"En Argentina hay que medir latifundios y pesar monopolios "

EL PROBLEMA DE LA PRODUCCION DE ALIMENTOS EN ARGENTINA SON LOS MONOPOLIOS

Por Pedro Peretti

PP: Cuando uno no les pone precisión a los conceptos termina jugando a favor de los depredadores. Acá hay que medir y pesar.  Acá hay que medir los latifundios, que es un gran triunfo cultural del neoliberalismo agrario, que no se les trate de poner límites y la tierra está en pocas manos; y pesar a los monopolios, fundamentalmente a los exportadores, ¿Cómo puede ser que no se los pueda pesar?

 

Por Pedro Peretti

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Hamartia

05/10/2021

Pedro Peretti, ex Federación Agraria Argentina, chacarero, miembro del Movimiento Arraigo y de la Internacional Progresista.

Ley de fomento de desarrollo agroindustrial

“Estaban todos los Ceos de las grandes compañías productoras de alimentos. Los dueños de la pelota de los alimentos, entre ellos la Cámara Aceitera de la República Argentina y la Cámara de exportadores de granos: son los dueños, prácticamente, del negocio.

Son los que, desde enero a agosto, exportaron alrededor de 25 mil millones de dólares. Son los que tienen el poder de fijar el tipo de cambio en Argentina, son los dueños del negocio de la agroexportación en la República.

Ellos son los que estaban sentados ahí en frente”.

Reunión del sector (más concentrado) agroindustrial argentino con el presidente Alberto Fernández.

“La ley lejos de solucionar el problema lo agrava.

Es una ley que ni siquiera menciona el principal problema que tiene la producción de alimentos en Argentina que son los monopolios, ni menciona que va a tener una ventaja impositiva, o una promoción impositiva, para aquellas empresas que no tengan una posición dominante en el mercado, o que tengan prácticamente el monopolio del mercado.

Además, tiene otro problema muy grande. Me acuerdo lo que fueron los diferimientos impositivos en los ’90: tenían un anclaje territorial: o sea, uno no pagaba el IVA, la empresa no pagaba el IVA y/o lo pagaba todo junto a los diez años, con la condición de que esa plata del IVA vaya a una inversión productiva. Era un experimento hecho a la medida de las grandes empresas.

Pero tenían un delimitado territorio en donde hacerlo: era La Rioja, Catamarca, San Luis y Salta, porque ahí no había la suficiente población. Acá ni siquiera está ese componente.

Acá podría haber un componente de que poblaciones menores a 2 mil habitantes, a 100 Kilómetros de los puertos, si se radica una empresa ahí, le doy una promoción impositiva para que se radique ahí, genere empleo y ayude a ocupar el espacio geopolítico del territorio, que hoy, es uno de los principales problemas que hemos visto con la pandemia».

«La Argentina es un país absolutamente urbanizado, el 92% de la población vive en las ciudades.

El campo prácticamente es un inmenso desierto que no tiene ninguna vida humana, es todo soja, soja y taperas; soja, soja, y taperas; escuelas rurales abandonadas. Da mucha tristeza ver ese panorama, por lo menos para los que vimos otro campo, lleno de vida, con vacas, caballos, con seres humanos”.

Julián Domínguez al Ministerio

“Una cosa es la ley agroindustrial y otra cosa q es la política del control del precio de la carne que me parece correcta y que necesita esencialmente de control. Me parece que es importante la declaración de Julián Domínguez en La Pampa, en donde entre otras cosas dijo que “vamos a garantizar que todos los argentinos tengan acceso a la carne”.

También dijo: “nosotros no creemos en el mercado como equilibrador de las cargasno somos liberales”.

Eso me parece muy importante, también me parece muy importante que haya una cuotificación de las retenciones.

También habló de una ecuación entre volumen, consumo y exportación que debe resguardarse.

Que la exportación en el año 2020, que fue récord histórico, ya que llegamos a las 900 mil toneladas de exportaciones, cuando rozamos el 30% de lo producido exportado, y ahí es cuando la carne aumentó un 40% más que la inflación.

Entonces a esa ecuación hay que controlarla.

Ahora que la exportación no está cerrada, pero vamos a andar alrededor de los 23 puntos, creo que lo ideal sería estacionarla alrededor de los 20 puntos.

Mientras tanto se sigue aumentando la producción, con el plan ganadero que se diseñó, y que debe poner más énfasis en apoyar a los medianos y pequeños productores, que son casi 150 mil pequeños y medianos productores ganaderos en Argentina, para que haya más producción, y entonces que haya más carne para exportar y más carne para el consumo interno.

Creo que esa es la fórmula para regular esta ecuación de la carne, que es un bien cultural como bien dijo el ministro también. Esa definición del ministro también es muy importante: él dijo que tanto el trigo, la carne como el maíz es un bien social del conjunto de los argentinos.

Porque la harina es un insumo básico y difundido para un montón de alimentos, y el maíz es un insumo básico difundido para generar carne, ya sea bovina, ovina o porcina».

Julián Domínguez, actual ministro de Agricultura y Ganadería, en la provincia de La Pampa.

“Yo tengo esperanza.

Recién se sienta Julián.

Acaba de hacer anuncios muy importantes sobre la agricultura familiar, sobre la reglamentación de la ley 27118; que está sancionada desde el 2015, y que hace 6 años que no se la reglamenta.

Él dijo en La Pampa que iba a conseguir la ley para la agricultura familiar.

Nosotros hace muchos años que venimos sosteniendo una lucha por pesar a los monopolios y medir los latifundios.

En política todo se debe mensurar.

Las generalizaciones son el más importante cendal que quiere la concentración económica.

La concentración, el campo, el medioambiente…

Todos somos responsables.

No, yo no me siento responsable de las destrucciones de los bosques de Argentina porque no tale un árbol, planté muchos.

No es lo mismo mi situación que la de los Macri, que son deforestadores seriales de Salta, o la oligarquía salteña.

Cuando uno no les pone precisión a los conceptos termina jugando a favor de los depredadores.

Acá hay que medir y pesar.  Acá hay que medir los latifundios, que es un gran triunfo cultural del neoliberalismo agrario, que no se les trate de poner límites y la tierra está en pocas manos; y pesar a los monopolios, fundamentalmente a los exportadores,

¿Cómo puede ser que no se los pueda pesar?

¿Que no se sepa lo que compran?

¿Cómo puede ser que se le permita a Cargill tener 50 plantas de acopio en el interior profundo compitiendo deslealmente con cooperativas y acopiadores privados y permitiendo la venta directa de granos del productor al exportador en una posición dominante que es inadmisible?

El detalle es fundamental para definir la política argentina».

«Acá hay que medir a los latifundios y pesar a los monopolios»

“Hay que medir y pesar.

Hay que medir por el tamaño de la producción agropecuaria.

Acá hay megaganaderos integrados verticalmente.

Todos los grandes frigoríficos son productores primarios.

Están integrados verticalmente: Cotto, La Anónima, tienen feedlot, vacas de cría, tienen el matadero, y esa integración vertical en las empresas agroalimentarias es letal para el salario de los ciudadanos de a pie y para el precio de los alimentos, si no se corrige eso es muy difícil, y si no se entiende eso es un problema.

El poder político no lo entiende y eso es el principal problema.

El principal problema que tenemos es que tenemos un conjunto de compañeros que manejan la economía argentina que no entienden el país que gobiernan o lo entienden de otra manera.

Tienen muchos años viviendo en Nueva York y pocos meses cruzando la General Paz».