Sarmiento adoctrinaba diciendo que la sangre gaucha solo servía para abonar la tierra y lo hicimos "padre de la docencia."

EN DEFENSA DE LA COMPAÑERA DOCENTE BONAERENSE

Por Juan Del Barrio*

Respecto a la hojarasca que está generando la prensa canalla y la rosca mediática al servicio de los intereses antinacionales, sobre la compañera colega de la provincia de Buenos Aires, Laura Radetich (FOTO), a la cual bancamos totalmente.

Por Juan del Barrio

NAC&POP

26/08/2021

Respecto a la hojarasca que está generando la prensa canalla y la rosca mediática al servicio de los intereses antinacionales, sobre la compañera colega de la provincia de Buenos Aires, a la cual banco totalmente, mi opinión es la siguiente:

El Sistema Educativo y la Instrucción Formal, como así también la llamada Educación Cósmica, no formal o incidental están atravesadas por fuertes componentes políticos, ideológicos y sentidos comunes dominantes, profundamente reaccionarios.

Más en la Argentina liberal-oligarquica de Sarmiento, Mitre y sometida a la oligarquía pampeana.

Más en un país donde vivimos una paradoja, o quizás una ironía cruel -propia de nuestra condición dependiente-, en el cual, si bien contamos con un Sistema Educativo público, gratuito, estatal, igualitario y democrático, desde la perspectiva del acceso, permanencia y graduación de grandes sectores sociales.

Aunque existen grupos muy carenciados que apenas cursan la escuela primaria y luego desertan es cierto que su núcleo duro de saberes, tradiciones, imaginarios, efemérides y rituales, sobreviven encadenados a la constelación ideológica, cultural y curricular impuesta por los vencedores de Pavón y nuestro largo sometimiento cultural a las «luces» anglófilas.

Es decir, que subsiste en el marco de la gran contradicción, dónde sus «virtudes» (lo publicó, gratuito y estatal), curiosa y dolorosamente se transforma en su Talón de Aquiles al mismo tiempo, en tanto su población escolar está sometida a un proceso de formación atravesado por saberes manipulados, colonizados, eurocéntricos, antinacionales, fuertemente elitizados y sujetos a un cientificismo de corte positivista decadente.

Espacio cultural de la sociedad dónde la cultura nacional, popular, latinoamericana, endógena, mestiza, aborigen, feminista y emancipadora brilla por su ausencia, salvó honrosas y raras excepciones.

Nada de lo propio, nada de lo inmediato, nada de lo pertinente a los grandes problemas del país, sus regiones, a sus culturas y sus contradicciones esenciales.

En vez de formas patriotas, que quieran, amen y se sientan orgullosos de su tierra, la tónica dominante es formar «ciudadanos» del mundo…,, que desprecian lo propio y aman lo ajeno.

Sin raíces, sin sentido de pertenencia y en muchos casos campeones de la auto-denigración, hipnotizados x la imago y el arquetipo de las clases esenciales, el deseo y «aspiración» de ser como ellos.

El volátil y reaccionario nivel de conciencia gorila y antinacional de gran parte de las clases medias, lo dice todo.

Entonces no es de extrañar este tipo de comportamientos, como el de ese pendejo atrevido e irrespetuoso, cuya conducta es fiel reflejo de esta contradicción que tenemos que comenzar a discutir, revisar y combatir urgente, so pena de que sigamos padeciendo este tipo de hechos patéticos.