Justicia Legítima expresa la necesidad de designar en forma urgente a quien deberá reemplazar a la Dra. Highton.

LA CORTE SEGÚN JUSTICIA LEGÍTIMA

Quien aspire a ese cargo debe conocer y saber lidiar con los diferentes poderes que interactúan con el sistema de justicia, poseer capacidad acreditada de lucha contra los intereses de los poderes fácticos en defensa de los ciudadanos y de la soberanía nacional.

 

 

La Asociación Justicia Legítima expresa su profunda preocupación por esta verdadera crisis institucional que afecta a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, patente luego de la renovación de sus autoridades -en la que dos de sus miembros fueron excluidos de tal trámite y otros dos se auto votaron- y cuyo último episodio fue la renuncia sorpresiva de la ministra Elena Highton de Nolasco el pasado 4 de octubre, única mujer integrante de ese alto cuerpo.

La Constitución y los procedimientos legales emanados de ella vienen siendo sostenidamente resquebrajados, resultando inaplazable buscar una salida que permita reconstruir nuestras instituciones.

En tal sentido, Justicia Legítima expresa la necesidad de designar en forma urgente a quien deberá reemplazar a la Dra. Highton.

Sin ninguna duda, deberá ser una mujer con visión de Estado y dimensión internacional de derechos humanos, una mujer con perspectiva de género, con fuertes convicciones democráticas y ecuanimidad.

Quien aspire a ese cargo debe conocer y saber lidiar con los diferentes poderes que interactúan con el sistema de justicia, poseer capacidad acreditada de lucha contra los intereses de los poderes fácticos en defensa de los ciudadanos y de la soberanía nacional.

Una persona capaz de ser independiente, con gestión probada y capacidad de liderazgo para encabezar la necesaria transformación del Poder Judicial.

Porque no sólo se deberá designar a la reemplazante de la ministra renunciante.

Esta es una buena oportunidad para ampliar el número de miembros de la Corte, dividiéndola por salas, teniendo en cuenta la paridad de género y con sentido federal.

Y desde allí avanzar en una profunda reforma de todo el Poder Judicial, que es lo que el país necesita y la sociedad en su conjunto reclama.