La derecha nativa y sus medios dominantes están realizando una campaña de cancelación pública sobre la figura presidencial de Alberto Fernández.

LOS MISERABLES

Por Juan Alonso*

Se trata del mismo esquema narrativo de lapidación, ahora las víctimas fueron el primer mandatario, su esposa, empleadas, y la actriz Florencia Peña, a quien la manada machirula le inició una demanda penal por delitos que no existen en el Código Procesal Penal.


Por Juan Alonso

Infobaires24
7/08/2021

La derecha nativa y sus medios dominantes están realizando una campaña de cancelación pública sobre la figura presidencial de Alberto Fernández.

Todo habría comenzado con un pedido de acceso a la información de sectores vinculados a la oposición.

Así obtuvieron el listado de visitas en la Quinta de Olivos durante el comienzo de la pandemia y comenzó una operación mediática que se parece demasiado a aquellas infamias que lanzaban contra Juan Perón durante la autoproclamada Revolución Libertadora y las barbaridades que publicaban sobre las jóvenes de UES.

Se trata del mismo esquema narrativo de lapidación, salvo que ahora las víctimas fueron el primer mandatario, su esposa, empleadas, y la actriz Florencia Peña, a quien la manada machirula le inició una demanda penal por delitos que no existen en el Código Procesal Penal.

Esto sucede mientras el ex presidente Mauricio Macri está acorralado en Suiza tras el pedido de extradición a Uruguay de su ladero y lobbista Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, sin goce de asilo y con el Parlasur repudiando su figura y exigiendo su renuncia.

Para colmo, en Bolivia avanza la causa penal contra los golpistas que produjeron las masacres de civiles inocentes en noviembre de 2019 luego del Golpe de Estado contra Evo Morales.

Ese expediente culminará en una Corte Internacional y podría tener al mismísimo Macri entre los imputados por rebelión y partícipe necesario en delitos de lesa humanidad.

Aquí el Gobierno Nacional lo acusó por contrabando agravado de armas para la represión del pueblo boliviano que prevé una pena de 4 a 12 de prisión.

En Bolivia ese mismo delito se castiga con una pena de 30 años de cárcel según estipula la Ley 400.

El Procurador del Tesoro, Carlos Zannini presentó una demanda ante la Cámara Comercial para que la causa por la estafa del Correo deje de hibernar. Macri le debe al Estado Nacional 5 mil millones de pesos y 11 millones de dólares al Banco Nación.

Además de una cifra millonaria a la AFIP con una indexación del 700% que estipularon los peritos contables en el expediente.

Si la Cámara decide dejar de dormir la siesta con esa causa que lleva 21 años de litigios, Macri y su hermano Gianfranco podrían ser acusados de vaciar el Correo usando a Socma y a Sideco Americana, empresas del clan que se inició en Calabria en el siglo XX y tuvo un lazo migrante con la oligarquía de la pampa húmeda que explota la tierra con soja, vacas, trigo, maíz y cerdos.

En este contexto de zozobra para el macrismo y sus socios radicales del neoliberalismo y la depredación de la Patria, la prensa comercial hegemónica habría planeado algo así: “Ya que no es chorro, acusémoslo de mujeriego…”. Insólito.

Pasa que el Presidente no podía dejar de trabajar en pandemia y gracias a eso logró obtener los contratos por millones de vacunas con las principales potencias del mundo: EE UU, China, Rusia, Reino Unido e India.

La Argentina está implementando el mismo plan de vacunación con dosis combinadas de diferentes laboratorios internacionales como hace Alemania y Francia, entre otros países de Europa.

El Gobierno Nacional firmó un contrato por más de 20 millones de dosis de la vacuna Moderna y con Pfizer de EE UU. Una de las combinaciones de vacunas es la primera dosis de Sputnik V con Moderna como segunda aplicación.

Al mismo tiempo, el laboratorio Richmond produjo 3 millones del componente 2 de la vacuna Sputnik y el lunes comienzan a aplicarse 120 mil dosis fabricadas en el país.

La Provincia de Buenos Aires está enviando casi 500 mil turnos de vacunación diarios a un ritmo que intenta prevenir el avance de la variante Delta con la inmunización masiva de la población.

La oposición y sus medios de lapidación no tienen herramientas fácticas para discutir seriamente sobre la deuda astronómica de más de 100 mil millones de dólares que nos dejó Macri con el FMI.

Ese es el motivo de las tapas de Clarín de los últimos días.

En 1976 saludaron la llegada del “nuevo gobierno” y se enriquecieron con la apropiación de Papel Prensa obtenida a precio vil con los Graiver y Lidia Papaleo perseguidos por la dictadura de la mano de José Alfredo Martínez de Hoz y Ramón Camps.

En la actualidad balean el espíritu de los otros con mentiras y presuntas conexiones empresariales que no existen.

¿Por qué vinculan al Presidente con un supuesto empresario chino?

Alberto Fernández mejoró la relación bilateral con EE UU y sería probable una visita bilateral a ese país.

EE UU y sus socios internacionales explotan la minería en Argentina y ciertos puertos en competencia con China y sus empresas que aventajan a EE UU en la tecnología del 5G.

En este sentido, resulta muy curioso que el mismo periodista que aparenta ocuparse del vínculo argentino-estadounidense, Carlos Pagni del diario cercano a Macri, La Nación, es el mismo sujeto que promovió el listado de visitas en Olivos con el tono publicitario de la Libertadora que fusilaba civiles en José León Suárez y masacraba niños desde aviones con cruces en la Plaza de Mayo.

El que sí se reunía en la Quinta de Olivos con jueces, fiscales, empresarios, jugadores y dirigentes de Boca para jugar picaditos, además de familiares que hoy se niegan a pagar el impuesto a la riqueza, era nada menos que Macri.

¿Y para qué se reunía con jueces y fiscales?

Con la intención de encarcelar a ex funcionarios de Cristina Fernández de Kirchner. Así remontaron con la inestimable ayuda del inquisidor extinto Claudio Bonadío, la persecución a CFK, Zannini y Héctor Timerman por el mamarracho de la causa conocida como el memorándum con Irán, que va camino a la nulidad absoluta por falta de pruebas y abuso de autoridad.

Macri recibió a los camaristas Gustavo Hornos y Mariano Borinsky en la Casa Rosada y en Olivos para hablar de cómo apresar a Cristina con mentiras y arruinarle la existencia a Timerman a quien arrastraron a la muerte.

Alberto Fernández recibió a Luis Brandoni, Carlos Rottemberg y Florencia Peña, entre otros representantes del mundo artístico, para intentar hallar una solución ante la falta de trabajo en el primer tramo de la angustiante pandemia.

Alberto no es Macri. No se quiere quedar con empresas ajenas y no extorsiona a través del Poder Judicial. No envía mensajes mafiosos con un tal alias “Pepín” que está en algún lugar de la nada.

En la Quinta de Olivos hay cámaras hasta en la sopa como en la Rosada y el Presidente y su esposa Fabiola Yáñez conviven con 80 granaderos y más de 75 empleados y empleadas. Pero la canallería mediática imputa hasta el precio de las gaseosas que se beben en la residencia.

¿Por qué no hacen lo mismo con los 11 millones de dólares que Macri le debe al Banco Nación por el Correo y los 5 mil millones de pesos que se niega a pagar al Estado?

¿Por qué la derecha se niega a debatir sobre lo que sostuvo CFK en referencia a cómo, cuándo y quiénes pagarán la deuda externa que tomó Macri con el FMI para ser reelecto?

Balzac dijo: “En las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”.

Que no se rompa.