Con la participación de Juan Vallerga, Edgardo Mocca, Ricardo Aronskind, Silvia Roges y el "Bosnio".

UNA MUY LÚCIDA, MAYRA ARENA, NOS ABRE UN MUNDO, Y AMADO BOUDOU, PROFUNDO Y SENSIBLE, LO RESCATA.

Juan Vallerga: Bueno. Bienvenidos a todos y todas nuevamente a esta nueva conversación sobre la coyuntura política, un gusto de saludarlos nuevamente a todos y todas. El día de hoy, como estuvimos conversando hace unos minutos tenemos una presencia especial, Mayra Arena.

MAYRA ARENA

NAC&POP

26/08/2021

Juan Vallerga: Mayra es una estudiante actual de Ciencias Políticas de 3 de Febrero, militante y habitualmente la escuchamos de forma recurrente en los medios siempre en entorno a intervenciones referida a cómo vive, como actúan y cómo piensan, como se piensa en los barrios populares pero bueno la idea es una excusa es para poder conversar con ella y con los coordinadores en la noche de hoy, cobre la economía, sobre la política, sobre también el devenir de la pandemia y sus consecuencias sociopolíticas en los sectores populares así que bueno, bienvenida Mayra nuevamente te saludamos todos en este hermoso colectivo de jueves que bueno va sumando el número y para empezar el encuentro de hoy quería darle la palabra inaugural a uno de nuestros coordinadores estoy hablando de Ricardo Aronskind. Ricardo cuando gustes podes iniciar.

Ricardo Aronskind: Bueno una enorme alegría tenerla aquí a Mayra una grandísima compañera.

Y quiero hacer una muy breve introducción a muchas cosas que ella nos va ayudar a pensar.

El tema de la pobreza que nuestro país tiene fecha cuando empieza como un grave problema el tema de la pobreza que es a partir de la dictadura cívico militar de 1976 la verdad que hasta ese momento desde que la Argentina empezó un camino de industrialización, de desarrollo interno, de mercados, de salarios altos, de poder sindical significativo nuestro país tenía niveles muy reducidos de pobreza y menores aun de indigencia.

El camino siniestro de Argentina arranca en el 76 y va generando sucesivas capas de empobrecimiento de la mano de la desindustrialización, de la destrucción de diversas actividades económicas que van dejando un tendal de gente, primero en una situación laboral precaria, y despues directa y absolutamente despojados de la posibilidad de trabajo.

Esto va generando un fenómeno de creciente masa de población pauperizada que llega hasta hoy, pero  esto va mostrando una serie de escalones descendentes a lo largo de las ultimas décadas, de su industrialización, desempleo o subempleo, precarización laboral, creación de grandes conglomerados urbanos donde se vive con condiciones deplorables de habitación, de vivienda, de alimentación, de acceso a servicios que consideramos indispensables para tener una vida razonable, más el deterioro de la salud pública, más el deterioro de la educación publica.

Es decir un conjunto de elementos que van configurando la realidad de una sociedad que se va polarizando, no solamente desde el punto de vista económico, (esto me parece muy importante destacarlo), sino desde un conjunto de aspectos que hacen a la completa exclusión de una gran masa de compatriotas del acceso a condiciones de vida aceptables, tolerables, razonables que, por supuesto, nuestro país perfectamente podría proporcionar.

América latina tiene una historia con esto, ustedes saben América Latina es la región más desigual del planeta, eso no es nuevo, es decir, vinimos con una larga historia de desigualdad social, pero hay que decir que, el periodo histórico que conocemos como globalización, contribuyó a que eso se profundizara y se extendiera en toda América Latina.

La desigualdad creció al mismo tiempo que nuestra región, que, como región, se iba quedan atrás, en relación, no solamente a países centrales sino a otras regiones que adquirían una dinámica económica mucho más significativa.

Como Asia, por decir algo.

En Asia del este,  están pasando cosas muy importantes, en cambio nuestra región, en la globalización, no hizo más que retroceder.

Nuestras clases dominantes se encontraron solamente en algunos negocios puntuales, pero dentro de su propia realidad, desconociendo el contexto de una masa creciente de compatriotas que se quedaba atrás y se quedaba abajo.

Los gobiernos de raíz popular que tuvimos, en estos últimos cuarenta años, lucharon contra esta tendencia, lucharon con logros y también con defectos, pero no lograron revertir, significativamente, este proceso que mostraba, insisto, escalones descendientes, descendientes de descendientes.

Los gobiernos trataron de revertir ciertas cosas, pero, es evidente que un fenómeno de estas características necesita la persistencia de políticas publicas de largo plazo y probablemente políticas publicas mucho más potentes que las que supimos o pudimos implementar en estas décadas.

El fenómeno se fue transformando en un fenómeno natural, hay pobres, hay muchos pobres, hay muchísimos pobres, hay masa gigantesca de población empobrecida y la derecha local, que, por supuesto, que nunca se hace cargo de sus responsabilidades políticas, económicas y sociales, empezó a generar una verdadera ideología de odio hacia los pobres, una ideología de desprecio, una ideología incluso de culpabilizacion increíble sobre el tema de los pobres.

Establecieron que los pobres son pobres porque no tienen inquietudes, porque no se les ocurre nada, que son pobres porque son pobres y aparte en el último tramo, incluso, hemos conocido a algunos dirigentes políticos de la oposición, por ejemplo, Cornejo, que ha llegado a decir y escribir que, en realidad, hay una especie de Argentina que crea valor, una Argentina productiva -que serían los grandes empresas- que es explotada por una masa gigantesca de argentinos pobres, que están asociados a políticos corruptos, (que somos nosotros), que se dedican a mantener a esa masa gigantesca de gente pobre para que siga votando las políticas populistas.

Han revertido completamente y han puesto la carga de la prueba sobre los pobres, que tendrían la culpa del atraso argentino, esto es absolutamente increíble, pero están diciendo esas cosas, y creo que, desde nuestro lado, no le respondemos con la suficientemente fuerza y el suficiente énfasis a semejante infamia.

Y hay que decir que nosotros, el gran espacio nacional y popular, tenemos,  muchas dificultades para pensar este tema.

Yo tengo la suerte de haber tenido algún dialogo con Mayra, que me ha permitido entender un serie de cosas y ver, alguna serie de cosas que no veía.

Nuestro mundo urbano, nuestro mundo porteño, tiene muchas limitaciones para entender la complejidad, la dificultad, la características particulares de ese mundo, muchas cosas desconocemos, que no nos damos cuenta del abismo que se ha construido a lo largo de décadas, el desastre.

La verdad es que tenemos la suerte de que, quien ha sufrido profundamente la pobreza, los desastres y el menemismo, haya salido de ahí una persona como Mayra que, aparte que conserva sus raíces, conserva su pertenencia, no la ha cambiado y es una testigo extraordinaria, pero también, de alguna forma, una maestra para todos nosotros, que nos permite acercarnos humanamente, al problema para entender cosas que no vivimos, que no vemos, que no conocemos y por eso es tan importante su palabra hoy, para iluminar la realidad de millones y millones de argentinos que están en una situación desesperante.

Así que bueno, Mayra bienvenidisima, muchísimas gracias por estar con nosotros y te escuchamos con mucha atención.

Mayra Arena: Muchas gracias por tus palabras, muchas gracias a todos por invitarme, muy agradecida, enserio.

Primero que nada, todos son libres de interrumpir las veces que quieran, porque creo que las conversaciones son mucho más fructíferas que los monólogos, vengan de quien vengan.

Espero que esto sea un intercambio y no un monologo, ni mucho menos.

Hay un gran abismo entre lo más pobres y las clases medias, resalto esto de las clases medias, enseguida, porque las políticas y las decisiones políticas son tomadas siempre por personas que vienen -por lo general- de las clases medias.

Por supuesto no tiene nada de malo el origen de las personas, no tiene nada que ver con su capacidad de gestion, pero lo remarco porque hay muchísimas cosas, pero muchísimas cosas que no se están viendo y que creo que eso solo está revelando cosas que están a la vista, no solo esta enrostrándonos que tenemos un país profundamente empobrecido, con una población profundamente empobrecida,sino que también -si uno sabe afilar el ojo y si uno sabe ver y recorrer- empieza a ver muchas cosas latentes, empieza a ver venir muchas cosas que se vienen.

Hay muchísimas capas de pobres, no es, quizás, como la Argentina de hace 50 años, donde había quizás cuatro (4) puntos de pobreza y el pobre quizás sea el que había dejado la escuela en el nivel primario, el que había tenido que laburar de chico, pero así y todo y siendo pobre, lo que le faltaba era un poco de plata y lo que no manejaba, quizás, era ese poder adquisitivo que le permitiera tener más libertades.

Yo creo que estamos teniendo pobres de muchos niveles, de muchos tipos, pero sobre todas las cosas pobres muy diferentes, cualitativamente, en relación a los ciudadanos que no son pobres, y en esto hay muchísimas capas, pero muchísimas capas.

Siempre resalto que los que más sufren son los menos pobres de los pobres, es decir, los empobrecidos, que vienen de clases medias.

Digo que son los que más sufren porque no conocen la pobreza y tienen que aprender un montón de cosas y de códigos y de supervivencias que no manejan, con las que no están familiarizados y eso los llena de angustia, lo llena de depresión y la verdad es que es muy difícil para el que no fue pobre aprender a serlo.

Quienes peor la está pasando, en este momento, para mí, son esas maestras con sueldos devaluados, esos empleados con sueldos que han quedado por el piso, aquella gente que está en el sector privado y que vive con el culo en la mano de perder su trabajo.

Esa vida es muy estresante y esos son los que peor la pasan.

Ahora, en la pobreza conocida, en los que son primera, segundo o tercera generación de pobreza, hay temas muy importantes y creo que no se toman en cuenta la subjetividades o las condiciones cualitativas de la pobreza que tienen que ver, no con los ingresos que tenga la familia, sino con las características culturales que comparte esa familia.

No me refiero solo a que los padres hayan tenido algún capital, como se diría en el sector privado, capital de haber trabajado, no me refiero a eso en absoluto pero si me refiero, por ejemplo, a la idea o el parámetro fijo de que la escuela es obligatoria y tenes que ir y punto.

Eso que cualquier ciudadano de hace cuarenta años, treinta años, pensaba para con sus hijos, hoy ya no es tan así.

Hoy ya no es así en los sectores más pobres.

La escuela no se ve como algo obligatorio, la escuela no se ve como algo necesario, ni siquiera, la escuela no se ve como algo que es por tu bien y tenes que ir.

La escuela es, prácticamente, una carga para los padres, porque no ven que sea algo bueno para los hijos.

Acá se abren muchísimas aristas, pero no me quiero ir por las ramas, porque quiero hablar un poquito de todo, sin hacerla tan larga.

Pero, hay varias cuestiones.

En primer lugar: el chico que nazca en esa familia, donde hay lenguaje villero, que, aclaremos, es, prácticamente otro lenguaje del que hablan las clases medias, del que hablan en los lugares donde se pueden salir a pedir laburo, donde se puede estudiar bien, donde se pueden tener oportunidades.

El que nace en una familia con lenguaje villero, adopta el lenguaje villero, naturalmente, y al ir a una escuela con otros villeros, desarrolla el lenguaje villero y las conductas villeras y la indumentarias villera.

No nos hagamos los boludos con esto: la indumentaria villera, la vestimenta que devela de dónde venimos y de donde somos y en que barrio vivimos o cuales son nuestros gustos culturales.

¿Porque esto es tan importante?

Porque a la hora de salir a pedir laburo o a la hora de salir a pedir laburo, o a la hora de salir a la sociedad, es como un sello en la frente.

Podremos velar por una sociedad que no nos juzgue por la ropa que tenemos o como hablamos, podemos a largo plazo velar por una sociedad mucho más humanitaria, pero ahora la realidad es que hoy, al pibe ese lo estamos condenando a que sea estigmatizado, discriminado y a que, sobre todas las cosas  no consiga laburo.

Me parece que no tenemos que ser hipócritas en cómo estamos dejando que se formen y que se eduquen los pibes de los barrios más pobres, los que dicen clase «subo» todo el tiempo, si, de los docentes que intentaron hacer lo que pudieron, que se adaptaron a estos cambios todo lo que pudieron.

Por supuesto que se ve el sacrificio, ahora la realidad es que la deserción escolar en los barrios más pobres puede llegar hasta él 80% de los nenes.

En los barrios más pobres, 2 de cada 10 nenes se adaptaron a este sistema, pero los otros 8 no, y los otros 8 no quieren volver a la escuela porque,  todos sabemos que, una vez que dejaste la escuela, volver adonde no vas a entender nada, donde te van a retar o tenes miedo de que te reten, donde además, vas asentir que no te va a dar nada que te sirva para la vida, porque la vida es muy distinta de eso que te dan en la escuela y no se logra ver cuál es el capital que puede llegar a servir desde ese lugar.

Entonces hay una deserción escolar que es brutal.

Si la escuela no le sirve, tampoco podemos ser tan hipócritas de mentirles a los padres y decir no, «-mandarlos a la escuela es lo mejor que podes hacer con el nene», porque es una mentira, es mentirle en la cara a los padres.

La escuela es, prácticamente, un lugar a donde se va a estar, donde se aprende muy poco.

La verdad es que hay muchísimos problemas de aprendizaje, obviamente, si nos ponemos a ver qué fue primero el huevo o la gallina hay un montón de razones atrás, pero, la realidad es esa.

Los niveles de escolaridad están por el piso y la escolaridad, aun en los nenes que van, no termina funcionando, no termina cumpliendo el rol que tiene que cumplir que es el de ofrecer las herramientas intelectuales para que sea posible la movilidad social.

Cuando los nenes empiezan a dejar la escuela, por lo general entre los 11,12 o 13 años, digamos, camino a la adolescencia, es la edad más común de deserción.

En esa edad donde ya no sos una criatura para tu familia, donde ya no sos parte de las criaturas para la familia, tampoco sos parte de los grandes porque no podes trabajar, no generas un mango y hay como un limbo que se genera donde la adolescente no sabe dónde están y en ese momento no solo no se sabe dónde están, no tienen donde estar, no hay un lugar donde estén los adolescentes, están todo el tiempo en la calle.

La pandemia, obviamente, favoreció que los espacios estén cada vez más limitados, que haya cada vez menos o que no haya, directamente ,por un montón de tiempo, entonces una de las cosas que vamos a tener que hacer es que la calle y las plazas y los espacios públicos vuelvan a tener calidad de infraestructura o vuelvan a tener cosas positivas, porque los pibes están todo el día en la calle.

Hay otra cosa que es común en todos los barrios pobres que he recorrido en estos últimos meses, los padres no tienen trabajo y no buscan trabajo porque saben que no hay y los chicos no van a la escuela porque nadie se adaptó a este sistema, entonces no hay un horario ordenador de la vida, ya no hay horario ordenador de la vida para nadie, entonces vas a las dos de la mañana y capaz que hay criaturas jugando en la calle.

La comida se come lo que se puede, entonces, ya no hay comidas estáticas, el almuerzo, como mesa unión familiar o la cena o ni hablar el desayuno, esas cosas que no existen ya.

Me parece que se están perdiendo un montón de cosas básicas para el desarrollo de la rutina de cada persona y estamos convirtiendo a esos ciudadanos en ciudadanos que no tienen, ni siquiera, las capacidades más elementales para entender cómo se encara un día laboral, un día común.

Creo que si no pensamos en una manera de que la secundaria se una con la capacidad de tener un oficio o por ejemplo que los últimos dos años se unan con los primeros años de una carrera, las carreras con más salida laboral que haya, por ejemplo las carreras que más se demanden, la deserción va a seguir aumentando porque la escuela sigue perdiendo legitimidad.

Aun esos que van a la escuela, no tienen herramienta de la escuela que les sirva de verdad, para poder desarrollarse, esa es la verdad.

Es lo que yo veo, por lo menos, en los barrios que he recorrido del conurbano más profundo, no tanto en el primer cordón -que es más parecido a la Capital Federal- (con otras cosas y todo pero es más parecido).

Cuando hablamos de estos adolescentes, lo que tenemos es una crisis absoluta, porque son adolescentes prácticamente analfabetos, con una indumentaria y con criterios culturales que no son aceptados por la media de la sociedad, porque no son aceptados, por lo menos, con criterio de movilidad social ascendente.

Muchas veces al pobre es recibido en lugares como pobres, como persona a la que se le puede ayudar, dar una mano, pero no le piensan en dar laburo, entonces me parece que es muy importante que tengamos en cuenta esas cuestiones.

Sobre todas las cosas ve que no se está pensando en algo enorme que es lo que necesitamos, un cambio enorme en las escuelas para que la escuela vuelva a ser de calidad.

Para que la escuela vuelva a ser «de calidad» tiene que ser multiclasista,no puede ser la escuela de los pobres, no puede ser la escuela de los que «caen en la escuela publica» cuando tenemos tanta clase media.

Ahora volvieron muchos, porque no pueden seguir pagando, pero si lo pudieran pagar, volverían a ir a la privada.

La realidad es que si tu clase media se va a la escuela privada, las escuelas públicas te quedan llenas de pobres, y lo que pasa, no sería un problema en términos generales, pero lo que pasa es que los niños se juntan con otros pobres y repiten los códigos culturales lingüísticos y las aspiraciones de otros nenes pobres, entonces no existe conocer culturalmente otro lenguaje, no existe dejar de hablar en villero, porque vas a la escuela y todos tus compañeros hablan igual que vos.

No existe conocer tampoco otras realidades, entonces, me parece que tenemos que pensar en algo «enorme», tenemos que pensar en que la escuela sea «bilingüe» por ejemplo, algo que a la clase media la atraería enseguida, porque no hay nadie de clase media que no mande a sus hijos a «inglés», no hay nadie de clase media que no haga esa inversión «a futuro» porque todos sabemos lo valioso y lo importante que es que los pibes hablen en «inglés» y que sepan «inglés» como una herramienta más, ya, no como algo que es una apertura al mundo, sino como una herramienta más.

Hoy, saber «inglés» es parte de la alfabetización básica para ser competente laboralmente y tenemos que pensar en cosas así de enormes, no digamos, en pequeñas cositas que me joden la cotidianeidad, por supuesto que los pequeño también hace al todo, pero tenemos que pensar en algo «enorme» porque lo que se está viendo es «enorme» y si no actuamos ahora, lo que va a pasar es que nos vamos a convertir en un país completamente pobre, con una clase pobre -que no tiene posibilidad alguna de salir de la pobreza-porque es, prácticamente extranjera porque su lenguaje, prácticamente, es extranjero, como puede ser que un venezolano sea, o cualquier inmigrante que son -recontra bienvenidos a nuestro país y que me enorgullece que recibamos a los inmigrantes  así.

¡Como puede ser que tengan muchas más habilidades culturales los venezolanos para conseguir trabajo que nuestros propios pobres.

Si es inmigrante, le debería costar más, porque estas en otro país, no entienden un carajo, pero no le cuesta nada porque las clases medias de todo el mundo son más parecidas y los villeros de todo el mundo o los marginales de todo el mundos son más parecidos entre si, entonces los villeros nuestros, los pobres nuestros son nuestros extranjeros.

Los extranjeros «nuestros» se integran mucho mas rápido a nuestro mercado laboral e incluso a la vida de la sociedad.

Hubo un hilo, hace poco, en twitter que llego a Facebook por una de esas páginas que comparten como fueron recibidos muchos inmigrantes y la verdad es que a mí me enorgullece y me maravilla que sea tan rápido que eso pase.

¡Como puede ser que no sea tan difícil que nuestros propios pobre se integren a la sociedad, nuestros propios pobres son extranjeros en su propia tierra, no tienen nada que les pertenezca, no pueden asomarse a las instituciones más que para pedir algo que se les da muchas veces,  porque hambre en el conurbano no he visto, hambre como en los 90 no hay, esa es la verdad, pero si hay una subalimentación.

Hay una falta de proteínas que está haciendo más pequeña a la población, nuestros niños pobres son cada vez más bajitos y en eso nos estamos pareciendo a Centroamérica porque Argentina era distinta, porque la carne, en algún momento fue muy barata, porque comer era más común y nos estamos pareciendo, nuestros niños pobres se están pareciendo a los centroamericanos, porque tienen una talla distinta, es decir, son de otro tamaño, prácticamente hasta en eso los estamos haciendo diferentes, hasta en eso el pobre es diferente al que no es pobre.

Hasta viene en otro tamaño, entonces lo físico, la indumentaria, lo cultural, todas son las cosas que le podemos llegar a dar a una persona para que se defienda en la vida, para que se la rebusque y no les estamos dando absolutamente nada de eso.

Hace un tiempo, por suerte acá esta Ricardo Aronskind de testigo que mucho antes de las olimpiadas, le dije que, en el conurbano profundo el Vóley arrasa al futbol.

Digo en el conurbano profundo, porque el conurbano es un lugar, donde, todavía, hay lugares como en el interior del país, todavía hay potreros, todavía hay baldíos, entonces todavía hay pibes todo el día con la pelotita o todo el día con algún deporte y por influencia de los paraguayos, que trajeron el vóley, al vóley se juega cada vez más.

Fíjense como nos fue en las olimpiadas en el vóley, fue prácticamente una de las pocas medallas que logramos, fue increíble! pero, a diferencia del futbol o del hockey -que son muchos más inclusivos con los cuerpos físicos que tengan los niños o las niñas que practiquen ese deporte- el vóley es un poquito más excluyente, porque salvo uno bajito que tienenpara armar el juego, en general, es un deporte de «altos».

Entonces si el futbol era el deporte popular que se jugaba y que terminaba siendo la esperanza de esos niños pobres para pegarla, salir vos y sacar a toda tu familia, el vóley ni siquiera va a tener eso, porque el vóley termina vedado a los que son bajitos, y nuestros niños son cada vez más bajitos.

En términos económicos, creo que no hace falta que les diga los precios de la comida, los precios de la yerba, los precios de la leche, los precios de la carne.

Con nuestro billete de la más alta denominación se compra 1 kilo de carne o, si tenes suerte y caminas un poquito, más 1 kilo y 400 (dependiendo el barrio, dependiendo la zona) pero, nuestro billete más grande no llega a comprar 2 kilos de carne.

Me parece que es fundamental tener en cuenta que, cuando tenemos salarios tan ¡de mierda!,  trabajar es un desincentivo absoluto, porque el costo de trabajar, dejar a los hijos, salir, tomar el tren, usar la sube, comer en el trabajo, que es más caro, siempre, que comer en las casas, tiene un costo alto, entonce,s las personas que reciben un plan social, sea cual sea, y que temen perderlo si encuentran un buen trabajo, (porque obviamente que por un trabajo de mierda o por un trabajo en negro no pasa nada, pero ante un buen trabajo (que son los trabajos en blanco que me pagan aportes, que me pagan vacaciones, que me pagan aguinaldo, me sacan el plan social que es lo único que tengo fijo, porque el trabajo puede ser «en blanco» pero yo no sé ¡cuándo me van a rajar!

Entonces, me parece que estamos castigando al que quiere trabajar «en blanco.»

Ya tenemos un colchón de cantidad de programas y planes sociales que es «muy alto.»

A muchísima gente que lo necesita, es altísimo ese piso, entonces, si pensamos en recortar por ahí, me parece que estamos siendo profundamente mezquinos con la malaria que hay.

Voy a dar un ejemplo concreto, hace poco Alberto hablo de no sacarle los planes a la gente que va a la cosecha o por lo menos circuló el rumor, yo hace rato que vengo jodiendo con esta idea porque me parece que la persona que agarra un laburo «en blanco», asi sea por dos o tres meses, así sea una suplencia o así sea con el sueño de quedar efectivo, esa persona tiene muchísimas necesidades

Si recibe un plan social, porque lo necesita, porque vive en un determinado contexto donde esos diez mil o quince mil pesos, (la mayoría de los planes son de once mil pesos) en este momento porque es «la mitad del salario básico» son un plus, once mil pesos.

Estábamos recién que un billete mil no compra dos kilos de carne, entonces si a esa persona -porque consiguió un trabajo «en blanco» que va a cobrar dentro de un mes (que dura una eternidad) y que además ¿¡Cuanto pasa a ganar!? porque no es que empieza a ser accionista o CEO de alguna empresa, empieza a ser un laburante, es parte del sistema, entonces, sacarle el plan social es un castigo al trabajo, desincentiva el trabajo y también desincentiva al patrón que quiere «blanquear «y que, enseguida, se encuentra con la excusa de «una vez quise blanquear a una y me dijo que no, porque querían el plan, nadie quiere trabajar en blanco»

Bueno, ¡listo! le diste la excusa perfecta.

Entonces, me parece que tenemos que empezar a hacer más fácil, no solo que se blanquee a las personas, sino también las personas que sean blanqueadas, no sean tratadas como «de clase media», no sean tratadas como que «avanzaron de clase social» porque no lo hicieron.

Lo único que hicieron es conseguir un laburo.

Si conseguís un laburo y te sigo sosteniendo el plan, ahí realmente vas a tener un cambio en la capacidad de consumo.

Si conseguís el laburo y te saco el plan, seguís igual que antes, entonces ¿cuál es el incentivo de trabajar?

Si los salarios están por el piso, si lo que yo gano son dos mangos ,y con los costos que me implica trabajar termina siendo un mango con cincuenta, ¿Cuál es el incentivo a trabajar?

Tras que hay una crisis espantosa en mi trabajo, entonces, al que tiene la suerte de encontrar un trabajo, no solo le mantendrí el plan, también se lo aumentaría, es un premio a la constancia y al esfuerzo, porque trabajar -cuando uno vive en condiciones de miseria- implica un esfuerzo monumental.

La famosa 3 horas de distancia desde el conurbano profundo a la Capital o a las ciudades más industrializadas, como San Martin, o con más comercio, son reales, o sea, hay un sacrificio real que hace la persona.

Entonces, sacarle el plan -como si ahora se hubiera convertido en clase media- (y ni siquiera con los trabajos de la cosecha -que se gana buena plata) si el laburante se sacrifica y no gasta en pensión y no gasta mucho en comida y hace ese sacrificio enorme para hacer dos meses de plata…

-Sí, ahora hablamos de eso, pero en el resto del país no es así, en el resto del país hay otro sacrificio que implica trabajar y conseguir un laburo y salir a la vida, pero ahora vamos con eso .

– Primero cerrar este concepto.

Cuando a una persona le entra una plata grande y pierde el plan social, no es que a los dos meses pueda recuperar ese plan social.

La burocracia tarda un montón para volver a enganchar y que vuelva a rodar el circulo, no es que va a administrar esa plata grande para vivir esos dos meses, cuando un ingreso grande va con una necesidad grande, ya sea una heladera que tenes, que te faltaba, que estaba rota o tu hija que se juntó y no tiene lavarropas, o zapatillas para los nenes, siempre hay necesidades grandes.

Cuando entra plata grande, así como entra se va, entonces, a alguno, quizás, se le podría ocurrir que, para incentivar el trabajo en la cosecha o para incentivar estos trabajos, decir bueno, le damos más plata a los productores para que, al ser trabajos mejores pagos, la gente renuncie a los planes y hacer esos trabajos.

No, nadie va a renunciar a los planes, porque hay que reconocerle al Estado que es el único que paga puntual, es el único que paga siempre, algo que no siempre pasa en los trabajos o por lo menos está la fantasía de que no sé ¡cuándo me van a pagar! (y no sé si me van a pagar puntual y no sé cuándo voy a cobrar)

Entonces si a mí me sacan la tarjeta Alimentar con la que compro 10 kilos de mercadería a toda furia, solo porque pegue un laburo en blanco, me parece que me están castigando y se está castigando a ese que quiere trabajar y tener un plus, porque, resalto esto, no solo por la percepción para el que labura, para el que quiere conseguir un laburo, sino porque, además, la única manera de que se crezca «un poquito» desde abajo es que las personas pobres tengan «más poder adquisitivo» y si consiguen un trabajo en blanco y pierden el plan, no tienen más poder adquisitivo que antes, tienen el mismo.

Entonces estamos desincentivando el trabajo, si trabajar o no trabajar es lo mismo.

Obviamente, prefiero cuidar a mis hijos y recibir la asistencia que puedo recibir del Estado, porque trabajar, no tiene sentido del humor, entonces -soy muy insistente con esto- no quiero seguir dándole vueltas a esta parte, pero me parece que tenemos que pensar en una escala nueva, en una escala completamente nueva para esto, que es completamente que está, para mi, desfasado.

El trabajar, el acceder a un trabajo, el perder un plan que se pierde, me parece que es mucho más importante, empezar a pensar en esos chicos que no van a la escuela, pero siguen recibiendo la AUH y siguen recibiendo lo que necesitan, porque, obviamente, están en una situación de mierda, horrible y si encima le sacamos lo poco que tienen, los dejamos completamente aislados del sistema.

¿Que vamos a hacer con eso?

¿Como vamos a hacer que esos chicos vuelvan a la escuela?

¿Como vamos a hacer que esos padres manden a sus hijos a la escuela?

¿Como vamos a hacer para que las familias vuelvan a cocinar?

Ya hay generaciones -porque vieron que los pobres arrancamos a tener hijos un poquito más jóvenes que las clases medias- bueno, ya hay muchísimos padres y madres (y si me permiten esto recae en el 95% sobre las madres, porque es nuestra cultura, porque todavía no ha cambiado o lo que sea- que no cocinan, que nunca cocinaron, porque se criaron comiendo en comedores.

Se criaron comiendo en comedores, se criaron con una garrafa que tenía que durar, si o si, un mes en la casa, entonces la garrafa solamente se usa para calentar agua y todo lo que sea comida o panificados que no llevan ningún tipo de cocción o lo que comía en el comedor…

¡Como vas a ver cocinar a esa madre si creció en ese contexto? (de nuevo insisto que es la madre porque recae siempre sobre las madres) los padres tampoco saben cocinar y tampoco se ocupan de esa parte,  esa es la realidad, entonces tenemos una generación de niños que si no comen en el merendero no comen comida caliente.

Si no comen en el comedor no comen comida caliente, que en la casa, la comida que se come es siempre comida fría, panificados, un té con pan, no es comida real porque aunque tengan mercadería, aunque se reparta la mercadería, la generación de padres más jóvenes no sabe cocinar.

Vos les das arroz y no saben hacer un arroz con leche.

Esta también es la realidad, entonces, cuando estás en la olla popular, te das cuenta de que hay varios tipos de pobres, pero distinguís a los dos extremos, el pobre nuevo que no quiere venir a comer a la olla, viene despues de que repartiste y te pregunta si no te quedo algo de mercadería porque así sean fideos blancos, él prefiere comer en su casa porque todavía él tiene la noción de que se come en la casa sentado en la mesa, entonces, por lo menos, va a pedir un paquete de mercadería para cocinarlo en su casa.

Ahora, el «pobre», estos pobres que son tercer generación de pobres, que se han criado comiendo en el comedor, son los que vienen ellos, los hijos, la familia completa y que no pueden retirar mercadería, les es inservible.

Si les das mercadería, despues, por ahí, la cambian en el trueque por otras cosas, porque en la casa no se cocina, porque la garrafa tiene que durar y porque no saben cocinar.

Esto es lo que está pasando, entonces si no tenemos -ni siquiera- la posibilidad de repartir mercadería para que los chicos coman en sus casas porque las mamas y papas más jóvenes no saben cocinarla y no tienen como, porque la garrafa se acaba, porque todo es caro, porque condimentar algo que no sabe o que es carísimo, todo eso está pasando y hasta la comida es diferente.

Cuando yo era chica a mí me toco una mama maso, menos parecida, así mi mama no sabía hacer nada, pero yo veía a los papas de mis amigas y las mamás de mis amigas, que eran pobres, también, pero si el pobre sabia cocinar o sabia rebuscársela podía crear un montón de cosas.

También eran otros los costos, digamos, el guiso era algo de pobre, pero se podía hacer con cosas, hoy toda la comida está absolutamente encarecida.

¡Anda a hacer un puchero!

Hoy, un puchero sale una fortuna, algo que era típicamente de los pobres, hoy todo se ha vuelto caro, entonces nuestros niños están subalimentados no hay hambre, no me va hambre, si he visto mucho frio, pero no he visto hambre, pero lo que hay es una subalimentación en los dos sentidos, en la falta de nutrición y en la falta de comer algo rico, porque no hay personas que sepan cocinar, salvo la señora de la olla, que son las que hacen magia.

Fíjense que siempre son señoras de más edad, son señoras de arriba de cuarenta y pico de años, esa generación del medio cuyas madres trabajaron por primera vez, cuyas madres no pudieron transferir esos conocimientos sobre esas cocina.

De nuevo no quiero que me tiren conque le tiro todo el fardo a las mujeres.

Siempre nos recayó a las mujeres, esa es la verdad, ¡Ojala ahora empiece a enseñárle a cocinar a todos a las nenas y a los nenes, que recaiga sobre todos aprender a cocinar, pero me parece fundamental, porque hay una falta de conocimientos básicos, que el pobre las necesita más que nadie.

El pobre no se puede dar el lujo de no saber cocinar, no puede.

Entonces esa es otra de las cosas que me preocupan muchísimo y las veo a un nivel drástico, hay una discusión en el chat que estoy viendo medio de reojo.

 

Juan Vallerga: No tranquila siempre la barra del chat suele ser álgida pero bueno es así.

 

 

Mayra Arena: Como tiene que ser, pero esta buena, la verdad, es que es muy fácil decir:-«No seas mala; no digas que es inútil; no digas que no sirve para nada.

La verdad es que yo no siento ninguna culpa en decir que hay personas que no tienen competencia, que no tienen competencia para ofrecer, no las tienen.

Si vos te cruzas con el «hada madrina» que te da laburo, porque te quiere dar una oportunidad, y porque te enseña, tras que uno -convengamos que uno, en la inexperiencia, uno, antes de tener su primeros trabajos ya es inservible – venga de donde venga, porque la inexperiencia te vuelve media inútil.

Yo trabajo mucho con niños, tengo muchos niños en mi casa y suelo traer siempre, de a tandas, (porque obviamente tengo limitaciones porque soy una laburante y vivo en una casa normal), los últimos niños que tuve, no sabían usar canillas.

Eran de Laferrere, no sabían usar canillas, nunca habían visto la rosca porque ellos no tienen agua potable en la casa.

Iban a buscar agua en baldes, a una manguera que se doblaba y cuando la doblas, deja de largar agua y cuando la desdoblas, empieza a largar agua, esa es la conexión que tenían ellos con el agua potable, entonces, en mi casa, aprendieron a usar canillas, nenes de 11 y 12 años por supuesto no alfabetizados, entonces, estamos teniendo, estamos formando personas, que no están preparadas para lo más básico de la vida, y no nos podemos hacer los boludos con eso.

Hay una pandemia mundial que tiene que ser precisamente la oportunidad y la excusa para tomar decisiones importantes, para tomar decisiones de la dimensión que hay que tomar en la Argentina.

Que la escuela vuelva a traer a la clase media, es fundamental para que la escuela vuelva a ser multiclasista, para que los niños vuelvan a desarrollar el contacto con niños de otras clases, y esté más preparado para salir a la vida.

También para que los niños de clase media conozcan al que es hijo de un albañil o al que es hijo de una señora que limpia o al que es hijo de dos padres que no tienen trabajo y hace años que quedaron afuera hace años del sistema.

Que no sienta que esa persona en inferior a él, porque en la escuela, quizás, tiene la oportunidad de estar a la par de él.

Si el pobre no se cruza nunca con el «no-pobre» cuando se cruzan, el choque cultural va a ser abismal.

Yo escucho muchísima cumbia, me crie escuchando Antonio Ríos y Leo Mattioli o Los Palmeras, por decir alguien que conozcan si o si, sin importar la música que escuchen ustedes, pero hoy una persona que escucha a L-gante o que escucha Re Piola o que escucha Supermerk-2 no entiende las letras.

Hoy, una persona que escucha a L-gante no entiende la letra y ¿por qué pasa eso?

Porque habla otro idioma, habla otro idioma, es otro lenguaje, entonces, no nos podemos hacer los boludos con eso, y con lo que genera eso, y con las trabas que genera eso a la hora de querer tener que integrarse en la vida.

Estoy hablando de los casos más extremos, estoy hablando de los casos, obviamente, más preocupantes, pero hay algo con lo que no nos podemos hacer los boludos, y es con el número que existe de deserción escolar.

Con los números más o menos, porque de pobreza, sobre todo en el conurbano, donde siete de cada diez chicos son pobres, donde el trabajo ya no funciona como ordenador social, porque no hay trabajo, ni va a haber, la gente que fue quedando afuera siempre, es muy probable que no vuelva más.

Volvieron a haber chicos descalzos, algo que no se veía desde los noventa, más o menos, porque dentro de todo el crecimiento económico que tuvimos, el chico siempre tenía zapatillas, por lo menos, por que la patrona de la mamá le daba o porque la fundación lo da, y con todo el quilombo de la pandemia dejó de haber un montón de cosas volvió a haber chicos descalzos, se rompió una cadena que había siempre garante de cierta indumentaria básica y dejo de haber.

Obviamente estoy hablando de los casos más extremos, obviamente estoy diciendo lo más importante, no hace falta que alguno me diga no, no todo es tan así, obviamente, hay chicos que viven en la misma miseria, pero tienen padres que lo mandan a la escuela, y vas a ir a la escuela sea como sea y tiene la idea de encontrar un trabajo, de volver al sistema, pero esos no son los que me preocupan a mí, porque eso, con que se acomode un poco la economía, automáticamente, van a poder encontrar algo, rebuscarsela o encontrar la manera.

A mí los que me preocupan, son los que están «por fuera» y no solo no tienen pensado volver, ni siquiera saben que están afuera, entonces no solo hay pibes que saben que están en condiciones iguales para conseguir un laburo, no, hay pibes que no tienen ni el registro de eso y ¿que va a pasar?

Va a aumentar el embarazo adolescente, porque es una de las cosas que pasan, típicas, los adolescentes quieren ser grandes, quieren ser tratados como personas y la escuela no les está dando eso, la escuela los está expulsando, entonces, se van a acelerar todos esos problemas que genera la deserción escolar, el no tener donde estar, que no haya un ideal de futuro, que no haya un ideal de modelo de vida, que se decide, creo que los villeros solemos decirle ‘bendiciones’ a los hijos, se volvió un «meme» de las clases medias, pero los villeros, lejos de renegar de eso, al contrario, lo resignifican y ahora dicen ‘las bendi’, ‘cuídame las bendi’, ‘no tengo donde dejar la bendi’, bueno las bendis, el concepto de tener una bendi es que tienen una profundidad que no la podemos dejar de ver.

El hijo, como algo que te «cae del cielo» es algo que te dice de que clase social sos, el hijo, es algo que se decide y se piensa con una pareja o es algo que te «cae del cielo como una bendición».

Si para vos es algo que «te cae del cielo» hay una no-planificación de la vida, hay una no-planificación de la maternidad, hay una no-planificación del futuro, de la economía, de la cotidianidad, entonces ,detrás de la palabra «Bendi» detrás de la «bendi» hay todo un concepto que es «los hijos te caen del cielo.»

Una «bendi» es la bendición, un hijo es una bendición, digamos.

Yo contesto porque lo había preguntado en el chat, ¿Qué es una bendi?

Un «bendi» es un hijo.

Mi hijo es una bendición, claramente me «cayó del cielo», obviamente, tenia catorce años, me cayó del cielo un hijo, y fue lo mejor que me pasó en la vida.

Ahora, hubieron otras cosas que rompieron con ese esquema de mi vida, pero, en general, nadie tiene la suerte de cruzarse con «hadas madrinas» como las que tuve yo, y me parece que tenemos que empezar a ver eso, porque es la que se va a venir, sobre todo, porque los hijos de madres adolescentes, son los niños que más probabilidades de nacer y morir en la pobreza, tienen.

Las madres tienen menos habilidades y competencia, muchas veces tienen muchísimo amor, pero no pasa por amor o no amor, sino que pasa por el hecho de las herramientas que se les pueda dar a un hijo, las cosas que se les pueda dar a un hijo, desde la comida, desde lo elemental,  hasta la educación.

Son muchísimas las cosas que tenemos que pensar en esos sectores, por último y siempre para mí, el eje más importante -siempre yo juego con dos cosas-, la economía y la inseguridad.

Hoy hable mucho mas de educación, porque creo que no se está hablando de lo grave que es el problema de la altísima deserción escolar, y todo lo que trae, el embarazo, la falopa, los pibes todo el día en la calle, la falopa como posibilidad laboral, la inseguridad, la criminalidad que obviamente, siempre es ahí, un poco parienta de la desigualdad.

No tiendo a asociar la falopa tanto, pero creo que los pobres, los laburantes, son los que primero la sufren y como siempre esos temas se la regalan a la derecha.

Casi todos los temas que no discutimos, se los regalamos a la derecha, entonces, la criminalidad, la inseguridad, sin que necesariamente nos volvamos «manodura», ni hipócritas, ni que no reconozcamos los orígenes verdaderos, pero hay una sensación -como decía el compañero Aníbal-, una sensación de inseguridad, y esto no es menos importante que una inseguridad real, hay una inseguridad real y la sensación de inseguridad te potencia ese problema, porque, si yo siento que no estoy segura, es como que no estuviera segura.

No importa cuántas son las probabilidades reales, las estadísticas reales, lo que sienten las personas es tan importante como la realidad misma.

Porque las personas votan y eligen y piensan en base a lo que sienten, no en base a las estadísticas reales y Argentina tiene números comparados con otros países, muy superiores, en termino de inseguridad y de criminalidad.

La realidad es que si las personas se sienten inseguras (y nadie de estas personas les habla a esas personas que se sienten inseguras, que no tienen un mango, que todo es inestabilidad, todo es inseguridad, bueno van a elegir a un tipo que si!, los entienda y que si!, los escuche, y que si! les dé una idea de respuesta a ese problema.

No quiero seguir haciéndola larga.

En cuanto a los adolescentes, yo, no solo pensaría en que la escuela tiene que volver a ser recontra obligatoria, a ser bilingüe, a ser de calidad, a ser de doble turno, sino que también, para los adolescentes, para los chicos de 16,17 o 18 años, que tienen el grave problema de sentirse adultos porque la vida en la pobreza te vuelve grande, digamos un niño con problemas de adulto, no podemos decir que es un niño, no podemos ser hipócritas.

El principal problema de ese pibe es salir a conseguir para morfar o salir a conseguir el mango, entonces no podemos decir que es un niño, tiene problemas de adulto o sea, vos pensa que ese niño le tiene miedo al cuco o a no tomar la sopa, pero ese pibe le tiene miedo a no tener un mango, le tiene miedo a que le pase algo en la calle, ese pibe tiene problemas de adulto.

Entonces, con esto, por ahí termino una idea, que es media de los pelos.

Las clases medias, las ciudades ricas como la Capital Federal, y las capitales del mundo, suelen prolongar muchísimo la infancia y suelen prolongar muchísimo la adolescencia.

En las clases medias, el hijo es adolescente, prácticamente hasta que termina de estudiar.

Puede terminar de estudiar cuando quiera, siempre se es joven para todo, en las clases medias, todavía sos joven para casarte, todavía sos joven para tener hijos, siempre sos re joven, eso ocurre en las clases medias, siempre el joven es joven, para esto o siempre es chico para esto.

En las clases bajas, desde muy pibito ya sos grande para todo y ya no tenes edad para reclamar nada, desde muy pibito, ya te sentís grande, porque si traes el mango desde los 4 o 5 años, obviamente te vas a sentir grande, si tenes además 5 o 6 hermanos menores, obviamente, te vas a sentir grande.

La auto percepción es muy importante en los adolescentes y en los jóvenes.

Los jóvenes de clase media siempre se autoperciben jóvenes para formar una familia, para casarse, para tener hijo está perfecto, ahora los jóvenes de clases bajas, se auto-perciben adultos, se autoperciben grandes, porque tienen problemas de grandes, tienen problemas de adultos.

Un sistema escolar que los trata como niños (y es el único lugar al que pueden ir porque en el resto de los lugares no pueden ir), los expulsa.

Ese sistema que los trata como niños, los expulsa, por eso no sería una locura pensar -acá es donde derrapo- y todo- pero no sería una locura pensar en algún programa nacional,  donde los adolescentes de 16,17,18 o 20 años, presten un servicio, aprendan un montón de cosas que tienen que aprender para la vida, y que no la aprendieron en su lugar de origen, porque se falló.

¡Ya está!…se falló.

El pibe llega a los 16 años con un montón de falencias y se siente grande, no quiere ser un niño, no quiere ir a la escuela, no lo quieras mandar a la escuela, porque no va a ir.

Hay que pensar en algo también para esos pibes porque si no los estamos condenando a ser marginales, a ser villeros, a formar una familia en la miseria, a tener hijos en la miseria, porque igual van a amar, igual se van a enamorar, igual van a formar pareja, igual van a venir los hijos,  entonces empezar a agarrarlos cuando son adolescentes, sin tratarlos como niños -porque si quieren con esto quiero ser pesada- pero no importa si tenes problemas de adultos- no te bancas que te traten como niño, porque no sos un niño.

No sos un niño sintenes un problema de adulto.

Entonces hay que empezar a pensar en algo diferente, grande, dejar el chiquitaje, dejar las medidas estas pequeñitas que se pueden esperar de un intendente, de un gobernador, empezar a pensar en algo nacional, que realmente tome a los jóvenes y los empareje un poco.

Hoy tenemos cualquier cantidad de niños, cualquier cantidad de capas de pobreza y de miseria, pero nos tenemos que ocupar de todas las franjas sociales y si nos vamos a ocupar de los niños y de las escuela también tenemos que ser realistas.

Los adolescentes más grandes no van a volver a la escuela, y de alguna manera los tenemos que recapturar o incluso diría capturar -ni siquiera es reintegrar- porque no estuvieron integrados del todo nunca, y hay que empezar a pensar de en serio si en verdad queremos Argentina tenga cada vez más clase media, que Argentina tenga menos pobreza, que Argentina esté más preparada para defenderse política, económica y personalmente.

No podemos pensar que la inclusión es solamente una boca para llenar, no podemos pensar que la inclusión es solamente una tarjeta con crédito para comprar mercadería, no podemos pensar solamente que es un tema económico, aunque se mejoraran las ayudas económicas que siguen estando por el piso.

Aunque se mejoraran, no pasa solamente por ahí, hay gente que recibe cualquier cantidad o ingresos más altos que un salario mínimo, gracias a las ayudas, pero viven en la miseria.

No pasa tanto por las transferencias, hay un montón de factores que están siendo completamente ignorados y es el momento ahora hacer algo grande por la Argentina.

La Argentina necesita algo monumental,esas obras que son cada 100 años que tiene un gobierno y las aplica y deja un nuevo parámetro, eso es lo que estamos necesitando.

Es muchísimo más grande de todo lo que sea, así que es para lo más urgente y para lo más importante.

Juan Vallerga: Bueno en primer lugar queríamos agradecerte Mayra por tan profunda intervención que no solo ha generado debate en el chat sino una gran repercusión, como lo estas sabiendo apreciar en este momento.

Nosotros, por lo general, tenemos una suerte de ritual, de entrar en conversación o de que entres en conversación, mejor dicho, con los y las coordinadoras del espacio.

Tengo también muchas preguntas que he recopilado en el chat,  pero voy a tratar de trasmitírselas a los coordinadores, así las podemos hacer entrar en juego, vinculadas a la escuela.

En los horizontes de sentido a los sectores populares también ciertas cuestiones que se han debatido desde algunas cúpulas gubernamentales , en torno a la introducción de un ingreso universal irrestricto y en la disputa entre ingresos universales irrrestrictos y trabajo en blanco.

Todas estas cuestiones que has planteado, desde el comienzo del encuentro, quería ponerlas en debate con los Coordinadores y quiero darle la palabra, en primer lugar, a Silvia Rosques, una de nuestras coordinadoras, así que Silvia querida, justo que te están pidiendo por el chat y te doy la palabra.

 

Silvia Rosques: Bueno muchas gracias Mayra, comparto totalmente lo que vos sentís y lo que vos pensás, como vemos en el chat lo que está pasando y sabemos que la pobreza,  por sí misma  es una gran violación de numerosos derechos humanos.

Sobre esa base nos tenemos que parar y también debo decir que la escuela, esta escuela que estamos ofreciendo, no va más y lo digo con esta absoluta claridad, porque estamos sosteniendo un modelo de escuela que surgió con la ley allá en 1884 cuando hicimos obligatoria la ley de educación primaria.

Seguimos exactamente con la misma estructura,y tenemos otras realidad, tenemos otras problemáticas, entonces es hora de plantear que no va más.

Podemos decir un montón de cosas, pero hoy me voy a parar en dos o tres cositas que dijiste que nos mueve muchísimo.

Una es “ que la vida en la pobreza te vuelve grande y así es entonces que un niño o una niña que vive en esta situación, ¿Qué es lo que  le ofrece la escuela?

¿Que le está ofreciendo si yo tengo que solucionar y llevar respuestas?

Por otra parte, esos niños, esas niñas y esos jóvenes, la escuela… tenemos muchas experiencias maravillosas, pero lo pongo en lo que es la estructura del sistema educativo y la formación docente.

Nunca le preguntamos a nuestros jóvenes, principalmente que sueños y que proyectos de vida tienen. y trabajamos sobre lo que el sistema impone por eso también decimos que la escuela es una gran disiplinadora social y que hace que las desigualdades sociales se profundic

Tenemos que sacarnos, compañeros y compañeras, esas hipocresías que existen en los sistemas educativos y lo digo con mucho respeto a quienes forman parte de los sistemas educativos, pero ya no va más.

No respetamos tampoco el contexto en el que están los chicos, ese espacio público, donde están los chicos hoy, los que no van a la escuela, están en la calle.

La calle genera algo más que estar en la calle, lo que sabemos, esto de la cumbia villera, “L gante.”

Saco ahora el abecedario porque una mamá le dijo:_”Mi hijo se canta todas tus canciones,  pero no sabe reconocer el abecedario, y este músico hizo una canción con el abecedario y hasta nosotros, los adultos, la cantamos cuando la cantamos.

Entonces hay estrategias, hay metodologías, pero son las decisiones políticas de un cambio fuerte epistemológico o como se los quiera llamar, para que, realmente los chicos estén en la escuela.

El dato que está dando Mayra, de la deserción en Tucumán, (Yo soy de Tucumán, Mayra).

En Tucumán un intendente plantea -hace muy poquito, es cierto, que estamos de campaña electoral, es cierto que estamos próximos a las elecciones, pero también es cierto que quienes conocemos el territorio sabemos que tenemos una deserción de un 5%0 o 60% y no son lo mismo las escuelas rurales que las escuelas de las villas.

También tenemos que hacer esta distinción.

Hoy no se le ve una utilidad a la escuela, y es cierto y nos interpela no solamente a los educadores, sino a toda la sociedad, porque es muy fácil decir:-“No va a la escuela”, entonces ¿qué futuro tiene?

Si la escuela no le está dando un futuro, tampoco a esos chicos o a esas chicas que hoy tienen otras necesidades, ni aun a los de la clase media, entonces es el momento para cambiar, porque a partir de la pandemia se profundizaron justamente las desigualdades.

Mayra puso el ejemplo del Vóley, de las olimpiadas, que a mí también me llamo la atención.

Escucharlo al director técnico ( porque son esas cosas que uno de lo cotidiano que hay que prestar atención) para llevarlo a la comunidad.

Los clubes de los barrios se perdieron, se perdieron esos espacios públicos donde tenemos que generar un contenido cultural de lo que se habla, de lo que se vive, de dar allí mismo, de empezar a trabajar en que es lo que sucede en cada uno de los barrios.

No escuchamos, escuchamos solamente un saber que está comprobado académicamente y no le damos bolilla a aquellos saberes que circulan, permanentemente y que nacen de la cultura villera, de las diversas culturas de los pueblos originarios.

La escuela tiene que estar hoy, la escuela, como sistema educativo que debe interpelar permanentemente, pero, además, tenemos que ser analistas de las realidades en donde estamos insertos.

La escuela expulsa, entonces si esta escuela expulsa (y en esto solo un ejemplo quiero dar con Cristina y con Néstor había mucho presupuesto para las escuelas, pero no es solamente para el presupuesto, acá alguien puso:-“ los docentes podemos hacer muchas cosas”.

Incorporamos el Inglés en las escuelas y una docente me dijo:-“A mí me pagan para que enseñe, no para que los quiera a los chicos, entonces ,en la zona rural, ¿Para que les voy a enseñar Inglés si van a seguir siendo cosecheros de limón o como un gran ejemplo que dio Ricardo Bussi acá en Tucumán que dijo los chicos de la Cocha -que es el Sur de la provincia de Tucumán- ¿para que quieren saber matemáticas si van a seguir siendo trabajadores rurales?

Entonces hay que ir hacia la escuela y hacia el “elitismo” de algunos contenidos que dan muy “marcada” la diferencia de clases y nosotros debemos, realmente, promover la escuela pública, que es donde más desigualdad se ve, porque los contenidos también tienen ideología, porque los chicos no aprenden matemática en las escuela, porque no me interesa que aprendan, porque la matemática es para otros, porque no puedo saber las historias que realmente…, no la historia como diría alguno “del conquistadores”, aquellas historias que se construyen día a día en ese territorio,  con los otros saberes.

La escuela hoy no puede seguir como estan por eso hay experiencias que son muy interesantes que tienen que ver con otras formas y me fui del ejemplo también, en la época de Néstor y Cristina hubo mucho dinero en las escuela, conectar igualdad, las bibliotecas, los laboratorios…

En primer lugar la “asignación universal por hijo”, que puso en debate compañeros y compañeras aun con los mismos educadores y con la sociedad, porque habría que darle y la diferencia estaba en que ya no se elegía al hijo que le calzaba la zapatilla, sino que todos tenían acceso a una zapatilla para ir a la escuela, porque si no iba el que calzaba el par de zapatillas ¿que tenía entonces?

Estas cosas son las que tenemos que debatir, realmente, como sociedad, porque si no las debatimos hay una gran hipocresía.

Yo propuse, hace unos días, obviamente, que “silencio de radio” que hagamos (para verificar la gran cantidad de jóvenes principalmente del secundario que están dejando la escuela) un gran censo escolar con participación de los barrios, porque si no, la escuela mira solo su matrícula, en cambio el vecino del barrio sabe que hay chicos que están en las esquinas que no van a la escuela, porque no fueron matriculados de esa forma.

Podemos sacar otros tipos de propuestas educativas, paro que, realmente, le demos las herramientas necesarias para que se puedan seguir construyendo las vidas, de acuerdo también a sueños y proyectos que también los tienen.

No es nacer y vivir en la pobreza, sino la auto percepción que se tiene, también es la que le devolvemos nosotros, los que no estamos pasando por esa situación.

Es un tema muy complejo, hay para hacer cosas, hay para hacer todo de vuelta, pero con mucha escucha, con mucha escucha a las diversas realidades que existen.

Es el momento que realmente se produzca un gran quiebre en los sistemas educativos donde no solamente se trabaje con la educación, sino que tiene que interactuar  Salud, tiene que interactuar Desarrollo social y tiene que interactuar Economía, porque yo le puedo dar la mejor propuesta educativa a cualquiera de los chicos, pero si yo no sé si tiene un lugar para concentrarse, si tiene un lugarcito para poder leer, si tiene luz…

Un colchón para cuatro chicos mientras las exigencias educativas son exactamente las mismas -y no digo que bajemos la calidad- digo que mejoremos las calidades de vida de cientos de miles de niños y niñas y jóvenes, con toda su familia, que tienen que tener la tranquilidad de saber que esa escuela, Si! le está dando respuesta y las herramientas necesarias para poder vivir su presente y su futuro.

Para eso también tenemos que cambiar la formación docente, una formación docente para que sea comprometida.

 

MAYRA ARENA: Tres cosas…

Primero, la aclaración que hiciste de entrada es perfecta, muchísimos compañeros pero muchísimos compañeros tienen temor de hablar del sistema educativo porque piensan que es agredir a los docentes,.

Los docentes, en este momento son prácticamente (alguno hasta te diría) víctimas.

Hoy una maestra soltera, con dos hijos, está bajo la línea de pobreza, pero además, su capacitación y su espacio de trabajo no le da las herramientas, las mejores herramientas para ser su trabajo de una manera exitosa o de una manera realmente de calidad.

Entonces, meternos con el sistema educativo, no es meternos con los docentes, que habrá, seguramente, los que hacen lo mejor que pueden y habrá otros que no tienen por ahí tanto interés, como en todos los trabajos del mundo, pero meternos con el sistema educativo es meternos con el sistema y no estamos agrediendo a los docentes, esa es la realidad.

Otra de las cosas que señalabas Silvia…

Yo dije lo del Vóley porque, precisamente, no ofrece… digamos .si los niños son bajitos  posiblemente no tengan chances, pero se está popularizando muchísimo por influencia de los paraguayos, que son inmigrantes que viven en la villa, como los bolivianos y que son muy sociables.

¿Cual es la lástima que los paraguayos sean sociables y los bolivianos no?

Todos los inmigrantes en nuestro país traen cosas de calidad y conocimientos que multiplican los haberes.

Los paraguayos, por ejemplo, son muy mujeriegos y por eso también se desparraman rapidísimo, son muy simpáticos, muy entradores, las paraguayas también y se integran muy rápido entonces traen el Vóley, traen ciertos conocimientos.

Saben muchísimo de construcción, saben muchísimo, los hombres, de oficios masculinos, cualquier paraguayo promedio, tiene toda la rama de oficios del hogar, o, por lo menos, los conocimientos básicos, entonces traen mucho de eso y como se integran rápido contagian y comparten eso.

Los bolivianos, tienen dos grandes habilidades una las comparten, y se ven donde vos vayas a un barrio donde hay bolivianos hay feria.

El boliviano es comerciante, el boliviano te vende en cualquier contexto, en cualquier lugar , te comercia lo que tenga, pero es comerciante y donde hay bolivianos, hay comercios, ferias, trueques, lo que sea, pero con la forma que puedan, pero traen eso y lo capitalizan y se arma enseguida y van argentinos y todo lo que eso genera.

Hay una habilidad que tienen las bolivianas y es que cocinan con lo que tengan y por eso los bolivianos prosperan muy rápido, económicamente, porque saben cocinar con nada, saben cocinar con muy pocos recursos y hacer comidas abundantes -que es lo que más importa en un contexto donde las familias suelen ser casi siempre numerosas- pero como no se integran tan rápido, como son muchísimos más reservados, esos conocimientos no se popularizan tanto.

Hay una generación de padres y madres que ya no van aprender a cocinar, porque no les interesa y en eso tenemos que ser realistas, hay muchas personas que tienen desinterés por cierto progreso o por ciertos valores culturales, entonces hay que enseñarle a cocinar a los niños.

La escuela, en otros países muchos más ricos que nosotros, les enseña a los niños a cocinar y les enseña a los niños el valor nutricional de los alimentos.

Me parece que tenemos que ser un poco realistas de lo que tenemos y digamos saber, dónde podemos esperar que hayan cambios y donde no van a haber y preparar a esos chicos para la vida.

¿Vieron que la “derecha” muchas veces te dice:-“Bueno eso tiene que venir desde la casa, bueno, muchísimas cosas tendrían que venir de la casa, pero hay muchísimas casas que no llegan ni siquiera a casa, hay muchísimos ranchos, en este país, que no cumplen con las funciones que se deberían cumplír.

¿Que paso?

¿Como se fracasó?

Todo el origen, de todo eso, lo podemos discutir toda la vida, me apasiona, me encanta, pero primero: faltan casas.

Hay que devolverle a la gente la dignidad habitacional, hay que darle a la gente dignidad habitacional, ¡No se puede vivir así!

Yo viví en un rancho hasta los 19 años, que me fui a ser mucama “cama adentro”, y una de las cosas a las que no me acostumbraba, era a que en las casas siempre haya luz natural porque en el rancho, no hay ventana, y se vive en penumbra toda la vida, entonces es una locura nueva, cuando pasas a vivir en una casa que tiene ventanas, es prácticamente otra vida.

Ni hablar de no tener piso, que yo ya he contado hasta el cansancio y que yo no quera empezar a tener piso, porque, para mí, era una paja tener que lavar el piso, o sea, no teniendo piso, no lo tenés que lavar, entonces hay un montón de cosas que si el chico no tiene la vivienda más básica, no lo podemos, tampoco, forzar o no podemos, tampoco esperar que los resultados sean óptimos, ni siquiera que haya resultados.

Esto lo quería compartir porque los inmigrantes y los saberes, son una cosa que me apasiona, siempre terminan trayendo cosas interesantes, pero, en el caso de los bolivianos, tardan muchísimo más en integrarse, porque por su personalidad, son más tímidos y por lo que sea.

Un compañero decía que se enseñe portugués en las escuelas, no solo “Ingles” me parece fantástico, una de las grandes distancias que tenemos con Brasil -que es una bestia económica potencial- que tenemos al lado, si Dios quiere va a volver Lula a ser presidente y la barrera del idioma es una “gran barrera”.

Todos los argentinos pensamos que podemos llegar aprender portugués y hacemos papelones, en realidad.

El “portugués” es un idioma súper complejo, entonces portugués, chino, ingles, (aunque el “ingles” siempre termina siendo la moneda del cambio del mundo -y esa es la realidad- pero hay que empezar a ver, también, otros factores.

Otra cosa: no podemos tomar decisiones nacionales como si todo el país fuera lo mismo.

Yo soy de Bahía Blanca, una ciudad chica, mediana del Sur, donde hay muchísimas cuestiones completamente diferentes acá a Buenos Aires,

Yo vivo en el Conurbano y creo que las ciudades grandes tienen problemas de ciudades grandes y las ciudades chicas, medianas tienen problemas de ciudades de chicas y medianas.

Uno de los grandes problemas, por ejemplo, de las ciudades chicas, es que, aunque el pobre tenga la capacidad de ir al club que está del otro lado de la vía, no va, porque la ciudades se dividen por la vía y son prácticamente, dos ciudades diferentes.

Entonces hay que comprender y respetar a la gente, a la hora de tomar medidas políticas, y no darle soluciones a problemas que no tienen, que les terminan generando más problemas o problemas diferentes, me parece que tiene que ser importante.

Una solución sola para todo el país -como si todo nuestro país fuera hegemónico- sería algo ridículo.

Obviamente, el “clasismo” que existe en ciertas escuelas que no quieren enseñar ciertas cosas porque no las van a necesitar es un “clasismo excluyente” pero sin caer en eso, no podemos dejar de pensar en ciertas regiones enseñar ciertas cosas puede ser muchísimos más sutil que enseñarla en otras o que en ciertas regiones haya más escuelas técnicas porque hay una tendencia más a los oficios, o que la secundarias sean fuertes y de calidad porque hay una ambición de carreras universitarias, me parece que precisa empezar a pensar en un último año conectado con la universidad o por lo menos en carreras terciarias con mucho turno vespertino.

Es muy importante, porque todos los jóvenes quieren salir a trabajar, porque no hay un mango y porque el día, si lo pasas estudiando lo desperdicias.

No podes traer capital a tu casa porque la mañana la necesitas, así sea que no trabajas la necesitas para hacer el trámite, o llevar a la escuela al nene, la mañana es un capital muy importante en la pobreza.

Entonces, empezar a pensar en otros turnos académicos “de calidad” porque si, no siempre la mañana es el turno bueno y la tardes -adónde van los que quedan, los que no madrugan y el vespertino, es el “último orejón del tarro”.

Hay que empezar a pensar en “vespertinos de calidad real” porque son quienes más necesitan políticas educativos de fuerte calidad, así que ¡encantada de intercambiar con vos si, a todo lo que dijiste, Silvia..

Silvia Rosques: Ya para cerrar, solo quiero decir que nosotros tenemos las herramientas para poder cambiar, no hace falta traerlas de afuera, acá tenemos quienes, como Mayra, como profesores, como todo un Estado, (porque el “hada madrina” que tuvo Mayra), tiene que ser el Estado para todos y todas.

Debemos poder pensar la mejor escuela posible y, como también lo plantea Mayra, teniendo en cuenta el federalismo, y “dentro” de cada federalismo, tenemos, a su vez, distintas realidades.

Es fundamental y  por eso hay que crear también un capital cultural, social, que se vaya construyendo alrededor de esto, para poder avanzar, también, porque la calidad de vida debe ser exacta para todos y todas,

Gracias Mayra.

Juan Vallerga: Bueno la verdad es que seguiría muchísimo tiempo más, tengo muchísimas más intervenciones y quiero tratar ,en lo posible, de dárselas a todos y todas.

Lo tengo a Amado Boudou, lo tengo a Edgardo Mocca, al “Bosnio”, a Ricardo Aronskind, también, así que, vamos a tratar de que todos puedan converger en esta última parte.

Le quería pasar la palabra al “Bosnio”, que lo veo ahí en primera plana y después le paso a Ricardo, así podemos entrar en dialogo:

 

 

Bosnio: ¿Que tal?

¡Gracias Juan!

Quiero agradecer a Mayra, el testimonio.

Siempre que nos hace, siempre que escucho, (gracias a ustedes que organizan el evento y que me han permitido escucharla ya dos veces y en algunos otros lugares)  es muy “iluminador” y como ella, bien, dice “incluir” no solo lo económico y la verdad es que abre todo un panorama, una panoplia de ítems que se me escapan, por supuesto, cuando habla de los idiomas y de cocinar y todo.

Es como que todo tiene muchísimo sentido, pero creo que volvería, -hay un tema básico que, quizás, porque soy una persona básica, que me importa mucho que es, creo, que lo económico no debería existir.

Argentina no es un país, el estado de desarrollo de la Argentina no es el de un país que merezca estar debatiendo la pobreza extrema, digamos, no podríamos tenerla.

Yo creo que en el “ingreso universal”, (un poco el plan de la AUH, como dijo Silvia el “hada madrina” que menciona Mayra) debería ser el Estado.

Coincido con ella que, aunque hay “hadas madrinas” que no puede ser el Estado, el hada madrina que da amor, por ejemplo, entrega esas “hadas madrinas”que probablemente sean las que tuvo Mayra.

Yo entiendo que el Estado -al menos en nuestro nivel de desarrollo- no puede dar eso, pero hay cosas que si deberían ya estar fuera de debate, que es un poco el Estado AUH.

No es el estado de “bisturí”, no es el Estado “individual”, no es el Estado que conoce la psiquis de cada uno, pero es el Estado de los “hachazos”, que lleve agua a todas las regiones del país.

Me parece que, en eso, tendríamos que instalar la idea del “Ingreso Universal Básico”, pero sin ningún condicionamiento.

Todo el mundo por residir en la Argentina que reciba un ingreso, (al que le sobra la guita, el ingreso le parecerá irrisorio y el que realmente la necesita el ingreso le dará una ayuda imprescindible).

Como eso sale de la contribución impositiva, en “el fondo” el millonario que recibe el ingreso -sin necesitarlo-, habrá contribuido en mayor medida, por el ingreso de todos y evitamos así las injusticias.

Entonces, el “Ingreso Universal” es una necesidad que debería estar fuera de debate.

Puede ser un ingreso a través de un dinero, puede ser un ingreso a través de servicios donde uno diga la alimentación, la vivienda así como la educación y la salud es algo que está garantizado.

Todos los que viven en la Argentina no tienen problema de alimentación, no tienen problemas de vivienda, no tienen problema de salud, no tienen problema de educación eso debería ser una garantía y nos los podemos dar.

Si alguien cree que en la Argentina no puede darse ese lujo, yo creo que no está pensando en el verdadero lujo que es permitirse tener 40% de pobres en la Argentina.

Permitirse esto que nos cuenta Mayra y permitir que haya gente que estamos expulsando del sistema productivo, ya no es un tema de moral, no es un tema de amor al prójimo, es solamente el tema más racional de producción, es decir que, solo un país que se cree un país rico puede ser tan dispendioso con su recurso más valioso que es la gente.

Yo creo que el “Ingreso universal” debería estar fuera de discusión y también un Plan de Trabajo.

Cuando Mayra dice que hay una gran parte de las personas que no están capacitadas para el trabajo, esta formulado al revés, el trabajo ha dejado de estar para las personas y esa es una obligación del Estado.

Es un obligación del Estado, una obligación institucional.

El derecho del trabajo significa justamente eso, que haya trabajo para la persona que sós,  no para la persona que alguien “sueña” que serás, no para la persona que crees que sós.

El Estado tiene que garantizar que haya trabajo para la persona que quiera trabajar, y eso es de las cosas más simples que hay, porque sería muy difícil, si, en realidad, tuviéramos sobrecapacidades para una necesidad que las industrias no han desarrollado todavía.

Uno estaría pidiendo, “Yo quiero tener derecho a trabajar en algo”, (tocar un instrumento que nadie ha inventado, pero la verdad es que, el trabajo de construcción, hay muchos trabajos, que son necesarios, muy útiles, muy provechosos y que no requieren de capacidades “extraordinarias”

El trabajo como un derecho social es una obligación del Estado y de nuevo es una obligación que no nos podemos dar el lujo de “no tener” y que “no merecemos no tener”, porque no somos una sociedad que no pueda generar trabajo para la gente que somos.

Creo, que eso, (porque despues se complejiza mucho), hay muchas exigencias en todo lo que dijo Mayra y lo que menciono Silvia, hay muchas exigencias que, a mí se me escapan, y que generan debate, pero, la parte material, el Estado de los “hachazos”,  este Estado que nutre mal, sin sofisticación pero a todo el mundo y mucho que es la AUH -que es un gran ejemplo- la AUH es la misma guita para todos los pibes.

Siempre hay desajustes y no entrega amor, no entrega protección, entrega “solo plata” pero al menos ése es el piso, a partir del cual, deberíamos estar debatiendo todo esto.

Nosotros deberíamos estar, la Argentina debería estar “debatiendo” todos los problemas que nos trae Mayra, que nos expresa Mayra, pero habiendo sacando los problemas que ya no deberíamos tener, entonces, la garantía de un ingreso -para que nadie tenga un problema de dinero en su nivel de sustento básico- y la garantía de “tener un trabajo” para que nadie pueda estar queriendo trabajar y no exista un trabajo para sus habilidades, eso debería desaparecer de nuestro mapa.

Es imperdonable que no haya desaparecido ya de nuestro mapa.

Despues quedaran millones de problemas, mucho más sofisticados, como los que menciono aquí, pero, al menos, los que son básicos, elementales, de la vida material, eso el Estado argentino tiene la capacidad de resolverlo.

Solo media una decisión política como lo fué la AUH que, seguro, trae restricción, seguro que tras tensiones, pero no podemos estar siguiendo esta discusión, no podemos seguir teniendo eso en la mesa, por que es demasiado grande y demasiado brutal, eso quería comentar.

Juan Vallerga: Gracias Bosnio.

Si me permitís Mayra, ir recogiendo las intervenciones que restan, así podemos converger todas, bueno lo que puedan ser las respuestas, al final, a cargo tuyo, si te parece quería darle luego de la palabra del Bosnio a Ricardo, que también lo tengo en fila a Amado y a Edgardo así que, bueno, final de la charla, promete ser igual o más interesante que el comienzo.

Ricardo Aronskind: Bueno voy a ser muy breve, sobre todo hacerle una pregunta a Mayra, porque ella nos cuenta de un mundo que -insisto yo- soy súper ignorante de ese mundo, asumo mi ignorancia, pero tengo la sensación que es un mundo donde pasan cosas muy diferentes a las que nos pasan a nosotros, pero ¡muy diferentes!

Tengo la sensación que las prioridades de la gente de clase media urbana, tiene muy poco que ver con lo que pasa en ese mundo que Mayra trae.

Yo no sé cuáles son las prioridades, pero, me imagino, que está el tema del hambre, la pobreza, las carencias, la inseguridad y otras cuestiones que ¡ni nos podemos imaginar!

Entonces mi pregunta a Mayra concreta seria: Een ese gigantesco mar de gente con carencias de todo tipo ¿Cual es para vos la sensibilidad política, hacia donde va, hacia donde podría ir esa gente?

¿Que mensaje político los podría atraer? (porque ¿Sabés que sensación tengo? que podría ser de izquierda o de derecha, podría ser algo que simplemente ofrezca cobijo, ofrezca protección y eso puede ser o puede venir de cualquier lado pero es la pregunta para vos.

 

Mayra Arena: Perdón, la pregunta es ¿Cómo politizar a los barrios más pobres o cual es el interés políticos de los barrios más pobres?

 

Ricardo Aronskind: A gente que esta tan hundida y con tantas carencias ¿Que mensaje político los podría entusiasmar?

 

Mayra Arena: Consumo y seguridad, en las niñas que estén muchos con niños y adolescentes y obviamente con sus padres, los niños lo que primero que te piden son juguetes, las niñas lo primero que te piden es ropa, ¡es fija!

La nena sueña con la ropa elegida (no con la ropa que te toca de la donación que, obviamente, elegís la mejor que hay) pero el sueño de elegir el propio jean o la propia remerita es el sueño de la piba y el sueño de los padres y de los adultos es consumir, tener plata y que no te afanen.

Perdón que no sea en esto por ahí hay gente más romántica seguramente.

 

Ricardo Aronskind: «Tener plata y que no te la afanen» es una idea publicitaria ¡espectacular!

-Te felicito porque es la «síntesis», eso.

Mayra Arena: Recuperar el consumo es el sueño de hoy, es tener un mango, es como hacer para tener un mango, que hacer para buscar el mango, «la plata es el sueño de todos» incluso de los niños, tener plata, y la seguridad, obviamente, es por donde más se fuga gente, la seguridad.

Les voy a decir algo: Todavía mal que mál, ha tomado la derecha, la vagancia, como disvalor absoluto.

Incluso para gente que no trabaja hace años, porque no puede, porque no ha vuelto al Sistema, porque no tiene las competencias, la vagancia es un disvalor, ¡Hay que hacer algo con los vagos!…

Entonces, la idea de que hay que volver a trabajar, de que hay que meter a los pibes en algún lado, que los adolescentes empiecen a hacer algo porque no hacen nada más que, todo el día en la calle, es recuperar un valor, te diría que, esos tres y no mucho más.

De la pandemia ni se hable, vos vas a un comedor, vas a un lugar- mira que he recorrido de sur a oeste- creo que no me falta casi nada, la pandemia es un tema prácticamente inexistente.

De lo único que se habla, en relación a la salud, es que ya no podes ir al hospital por un bultito, por una cosa, porque el hospital se dejó para lo grave solamente, pero lo que importa es la plata, y la inseguridad, que no te afanen y como conseguir el mango.

Juan Vallerga: Bien gracias Ricardo, Edgardo.

 

Edgardo Mocca: Bueno yo voy a hacer un homenaje al nivel magnifico que, para mí, tiene esta reunión, siendo muy breve, porque me cruzan cosas por la cabeza que podría estar hablando dos horas, pero no quería dejar de hacer una mención,   desde ya el agradecimiento y la valoración a Mayra Arena.

Ese asunto del Boli me lo comentaste a mí , por ahí se lo comentaste a Ricardo también  pero a mí me lo comentaste en el programa de radio, y yo quería decirte que la intervención previa de Ricardo Aronskind me transportó a una reinscripción que, obviamente, es una reflexión mediana o chiquita, que es para lo que me alcanza a mí, pero una reflexión autobiográfica, porque no siempre las personas de mi generación, de nuestra generación, (para quien le caiga el sayo) reflexionamos de las transformaciones que han sufrido este país, no solamente desde los libros, desde los números, desde los razonamientos, desde la formas políticas.

Dsde la biografía cuando Mayra hablaba del contacto de los chicos más pobres con los chicos menos pobres, ese era el mundo en el que yo vivía, ese es el mundo en el que me crie, en una calle de tierra, con gente más cerca de lo bajo, que de lo alto, pero donde todos jugábamos a la pelota en la misma cancha, donde todos íbamos a la cancha a ver a nuestro equipo juntos, y eso no existe más en la Argentina.

Eso, nos lo sacaron, lo que dicen que la Argentina se pudrió hace 70 años cuando Perón se puso a repartir plata y Evita se puso a repartir juguete esos fueron los que llevaron a la ruina al país.

Mi biografía dice exactamente lo contrario.

Yo soy una persona que hiso su socialización primaria en el Peronismo, porque, bueno, ya era el Pos peronismo, porque cuando lo derrocaron a Perón, yo tenía 3 años, pero era el Peronismo, porque el Peronismo duró hasta 1976.

No se si ustedes han estudiado las cosas como para refutarme, puede haber quién me refute, pero el Peronismo, algunos dicen que duro hasta el 76, y otros como Alperín Donghi, dicen que duró hasta el 89.

La larga agonía de la Argentina Peronista.

Y eso lo destruyeron, eso no se destruyó de manera natural, la pobreza, la exclusión, la falta de cultura alimentaria, la falta de recursos elementales para vivir, no es una cosa que la Argentina la formó espontáneamente.

Es una cosa atravesada por la violencia, es una cosa atravesada por la crueldad y es una esfera atravesada por algo que también dijo Mayra, y me desestabilizo, «para vivir en sociedad en Argentina tenes que saber Inglés»

¿Como se llegó a esto?

Hay que hacerse esa pregunta porque si no te engancha López Murphy y te dice «el problema es el populismo que reparte plata y no produce» o «la confianza que el mundo»

Macri tiene la única idea que le pudieron meter en la cabeza, la única es que «la Argentina anda mal porque el mundo no le cree».

Estuvieron seguramente varios días tratando de darle alguna idea que retenga el hombre y el hombre alcanzo a retener esa, y esa es la ideología con la que competimos.

Pero el problema de la competencia, no es la competencia de las ideas, el problema es la convicción, el problema es que en algún lugar en algún  sector de la sociedad, de la política, tienen miedo de que la razón la tengan ellos y de que es totalmente lícito y normal que una persona que no adquiere las habilidades, que el sistema educativo, que la vida, que la suerte, no le dió, merece estar donde está, merece descartarse y esa es la idea del descarte.

Esta ilustrada, como pocas veces he visto, en la exposición de Mayra, a quien agradezco y a quien le pido, como diría el Papa, «que haga lio», yo sé que hace lío, todo el lio que puede, pero que haga más lio!

Gracias…

Juan Vallerga: Gracias Edgardo.

 

Amado Boudou: Bueno, tal cual se viene diciendo, ¡muchísimas gracias por todo esto, que es un alegato!

Es mucho más que una exposición, yo te diría que casi es un alegato y un manifiesto a la vez.

A mí, esto que dijo Ricardo Aronskind, son temas que no conocemos ahora, cuando uno piensa el porcentaje de población argentina que vive en estas condiciones, nos tenemos que decir a nosotros mismos que casi no conocemos nada,  y lo que sí creo que conocemos, es lo que dijo Edgardo Mocca, esto no pasó, esto alguien lo hizo.

Por eso, a partir de las palabras de Mayra,  las reflexiones de Silvia, tenemos que ser conscientes que no tenemos derecho a callarnos la boca, cuando algunos sectores de la política que nos representan, quieren mantener la matriz de hacer las cosas como se vienen haciendo, coincidiendo también con Edgardo en esto de que hay un relato oficial que esto lo hizo el Peronismo y que en algún momento terminó.

Lo cierto es que, hasta la aparición de Néstor y Cristina, y despues de la dictadura genocida cívico militar ,hubo muy poca idea, muy pocas ganas y muy poco coraje de la política para intentar cambiar esa matriz que, seguramente, tuvo un impacto cualitativo: El golpe que puso en marcha la dictadura genocida cívico militar.

Pero que lo podemos rastrear también en la Revolución Fusiladora, o que lo podríamos rastrear mucho antes, en la historia, y coincido con el Bosnio, Argentina no puede convivir o vivir con esta situación adentro de la Patria, donde cada vez parece más, que es sociedad dual, donde -esto lo decía Mayra-, hay otro idioma.

Yo no voy a pretender hablar de la escuela, porque me parece brillante lo que se dijo de los problemas que tiene la educación, que son mucho más de lo que se aprende, y no se aprende, pero también Silvia y Mayra lo dejaron claro, es lo que se aprende y no se aprende.

Está pensada en «élites» y para «élites» que ,cada vez, son más pequeños, que cada vez son más «élites» y a mí me parece que, este grupo, tan querido, estamos siendo capaces de dejarnos voluntariamente atravesar por cosas que nadie quiere ver o escuchar y creo que eso es lo que estamos compartiendo hoy, esta es la ceremonia de hoy, como también cuando hablo Milani.

Me parece que este grupo tiene «hambre de entender» para modificar, no hambre de entender para «intelectualizar» o mirar desde lejos y con todo esto, no quiero hacerla muy larga, porque realmente atraviesa muy fuerte lo que escuchamos hoy, muy fuerte, shokea y por ahí no dan ganas de decir algo rápido, sino de que nos atraviese más.

Cuando Ricardo Aronskind dijo:»Es un mundo que desconocemos», reconozco es muy fuerte que, bueno, compartiendo este lugar ,seamos capaces de decirnos estas cosas, porque en el mundo de la tele, de la radio, donde todo pasa rápido y dice:-«Hubo un terremoto en Haití y ahora vamos a vender la galletita «no seque» y todo sucede atrás de otro, nosotros jueves a jueves nos estamos dando otra forma, y me encanta, pero «duele».

Esta reunión de hoy «duele».

Me parece que tenemos que ser capaces de pensar e instrumentar otras cosas y tratar de eludir las respuestas rápidas que cabe para entender que tenemos que, en esta elección, apoyar al gobierno ante todo, aun sabiendo todas estas cosas que nos decía Mayra, que nos decía Silvia, sin perder de vista que lo que tenemos que hacer es apoyar al gobierno, ante todo, contra viento y marea, diría, porque si no ganamos esta elección eso que cuenta Mayra se profundiza, porque no pasa, «alguien lo hace.»

Nos tratan de meter en la cabeza que las cosas pasan, alguien las hace, Macri lo hace, Vidal lo hace, Larreta lo hace, el Fondo Monetario lo hace.

Simplemente, compartir tres cosas que me vinieron en la cabeza mientras hablaba Mayra, desde donde yo puedo contestar, me encantaría que hubiera más mecanismo para trabajar sobre esas ideas del amor y de la inclusión.

Me parece que nosotros venimos hablando del «shock distributivo» desde que comenzó el gobierno y Mayra nos hablaba en primera persona y en carne y hueso de lo que implica que no esté el shock distributivo, que no es cuestión de decir:-«no se puede».

Claro que se puede.

Cuando uno lo escucha al Ministro de Industria, decir que «bajar la jornada laboral no se puede, porque ellos aumentaron el costo de la empresa» yo digo: ¿En que está pensando ese hombre?

¿No hay antagonismo en la sociedad?

¿No hay nada que discutir?

En un mundo donde la rentabilidad y las distintas formas de rentas, hacen, que cada vez sea un mundo más desigual.. ¿Alguien se atreve a decir que no se puede bajar las horas de trabajo?

Por supuesto que no es un tema de campaña, por supuesto que no es un tema de hoy, también, por supuesto que, seguramente, no es para toda las actividades al mismo tiempo, y, al mismo ritmo, pero si es verdad lo que dijo el Ministro, que vivimos en un mundo donde las laburantes y los laburantes están explotando a los capitalismos… y,  no pareciera ser verdad.

Sin «shock distributivo» no hay mercado interno, sin mercado interno no va a ver inversión sostenida y sustentable.

El ingreso básico universal -lo que nos explicó Mayra- deja a las claras algo en lo que estamos trabajando hace bastante: «El Ingreso Básico Universal» que tiene que ser «a cambio de nada».

A cambio de nada.

No puede ser una cuestión para que alguien se aproveche porque ya cobran algo… nos lo explico clarito con lo de los planes, etc., etc.

Ahora, alguien puede decir que en el Peronismo queremos, que «el ordenador sea el trabajo» y estoy de acuerdo.

Yo creo que la renta básica universal tiene que «convivir» con el Estado como empleador «de última instancia» porque las políticas de trabajo son políticas de trabajo y las políticas distributivas, confluyen en la «Renta Básica Universal.

Tenemos que ser capaces de soñar, que pueden convivir, finalmente, lo del Fondo, me parece que tiene que ver con lo que dijo Edgardo Mocca ¿En que está pensando la dirigencia política cuando cree que nos va a salvar un acuerdo, que, en la historia argentina, ha sido «ruinoso» cada vez que se produjo.

Lo que dejo Macri es inarreglable.

Dejo al pueblo argentino (por ende, al gobierno) «atado de pies y manos» con el FMI, pero creo que no nos tenemos que apurar.

Ya el presidente ha demostrado que no se apura, no hay que apurarse, en estos últimos días, miren el Fondo emitió 650.000 millones de dólares porque reconoce que la Pandemia es un problema, eso sí, lo reconoció 18 meses despues que empezara, y millones de muertos más tarde.

Ahora ¿Como distribuyó el FMI esos 650.000 millones de dólares?

¿Los distribuyo en forma redistributiva?

¿Los distribuyo para ayudar los que menos tienen?

No queridas compañeras y compañeros, al que más tenia, le dio más, al que menos tenia, le dio menos.

Argentina, como tiene 0,66% de los votos, o sea, menos de un voto, le toca lo que le toca.

A Estados Unidos, le toca 32 veces más.

A Estados Unidos -que emite moneda de reserva-.

A Estados Unidos que tiene otras herramientas, que exporta vacunas, en lugar de importarlas, ¿Y ése es el Fondo bueno?

El  41% de los votos del Fondo Monetario están en mano de los 173 países que más tienen el 60% de los votos.

Entonces, cuando se está hablando de que se le va a pagar al FMI con los Derechos Especiales de Giro que ingresan, yo diría:-«Che si es el Fondo mismo que dicen que los emitió, porque hay un problema de pandemia, ¡no se pueden aplicar a otra cuestión que no fuera atender la pandemia!

Mucho cuidado con esto, mucho cuidado…

Igual, yo creo que vamos habilitar y encaminarnos para ganar la elección, para tener un triunfo contundente, (creo que más contundente de lo que tratan de mostrar los medios)

Creo que, en la provincia de Buenos Aires, por los datos que tenemos ,no va a bajar de los 7 puntos de diferencia.

Creo que vamos a hacer una gran elección en la ciudad de Buenos Aires, (creo que tenemos un candidato que no es candidato de ocasión, es candidato para construir, es candidato para disputar el poder y creo que en muchas provincias vamos a seguir teniendo el acompañamiento que supimos construir, así que, bueno, con «mucho dolor», con los oídos bien abiertos y con muchas ganas de que sigamos juntas y juntos para adelante, nos despedimos un jueves en una hermosa reunión.

Juan Vallerga: Bueno, gracias Amado querido.

Quería preguntarle a Mayra si quería esbozar algunas reflexiones generales luego de estos intercambios, dada su generosidad también porque ya estamos por fuera de las 22 hs.

 

Mayra Arena: Muy breve porque creo que hablamos un montón, creo que dijimos casi todo lo que sentíamos que teníamos que decir, para que sea concreto: un presidente radical cuando volvió la democracia, que daban la caja PAN a los pobres y que decía «Con la Democracia se come, ¡las pelotas!, millones de argentinos vivimos hace 40 años en Democracia, millones de argentinos nos recagamos de hambre en los ´90, millones de argentinos nos cagamos de hambre a comienzos del 2000, y millones de argentinos hoy no tienen educación de calidad ni para comer comida de calidad.

De este lado también podemos caer en las hipocresías y pensar que con un gobierno popular no es lo mismo que con otro gobierno.

El hambre es el mismo, gobierno quien gobierne, el hambre es el mismo bajo un gobierno popular y el frio es el mismo bajo un gobierno popular.

La miseria no es digna si hay un gobierno popular o si hay un gobierno conservador, la miseria es miseria, entonces, no podemos hacernos los boludos con ciertas cosas, no podemos seguir teniendo la misma agenda que la derecha, no podemos seguir teniendo decisiones que se retractan si incomodan al poder.

Se retractan si los medios se enojan, se retractan si el Ministro dice que el IFE es demasiado caro, que va a generar demasiada inflación todo lo de los pobres, o lo que va a los sectores más pobres siempre es lo más fácil de levantar y lo más fácil de sacar.

Me parece que necesitamos un gobierno que vaya al frente y que se anime a ir a más, y que se anime a ir a más y que se anime a hacer obras sin precedentes porque es lo que necesitamos para que la Argentina vuelva a tener la ilusión de despegar, vuelva a ser un país con posibilidad de desarrollo, vuelva a ser un país donde los pobres tengan derecho a soñar con viajar, con progresar, con salir adelante económicamente.

No alcanza solamente con la Democracia, no alcanza solamente con decir que el gobierno es popular, si es popular que tome decisiones en beneficio de los trabajadores, que tome decisiones en beneficio de las mayorías.

Dejemos de distraernos con cosas mínimas, dejemos de distraernos con la idea de que existen un montón de derechos cuando en realidad las mayorías -porque más del %50 de la gente es pobre-, están pasando una situación de pobreza extrema y están pasando situaciones de vulnerabilidad, de falta de trabajo y de inseguridad.

Me parece lo más importante para decir que, de verdad, tenemos un gobierno popular que se ocupe de devolverle la dignidad a los trabajadores porque no hay pobreza digna.

Se necesitan un montón de cosas para acceder a eso y sobre todas las cosas, que las mayorías de los trabajadores vuelvan a ser el principal objetivo de este gobierno, el principal objeto, el principal sujeto de derechos y no distraernos con cosas que son muy lindas y que son muy atractivas para las redes sociales y que suenan muy bien y que son banderas y eslogan que suenan maravillosamente, pero en los bolsillos de los trabajadores no hay un mango.

No hay laburo y el que tiene laburo tiene miedo a perderlo, así que esperemos que el gobierno se anime a ir a más, que entren todos los legisladores que tengan que entrar, para favorecer eso, pero que dejen de retractarse y que dejen de tenerle miedo al poder real, porque pusimos a un gobierno popular para que tome decisiones populares en beneficio del pueblo.

 

Juan Vallerga: Bueno Mayra sobradas muestras de intervención y la verdad que sería súper agregar algo más a tan brillante cierre.

Queda más que agradecerte y agradecer tu enorme predisposición y obviamente hablo por todos al decir que estas sumamente invitada a repetir y al pasarte por acá cuando quieras, que sos siempre y serás bienvenida.

Saludarte agradecerte y saludar a todos y cada uno de los compañeros que han venido hoy y bueno nos veremos en el próximo encuentro, un beso enorme a todos será hasta la próxima.

 

Mayra Arena: Muchas Gracias en serio.