Se instituye el día 16 de noviembre como “Día Nacional de la Mujer Periodista”

PETRONA ROSENDE, PRIMERA MUJER PERIODISTA ARGENTINA Y DEL RÍO DE LA PLATA

Por Daniel Brión *

Entre finales del S.XVII hasta la mitad del siglo XX, las mujeres que querían informar o comunicar a través de sus palabras o de sus fotografías cualquier cosa, tuvieron que luchar duramente contra la sociedad machista.

Por Daniel Brión

NAC&POP

25/10/2021

En la actualidad no nos extraña ver a las mujeres periodistas ejerciendo su profesión en los distintos medios, no es una realidad que tenga muchas décadas de vida.

Tanto en nuestro país como fuera de él, el perfil de periodista en sus inicios solo estaba destinado a los hombres como tantas otras profesiones como podían ser los médicos, abogados, banqueros o ingenieros.

Entre finales del S.XVII hasta la mitad del siglo XX, las mujeres que querían informar o comunicar a través de sus palabras o de sus fotografías cualquier cosa, tuvieron que luchar contra la sociedad machista que no veía con buenos ojos que el sexo femenino pudiera desempeñar dicho papel.

¿Cómo una mujer podía recorrer medio mundo capturando las imágenes de guerra cuando su ‘lugar’ era estar en casa con sus hijos y su marido?

¿Cómo una mujer podía firmar algunos de los mejores artículos periodísticos?

¿Cómo podían opinar sobre temas que en teoría no tenían ni voz ni voto?

Estas eran algunas de las tesituras a las que se enfrentaban a diario las mujeres que convirtieron su pasión por el periodismo en su profesión y que gracias a ellas el periodismo, tal y como lo conocemos, es un poco más igualitario.

Vale la pena recordar que el mundo reconoce, como aquellas primeras mujeres periodistas, a quienes con sus aportaciones a la vocacional y profunda labor periodística, enfrentaron y rompieron esos prejuicios.

Podemos mencionar a ocho de ellas:

Carmen Burgos (1867, Rodalquilar – 1932, Madrid), considerada la primera corresponsal de guerra y un ícono en el periodismo español, comenzó a ejercer primero como maestra y más tarde como periodista, publicando en medios de comunicación: El País, El Globo, ABC, entre otros.

Durante su etapa en el Heraldo de Madrid comenzó a viajar, cubrió la guerra entre España y Marruecos y se convirtió en la primera mujer dentro de un conflicto bélico escribiendo lo que sucedía.

También, fue una gran luchadora de la eliminación del adulterio del Código Penal y por una ley de divorcio y del voto femenino en este país.

Margaret Fuller (1810, Massachusetts – 1850, Nueva York), una escritora, editora, periodista, crítica literaria, educadora y precursora del feminismo en Estados Unidos con gran fama internacional.

Miembro activo de los círculos literarios del grupo de los trascendentalistas y la Escuela de Concord, fue la editora de The Dial, trabajó para el New York Tribune, en su columna también escribiría sobre temas sociales y poesía.

Recordamos una de sus citas: “El genio especial de la mujer, creo que es eléctrico en cuanto a movimiento, intuitivo en la práctica y espiritual en la tendencia”.

Janet Flanner (1892, Indiana- 1978, Nueva York), una periodista que firmaba con el pseudónimo Genet. Viajó a Grecia y Estambul y más tarde publicaría un reportaje en National Geographic.

También fue la corresponsal de The New Yorker en París y colaboró en la radio NBC Blue Network.

Cubrió los Juicios de Núremberg, la crisis de Suez, la revolución húngara y la descolonización de Argelia.

Una periodista que vivió abiertamente su identidad sexual, siempre atenta a los movimientos de vanguardia que contó con amistades de gran renombre, como Pablo Picasso, Georges Braque o Jean Cocteau.

Elizabeth Jane Cochran o Nellie Bly (1864, Pensilvania – 1922, Nueva York), quería dar la vuelta al mundo en menos de 80 días y lo logró.

Fue una de las primeras mujeres periodistas de investigación y una pionera del periodismo encubierto.

Trabajó en el New York World de Joseph Pulitzer y en el Evening Journal.

Ahí le tocó cubrir la convención de 1913 a favor del voto femenino, y a viajar a Europa para cubrir la Primera Guerra Mundial, transformándose en una de las primeras mujeres corresponsales de guerra.

Laureana Wright de Kleinhans (Taxco, 1846 – 1896, Ciudad de México), escritora y precursora mexicana del feminismo.

Sus textos sobre el papel de la mujer fueron revolucionarios en su época.

Fundó la revista Violetas del Anáhuac y el periódico Las Hijas del Anáhuac, y con ello se convirtió en una de las primeras teóricas del tema en México.

Impulsó el pensamiento crítico y trató temas como sufragio femenino y equidad entre hombres y mujeres.

Publicó en El Monitor Republicano, El Bien Público y El álbum de la mujer, entre otros.

Dorothy Lawrence (1896, Hendon – 1964, Friern Hospital, Reino Unidos).

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, escribió sin éxito a muchos periódicos pidiendo que la contrataran como reportera de guerra sin éxito.

No se dio por vencida, se puso un corsé para reducir sus pechos, algodón para reforzar sus hombros, desinfectante para oscurecer su rostro y un corte de pelo masculino para convertirse en el soldado Denis Smith.

Dorothy puso rumbo al frente montada en una bicicleta y fue así como se convirtió en corresponsal.

María Luz Morales (La Coruña, 1889 – Barcelona, 1980), pionera del periodismo cultural en España fue también una reconocida escritora.

Trabajó para La Vanguardia en el departamento de cultura y firmando con el pseudónimo de Felipe Centeno, hasta que el 1936 (tras el estallido de la guerra civil española) la nombraron directora del periódico.

Esto supuso que fuese la primera vez que una mujer se pusiera al frente de un periódico de tirada nacional.

También publicó en el Diario de Barcelona hasta su muerte, a los 90 años de edad.

A todas ellas vaya nuestro reconocimiento y homenaje al adentrarnos en el tema principal de este informe.

Pero en Argentina, en el Río de la Plata, muchos años antes a todas estas grandes mujeres periodistas, reconocidas mundialmente podemos encontrar la figura de quien ha sido LA PRIMER PERIODISTA ARGENTINA, Petrona Rosende que en el año 1830 editaba, publicaba y escribía en un periódico fundado por ella misma cuyo nombre era LA ALJABA – voz árabe que significa: Caja portátil para flechas, abierta por arriba y con una cuerda o correa con que se colgaba del hombro-, desde ese Aljaba, su periódico, saldrían disparadas como fleches sus ideas en defensa de los derechos de las mujeres, a la educación, a la participación social, a su independencia del yugo de la voluntad varonil….

Reitero, en 1830, esta mujer escribía ya con la misma fuerza de nuestros días, transcribe un párrafo de uno de sus artículos en La Aljaba: “Señores opositores a que sean las mujeres instruidas; ya es tiempo de desnudarse del traje de hombre viejo», reclamó la editora. «No hay que temer: valor y a la empresa”

Mujeres como ella no pueden continuar siendo ignoradas.

La Diputada Nacional por la Provincia de Buenos Aires, María Rosa Martínez, ha presentado en tal sentido por ante la H. Cámara de Diputados de la Nación, un Proyecto de Ley -4204-D-2021- solicitando se declare al 16 de noviembre como Día Nacional de la Mujer Periodista, en conmemoración de la aparición del primer ejemplar de La Aljaba en 1830. (se adjunta el proyecto para su lectura), acompañaron con su firma les siguientes diputades:

– GINOCCHIO, SILVANA, – YUTROVIC, CAROLINA, – CAPARROS, MABEL, – LOPEZ, JIMENA, – MOUNIER, PATRICIA, – SAND, NANCY- – AGUIRRE, HILDA- – FERNANDEZ, HECTOR «GALLEGO»- – RUSSO, LAURA– MARCELO, KOENIG- ALDERETE, JUAN CARLOS – MACHA MONICA– TUNDIS, MIRTA– PAROLA, GRACIELA, – CORREA, WALTER, – ORMACHEA, CLAUDIA, – RODRÍGUEZ SAA, NICOLÁS y – MARZIOTTA, GISELLA.

Se adjunta para su lectura copia del Proyecto de Ley presentado.

PROYECTO DE LEY
El Senado y la Cámara de Diputados de la Nación sancionan con fuerza de ley…

Artículo 1°. – Se instituye el día 16 de noviembre como “Día Nacional de la Mujer Periodista”, en conmemoración de la aparición del primer ejemplar de “La Aljaba”, periódico argentino editado en 1830 por la primera periodista del Río de la Plata, Doña Petrona Rosende de Sierra.

Artículo 2°. – Se incorpora el día 16 de noviembre como “Día Nacional de la Mujer Periodista” al calendario escolar.

Artículo 3°. – Se encomienda al Ministerio de Educación de la Nación, a través del Consejo Federal de Educación y las autoridades educativas de las distintas jurisdicciones, acordar la incorporación de la conmemoración del “Día Nacional de la Mujer Periodista” a los contenidos curriculares del sistema educativo, en sus distintos niveles y modalidades.

Artículo 4°. – Se encomienda a la Secretaría de Cultura de la Nación la realización de acciones públicas que visibilicen la conmemoración del “Día Nacional de la Mujer Periodista”, apoyando el ejercicio del periodismo en condiciones de igualdad de género.

Artículo 5°. – Se comunica al Poder Ejecutivo Nacional.

FUNDAMENTOS
Señor Presidente,

No podríamos ser hoy las mujeres que somos, dirigentas, destacadas en distintos estamentos, disciplinas, puestos de lucha, lugares de trabajo, representación de la sociedad, visibilización, sin la fundante tarea de muchísimas otras mujeres del ayer, de nuestra historia, de la humanidad, y de aquí nomás, de nuestro país.
Son muchas las damas que, desde la época colonial en esos salones “influyentes”, mientras bordaban banderas y cosían uniformes, hacían política.

Y las hubo hasta las más comprometidas que se lanzaron a los campos de batalla en las luchas por nuestra independencia y cuyos nombres fueron ocultados de la historia, como aquellas valerosas “fortineras” combatientes como Josefa Tenorio, María Delfina Menchaca “La Delfina”, Tadea Jordán, Juana Azurduy, Juana Moro, María Loreto Sánchez de Peón Frías, Manuela Pedraza, Martina de Céspedes, Carmen Funes De Campos “La Pasto Verde”, Macacha Güemes y sus “bomberas”, la Madre de la Patria Capitana María Remedios del Valle, entre tantas otras que ofrecieron sus luchas, sus familias y su sangre por nuestra libertad e independencia.

Campesinas, indígenas, afrodescendientes; aristócratas, dejaron una huella imborrable en la historia argentina, con ideas y hechos, pero que de forma deliberada ha sido excluida en los relatos de la historiografía oficial.

Existieron también otras, entonces, que podían escribir, pero no podían publicar, para hacerlo utilizaban el nombre de algún hijo o amigo, sentían el rigor de la censura de aquella sociedad machista.

El “Día del Periodista” se conmemora en la Argentina el 7 de junio en referencia al nacimiento de “La Gazeta de Buenos Aires” en 1810, órgano de la Primera Junta de Gobierno, dirigida por Mariano Moreno, varón, en el marco del proceso revolucionario que expulsó a los españoles del Río de La Plata.

«El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes», dice el decreto emitido el 2 de junio de ese año por el primer gobierno criollo, la Primera Junta.

No había mujeres en esa Junta, tampoco en “La Gazeta de Buenos Aires” y así quedó establecido ese día en relación a La Gazeta, y por ser su Director se toma a Moreno como el primer periodista.

Entre finales del S.XVII hasta la mitad del siglo XX, las mujeres que querían informar o comunicar a través de sus palabras o de sus fotografías, tuvieron que luchar contra la sociedad machista y acceder a firmar su obra con el nombre de algún amigo o familiar varón.

Señor Presidente, vale la pena recordar que el mundo reconoce, como aquellas primeras mujeres periodistas, a quienes con sus aportes a la labor periodística enfrentaron y rompieron esos prejuicios; todas posteriores a nuestra Petrona Rosende.

Y aquí es donde llegamos al origen, legítimo y merecido, de nuestra propuesta.

Una mujer nacida en Montevideo el 18 de octubre de 1787, se casó en 1812 con José Agustín Sierra, luchador de la Revolución de la Independencia, el matrimonio emigró a Buenos Aires.

Dos de sus hijos, militares como el padre, murieron en las guerras civiles y su hija Máxima sufrió igual destino un mes después de su boda.

Un 12 de noviembre de 1830, salió a la luz un periódico argentino que se publicó hasta el 14 de enero de 1831, en el transcurso del primer gobierno de Juan Manuel de Rosas, y en medio de un agitado contexto político.

Su nombre: “La Aljaba”1
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Como contenedor de ideas, que como flechas salían lanzadas hacia una sociedad, la de 1830, donde la mujer no era tenida en cuenta.

Las “flechas” que partían de la Aljaba de entonces enunciaban y reclamaban esos derechos: de manera contundente, escribía Petrona: “¿Hasta cuándo se verá el sexo femenino sumido en la obscuridad en que lo encerró el sistema opresivo de los que le negaban los conocimientos más sencillos?”.

El periódico aparecía los días martes y jueves y su entrega era reducida, mayormente por suscripción en la Imprenta del Estado, calle de la Biblioteca 89; ya que de esta manera se garantizaba contar con el dinero para su impresión.

No tenía domicilio sino en la misma Imprenta del Estado.

Su formato era sencillo: 4 hojas, sus dimensiones eran de 25 cm. de alto por 19 de ancho.

El texto se distribuía en 2 columnas de 8 cm. cada una.

Exhibía en su portada dos leyendas.

En medio de las contiendas políticas y el clima agitado entre unitarios y federales, la aparición de un periódico que se ocupara de las mujeres venía a poner una nota insólita.

Se sabía que una mujer estaba tras esta empresa porque las notas publicadas aparecían con la firma “La Editora”.

Pero ¿quién era esta misteriosa redactora que se animaba a irrumpir en un coto cuya exclusividad detentaban los hombres?

Se trataba de Petrona Rosende de Sierra, periodista, poeta, profesora, educadora, de 40 años de edad para entonces.

El periódico “La Aljaba” trató múltiples temas, como el fomento de la instrucción educativa de la mujer, su rol en la sociedad y su posición frente a los hombres; pero también hubo espacio para el arte, la religión, la amistad, los poemas y la literatura.

Tanto Petrona como las mujeres que colaboraron en su edición pertenecían al sector “ilustrado” de la sociedad.

En palabras de Petrona, su enfática defensa de la educación universal: “Entre los infinitos daños graves que nos causaron nuestros tiranos opresores, debe contarse, sin duda alguna, como el mayo y de más trascendencia a toda la Amerícele gran sistema que habían adoptado sobre la educación de ambos sexos, en particular, y en general: pero donde más resaltaba su oposición era sobre las hijas: ellos las prohibían hasta saber conocer las letras del alfabeto: decían con la elocuencia de sus más fuertes razones, que las mujeres que sabían leer y escribir eran las que se perdían, ….¿Pude un hombre manifestar mejor su estupidez?…”
(La Aljaba, 4 – diciembre 26,1830)

Otro fragmento:

“Felicidad de las mujeres.

Este concepto tan necesario a la felicidad de una mujer, ¿podrá alcanzarlo una esposa apática, indolente e ignorante?

¿Una mujer que no conoce su verdadera posición, o que conociéndola hace poco aprecio de los compromisos que ha contraído como esposa, como madre y como ama? (Aljaba, 18 de enero,1831)

En su publicación, también se dirigió a los opositores de la instrucción de las mujeres, en un tiempo en que dos tercios de éstas eran analfabetas.

«Señores opositores a que sean las mujeres instruidas; ya es tiempo de desnudarse del traje de hombre viejo», reclamó la editora.

«No hay que temer: valor y a la empresa.»

En el número 18, antes de desaparecer de circulación, Rosende recomendó a las mujeres de su época: «Pensar bien y hablar poco» en un artículo dedicado a la sabiduría.

El pensar bien se extendió entre todas ellas, pero el “hablar poco” fue convirtiéndose poco a poco en murmullo, voces, gritos que día a día empoderaban y visibilizaban a las mujeres, seguramente el sueño de Petrona.

En enero de 1831, la publicación fundada por Rosende dejó de editarse, pero el camino estaba iniciado.

Las ideas que aparecen en La Aljaba tuvieron continuidad en otras publicaciones con una serie de periódicos que se expandieron en los años de la caída de Rosas.

Esto permitió ver a muchas convertirse en periodistas, escritoras y editoras de textos donde sus voces adquirían mayor resonancia.

A La Aljaba le siguieron los escritos de Rosa Guerra, que en 1852 lanzó “La Camelia”; Juana Manso, que en 1854 sacó el “Álbum de señoritas”; y Juana Manuela Gorriti, quien en 1877 editó “La Alborada de Plata”.

En estas publicaciones, también hablaban de la expansión de derechos y planteaban la «Igualdad entre ambos sexos».

En su libro “La Historia Argentina Contada por Mujeres”, la historiadora Gilda Manso afirma que estos diarios “en general duraban pocos números porque los bancaban ellas con sus sueldos de maestras o costureras o de los trabajos que hacían.

Eran periódicos revolucionarios por el hecho de que eran mujeres expresándose públicamente, dando su opinión”.

Señor Presidente, Petrona fue la primera periodista del Río de la Plata, el periódico “La Aljaba” fue una avanzada en comunicación que intentaba advertir a la mujer su rol social; entonces se constituía en el primer órgano escrito por una mujer y destinado a las mujeres.

Doña Petrona falleció en Montevideo el 28 de enero de1863; la colección de “La Aljaba” puede verse, en realidad de manera muy retaceada, completa en el Museo Mitre, en San Martín 336 de la Cuidad de Buenos Aires.

Escribió Da. Petrona Rosende de Sierra en la presentación de su primer ejemplar:

“Las damas, a quienes la Aljaba
Va a consagrar sus desvelos,
Son dignas de los anhelos
De una lira más pulsada;
Mas, en su bondad confiando,
Espera ser escuchada,
No aplaudida; porqué en ello
No está su ambición fijada.
Ahora aspira a ser leída,
Y en otro tiempo apreciada.”

 

NOTA: 1 Aljaba: Del ár. hisp. alǧá‘ba, y este del ár. clás. ǧa‘bah. – 1. f. Caja portátil para flechas, abierta por arriba y con una cuerda o correa con que se colgaba del hombro. Fuente: Real Academia Española, Diccionario de la lengua española – Edición del Tricentenario – Actualización 2020.