Entre tanta insignificancia, Coco había elegido la eternidad del compromiso político y social.

¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE COCO BLAUSTEIN!

Por Ernesto Jauretche*

Por el Coco, con su panza sin timidez ni decoro, con su mediojoroba abisal, con la curtida piel terca por la soriasis, con su voz gangosa, de rugosos matices amorosos. Por el Coco, que no era lindo ni era feo: era hermoso. Porque era nuestro por propio designio de su vida.

Por Ernesto Jauretche

NAC&POP

7/08/2021

¡Hola Coco! ¡Adiós Coco! ¡Bienvenido Coco!

¡Hasta luego Coco!

¡Nos estamos viendo Coco!

Acá andamos, como siempre Coco, tirando semillas, sembrando, como podemos Coco, que está lleno de dificultades el camino del infierno, donde, seguro, pronto nos encontraremos con lo mejor de los desobedientes, de los insobornables, de los creadores de utopías, de las realizables y de las otras, las de los sueños que te llevaste, con los que te fuiste y nos DEJASTE LA DEUDA.

Te la vamos a pagar Coco: TE LO JURO.

En tu obra maestra te retratamos: “Cazadores de utopías”.

Así es Coco, sin esas cosas la vida no tiene sentido, tu destino, el cementerio donde nos encontraremos todos nosotros: la memoria.

¡Todos somos un poco vos, Coco!

¡Coco no está entre nosotros, es nosotros!

¡Coco no se va!

¡Coco no se va!

Así como estuvo, está y estará, así de empecinado, sencillito, sin estridencias, audaz en la propuesta, convencido en la realización, leal con los camaradas de su ensangrentada generación, jugado al servicio de ideales , otro más entre los 30 mil que veneramos

Oremos por él en nuestro altar civil, paisano, porteño, político, histórico, cineasta, militante, villero, proletario y peronista.

Ojalá nuestras vidas merezcan tanto agradecimiento como las del Coco.

Y no se me ocurren más formas de homenajearlo que el ancestral que le corresponde:

¡HASTA LA VICTORIA, SIEMPRE COCO BLAUSTEIN!