La misión electoral de la OEA de 2019 en Bolivia fue un instrumento eminentemente político y trajo consecuencias trágicas para el pueblo boliviano.

ARGENTINA, LA OEA Y EL GOLPE DE ESTADO CONTRA EVO MORALES EN BOLIVIA

Por Carlos Raimondi*

«Lo que yo quiero es desde los hechos, estrictamente desde los hechos, corroborar, reconfirmar la relación, la estrecha relación entre el anterior Gobierno argentino, el gobierno «de facto» de Bolivia y el Secretario general de la Organización de Estados Americanos.» (CR)

Por Carlos Raimundi

Embajador argentino en la OEA

26/08/21

Muchas gracias. Saludo a las autoridades presentes.

El sentido de mi intervención es derribar de manera contundente, categórica, cualquier argumento que trate de sostener que la misión electoral de la OEA de 2019 en Bolivia fue un instrumento técnico y no fue utilizado como herramienta política.

Fue un instrumento eminentemente político y trajo consecuencias trágicas para el pueblo boliviano.

Lo hago desde la perspectiva de un país, la República Argentina, en donde, por el delito de contrabando agravado de armas y municiones nada menos que el anterior Presidente de la República, su Ministra de Seguridad, el jefe de la Gendarmería Nacional, el entonces
Embajador argentino en Bolivia.

En los últimos días se ha ampliado la denuncia, hacia el ex jefe de Gabinete de Ministros, el ex canciller y el ex secretario de Asuntos Estratégicos de la Argentina.

Esta denuncia fue presentada, nada menos que, por la titular del principal Organismo Tributario de la Argentina que contiene a la Dirección
General de Aduanas, por la Ministra de Seguridad de nuestro Gobierno y por el Ministro de Justicia del Gobierno del presidente Alberto Fernández.

Se amplió esta denuncia, como les decía, hacia estas nuevas personalidades.

Entonces lo que yo quiero es desde los hechos, estrictamente desde los hechos, corroborar, reconfirmar la relación, la estrecha relación entre el anterior Gobierno argentino, el gobierno «de facto» de Bolivia y el Secretario general de la Organización de Estados Americanos.

En sesión del Concejo Permanente del 7 de agosto del año 2020 la que se arrogaba el título de canciller del Gobierno de facto de Bolivia tuvo palabras extremadamente agresivas, porque le estábamos otorgando asilo al ex presidente Evo Morales para violar los derechos humanos, por ejemplo.

Palabras similares tuvo quien decía ser el representante del Estado de Bolivia en aquel momento.

Eso se ratificó en una nota del 1° de septiembre del año 2020 de la entonces «auto asignada» Canciller de ese Estado, y en esa sesión del Concejo Permanente fue, ampliamente, felicitada por el Secretario General.

Aquel gobierno vigente en ese momento en la Argentina fue el primero, sino uno de los primeros en reconocer al Gobierno de facto.

Esto corrobora la participación, la ayuda con este contrabando de armas que está denunciado en nuestro país, y resulta que este mismo presidente que está imputado por este delito, compartió el 4 de mayo de este año, 2021, de un panel con el Secretario general.

El Instituto Interamericano para la Democracia, donde, reiteradamente, tanto el presidente de ese instituto, como uno de los Subdirectores ejecutivos, como distintos participantes, calificaron al Gobierno de Bolivia (que ya era el actual Gobierno) ‒estamos hablando del año 2021‒, como una «dictadura».

Y en ese Seminario y en esos paneles, se dijo que con «dictaduras de este tipo» lo único que quedaba era derrocarlas».

Allí participó, en el panel número cuatro, el Secretario General con el anterior Presidente de la Argentina que decían que la Argentina estaba también entrando…, el presidente de la Fundación «Libertad» dijo -en ese panel- que Argentina estaba yendo en ese camino al autoritarismo.

Pero, además, otro de los imputados en este delito en la Argentina y, probablemente también en el derecho internacional si correspondiera a futuro, el señor Fulvio Pompeo, Secretario de Asuntos Estratégicos ‒que acompañó al ex presidente Macri a ese Seminario de Miami‒, fue designado por el Secretario general como jefe de una misión en la República de Guatemala.

 

En septiembre del año 2020, en ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la entonces presidenta de facto Jeanine Áñez, se refirió, obviamente a su país, como corresponde, lo hizo, entre otras cosas, diciendo que: «El MAS, Movimiento de Acción al Socialismo, intentaba sabotear las elecciones cometiendo delitos de lesa humanidad.»

Esto es un tema interno de la política boliviana, pero se refirió también a la Argentina.

Diciendo que mi Gobierno garantizaba la impunidad.

Textual, entre otras cosas: “…por violaciones sexuales contra niñas y complicidad en asesinatos políticos…”.

Esa relación es, eminentemente, política y es innegable.

Ahora quiero decir dos palabras no más, sobre los hechos electorales porque cuando miré los informes veo que hay similitudes muy grandes con algunos episodios electorales que suceden también en mi país, nuestros países tienen geografías diferenciadas, muchas veces los primeros cómputos vienen de los centros urbanos donde es más sencilla la comunicación, el transporte, la tecnología, donde viven los
sectores más acomodados y eso fue lo que pasó en 2019 con los primeros cómputos.

Se interrumpió y cuando luego vuelven a llegar los votos de los lugares más alejados es allí donde se incrementa, sustantivamente, en favor del Gobierno de la candidatura de Evo Morales.

Ahí no hubo manipulación dolosa.

Ahí hubo un hecho de recuento electoral que se produjo en esa elección, en todas las anteriores y también en la del año 2020, pero,
además, es muy importante resaltar los informes que desmienten la veracidad de los informes de la OEA.

Pero quien se encargó de desmentir esa veracidad, de deslegitimar ese informe fue el pueblo de Bolivia cuando después de un año del Gobierno de facto con los abusos que se cometieron, con el abuso de poder, se pronuncia en favor de la misma forma en las mesas donde se decía haber detectado irregularidades, se pronuncia con mucho mayor contundencia aun que en las elecciones de 2019.

Ahí está la legitimidad popular que demuestra la falsedad de aquel informe y su clara intencionalidad política.

Por eso concluyo, pidiéndolo como lo hizo ya nuestro presidente, doblemente disculpas, disculpas al pueblo boliviano por haber interferido a través del gobierno anterior de la manera que ya lo señalé.

Yo me disculpo también porque quienes no representaban en esta organización reconocieron a un Gobierno de facto en esta organización.

Sigo diciendo que lo que estamos hablando es un hecho gravísimo, pero al mismo tiempo esclarecedor, clarificador porque nos permite saber, claramente, quiénes hemos sido los que defendimos siempre la soberanía popular y quiénes han promovido golpismos.

 

CR/

 

NAC&POP: Carlos Raimondi abogado recibido en la Universidad Nacional de La PLata, es actualmente embajador de Argentina ante la Organización de los Estados Americanos. Fué diputado nacional por la provincia de Buenos Aires en los períodos del del 10 de diciembre de 1989 hasta el10 de diciembre de 1993; del 10 de diciembre de 1995 al 10 de diciembre de 2003; del 10 de diciembre de 2005 al 10 de diciembre de 2009 y del 10 de diciembre de 2011 al 10 de diciembre de 2015. MG/N&P/