Más de 200 goles pegado a la raya por la izquierda

OSCAR «PININO» MAS GLORIA DE RIVER, CUMPLIÓ 75 AÑOS.

Por José Luis Ponsico*

Las estadística revelan que entre Oscar Mas y el cordobés Pelegrina superan los 500 goles oficiales. «Pinino» 292 tomando otros clubes donde jugó cuando se fue de River en el 77, con 31 años.

Por José Luis Ponsico (*)

Libre Expresión

29/10/2021

El 29 de octubre de 1946 en Villa Ballester, al oeste del conurbano bonaerense, cuando recién iba camino a la fama
el que fuera ídolo lugareño, «Colorado» Félix Alberto Peduzzi, corría con Chevrolet siendo rival de los hermanos
Oscar y Juan Gálvez, éstos con Ford, nacía Oscar Mas, inmortal «Pinino» para el universo riverplatense.

Cumpliendo 75 años, viviendo en zona de Palermo -formó pareja luego de su primer matrimonio- Oscar Mas no dá
cuenta de muchos cambios físicos: siempre «chueco», con los vicios clásicos de varias generaciones de glorias por
el juego de azar, «Pinino» vive el buen momento de River en silencio.

Sin aparecer demasiado.

Una leyenda señala que en River por distintas causas, entre deportivas y políticas, varias figuras gloriosas de otros
tiempos cayeron en desgracia en tiempos de la presidencia de Daniel Alberto Passarella. Con el Kaiser, la realidad
impone silencio para Juan José López, Oscar «Pinino» Mas, en menor medida Norberto «Beto» Alonso.

Casi nada.

El hallazgo.

En 1962, pudo ser un sábado, el genial detector de talentos, Ernesto Duchini paseaba con su esposa en un Fiat 600 mirando picados en potreros de Villa Ballester. Duchini, glorioso exponente de Chacarita Jrs. en los años 30, formador de notables futbolistas en River, luego Racing y hasta San Lorenzo.

Entre los 50 y 70.

De pronto, tomando mate, viendo un picado de potrero -«Serían ocho contra ocho …» comentó varias veces don
Ernesto- un pibe, chueco. como si fuera de goma, en un salto de acróbata tomó de aire una pelota cruzada y rompió
el arco precario de dos cañas y una tela como travesaño.

Un chico lleno de energía.

Se trataba del niño Oscar Mas.

Duchini pidió hablar con el padre.

El hermano mayor, Luis María Mas estaba anotado en las inferiores de Boca -se destacó en un plantel de Tercera división- donde llegaron varios a Primera: Rubén Sánchez, Rubén Suñé, Armando Ovide, José Antonio Plá, el asturiano Julio Alas, Nicolás Novello, Ramón Ponce, entre otros recordados

Oscar «Pinino» Mas, curiosamente, siendo un mocoso de 15 años pidió jugar en River.

Su padre aceptó: el mayor el «6» de Boca, el menor el «11» de River.

El primero en Tercera, el zurdo en Quinta. Corría 1963.

En River estaba Carlos Peucelle que tuvo un interinato como DT. en Primera.

Su ojo clínico hizo debutar al zurdo en el 64

«El pibe de las piernas encorvadas -parece que dijo el popular «Barullo» Peucelle, amigo de Dante Panzeri que
conocía la intimidad del ex puntero derecho campeón con River 1936/37, a cargo de la prueba de Amadeo Carrizo
en el 44, llegado de Rufino- será figura en River y la selección.

Tiene la pegada del «Payo» (Manuel) Pelegrina», dijo.

Las estadística revelan que entre Oscar Mas y el cordobés Pelegrina superan los 500 goles oficiales.

«Pinino» 292 tomando otros clubes donde jugó cuando se fue de River en el 77, con 31 años.

Luego, Quilmes Athletic Club, Colombia y la Primera B de regreso.

Panzeri en el 69 en una visita a Mar del Plata interrogado por periodistas -uno de ellos el autor de éstas líneas, reconoció

a «Pinino» Mas como un puntero izquierdo goleador, implacable. «Siempre en mayor dimensión cuando juega en la cancha de River», dijo el polémico periodista, que alcanzó la dirección de la revista» El Gráfico» a fines de los 50.

«Pinino» un par de veces se encargó de desmentirlo.

En abril del 66 en La Bombonera, cuando River llevaba once años sin ganar en la Ribera, «clavó» dos zurdazos de aire -la acrobacia que valoró Duchini en el 62. en un 3 a 1 que el club de la banda roja festejó largamente.

«Una me la puso Ermindo Onega.

La otra el peruano Miguel Loayza», evocó Mas.

En el 71, River visitando a Bánfield, en el Sur, donde no siempre le fue bien, Oscar Mas convirtió tres goles -en un tiempo donde el que lo hacía no se llevaba la pelota. a Néstor Martín Errea, ex arquero de Atlanta y de Boca.

Los dos a Antonio Roma -estuvieron en el Mundial 66, ambos- y tres a Errea, podrían haber sido dedicados al periodista severo, implacable.

Pero si se trataba de goles a guardavallas célebres -tras versiones de «Tarzán» Roma y el «Flaco» Errea- entre 1968/69 «Pinino» en el Monumental, dándole la razón al ex pope Panzeri, «rompió» el arco de Agustín Cejas y el de Alberto Poletti.

Uno a cero a Racing y a Estudiantes de La Plata, equipos campeones de Copa Libertadores.

En la misma época.

Los goles, tras la especialidad de «Pinino» Mas la carrera y el remate de impacto de zurda, ambos pases milimétricos de su mejor asistente entre 1967 y 1971, Daniel Germán Onega, el estratega de River en el ciclo

. Bombazos que pegaron en los tres palos.

Así lo recordó el propio Onega, el hermano menor de Ermindo, otro que asistió al zurdo «artillero».

No tuvo una gran habilidad en el juego corto.

Tampoco un negado con la pelota.

Si encontraba espacio en el contrataque «Pinino» Mas aparecía decisivo.

Rápido, potente, enérgico y la volea.

El ángulo de remate parecía hecho con un «compás».

Tuvo el don de entrarle a la pelota, posición oblicua, y hacer ingresar la pelota a más cien kilómetros por hora.

La pelota hacía un recorrido de rayo. Podía «clavarse» en el primer palo o muy cruzado al segundo. Goles inolvidables que dieron enormes alegrías al mundo riverplatense.

Jugó entre 1964 y 1977.

Apenas un interregno cuando estuvo en el 74 en el Real Madrid.

Donde no se afianzó.

Volvió enseguida.

Igual, metió 15 goles.

Apenas una temporada.

El antecesor a la hora de «romper» redes, el «Payo» Pelegrina estuvo 18 temporadas, Estudiantes de La Plata, desde 1938

La otra curiosidad: estuvo un año en Huracán, 1953, volvió al «Pincha» para colaborar en el ascenso en el 54. Convirtió 14 goles en Estudiantes cuando sobre la raya ascendió aventajando a Colón de Santa Fe.

La serie de los zurdos implacables es menor a los diestros desde Bernabé Ferreyra, Luis María Rongo, Santiago Vernazza, Héctor Osvaldo Facundo, Héctor «Gringo» Scotta y Gabriel Omar Batistuta, para citar a los más renombrados.

Pero el «Payo» y «Pinino» están por encima en los promedios.

Cuando dos «wines» hicieron más goles que aquéllos que iban por el medio.

JLP/

  • (*) Columnista de La Señal Medios, Libre Expresión, Mundo Amateur y La City com.ar