Si nunca viste este histórico partido, no te lo pierdas, entra y miratelo entero. Eso sí, ojo con las patadas, porque se dieron como en la guerra.

CUANDO RACING VENCIO AL CELTIC Y GANO LA COPA DEL MUNDO, SE ABRIO LA PUERTA DE LOS CAMPEONATOS MUNDIALES PARA LA ARGENTINA.

La Copa Intercontinental de 1967 fue la 8º edición del torneo, en el cual se enfrentaron, a doble partido, Racing Club y el Celtic Football Club, ganadores de la Copa Libertadores 1967 y la Copa de Campeones de Europa 1966-67 respectivamente.

Agenda NAKY

29/08/2021

 

 

El partido de ida se jugó en Hampden Park en Glasgow, con el Celtic ganando 1 a 0 a través de un cabezazo de Billy McNeill. Tras el gol el juego se vio empañado por el incesante juego rudo de los jugadores argentinos.

El partido de vuelta, en el Cilindro de Avellaneda en Avellaneda (Provincia de Buenos Aires), también fue áspero, con Ronnie Simpson de Celtic golpeado por un objeto arrojado por la multitud desde las gradas justo antes del comienzo del partido.

Estaba aturdido y tuvo que ser reemplazado por John Fallon.

Ya en el partido, Celtic volvió a tomar la delantera, pero Racing Club remontó para ganar 2 a 1 a través de los goles de Norberto Raffo y Juan Carlos Cárdenas.

La serie de juegos se definió en un tercer encuentro de desempate en el Estadio Centenario en Montevideo, Uruguay.

El partido fue deslucido, exacerbado por las continuas faltas de los jugadores de Racing Club y la posterior la pérdida de compostura y disciplina del Celtic, sumándosele a esto la incompetencia del árbitro paraguayo Rodolfo Pérez Osorio al que claramente el partido se le fue de las manos.

La policía antidisturbios tuvo que intervenir en el campo en varias oportunidades, ya que seis jugadores fueron expulsados; cuatro del Celtic y dos de Racing Club.

Sin embargo, Bertie Auld del Celtic se negó a abandonar el campo al ser «expulsado», jugando hasta el final del partido.

Racing Club anotó el único gol del encuentro en la segunda mitad del match, a través del «Chango» Cárdenas, ganando el juego 1 a 0 y, por consiguiente, la Copa Intercontinental, convirtiéndose en el primer equipo argentino en la historia en ganar la competición.

A esta tercera final se la llamó «La batalla de Montevideo», debido a la violencia que la caracterizó.1​