La recuperación del nivel de empleo se presume vinculada a la recuperación de la actividad económica

LIBERTAD PARA POCOS VS ORGANIZACIÓN PARA TODOS

Por Julián Denaro*

Cuando el poder adquisitivo de los salarios se incrementa, hay mayores niveles de consumo, ganan más dinero las empresas, se genera el empleo,  engorda la recaudación del Estado, financia su gasto y se equilibran cuentas fiscales.

Julián Denaro (*)

NAC&POP
21/10/2021

El poder concentrado suele reclamar libertad para sus operaciones, a través de los medios de difusión que maneja y a través de los partidos políticos conservadores aliados con él.

Un ejemplo de su discurso es la voluntad de retornar a la flexibilización laboral, quitando las contribuciones patronales y suprimiendo las indemnizaciones por despidos.

Pero se recuerda con claridad que la ortodoxia económica que quitó las contribuciones patronales e impuso la flexibilización laboral durante la Convertibilidad (1991-2001), con Cavallo, Machinea, López Murphy y Sturzenegger, llevó a la tasa de desempleo más elevada de nuestra historia.

La explicación reside en la evidencia de que cuando se reduce el poder adquisitivo de la mayoría del pueblo, a consecuencia del desempleo y los bajos salarios, las empresas no tienen compradores para sus productos y servicios, tras lo cual se produce el quiebre de muchas fuentes de trabajo, que agravan el problema.

Inclusive, la fórmula monetaria que ellos proponen tampoco se ha erigido en una solución, demostrado durante el gobierno de Macri, que con cero emisión elevaron la inflación al 55%, el desempleo al 11% y en simultáneo generaron la mayor crisis de deuda de todos los tiempos.

Ciertamente, la experiencia tanto argentina como mundial, ha demostrado que cuando el poder adquisitivo de los salarios se incrementa, eso se traduce en mayores niveles de consumo, lo cual hace ganar más dinero a las empresas, incentiva la producción generadora de empleo, y también engorda la recaudación del Estado, tanto para financiar su gasto como para equilibrar las cuentas fiscales.

Este es el motivo por el cual se insiste en el hecho de que si aumentan la actividad del mercado interno, el salario real y la producción, todas las empresas estarán en condiciones de pagar salarios e impuestos de manera coordinada.

La gran problemática de este momento particular es la existencia de tres adversidades simultáneas. Uno es el alto desempleo, otro el nivel más bajo de salarios y jubilaciones que se recuerde en las últimas décadas y como si fuera poco una elevadísima inflación.

La recuperación del nivel de empleo se presume estar vinculada a la recuperación de la actividad económica a la salida de la pandemia, asimismo asociada a una importante acción del Estado en asistir y monitorear a la población excluida y vulnerable.

Para esto último, también se ha dispuesto de un Monotributo Gratuito para más de 4 millones de personas que incluyen vendedores ambulantes, feriantes, artesanos, cartoneros, recicladores, pequeños agricultores, trabajadores de comedores comunitarios o de la construcción, que se hallan incorporados en el Registro Nacional de Trabajadores de la Economía Popular (ReNaTEP).

De esta forma, conseguirán acceso a la salud y la jubilación, así como a créditos con tasas subsidiadas para viviendas, autos y para mejorar sus emprendimientos.

De esta forma, se están incentivando los mecanismos de inclusión social y reinserción al mercado laboral.

Pero el asunto caliente de la segunda mitad de octubre está vinculado al aumento sostenido del precio de la canasta básica de alimentos, que empeora el padecimiento de los sectores más vulnerables, reduce el poder adquisitivo de los sueldos y jubilaciones y significa una creciente concentración económica, que significa que unos pocos tengan cada vez más, mientras el pueblo entero cada vez tiene menos.

Los números hablan por sí solos.

Para que un hogar no caiga en la pobreza hay que recibir más de 70.000 pesos por mes, tras lo cual el índice de pobreza alcanza el 41%, al tiempo que para no ser indigente, el ingreso hogareño debe superar los 30.000 pesos, haciendo que 10 millones de argentinos tengan problemas para comer, en un país que produce alimento para más de 500 millones de personas.

Se vuelve a insistir en el hecho de que el incremento de pobreza está indivisiblemente asociado a la concentración económica, ya que si de una misma torta, la mayoría del pueblo obtiene menos, es porque esos poquitos que manejan el poder, tienen cada vez más.

Y precisamente en esta cuestión reside el asunto de fondo, que se conoce como puja distributiva, cuyo conflicto remite a cómo se distribuye el total de riqueza producido por el conjunto del país.

Esta puja está tensionada entre los intereses del conjunto del pueblo, que pretende una distribución más justa y más equitativa, y los intereses de las corporaciones concentradas, que para favorecerse ellas, fuerzan hacia una distribución más injusta y más inequitativa, lo que directamente denominamos concentración económica.

La pandemia 2020/2021 expuso con mayor alevosía estas relaciones.

Se conoce que la pobreza, el desempleo y el hambre aumentaron notoriamente, al tiempo que también se sabe que las ganancias de las corporaciones concentradas, los monopolios que manejan la cadena de alimentos, los grandes laboratorios, las compañías de seguro, los bancos y los consorcios intermediarios han crecido sus ganancias de manera exponencial.

Uno de los mecanismos aplicados es la de formar incrementos injustificados de precios que castigan a la población, fogoneando una inflación que no puede ser seguida por incrementos de los ingresos.

Roberto Feletti, el actual Secretario de Comercio, ha explicado que el problema se agravó a tal punto que en diciembre de 2019, la canasta básica de alimentos se llevaba el 9% de los salarios promedio, pero que en agosto de 2021 ese porcentaje se amplió al 11%, tras lo cual advino una aceleración de precios en septiembre y octubre de entre el 10 y el 25% adicional.

Así las cosas, con la mayor premura posible, debe detenerse esta concentración que aumenta la pobreza, y conseguir que la gente pueda alimentarse y comprar aquello que necesita para vivir dignamente.

Entonces, en primera instancia, la Secretaría de Comercio procede a instaurar un congelamiento de precios por 90 días con retroactividad al 1 de octubre, que incluye la operatividad de la Ley de Abastecimiento.

Esto es, asegurar, con un celoso monitoreo, tanto que se respeten los precios publicados como el abastecimiento de productos en los puntos de venta.

Lo último remite al accionar de muchos empresarios que por revelarse a las medidas del Estado no quieren vender sus productos, y amenazan con desabastecimiento.

En tal caso, es el Estado el que persuade legalmente a las empresas para que distribuyan sus productos.

Roberto Feletti pretende encauzar la puja distributiva en un acuerdo, y reconoce que le duele como argentino no haber podido apelar a la racionalidad, lamentando que este tipo de amenazas no son a un gobierno sino al pueblo argentino.

Lo antedicho se erige como estratégico en cuanto a calmar los precios durante un período de tiempo suficiente como para investigar los procesos de formación de precios a lo largo de toda la cadena.

Durante los noventa días, se planifica estudiar la agregación de valor en cada uno de los eslabones que conforman la producción, la distribución y la comercialización, con vistas a eliminar los aumentos injustificados ocasionados por el abuso de poder de empresas que operan en posiciones dominantes.

Se estima que producto de un modo de organización más justo, la inflación consiga desacelerarse de tal forma que permita una recomposición de los ingresos reales.

 

JD/

NAC&POP: Julián Denaro es economista (UBA), columnista Económico en Televisión y Radio, Profesor en Universidades Nacionales (UBA y UNLAM), Doctorando en Ciencias Económicas en UNLAM y terminando la Licenciatura en Psicología en la UBA. Autor de seis libros, siendo los dos últimos “Del país dividido a la revolución cultural” (2017) y “Argentina entre las disputas de poder 2012-2019” (2019), y escribiendo dos nuevas obras. MG/N&P/