El escote del discurso vamos-vamos-que-se-van humilla la sana vocación política, sólo muestra tetaz caídaz.

SIN TETAZ NO HAY PARAISO

Por Ignacio Lizaso*

Entre los jugosos aportes a lo ridiculo y lo grotesco que viene ofreciendo la campaña electoral sin debates, sagaces periodistas descubrieron que Roy Cortina cometió la gaffe de nombrar al 2 de la lista de la Vidal como «Tetas», sin acentuar la segunda sílaba, ni subrayar la z final.

Por Ignacio Lizaso

NAC&POP

09/09/2021

En los noticieros paralelamente era penoso ver al del apellido glandular gritando en un estadio: ¡vamos que se van!, para en seguida reforzar el concepto: ¡vamos, vamos que se van!

Nacido accidentalmente en Nueva York, Robert Vincent Cortina es un miembro del Partido Socialista que fue diputado y ahora – menos accidental que el parto – asoma cerca de la Carrió, los radicales y Juntos.

Olor a la Unión Democrática de 1946.

Recordamos un episodio que lo descalifica como persona y también como socialista, pues el tipo insiste en que se lo considere como tal.

A fines de la década de 1990 se realizó un acto de homenaje a Alfredo Palacios al cumplirse 30 años de su muerte.

Lo auspiciaba Cortina en un local de la Boca, barrio que supo apadrinar al famoso líder.

Hubo pegatina de afiches y para asombro de quienes se detenían costaba leer el nombre de Palacios, de modestos 5 cm. de altura, mientras que el de Cortina, de 15.cm., copaba los afiches.

Tipográficamente el organizador se morfaba el homenaje, usado por el pujante neoyorquino, Don Alfredo no estaba a su altura.

El episodio, que revela la catadura de Roy, y la gaffe respecto de Tetaz traen el recuerdo de una pelicula de Truffaut, «Disparen sobre el pianista», con Charles Aznavour como protagonista.

El pequeño hijo de Armenia cantaba un tema con título premonitorio: «Tetas y humillación».

El escote del discurso vamos-vamos-que-se-van humilla la sana vocación política, sólo muestra

tetaz caídaz.

 

Martín Tetaz

 

IL/