"Ninguna sociedad puede ser feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y hasta miserables". (Adam Smith)

MAURICIO MACRI, DE RAFA DI ZEO A ADAM SMITH

Por Ignacio Lizaso*

(Texto de la comunicación en que le habrían confirmado a Mauricio Macri el ofrecimiento de una cátedra en el Adam Smith Center de la Universidad de Florida).

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

12/10/2021

(Voz no identificada):– ¡Bingo, Mauricio!

M – ¿Qué pasó?

V – Se hizo lo de Florida.

M – ¿Florida? Tengo tantas cosas en la cabeza…

V – Estás preocupado con lo de la indagatoria.

M – Eso no me calienta. Habrá que ver la fecha de la segunda citación, debe ser a fin de mes. Por ahí voy…

V – Además están jodiendo con los Pandora Papers.

M – En Ecuador le dan bola, en Checolovaquia y esos países que terminan en fanistán, ¿viste? Nosotros…

V – Nosotros con la Corte y Comodoro Py estamos cubiertos.

M – ¿Qué es lo que se hizo?

V – La cátedra en la Universidad de Florida.

M – ¿Cátedra de qué?

V – Lo que quieras enseñar. ¿No lo habías hablado?

M – ¿Con quién?

V – Con Edward…

M – Un león Prado. Se sigue jugando por mí.

V – Él arregló todo.

M – ¿Todo qué?

V – Una cátedra en el Adam Smith Center.

M – Center es centro. ¿Y lo otro?

V – El nombre del centro: Adam Smith.

M – Guarda que Adán suena pegado a Eva. y Eva, pegado a esta guacha.

V – Éste es Adam con m. Adam Smith.

M – Me suena el nombre.

V – Según Edward, el tipo es el fundador de la economía. Famoso.

M – Aparte de eso. Esperá… Sí, señor: Smith y los pelirrojos. Si habré bailado con esa banda.

V – Era la música de los setenta.

M – Decímelo a mí. Una de las primeras chicas que me levanté, Felicitas se llamaba… Fue en una fiesta de los ex alumnos del Newman. La enganché bailando con un disco de Smith. Había un tema…, No me sale el título, todos sabíamos la letra.

V – Si es el tema que yo creo, más vale olvidarlo.

M – ¿Por qué?

V – «Es pecado mentir», ese es el título.

M (canturrea entusiasmado) – Is de tru/ dat iu sei/ ai láviu…

V – ¿Sabés de qué habla la canción?

M – De cuando le decís ai láviu a una mina.

V – No… La letra manda en cana a los tipos que versean…

M – ¿Y…?

V – Que versean con el I-love-you y con lo que venga. Peligroso…

M – No veo por qué. A la hora del levante todo el mundo dice lo mismo. A veces ser cursi es negocio, decía Jaime, ese indio desertor.

V – Apenas oigan «Es pecado mentir», ¿sabés con qué te van a saltar?

M – ¿Con qué?

V – Lo van a asociar con lo que contó tu vieja de cuando eras pibe.

M – ¿Qué contó?

V – Que tenías mucha imaginación y te daba por mentir. Y van a usar lo del paquete de promesas: impuesto a las ganancias, inflación, pobreza cero.

M – Con Cristina tenemos que batir el parche, cien causas le tiramos.

V – Se cayó lo del memorándum.

M – Smith y los pelirrojos… Lo estoy viendo al colorado Mac Allister. ¡Qué grande!… Contame de este Adam Smith…

V – Un bocho parece que era. Fundador de la economía, un liberal. Te leo algo que escribió. «La economía de mercado es la herramienta para alcanzar el bienestar social. El mercado se ordena a sí mismo, tiene una mano invisible que regula las fuerzas de la oferta y la demanda». .

M – No está mal, es del palo.

V – No tanto. Escuchá. «El estado debe proveer servicios públicos como salud y educación y el alivio de la pobreza». ¿Oiste? Va la última. «Ninguna sociedad puede ser feliz si la mayor parte de sus miembros son pobres y hasta miserables».

M – ¿Qué más se sabe del tipo?

V – Cosas que te van a impresionar. A él también lo secuestraron.

M – ¡Vamos, Smith querido! Sensacional. ¿El secuestro fue por algún fato político o para sacarle guita?

V – Nada que ver…

M – ¿Cuánto pagaron por el rescate?

V – Hay dos versiones. Una que pagaron cincuenta libras escocesas, que valen menos de la mitad de las esterlinas.

M – ¿Cuánto sería hoy?

V – No sé, ponele cuatro mil pesos.

M – Lo maté con los seis palos verdes que gatilló mi familia. ¿Y la otra versión?

V – Es que lo habían secuestrado unos gitanos, se lo llevaron a un bosque. Un tío de Smith los persiguió con un par de canas. Al ver los uniformes y los fierros los gitanos arrugaron.

M – ¿Lo metieron en un ataúd, como a mí?

V – Qué ataúd… El secuestro fue cuando Smith tenía cuatro años.

M – Una criatura.

V – Siempre dijo que el secuestro fue lo más emocionante que le pasó en la vida.

M – Qué bárbaro. ¿Qué más me iba a impresionar?

V – Nunca se casó, como tu cardenal Newman. Lo llamaban el solterón de la peluca empolvada.

M – Acabala con el cardenal. Era un santo.

V – Smith contaba que a nadie había querido tanto como a su madre. Ah, además tuvo un amigo que era como un hermano.

M – ¿Quién era el amigo?

V – Un filósofo, David Hume. Eran como vos y el Toto Caputo.

M – ¿Cómo se escribe el apellido?

V – Hache, u, eme, e.

M – Como hacerse humo, pero con e. Sirve, claro que sirve. Agarro viaje.

V – El viaje tiene su precio. El pelado Infantino se llevó diez palos por inventar lo de FIFA, esto es otra categoría.

M – ¿Cuánto?

V – Edward habló de quince palos, dólares, ¿no? Pero creo que esa cifra se puede acomodar. Un regalo.

Organizan el curso a medida para vos y después no corre más, nunca existió, desaparece.

M – ¿Quién va a preparar mis clases? Habría que consultar a Prat Gay y sobre todo a Fachita Lousteau, es carta ganadora en la embajada.

V – Pensá cuánto te va a cotizar que tengas tarjetas que digan: ingeniero Fulano de Tal, profesor de la Universidad de Florida.

M – Un golazo, más en este momento.

V – Papada dice…

M – ¿Quién es Papada?

V – El gordo Lombardi. Pichetto se lo puso. Dice que la papada le llega al el ombligo.

M – Que no se entere. Le encargué que avise que llego el 20 a Buenos Aires.

V – Antes dijiste por ahí voy…

M – Sobre la marcha decido.

V – Es incondicional el gordo, se banca todo. Se le ocurrió que después del curso sería interesante que alguien escriba una biografía tuya. Y sugiere un título.

M – ¿Cuál?

V – «De Rafa Di Zeo a Adam Smith».

M – No, no… Si me prendo con la universidad, Rafa se borra. Son mundos distintos, él entiende. Aquí es de la casa, con Edward de por medio, queda afuera.

V – Te las sabés todas.

M – Me cae bien este Smith. Quiero juntarme con él, pero que sea antes del 14 de noviembre. Imaginate la tapa de Clarín: «Macri con el padre de la economía».

V – Pará, Mauricio.

M – ¿Qué pasa?

V – El tipo murió…

M – ¿Cómo…? Qué cagada…

V – Y sí…

M – Mala leche. ¿Ahora murió?

V – Hace 231 años.

(Crece un silencio impenetrable)

…  …  …

V – Hola, Mauricio… Hola…

IL/

(Versión copiada por Ignacio Lizaso)