En Argentina mientras aumenta la producción y la exportación se han incrementado la pobreza y la indigencia.

NOS ESTÁN ROBANDO LA RECUPERACIÓN

Por Julián Denaro*

La organización de la sociedad a través de organismos del Estado, es vital para regular el abuso de poder de las corporaciones, que son las que quieren la libertad operativa y la desregulación absoluta para conseguir su propio beneficio.

Por Julián Denaro (*)

NAC&POP

11/11/2021

Se ha insistido sobre la urgencia de comenzar un prolongado período de recuperación del poder adquisitivo de los ingresos de manera inmediata e impostergable.

Se ha vivido en la Argentina una catastrófica paradoja.

Esta es, que mientras están continuamente aumentando la producción y la exportación de alimentos, se han incrementado la pobreza y la indigencia.

Se ha reclamado reiteradamente que no podemos permitir que en un país que produce alimento para más de 500 millones de personas, y en el cual vivimos 47 millones, haya 10 millones que tiene problemas para ingerir una dieta suficientemente nutritiva.

Con vistas a apoyar al gobierno en su apuesta para congelar los precios de los alimentos por tres meses, cámaras de Pymes y productores familiares se ofrecen a participar en las mesas de negociación entre gobierno y corporaciones monopólicas.

Su moción es colaborar analizando cadenas de valor, controlando precios y revisando costos.

La constitución de mesas de trabajo permanentes para regular el accionar de las empresas concentradas, será estratégico con el objetivo de consolidar una organización estable y predecible por parte del conjunto de la sociedad, dentro de un esquema en el cual el abuso de posición dominante se reduzca a su mínima expresión o culmine por anularse.

El avance de este diseño organizativo incluye un acuerdo entre el gobierno y los laboratorios para congelar los precios al 1 de noviembre hasta el 7 de enero.

Se creará una mesa de trabajo permanente con el reimpulso de la iniciativa de nombrar a los remedios por su nombre genérico.

Los objetivos abarcan la misión de disminuir el gasto de los hogares, incrementar la transparencia y transparentar la disposición de la información.

En este sector, la mesa de trabajo estará conformada por la Secretaría de Comercio al mando de Roberto Feletti, el Ministerio de Salud dirigido por Carla Vizzotti, Subsecretaría de Medicamentos e Información Estratégica bajo la órbita de Natalia Grinblat, Servicios de Salud a las órdenes de Daniel López, Defensoría del Consumidor, Farmacéuticas, Laboratorios, CILFA – Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos, CAPGEN – Cámara Argentina de Productores de Medicamentos Genéricos y de uso hospitalario, y otros.

Como se ve, la organización de la sociedad a través de organismos del Estado, es vital para regular el abuso de poder de las corporaciones, que son las que quieren la libertad operativa y la desregulación absoluta para conseguir su propio beneficio.

A tal punto es así, que el crecimiento que ha desarrollado el conjunto de nuestra nación durante este año, no ha sido percibido por la población común a razón de la enorme concentración de ingresos a manos de las corporaciones dominantes.

En el mundo se perdieron 225 millones de empleos por la pandemia, tras lo cual es sabido que la mayoría de los países del mundo redujo su economía alrededor del 10% en 2020, y que en mayor o menor medida, todos han iniciado su recuperación en este 2021.

Las caídas sufridas el año pasado tuvieron las siguientes medidas en algunos países seleccionados para la exposición: Francia 8,3%, Inglaterra 10%, Italia 9%, España 11%, Argentina 10%.

La recuperación del presente año muestra que Francia creció un 5,5%, Inglaterra un 7,5%, Italia un 5%, España un 6% y Argentina un 10%, mostrándonos superiores en recuperación a los mencionados países desarrollados.

Pero claro, toda esa recuperación fue absorbida por los sectores dominantes, y por ese motivo el conjunto de la sociedad continúa con ingresos bajísimos.

La recuperación de la economía argentina se sostiene con un superávit comercial de más de 12.000 millones de dólares, el mayor desde el año 2009, un caudal de exportaciones que supera los 60.000 millones de dólares, siendo el mayor desde el 2013 y un nivel de inversiones que supera en un 20% al 2020, pero que también supera a la inversión de los años anteriores a la pandemia, siendo un 16% mayor al 2019 y un 9% superior al 2018.

Asimismo, la industria muestra un nivel de actividad en 12% superior al 2020, 10% superior al 2019 y 9% superior al 2018.

Ciertamente, la explicación del aumento de actividad reside fundamentalmente en el cambio de modelo económico.

La baja de las tasas de interés para disminuir la especulación financiera y el saqueo del país mediante la timba trae sus repercusiones en la economía real, que se ve facilitada tanto para consumo como para inversión productiva con el abaratamiento del costo financiero.

La eliminación de los tarifazos y la baja significativa de los costos de los servicios, también se vuelven amigables para el consumo y la producción.

Asimismo, la vuelta a un esquema proteccionista que pretende disminuir las importaciones de bienes transables también es útil para incentivar a nuestra producción doméstica, aunque todavía debe actuarse con mayor celo para reducir o eliminar el ingreso de productos por vías ilegales. Indudablemente, el contrabando también incluye la salida de nuestros productos por las mismas empresas dominantes que procuran evadir impuestos.

En términos de empleo, hoy existen 35.000 empleos más que en 2019, la producción automotriz es la más alta de los últimos 4 años, los despachos de cemento alcanzaron el segundo registro más alto de la historia, la recaudación impositiva es la más alta desde el 2015 medida en términos reales, pero no alcanza para que los laburantes que ya teníamos empleo vivamos mejor.

La explicación es harto evidente: la imperdonable concentración de ingresos.

El objetivo sería alcanzar en el transcurso de unos pocos años, lo que teníamos no hace tanto, en el 2015, antes de que comience la destrucción efectuada por las corporaciones aliadas con el imperialismo norteamericano a través del gobierno de Macri.

En aquel momento, el salario mínimo oscilaba los 600 dólares y equivalía a una canasta básica y media, cuya valuación era aproximadamente de 4000 pesos, recibiendo los jubilados una mínima de 5.000 y los trabajadores un mínimo de 6.000.

Por su parte, la tasa de inflación rondaba el 25% anual, el dólar valía 9,60 y el endeudamiento externo en moneda extranjera equivalía a apenas el 11% del producto anual del país (PBI).

Con un incremento anual promedio del 65%, el gobierno de Macri terminó con una canasta básica de $32.000, siendo el salario mínimo de $17.000 y la jubilación mínima de $13.000.

En resumen, el poder adquisitivo bajó de una canasta y media a su tercera parte, vale decir, media canasta.

Medidos en dólares, con un tipo de cambio cercano a los 60, los salarios se redujeron de 600 a 280, y las jubilaciones de 500 a 220, con un endeudamiento externo en moneda extranjera ampliado al 45% del PBI.

La deuda total ascendió en ese mismo período desde el 45% al 95%.

Luego de dos años de pandemia, primero sin circulación y luego con circulación creciente, hemos padecido el saqueo de los sectores concentrados que se enriquecieron a toda velocidad, mientras el conjunto de los pueblos aumentó la pobreza, el hambre y la exclusión en todos los países del mundo, claro está, incluido el nuestro.

A fines del 2021, la canasta básica asciende a casi los 80.000, frente a lo cual resultan indignos y miserables los valores del salario mínimo y las jubilaciones mínimas, que a este momento están cercanos a los 32.000 y 26.000 respectivamente.

Con un tipo de cambio oficial en 105 pesos, los salarios mínimos están en 305 dólares y las jubilaciones mínimas en 250, ambos muy lejos de la situación vivida allá por el 2015.

La dirección de cada uno de los dos modelos económicos está muy explícita.

Los conservadores libertarios quieren reducir el salario, flexibilizar todos los derechos, abrir la economía, liberar las restricciones comerciales y cambiarias, y facilitar la fuga de capitales financieros.

El Modelo Nacional y Popular, NAC&POP, el Peronismo, está aumentando los controles sobre los grupos concentrados para conseguir un incremento del poder adquisitivo de los ingresos, seguirá incentivando la industria, la ciencia y la tecnología con vistas a propulsar el desarrollo y generar empleo productivo, sostiene el tipo de cambio frente a todos los intentos de desestabilización devaluatoria planificada por las corporaciones aliadas con Estados Unidos de Norteamérica, y procura eliminar la bicicleta financiera para construir de una buena vez una patria más justa e inclusiva.

No me digas que se puede estar en el medio, no te hagas que te es indiferente.

JD/

 

NAC&POP: (*) Julián Denaro es economista (UBA), Columnista Económico en Televisión y Radio, Profesor en Universidades Nacionales (UBA y UNLAM), Doctorando en Ciencias Económicas en UNLAM y terminando la Licenciatura en Psicología en la UBA. Autor de seis libros, siendo los dos últimos “Del país dividido a la revolución cultural” (2017) y “Argentina entre las disputas de poder 2012-2019” (2019), y escribiendo dos nuevas obras. MG/N&P/