En la Casa Blanca se llegó a catalogar a Galtieri como un “general majestuoso”

EL PRINCIPIO DEL FIN DE LA DICTADURA DEL PROCESO

Por Fernando del Corro*

El 21 de noviembre de 1981, hoy treinta años atrás, el dictador Roberto Eduardo Viola, presidente de facto de la Argentina, dejó su cargo por razones de salud y lo delegó en su ministro del Interior, el general Horacio Tomás Liendo.

Por Fernando Del Corro

NAC&POP

21/11/2021

El 21 de noviembre de 1981, hoy treinta años atrás, el dictador Roberto Eduardo Viola, presidente de facto de la Argentina, dejó su cargo por razones de salud y lo delegó en su ministro del Interior, el general Horacio Tomás Liendo lo que provocó el rechazo del comandante en jefe del Ejército, Leopoldo Fortunato Galtieri quién, mediante un puch, terminó con los breves interregnos de Liendo y el posterior del almirante Carlos Alberto Lacoste, el hombre fuerte en la organización del Campeonato Mundial de Fútbol que se adjudicase la selección nacional jugando como local.

Al dejar Viola la Casa Rosada se encontraba Galtieri en los Estados Unidos de América haciendo gala de hombre confiable para la entonces primera potencia económica mundial y aún primera potencia militar.

Así fue como obtuvo el visto bueno para terminar con la presidencia de Viola, el segundo presidente de facto de la dictadura terrorista iniciada en 1976, y de los sustitutos interinos.

En la Casa Blanca se llegó a catalogar a Galtieri como un “general majestuoso”, apelativo que siguieron utilizando sus colaboradores desde que éste asumiese la presidencia de facto el 22 de diciembre de ese 1981.

Roberto Eduardo Viola, el “general majestuoso” creyó que ese título honorífico que había recibido en Washington le daba piedra libre a su gestión ya que, supuestamente, iba a recibir todo el apoyo que pudiese necesitar de parte de las autoridades estadounidenses cuyo presidente Ronald Wilson Reagan hizo exactamente lo contrario cuando el 2 de abril de 1982 Galtieri se lanzó a recuperar las Islas Malvinas ocupadas desde hacía casi un siglo y medio por el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda.

El hecho dio lugar a unos meses de conflicto bélico durante el cual los EUA avalaron la posición de los usurpadores.

Galtieri, quién ocupara la presidencia desde el referido 22 de diciembre hasta el 18 de junio e 1982, había sido parte de la Junta Militar de Gobierno desde el 28 de diciembre de 1979.

Viola había reemplazado el 29 de marzo de 1981 al genocida Jorge Rafael Videla, cabeza del golpe de estado del 24 de marzo de 1976 contra la presidenta constitucional María Estela Martínez, la tercera esposa del ex presidente Juan Domingo Perón.

Viola había sido secretario general del Ejército a partir de diciembre de 1973 y a partir del 20 de mayo de 1975 comandante del II Cuerpo del Ejército hasta el 29 de agosto de ese año cuando pasó a ser jefe del Estado Mayor de esa fuerza designado por Videla.

El 31 de julio fue ascendido a teniente general y pasó a ser el Comandante del Ejército y se convirtió en integrante de la Junta Militar.

Por entonces ya existían tensiones en la cúpula de las Fuerzas Armadas sobre todo a raíz del descontento que había generado la conducción económica del ministro José Alfredo Martínez de Hoz.

Viola cambió el gabinete de Videla y designó técnicos civiles, como Lorenzo Juan Sigaut en economía, y algunos políticos en su reemplazo.

La idea era mantenerse en el poder de facto hasta 1984 y luego restablecer el orden constitucional.

Incluso, aunque estaba prohibida la actuación sindical en los hechos se concretó una reorganización de facto de la Confederación General del Trabajo bajo la conducción de un notable dirigente como lo fuese el cervecero Saúl Edolver Ubaldini.

Viola representó el ala “blanda” del Ejército lo que también complicó su breve gestión y facilitó el golpe encabezado por Galtieri dado con el apoyo de la llamada ala “dura”.

Por entonces ya existían tensiones en la cúpula de las Fuerzas Armadas sobre todo a raíz del descontento que había generado la conducción económica del ministro José Alfredo Martínez de Hoz.

Viola cambió el gabinete de Videla y designó técnicos civiles, como Lorenzo Juan Sigaut en economía, y algunos políticos en su reemplazo.

La idea era mantenerse en el poder de facto hasta 1984 y luego restablecer el orden constitucional.

Viola representó el ala “blanda” del Ejército lo que también complicó su breve gestión y facilitó el golpe encabezado por Galtieri dado con el apoyo de la llamada ala “dura”.

Incluso, aunque estaba prohibida la actuación sindical en los hechos se concretó una reorganización de facto de la Confederación General del Trabajo bajo la conducción de un notable dirigente como lo fuese el cervecero Saúl Edolver Ubaldini.

FdC/