El Tribunal Oral Federal dictaminó la inexistencia de delito en la causa del memorándum con Irán.

UN DELITO INEXISTENTE, UN JUICIO COMO «APRIETE», UNA CONSPIRACION CRIMINAL

Entrevista de Julián Guarino*

Entrevista a Jorge Elbaum: 1). El fallo del tribunal subraya la inexistencia de delito. Sostuvieron 6 años una causa inexistente para destruir a Cristina; 2). A Héctor Timerman lo asesinó la DAIA, Bonadío etc

ENTREVISTA A JORGE ELBAUM DEL LLAMAMIENTO JUDIO ARGENTINO

Por Julián Guarino

NAC&POP

12/10/2021

Entrevista de Jorge Elbaum

  1. El fallo del tribunal subraya la inexistencia de delito. Sostuvieron seis años una causa inexistente con el objeto fundamental de destruir a Cristina Fernández de Kirchner.
  2. A Héctor Timerman lo asesinaron. Sus homicidas son la DAIA, un sector de Comodoro Py, la trifecta mediática. Los servicios de inteligencia y las embajadas de Estados Unidos e Israel.
  3. Cuatro personas fueron encarceladas por una causa en la que nunca hubo delito. Fueron encerrados meses e incluso años. ¿Quién les devuelve ese tiempo de vida a quienes fueron encerrados siendo inocentes?
  4. La causa del memorándum fue armada con dos objetivos: Por un lado para destruir la imagen pública de Cristina Fernández de Kirchner y por el otro para beneficiar a los Buitres.
  5. La causa del suicidio de Nisman tiene esa mismo origen. No la elevan a juicio oral porque siguen utilizando su falacia de ambigüedad para dañar la imagen del movimiento nacional y popular. Nisman se mató porque Ronald Noble lo acusó de mentiroso. Apenas conoció esa caracterización del jefe de la INTERPOL se dispuso en forma desesperada a conseguir un arma para matarse.
  6. La criminalización de la política es el mecanismo utilizado por el neoliberalismo en América del Sur para protegerse y al mismo tiempo impedir la continuidad de modelos soberanos basados en el trabajo y la producción.
  7. El neoliberalismo necesita la financiarización. Su enemigo es el trabajo productivo, sobre todo el industrial con alto valor agregado. Buscan los beneficios exorbitantes de un rentismo primarizador que les permite enriquecerse sin trabajar. La que trabaja es la tierra de los argentinos que ellos designan como de su absolutas propiedad, ajena a toda regulación estatal.