejarse de esa pauta, cerrando el año en 105.

Aunque ciertamente, eso le hizo perder mucha plata a quienes habían comprado dólares en el mercado ilegal a 200 pesos hace un año, lo cual les enervó el odio hacia este gobierno que por defender los intereses del pueblo argentino tiene que impedirles darse el gusto de enriquecerse a su manera.

Ahora volvieron a la carga a través de sus operaciones, acrecentando las expectativas devaluatorias frente a los resultados de las elecciones legislativas.

Así las cosas, los temerosos se sumaron a los desestabilizadores y quisieron dolarizar sus carteras. Letras del Tesoro Nacional que forman parte del conjunto de Bonos y Títulos Públicos nominados en pesos, fueron vendidos a bajo precio por parte de algunos tenedores.

Un poco asustados por las expectativas y otro poco para provocar la suba del precio del dólar, procedieron a vender sus letras al 50% de su valor nominal, para inmediatamente correr como ratas al mercado ilegal para comprar dólares.

El Banco Central procedió a comprar esos títulos baratos.

Luego, como la estabilización cambiaria está firme y no hubo devaluación, esos títulos volvieron a subir de valor, con lo cual el Banco Central los revendió más caros, ganando en promedio más del 35% respecto a su valor de compra inmediato anterior.

Aquí, perdieron los especuladores y ganó el Banco Central.

Mientras tanto, se dieron resultados similares en el terreno del tan mencionado Dólar Futuro.

Esta es otra operación en pesos que tiene múltiples funciones, destacando la de generar una cierta previsibilidad, expectativa y confianza.

Pero supongamos que yo tengo 120.000 pesos ahorrados y me quiero proteger de una posible devaluación.

Como hay muchos en mi condición, el precio sube, pero igualmente compramos dólar futuro valuado a 120 pesos para marzo de 2022 con los 120.000 pesos que, a 120 pesos por dólar equivalen a 1.000 dólares.

Mi apuesta es que si esos 1.000 dólares valen 130 pesos al vencimiento de la operación, me den 130.000 pesos, con lo cual yo gano 10.000, haciéndole perder al Banco Central 10.000.

Pero si esos 1.000 dólares, en vez de valer 130, valen 110, entonces me tienen que dar 110.000 pesos, con lo cual yo pierdo 10.000, que los gana el Banco Central.

Durante noviembre de 2021, el Banco Central obtuvo, por operaciones de dólar futuro, utilidades mayores a los 3.500 millones de pesos, que van acumulando más de 18.000 millones de pesos en el transcurso del presente año.

Acá también perdieron los especuladores y ganó el Banco Central.

Cuando gana el Banco Central ganamos todos los argentinos, y cuando pierde el Banco Central perdemos los argentinos.

Luego de este estado de situación, se recuerda lo que hicieron los funcionarios del gobierno de Macri, que compraron dólar futuro antes de asumir, tras lo cual, al asumir devaluaron para enriquecerse ellos, generando un quebranto para el pueblo argentino, de manera muy perversa y ejerciendo un abuso de poder que debería haber resuelto la justicia, aunque justicia y poder judicial son más antónimos que sinónimos para estos tiempos.

Pero claro, la decisión política de estabilizar el mercado cambiario está abonada por otras condiciones, que también son el resultado de decisiones de política económica.

Como se ha reiterado, el superávit comercial para nuestro país, mayor a los 10.000 millones de dólares para el presente año, es amigable con la fortaleza financiera que da respaldo a lo monetario y cambiario, y más aún sabiendo que se producirá la liquidación de exportaciones de soja, trigo y maíz durante los próximos diciembre y enero.

El punto para añadir a este estado de situación, y que engrosa el vigor en cuanto a entrada de divisas, proviene de un incremento de la producción de trigo de 3 millones de toneladas, que significan un aumento de casi el 20%, y que traerá un adicional de 1.000 millones de dólares, en un acumulado del rubro de 4.000 millones de dólares, correspondiente a exportaciones de 13 millones de toneladas, habiendo quedado 7 millones de toneladas para el mercado interno.

En otro orden de asuntos, se conoce que los países europeos están padeciendo una nueva ola de la pandemia del coronavirus, habiendo detenidos y heridos en protestas sociales.

La resistencia a la vacunación prendió muy fuerte por aquellas regiones “desarrolladas”.

Sin embargo, se pronostica que Argentina no sufrirá sanitariamente como Holanda, Alemania, Austria o Inglaterra, porque se ha desplegado un exitoso plan de vacunación y porque la rebeldía es porcentualmente menor, y por ello menos capaz de dañar al conjunto.

El lunes pasado fui a Tecnópolis a pasar el día.

Se trata de una megamuestra de cultura, ciencia, tecnología, historia, entretenimiento, turismo, energía y demás, con acceso libre y gratuito y con opciones para todas las edades.

Vale decir, aprendés divirtiéndote.

En algún momento del día, luego de recorrer la Tierra de Dinosaurios, pasamos por el puesto vacunatorio, donde están aplicando primeras y segundas dosis sin turno previo.

Más tarde, aprendimos que Argentina está a la vanguardia mundialmente en tecnología satelital y en energía nuclear, lo que volviendo al plano económico representará ventajas relativas y absolutas muy favorables.

Pues claro, es menester mencionar que la Comisión Nacional de Energía Atómica – CONEA – fue creada por el gobierno de Perón en 1950.

Indudablemente, la antagonía entre los dos proyectos de país es tan notoria, que sin haber comenzado a recuperar el poder adquisitivo aún, el turismo interno acaba de vivir el mejor feriado largo de los últimos tiempos.

Hasta La Nación tituló el asunto: “Mejor que en la prepandemia”.

En sentido inverso, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires subió los peajes un 50%, patentes y ABL un 52%, parquímetros un 51% y la vtv un 45%.

Evidentemente, es imprescindible dar una desafiante e impostergable batalla cultural, para esclarecer los pensamientos, para desnudar y exponer las mentiras y los engaños, y para valorar y revalorizar nuestros valores, nuestra cultura y nuestro amor por Argentina.

En esta línea, bienvenido Soberanxs como espacio político de reflexión y debate.

Su propuesta es no resignarse el estado de cosas ni a la violencia de la desigualdad, y su conducción fundacional es de Amado Boudou, Gabriel Mariotto, Fernanda Vallejos y Alicia Castro.

En sus enunciados fundacionales, se declara que la prioridad del pueblo no es pagar los intereses usurarios del FMI ni tolerar sus condicionamientos, sino que los argentinos nos alimentemos como corresponde, que no haya ciudadanos durmiendo en la calle, que niños y niñas tengan vestimenta y calzado adecuados y que los mayores puedan acceder a todos los remedios y alimentos sin complicaciones.

La propuesta es comprometerse porque el futuro depende de nosotros, y tenemos mucho para usar a nuestro favor.

JD/

 

NAC&POP: (*) Julán Denaro es economista (UBA), columnista Económico en Televisión y Radio, Profesor en Universidades Nacionales (UBA y UNLAM), Doctorando en Ciencias Económicas en UNLAM y terminando la Licenciatura en Psicología en la UBA. Autor de seis libros, siendo los dos últimos “Del país dividido a la revolución cultural” (2017) y “Argentina entre las disputas de poder 2012-2019” (2019), y escribiendo dos nuevas obras. MG/N&P/